Nuevo ciclo en la Fed, con la primera decisión de Warsh como presidente

Hola Amigos, buen día. El mundo financiero está a la espera del comunicado de política monetaria de la Fed, que se conocerá a las 2:00 pm del este. Y no se trata de un comunicado más. Es el primero que el FOMC emitirá con Kevn Warsh como presidente, que asumió como tal el mes pasado.

Desde el anuncio en sí mismo no se esperan novedades. La tasa de interés quedará en el 3.75%, pese a la presión de la inflación, por encima del 4% interanual, y a que el empleo viene creciendo fuerte en los últimos meses.

El acuerdo de paz en Medio Oriente, que está trayendo tranquilidad al mundo y una baja sustancial en el precio del petróleo, parecen darle aire al nuevo presidente, que ya en su primera presentación se verá en apuros para explicar por qué no aumenta la tasa con el escenario actual.

La duración y el tono que utilizará Warsh en su discurso, media hora después del comunicado, es verdaderamente una incógnita. También, la periodicidad del mismo. El expresidente Powell había establecido que su conferencia de prensa sería al cabo de todas las reuniones de la Fed, y no reunión de por medio como era hasta su asunción. ¿Mantendrá Warsh este hábito, o volverá a hablar solo cuando se trate de proyecciones económicas? Lo sabremos desde ahora.

Pero más allá de las formas, el verdadero interrogante respecto a Warsh es su capacidad de independencia respecto a la presión del presidente Trump, que insistirá con un recorte de tipos de interés en forma permanente.

Trump designó a Warsh varios meses atrás, y fue explicito en su justificación. Explicó que su designación respondía a que Warsh prácticamente le garantizaba una tasa de interés baja, justamente en momentos en que necesita cambiar su imagen ante la sociedad, después de un conflicto como el de Medio Oriente, que el electorado juzga como innecesario y caro. Las elecciones de medio término se acercan, y Trump necesita levantar su nivel de popularidad. Nada mejor que tener una tasa de interés baja, que facilite el crédito y la inversión.

Estas cuestiones comenzarán a resolverse desde la tarde de este miércoles. Los mercados apenas se mueven a la espera del anuncio.

Entre las monedas principales, el euro cotiza en la zona de 1.1600, sin poder superar una línea bajista que, en el gráfico de 4 horas, viene guando su movimiento desde varias semanas atrás. Si logra quebrarla, 1.1630, 1.1665 y 1.1700 serán las resistencias a seguir, con soportes en 1.1565 y 1.1530.

La libra esterlina, expuesta a la decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra prevista para el jueves, cotiza a 1.3415, con una tendencia que por ahora se mantiene bajista en el corto plazo, ofreciendo soporte las zonas de 1.3385 y 1.3365, y resistencia en 1.3460, línea de tendencia bajista, y 1.3485.

El yen opera sin cambios, en la zona de 160.20, con una tendencia que se mantiene alcista en el gráfico de 4 horas, siendo la primera resistencia la zona de 160.70, máximo del 30 de abril y de este año. El quebré de 159.70 podría darle algo de aire a la divisa nipona, que ni siquiera pudo aprovechar el aumento de tipos de interés del Banco de Japón.

La onza de oro cotiza a 4329 dólares, contenida al alza por una línea de tendencia bajista que limita su crecimiento. Si logra superar tal línea, las próximas resistencias serán 4370 y 4425 dólares, con soportes en 4300 y 4240 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Las monedas principales buscan una tendencia clara, mientras se acerca el comunicado de la Fed

Hola Amigos, buen día. Pasadas las primeras horas desde que Estados Unidos e Irán llegaran a un acuerdo de paz que se firmará el viernes próximo, los mercados comienzan a palpitar la decisión de política monetaria de la Fed, que tendrá lugar el miércoles, pasado el mediodía de Nueva York.

Este acuerdo llega en un momento justo. La economía estadounidense vuelve a dar señales de fortaleza, con el empleo al alza, las ventas minoristas estables, y los indicadores de manufacturas y servicios de ISM en franco crecimiento. El nuevo presiente Warsh deberá lidiar desde ahora con esta circunstancia, que sumado al fuerte aumento del petróleo en los últimos meses disparó la inflación y le impedirá bajar la tasa en el corto plazo, y con la presión política del presidente Trump, que le exigirá de mala forma, tal su costumbre, que la recorte al costo que sea. Para el presidente, la inflación no es un problema. Menuda tarea le espera a Warsh desde el anuncio que tendrá que hacer el miércoles.

Las monedas principales se mueven en rangos de precios muy estrechos a la espera de dicha decisión. El euro y la libra esterlina, que operan prácticamente a la par, han crecido moderadamente después del acuerdo en Medio Oriente, pero no lograron despejar dudas sobre su comportamiento para el resto de la semana, y mucho menos del mes. El yen sigue muy débil, y el franco suizo busca 0.7900. El dólar canadiense vuelve a 1.4000, perjudicado por la baja sustancial del precio del petróleo.

El euro se no puede con una marcada línea bajista que pasa por 1.1610, que intentó quebrar llegando en la víspera a 1.1620, para volver sobre sus pasos y cotizar, en la sesión europea de este martes, a 1.1597, apuntando nuevamente a la baja en el corto plazo.

Pese al aumento de tipos de interés del Banco Central Europeo, que redujo el diferencial de tasa de la Fed del 3.75% al 2.40% que desde ahora tiene la entidad europea, la moneda única no logra despegar. Y mucho de esto tiene que ver con un dólar que, pese a todo, se mantiene firme, con los mercados que se muestran algo escépticos respecto a un acuerdo de paz amplio en Medio Oriente.

Para el resto del martes, la superación de 1.1630 despejará el camino para buscar 1.1665, con soportes en 1.1585 y 1.1565, rangos de precios muy estrechos sin dudas.

En cuanto a la libra esterlina, si bien también brinda señales positivas, no tiene el incentivo de un aumento de tipos por parte del Banco de Inglaterra, que los dejará sin cambios en su reunión del próximo jueves. Una probable formación de hombro cabeza hombro, apreciable parcialmente en el gráfico de 4 horas, no anticipa ganancias para la moneda británica, sino todo lo contrario. El quiebre de 1.3390 sobre el final de la sesión de este martes podría ser el anuncio de una caída significativa en su precio para el resto de la semana. Si logra superar 1.3450, la figura quedará sin efecto, y comenzará a apuntar a 1.3500.

El yen, por su parte, no logra recuperar un solo punto, y su caída se torna interminable. Salvo que logre quebrar 159.50, este martes asoma como un día más en que seguirá perdiendo terreno, con los fondos apostando por una nueva devaluación de la moneda nipona, y las autoridades de Japón advirtiendo, sin mucho éxito, que intervendrán sobre el tipo de cambio. Llama la atención que el mercado logre doblegar la fuerza de un banco como el Banco de Japón, pero eso está ocurriendo.

La onza de oro frenó su impulso alcista de inicio de semana, pero mantiene una pendiente que la favorece, de cara a las próximas horas. El precio se acerca a un nivel clave, 4355 dólares, cuya superación determinaría un alza mucho más importante, buscando en su caso 4420 dólares. No parece que vaya a suceder este martes dicho movimiento.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Moderado optimismo en los mercados por una nueva promesa de acuerdo de paz en Medio Oriente

Hola Amigos, buen día. Después de varias idas y vueltas durante el fin de semana, el presidente Trump anunció formalmente que hay un acuerdo de paz en Medio Oriente, y que las hostilidades entre Estados Unidos e Irán llegan a su fin. La desmentida de Irán, que tuvo lugar el domingo por la mañana, no fue tan tenida en cuenta como un anuncio posterior, en el que se menciona que Estados Unidos fue obligado a llegar a un acuerdo.

La apertura del lunes en los mercados mostró un cambio de ánimo en los inversores. Las monedas principales tomaron fuerza, al menos en las primeras horas, y el oro se disparó por encima de los 4300 dólares. A la vez, los futuros de los índices bursátiles de Nueva York ganaron terreno rápidamente.

Todo se vería favorable a un acuerdo final, si no fuera que tendrá su refrenda el viernes, fecha en la que a la vez quedaría abierto el estrecho de Ormuz. Con lo sucedido hasta ahora, conviene tomar precauciones: Israel atacó Líbano el mismo domingo a primera hora, lo que mereció la reprimenda de Trump.

Esta vez podría haber un sustento adicional: el precio del petróleo, que cae fuerte. Los futuros del WTI ya se ubican debajo de los 80 dólares, y apunta a los 75 dólares para los próximos días, en especial si el acuerdo se firma como está previsto.

En la sesión europea del lunes, los activos principales van absorbiendo las noticias. El euro se detuvo apenas por encima de una línea de tendencia bajista, cuyo quiebre le abriría las puertas a fuertes ganancias en las próximas sesiones. ¿Podrá vencerla? No le será fácil. Al menos en este primer intento. Tiene a favor el aumento de tasa de interés del Banco Central Europeo, que tuvo lugar el jueves, y que pasó prácticamente desapercibido, con los mercados preocupados por Medio Oriente. Si el eje sobre el cual se mueven cambia, allí la moneda única tiene una muy buena oportunidad.

Para las próximas horas, la zona de 1.1630 es el nivel alcista a segur, con soportes en 1.1585 y 1.1565.

La libra esterlina, en tanto, recupera posiciones rápidamente para cotizar a 1.3430 al momento, con una tendencia alcista en el gráfico de 4 horas, y próximas resistencias en 1.3455 y 1.3500, que puede buscar en las próximas sesiones. Los soportes, en tanto, se hallan en 1.3400 y 1.3365. La decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra, prevista para el jueves, podría ponerle un freno a la libra, dado que no se esperan cambios en la tasa de interés.

El yen apenas se recupera ante el dólar, cotizando a 160.12, después de llegar a 159.72. Por el momento, el yen no tiene mucho que ofrecer, y solo el quiebre de 159.50 podría darle algo de fuerza para el resto del día, algo que no parece del todo viable. Las resistencias a seguir son 160.40 y 160.70, máximo del año en el par USD/JPY, con soportes en 159.70 y 159.50.

La onza de oro cotiza a 4340 dólares, con un fuerte crecimiento en pocos días, después de rozar los 4000 dólares la semana pasada. Su tendencia el alcista, con objetivos en 4370 y 4400 dólares, y soportes en 4310 y 4280 dólares.

La agenda del día es modesta, aunque no lo es la de la semana. La reunión de la Fed, prevista para el martes y miércoles, al cabo de la cual se conocerá la decisión de política monetaria, es el evento más importante de estos días. Pero no se trata de una reunión más. Después de 8 años, hay un cambio de presidente, y esta vez el Sr. Kevin Warsh estará a cargo de la Fed. Su discurso es ampliamente esperado por los mercados, aunque tiene a su favor el hecho de que no tiene margen de maniobra para hacer cambios, por la alta inflación, y en medio de las negociaciones de paz en Medio Oriente, que esta vez parecen encaminarse a buen puerto.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Cae el petróleo: ¿Habrá finalmente acuerdo de paz?

Cae el petróleo: ¿Habrá finalmente acuerdo de paz?

Hola Amigos, buen día. Los vaivenes que experimentan los mercados en estos días tienen ribetes que hasta podrían considerarse graciosos, si no fuera que en dichos movimientos hay muchísimo dinero en juego, y que tienen origen en un conflicto bélico interminable.

Como es de suponer, el presidente Trump es el principal generador de anuncios, la mayoría de ellos con un tono triunfalista, aludiendo a una supuesta victoria militar y diplomática en el enfrentamiento con Irán. Desde el país persa niegan cualquier tipo de avance en las negociaciones de paz.

Sin embargo, una variable técnica podría estar anticipando que ahora sí un acuerdo el posible. Se trata de la caída en el precio del petróleo, que el jueves pasó de la euforia a la depresión, en un ida y vuelta constante, no menos de 4 veces. La caída de fin de sesión, y el inicio de la sesión de este viernes en la zona de 86 dólares, puede ser un buen indicio de su trayectoria a futuro.

Técnicamente, los futuros del WTI están quebrando una línea de tendencia alcista proveniente de los primeros días de marzo. El precio de la materia prima se apoyó repetidamente en esta línea durante esta semana, y sobre el cierre de Nueva York se produjo un quiebre de la misma.

La confirmación del quiebre será lenta. No es poco lo que sucede con el petróleo, como tampoco es habitual ver la volatilidad que presenta un activo tradicionalmente estable, y que esta vez se comporta como una altcoin sin fundamento.

Durante la sesión del viernes, la caída del precio debajo de 84 dólares podría ser el disparador que necesita el mismo para iniciar una tendencia bajista de mediano plazo. Claro que esto implicará un cese del fuego, que le urge a Trump por cuestiones políticas, y a México por cuestiones económicas.

Las monedas principales también presentan saltos imprevisibles. El euro, afectado por el siempre anodino discurso de Christine Lagarde, titular del BCE, al cabo de la reunión de política monetaria del organismo, llegó a 1.1500 por segunda vez en una semana, antes de ganar 90 puntos, llegando a 1.1590 en pocos minutos. La tendencia del euro se pronuncia ligeramente al alza para las próximas horas, aunque deberá confirmarla por encima de 1.1600. Pero si esto sucede, el alza de tipos del BCE poco tendrá que ver.

El oro, que había perdido 460 dólares en una semana, recuperó 245 en instantes. Un movimiento solo explicable desde un nivel de manipulación bancaria que no reconoce límites. Al igual que el euro, la onza llegó a mínimos importantes, tras lo cual el presidente Trump en forma sorpresiva (para los inversores minoristas, pero por lo visto no para los bancos formadores de precios) anunció que entraría en suspenso el ataque militar previsto contra Irán.

¿Qué esperar en las próximas horas? Más movimientos erráticos. Los días pasan, el calendario de noticia agota los informes que más impacto tienen en los precios sin que los mismos se muevan más que un puñado de puntos. Toda la atención está puesta en Medio Oriente, y las contradicciones vergonzosas de Trump y sus acólitos. El dólar puede avanzar si el conflicto no da señales de terminar. Por el contrario, podría ceder ante algún indicio claro como el que brinda el petróleo.

Los mercados parecen ansiosos de una solución, La bolsa de Nueva York perdió algo de brillo en los últimos días, el mismo que había conseguido ante la esperanza de un acuerdo. El euro y la libra esterlina se mueven en rangos estrechos, aunque se perfilan al alza. ¡Si hasta el yen, que coquetea con mínimos de dos años, el jueves tuvo dos horas de respiro!

La agenda del viernes es modesta, y la apertura de la sesión americana será determinante en la dirección que tome el dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El Banco Central Europeo prepara su primer aumento de tipos del año

Hola Amigos, buen día. Cuando en septiembre de 2023 el Banco Central Europeo aumentó su tasa de interés al 4.25%, difícil era imaginar que sería, de los bancos centrales principales, el primero en volver a aumentar poco menos de tres años después.

El BCE, que siempre mantuvo una línea muy conservadora y en absoluto agresiva en materia de política monetaria, se ve obligado a aumentar la tasa, presumiblemente al 2.4%, ante el rebrote inflacionario derivado de los altos precios del petróleo. A su vez, estos valores responden al conflicto en Medio Oriente, del cual Europa participa en forma indirecta.

Este movimiento del BCE es poco usual. Habitualmente es la Fed la que da el primer paso a la hora de aumentar la tasa, y la sigue la entidad europea, del RBA, BoE, etc. Pero los tiempos cambian, y las autoridades también, a ambos márgenes del Atlántico.

La titular del BCE, Christine Lagarde, logró mantener una sobria línea de conducción desde su asunción, cuando reemplazó a Mario Draghi, quien mantuvo una presidencia impecable, con tasa 0 durante 8 años. Y ahora no le tiembla el pulso para aumentar, en momentos en que la economía europea atraviesa un momento de relativa estabilidad, sobre todo en sus potencias principales, encabezadas por Alemania, cuyos datos de manufacturas y servicios han mejorado sensiblemente en los últimos meses.

El aumento de tipos del BCE no necesariamente implica un alza del euro. Pese a que la brecha con la Fed se reducirá sensiblemente, el billete se muestra firme en todos los frentes. Prueba de ello es que la tasa del Bank of England es idéntica a la tasa de la Fed, 3.75%, y la libra esterlina no se mueve más que el euro, con una paridad estable en torno a 0.86 en el par EUR/GBP desde hace más de un año.

El comportamiento del euro, pues, dependerá de lo que haga el dólar. Y el billete, como quedó antes mencionado, se muestra firme, aunque no fuerte. Esto es, no cae, pero tampoco crece violentamente frente a las monedas principales. Sí lo hace ante las materias primas, en especial ante los metales preciosos, que el miércoles entraron en terreno bajista de mediano plazo.

En el corto plazo, la moneda única no tiene muchos incentivos para crecer. La superación de 1.1600 podría ser el motor de un crecimiento del euro, aunque para que ello ocurra Lagarde debería anticipar nuevos aumentos de tipos en julio, y es altamente improbable que diga algo semejante.

Por el contrario, si Lagarde no es contundente (y no lo será), el euro tiene bastante para perder. El quiebre de 1.1500 podría generar una caída fuerte, con un primer y débil soporte en 1.1475, nivel seguido de 1.1430.

Lo que no tiene atenuantes, al menos por ahora, es el desplome de los metales. El oro, la plata y el platino han ingresado en terreno bajista, con una pérdida de más del 20% de su valor en el caso de la onza, y de casi el 50% de la plata y el platino.

Buscar explicaciones en lo fundamental es tan poco útil como explicar el alza que experimentaron. Si los bancos centrales compraban oro, se supone que alguien lo tenía. ¿Quién se los proveyó? ¿No hay más compras? ¿La crisis que derivó en semejantes compras que lograron llevarlo de 1800 a 5600 dólares terminó, en medio de un conflicto bélico que por momentos parece caer en sus peores instancias?

Las explicaciones “de manual” son las mismas que ahora justifican la baja. Una perspectiva de aumento de tipos por parte de la Fed, que en estos momentos luce imposible, el alza del dólar, y la propia crisis de Medio Oriente aparecen como los argumentos preferidos. La verdad es que no hay nada de eso. Cuando superó los 2500 dólares, el oro creció de la mano de fondos especulativos, y lo mismo ocurre ahora. No busque argumentos que no existen, o teorías conspirativas, propias de las redes sociales, pero no de analistas serios.

Lo mismo aplica al yen, aunque en su caso, la brecha entre tasas de interés es determinante. La moneda nipona está a punto de caer a mínimos de dos años.

Al anuncio del BCE se suma la medición de inflación mayorista de mayo en Estados Unidos, dato que el mes pasado desató todo tipo de especulaciones, con un aumento del 1%, y las peticiones semanales de subsidios por desempleo.

Para finalizar, quisiera destacar que esta columna de opinión sobre mercados financieros electrónicos cumple este 11 de junio 22 años de publicación ininterrumpida. Deseo agradecer profundamente a todos los lectores que acompañan esta publicación desde hace tantos años. El artículo diario intenta, más que hacer pronósticos de lo que viene, mostrar un camino de disciplina, constancia y, sobre todo, independencia de criterio, tres ingredientes fundamentales para permanecer en esta actividad un cuarto de siglo. De corazón, muchas gracias.

Tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

La inflación de mayo llega en un momento clave para el dólar

Hola Amigos, buen día. Los datos de inflación de mayo, que se conocerán este miércoles a las 8:30 del este, pueden tener especial impacto en el mercado de divisas, con el dólar nuevamente en el centro de la escena.

Los pronósticos son ciertamente alarmantes. La medición general interanual se espera en el 4.2%, una cifra que la economía estadounidense no sufre desde abril de 2023, cuando se encontraba en plena baja desde el 8.8% que había tocado en junio de 2022.

En cuanto a la medición subyacente, también interanual, se aguarda en el 2.9%, lejos del objetivo de la Fed, pero al menos sin un agravamiento de la situación respecto al 2.8% de abril. Esta es la medición que más se tiene en cuenta, considerando que excluye alimentos y energía, las dos variables más volátiles y que en estos tiempos están teniendo una mayor variación por el conflicto en Medio Oriente.

Ante este escenario, las posibilidades que se abren son múltiples. La primera es que efectivamente la inflación supere el 4%, lo cual generaría una expectativa de alza de tipos de interés por parte de la Fed en algún momento del año, algo poco esperable meses atrás. Más aun si se considera que el nuevo titular del organismo, Kevin Warsh, fue propuesto por el presidente Trump por su renuencia a mantener la tasa de interés alta, tal como lo hizo en los últimos meses de mandato Jerome Powell. De allí es que las mediciones de la fecha resultan fundamentales para el destino que tome el dólar en las próximas sesiones.

Esto ocurre en momentos en que las negociaciones de paz en Medio Oriente vuelven a estancarse. Una y otra vez se anuncian acuerdos que no llegan, y se repiten los ataques entre todas las partes involucradas, que generan movimientos imprevisibles en los mercados.

El dólar sigue siendo el activo de refugio sin discusión. El oro, que supo serlo, se debilita a mínimos de dos meses y medio, cumpliendo técnicamente con una figura de continuación de tendencia bajista (pennant) que formó entre el lunes y martes en el gráfico de 4 horas. No es obstáculo para que siga cayendo, ciertamente. Su objetivo aparece, para el resto del día, en 4100 dólares, unos 65 dólares por debajo del nivel actual.

También se debilitan la plata y el platino. La plata apunta a 60 dólares, lejos de sus mejores momentos, y un 50% debajo de su máximo histórico de 120 dólares que tocó meses atrás. El platino, en tanto, llega a mínimos de mediados de diciembre pasado, debajo de los 1700 dólares. Este desplome anuncia, de algún modo, el destino del oro y la plata.

El petróleo también cae, aunque su baja está limitada. Desde las noticias, por los constantes incidentes bélicos en Medio Oriente; técnicamente, porque se apoya en una línea de tendencia alcista contra la cual ha impactado varias veces esta semana, sin poder superarla. Si cae de 85 dólares (hablando de los futuros del WTI), el panorama quedará más despejado, y comenzará un ciclo bajista más sustentable.

Entre las monedas principales, el euro se mueve en torno a 1.1550. La moneda única será el centro de atención el jueves, cuando el Banco Central Europeo aumente la tasa de interés, probablemente al 2.40%. Reduciría de este modo la brecha con la tasa de la Fed, actualmente en el 3.75%, pero ello no garantiza que crezca. Para las próximas horas, los conocidos niveles de 1.1565 y 1.1590 serán las zonas a tener en cuenta al alza, y 1.1530 y 1.1500, a la baja.

La libra esterlina cotiza a 1.3386 frente al dólar, intentando mantener una recuperación que se frenó el martes apenas por encima de 1.3400. La zona de 1.3415 (61.8% de retroceso de la baja anterior) es la zona de resistencia a considerar, con soporte principal en 1.3365.

El yen se mantiene muy débil, cerca de sus mínimos del año en 160.70, con una perspectiva que no lo favorece de cara a las próximas horas. Lejos de actuar, las autoridades de Japón parecen vigilar de cerca a su propia moneda, pero sin vender dólares para fortalecerla. Por el momento, poco se puede esperar del yen, más allá de alguna recuperación momentánea a la zona de 159.80.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Se estabilizan los mercados, con el euro al alza y el petróleo a la baja

Hola Amigos, buen día. Después de un inicio de semana con tensión por nuevos enfrentamientos en Medio Oriente, los anuncios de Irán e Israel de poner fin a los ataques mutuos ha traído cierta serenidad a los mercados.

Lejos de resolverse el conflicto, parece haber entrado al menos en una meseta, sin agravamientos. El cese del fuego generó una baja considerable del petróleo, con un precio actual de 89.45 dólares en los futuros del WTI, apuntando a una línea de tendencia clave que pasa por 88.00 dólares, muy cerca del nivel actual.

El quiebre de dicha línea significaría un cambio de tendencia, con una posterior confirmación debajo de 85 dólares, y esto equivaldrá a una mayor calma en los mercados para las próximas semanas.

El alza del petróleo ha generado preocupación por los efectos inflacionarios en la economía global. La medición de inflación minorista de mayo en Estados Unidos, que se conocerá el miércoles, podría ser determinante para el dólar.

Si la inflación no cede, las chances electorales del presidente Trump en las elecciones de medio término se reducirán dramáticamente, algo que de alguna forma ya está sucediendo en estos días. De allí su apuro por terminar con el conflicto en Medio Oriente.

Las monedas principales se mueven sin cambios importantes respecto a la víspera. El euro, que rozó 1.1500 el lunes, cotiza apenas por encima de 1.1540 en el inicio de la sesión europea de este martes, con una perspectiva ligeramente alcista para las próximas horas. Para continuar en este camino, la moneda única deberá superar 1.1565, en cuyo caso le quedará abierta la puerta para apuntar a 1.1600, siguiente resistencia de importancia.

Esto ocurre cuando faltan solo dos días para que el Banco Central Europeo aumente la tasa de interés, actualmente en el 2.15%. La decisión es ampliamente esperada por los mercados, por lo que el impacto alcista para el euro podría quedar neutralizado al momento de su publicación. Si el euro crece en las próximas dos sesiones, probablemente caiga con el anuncio, ante el seguro discurso de la titular del BCE, Christine Lagarde, que hablará de “seguir de cerca los datos”.

La libra esterlina, en tanto, se recupera con fuerza de sus mínimos de 20 días que tocó el lunes en 1.3300, ganando más de 75 puntos al momento, y apuntando al alza para el resto del día. En la zona de 1.3415, la libra tendrá su principal resistencia, en el 61.8% de la baja 1.3482/1.3300, por lo que su recuperación podría encontrar un freno en tal nivel.

El yen, por su parte, sigue muy débil en la zona de 160.15, con una tendencia que no lo favorece de cara a las próximas horas. Los fondos especulativos que lo hacen caer se mantienen sólidos, y los esfuerzos del Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas de ese país por defender su moneda son, por el momento, efímeros en impacto y tiempo. La zona de 160.60, máximo del par USD/JPY durante 2026 es la zona de resistencia a considerar. Cualquier intervención oficial del tipo de cambio podría darle algo de alivio al yen, aunque difícilmente pueda con 159.80, línea de velocidad alcista en el gráfico de 4 horas.

La onza de oro cotiza a 4333 dólares, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, con siguientes soportes en 4300 y 4270 dólares, los mínimos de varios meses que tocó el lunes a primera hora. Al alza, 4370 y 4400 dólares serán las resistencias a seguir.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Se dispara el dólar ante un extraño dato de empleos

Hola Amigos, buen día. Después de varios meses ha vuelto la normalidad al calendario de noticias. Y, como podía pasar, vino de la mano de las cifras de empleo de mayo. Se esperaban poco más de 85 mil nuevas nóminas creadas el mes pasado, pero se publicaron 172 mil, casi 90 más de lo esperado.

La historia es conocida. Los analistas del sector pronostican algo que no queda, ni por lejos, en línea con dicho pronóstico. El dólar había caído en los días anteriores, y la previsión apuntaba a un mes de magra cosecha -los 85 mil puestos pronosticados-, por lo que el billete parecía listo para seguir cayendo.

En cambio, el resultado, que desde la fecha en que fue reemplazada la cúpula de la oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo siempre arroja cifras positivas, dejó en claro que los “analistas” tienen nula pericia, si se piensa bien de ellos.

Las consecuencias de estas burdas manipulaciones estuvieron en línea con lo sucedido: el dólar se fortaleció de inmediato en todos los frentes.

El oro borró sus ganancias de 2026 en minutos (algo parecido había ocurrido en marzo), llegando a niveles que no tocaba desde finales de diciembre pasado. Con todo, su precio parece más acorde a la realidad, lejos de los 5595 dólares que tocó el 29 de enero de este año, bajo el argumento de compras masivas por parte de los bancos centrales. ¿Qué pasó desde entonces? ¿Los bancos centrales dejaron de comprar el mismo día a la misma hora? El inicio de un conflicto bélico cuyas consecuencias aun se desconocen terminaron por doblegar al metal en lugar de fortalecerlo, como podría esperarse en una situación semejante. ¿Dejó el oro de ser activo de refugio? ¿O acaso su alza desde octubre de 2025 hasta los máximos de enero fueron producto de que se trata de un mercado simbólico, de escaso volumen y manejado por pocos jugadores?

La bolsa de Nueva York, que vivía una fiesta sin final, tembló el viernes ante los sospechosos datos de empleo. El índice Nasdaq 100 cayó un 4% en pocas horas. Desde el 31 de marzo ganó 8000 puntos, de los cuales cedió 2000 el viernes. Un 25% de toma de ganancias del rally de 2 meses, algo esperable y saludable, en momentos en que la moda llevó a miles de inversores a comprar papeles de tecnología vinculados a inteligencia artificial a como diera lugar, bajo el argumento de que “igual van a subir”. La caída de Broadcom, que tuvo lugar el jueves, fue un augurio. Cedió desde casi 500 dólares a los 385 dólares en el cierre del viernes.

Similar pérdida sufrió el S&P 500, llegando al nivel del 20 de mayo. El Dow Jones, en cambio, solo cedió sus ganancias del jueves, aunque la formación de vuelta en un día, de cambio de tendencia, anticipa que, salvo una fuerte recuperación que pueda experimentar el lunes, podría iniciar un ciclo bajista de corto plazo.

Paradójicamente, el muy buen dato de empleos hizo caer a la bolsa. El motivo, claro, es que la Fed podría pensar en un aumento de tipos de interés en el futuro. Sobre todo si la inflación no cede y el petróleo, que el viernes también cayó fuerte, pero sin perder dirección alcista, sigue impactando en el costo de vida.

Una encuesta publicada por Financial Times el domingo dice que el 68% de los estadounidenses desaprueban la gestión del presidente Trump en materia de inflación y en su gestión de política exterior. La elección de medio término que tendrá lugar en noviembre es el motivo más importante que tiene Trump para terminar con el conflicto en Medio Oriente, aunque Irán no parece tan apurado. En su caso, el ahogo financiero producto de no poder exportar petróleo por el bloqueo del estrecho de Ormuz en lo que urge.

Si el conflicto termina, la inflación se modera y el petróleo cede, la Fed no tendrá motivos para aumentar la tasa. Tampoco los tendrá el Sr. Warsh, nuevo titular del organismo, que tendrá su primer examen en dos semanas, en el que podrá a prueba la poca credibilidad con la que asumió, ante la sospecha de que será más que permeable a la presión política de Trump para recortar la tasa a como de lugar.

Por el momento, los mercados solo premian al dólar. Ello explica la caída del euro, que llegó a mínimos de dos meses el viernes. La sobreventa que presenta en el gráfico de corto plazo hace pensar en una corrección alcista que al menos lo aleje de la zona de cierre del viernes, pero lejos de recuperarse más allá de 1.1600.

La libra esterlina llegó a mínimos que no tocaba desde el 18 de mayo, y apunta a 1.3300, nivel cuyo quiebre podría extender su caída a 1.3250 en las próximas sesiones. La moneda británica no logra estabilizarse por encima de 1.3500, nivel que aparece como una barrera en sus continuos intentos de recuperación. Tampoco tiene motivos para hacerlo en estos días, después de que desde el Banco de Inglaterra anunciaran que no hay apuro por aumentar la tasa de interés.

El yen se acerca a sus mínimos anuales, que en 160.60 dieron lugar a una intervención por parte del Banco de Japón, la cual se produjo el 30 de abril. La moneda nipona cedió todas sus ganancias desde entonces, y por el momento no se puede esperar más que una caída adicional de la misma. Una intervención contundente por parte de Japón podría revertir esta situación, aunque, por lo visto, lo única que podrá frenar la caída es un drástico aumento de tipos de interés, lo cual luce inviable por el momento.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Los datos de empleo de mayo pesarán sobre el dólar

Hola Amigos, buen día. El dólar puede posicionarse a la baja en las próximas horas, ante la publicación de los datos de empleo no agrícolas de Estados Unidos de mayo, que tendrá lugar a las 8:30 del este.

El consenso de analistas habla de unos 85 mil nuevos puestos de trabajo creados el mes pasado, frente a los 115 mil de abril, cifra que igualmente está sujeta a revisiones. La tasa de desempleo, en tanto, quedaría sin cambios en el 4.3%.

Hasta el momento, la nota importante de la semana la ha dado la bolsa de Nueva York. Prácticamente todos los días los índices principales han tocado máximos históricos. El jueves fue el turno del índice Dow Jones, compuesto por acciones de producción y alto valor de capitalización de mercado.

Otra nota destacada la está dando el yen. La moneda nipona no se mueve de 160.00, algo totalmente inusual en un mercado que, en teoría, no está sujeto a intervenciones ni tipos de cambio fijo.

El yen ha caído drásticamente en los últimos años, superando la marca de 160 en varias oportunidades, y los fondos especulativos que en estos tiempos tienen especial influencia en su precio parecen listos para hacerlo caer mucho más. Pero también saben que el Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas siguen de cerca esta cuestión, y que podrían intervenir en cualquier momento para frenar la caída de su moneda. ¿Podría haber una intervención el fin de semana, fuera de horario de mercado? Es probable.

También hay que considerar que puede haber novedades en Medio Oriente. Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán siguen teniendo lugar, ahora condicionadas a un cese del fuego entre Israel y Líbano. También durante el fin de semana pueden producirse novedades, en cuyo caso la apertura del lunes dejará gaps en los activos líderes.

En cuanto al resto de las monedas principales, el euro intenta alejarse de sus mínimos de la semana en 1.1590, y apunta al alza para las próximas horas. La superación de 1.1665, primera resistencia, podría darle mayor impulso para buscar 1.1700 en la sesión americana. Si los datos de empleo mencionados quedaran incluso por debajo de lo esperado, la moneda única podría acelerar su recuperación hacia tal nivel. La tendencia del par EUR/USD se muestra lateral en el gráfico de 4 horas, aunque su sesgo es alcista de cara a las próximas horas.

La libra esterlina, en tanto, cotiza a 1.3454 ante el dólar, con una tendencia también lateral en el gráfico de 4 horas, pero con un sesgo alcista en dicha temporalidad. La superación de 1.3485, primera resistencia, dejará libre el camino a 1.3510, el máximo de la semana pasada. Los soportes a seguir son 1.3430 y 1.3405.

El yen, por su parte, cotiza a 159.90 ante el dólar, con una tendencia alcista del gráfico de 4 horas, con una primera resistencia en 160.10, seguida de 160.40. Los soportes, en cambio, se encuentran en 159.65, 159.35 y 159.10.

La onza de oro cotiza a 4462 dólares, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, observando soporte las zonas de 4425 y 4400 dólares para las próximas horas. Las resistencias a seguir son 4480 y 4515 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Una nueva tregua enfría al petróleo y frena al yen

Hola Amigos, buen día. Sobre el cierre de la sesión americana del miércoles, Estados Unidos anunció que Israel y Líbano acordaron un cese del fuego bajo ciertas condiciones de no agresión.

La novedad hizo retroceder al petróleo, que se encaminaba sin pausas a los 100 dólares en los futuros del WTI, donde dejó un gap hace dos semanas. El mismo no fue cubierto.

Técnicamente, el petróleo mantiene una tendencia alcista muy clara, la cual quedaría sin efecto recién al quiebre de 85 dólares, algo que por el momento no es viable. En dicho caso se podrá afirmar que el enfrentamiento en Medio Oriente ha terminado.

Por ahora, estos acuerdos tienen el aspecto de una ilusión óptica. Los movimientos en los activos principales son anodinos, cortos y poco previsibles. Las monedas líderes se mueven en rangos de precios muy estrechos, a la espera de novedades que no llegan, y con noticias que han perdido impacto en los precios.

Los datos de empleo privado de ADP y el ISM de servicios, por caso, quedaron por encima de lo esperado, en informes conocidos el miércoles. Ninguno de los dos sirvió para que el dólar tome ventaja en forma decisiva. Ahora quedan, como siguiente informe de importancia, las nóminas de empleo no agrícolas, previstas para el viernes.

Ajenos a estas circunstancias, los índices bursátiles de Nueva York atraviesan uno de los mejores momentos de la historia. Si bien sufrieron una corrección muy pequeña el miércoles, sus respectivas tendencias alcistas son nítidas. Las mismas vienen impulsadas por la tromba en que se han convertido las acciones de tecnología, que si bien tienen sustento, son a la vez una moda.

Entre las monedas principales, el euro, que suele marcar el rumbo de las demás, se mueve en torno a 1.1610, con una tendencia lateral en el gráfico de 4 horas. Sin embargo, este jueves podría mostrar una recuperación, después de apoyarse en una línea de velocidad alcista que lo contuvo en su baja de la víspera. La superación de 1.1630 podría ser el motor de mayores ganancias para la moneda única, en cuyo caso 1.1665 será la siguiente resistencia. Esto sucede semanas antes de lo que puede ser el primer aumento de tasa de interés del año entre los bancos centrales principales, como se espera por parte del Banco Central Europeo.

La libra esterlina sigue los pasos del euro. En estos momentos cotiza a 1.3430, con una tendencia lateral en el gráfico de 4 horas, pero también con mínimos ascendentes que apoyan un alza del precio para el resto del día. Las próximas resistencias se hallan en 1.3455 y 1.3485, con soportes en 1.3405 y 1.3385.

El yen quebró la barrera de 160.00 a primera hora de este jueves, y se mantiene cerca de dicho nivel, en 159.85. La moneda nipona es sometida a una presión constante por parte de fondos especulativos, que toman deuda en la misma para volcar fondos en monedas más competitivas. Resulta extraño, y hasta triste, ver como los fondos juegan con el Banco de Japón una suerte de juego del gato con el ratón. Llevan al yen a mínimos, desde los cuales el BoJ se ve obligado a vender dólares para bajarlo en forma artificial por unos minutos.

Cuesta entender como un país como Japón, potencia mundial, no es capaz de estabilizar su moneda en forma sustentable. Ninguna potencia de primer orden puede permitir algo como lo que se está vendo con el yen en estos últimos años. Para el resto del día 160.40 es el objetivo a seguir, con soportes en 159.50 y 159.10.

La onza de oro se mantiene sin cambios y apuntando a la baja, con un precio actual de 4465 dólares, siguiendo los pasos de las monedas principales. Los siguientes soportes son 4430 y 4400 dólares, con resistencias en 4500 y 4550 dólares.

La agenda del día incluye las peticiones semanales de subsidio por desempleo, a las 8:30 del este y una presentación del gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, a las 12:45 pm.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.