Hola Amigos, buen día. Tal como ha venido ocurriendo en las últimas semanas, a una noticia que augura violencia en Medio Oriente le siguió el lunes una en sentido contrario.
Minutos después de que Estados Unidos comenzara el bloqueo del estrecho de Ormuz bajo durísimas amenazas del presidente Trump contra todo buque que intentara entrar o salir del mismo, el propio mandatario anunció que Irán lo contactó para negociar un acuerdo de paz.
La tregua entre ambos países, que este martes cumple una de las dos semanas previstas de duración, se mantiene muy débil, pese a que las negociaciones del fin de semana no llegaron a buen término.
Los cambios de ánimo y de humor de los mercados se trasladan de inmediato a los precios de los activos principales. Por caso, la bolsa de Nueva York tuvo el lunes un día soñado, con el índice S&P 500 creciendo más del 1% ante las novedades transmitidas por Trump, en un rally seguido por el Dow Jones y en menor medida el Nasdaq 100.
Las monedas europeas encabezan esta nueva ola -por ahora muy momentánea- de euforia de los operadores. El euro se acerca a 1.1810, donde dejó un gap a inicios de marzo, fecha en que comenzó el combate en Medio Oriente. La libra esterlina también luce sólida, en máximos que no tocaba desde el 26 de febrero, en tanto el yen, siempre más débil, apenas logra cruzar 159.00.
Detrás de estos movimientos se encuentra una fuerte corrección bajista del petróleo. Los futuros del WTI, que la semana pasada tocaron nuevos máximos de 4 años superando apenas los 120 dólares, cotizan actualmente a 97.30 dólares. En el análisis de la materia prima reside la clave de este martes. Veamos.
Desde inicios de marzo, cuando el petróleo cotizaba apenas por encima de los 70 dólares, sus cambios de precio marcaron el ritmo de los mercados. Después de dispararse a 120 dólares, un discurso, aun medianamente creíble del presidente Trump lo derrumbó en minutos, caída que se diluyó en pocas horas.
Sus reiterados intentos de frenar el alza del petróleo, que chocan de frente con sus aspiraciones electorales, fueron perdiendo impacto. El lunes, su presentación, más las versiones de que Estados Unidos estaría vendiendo petróleo en el mercado de futuros a bajos precios para inducir una baja del precio, lo hicieron retroceder al nivel actual.
Pero la tendencia de corto plazo se mantiene alcista. Una línea de velocidad en esa dirección, que une los mínimos ascendentes en la curva de precios, no ha sido vencida, y esto solo ocurrirá si el precio quiebra 94.50 dólares, con una confirmación posterior (apertura de vela debajo de tal nivel y una rápida caída posterior).
Esto significa que difícilmente algo así suceda en las próximas horas si no hay mensajes contundentes ya no solo de parte de Trump, que se encarga de enviarlos a diario, sino de Irán, que habla poco y asusta mucho a los mercados, por su escasa voluntad de terminar el conflicto de inmediato.
En estos momentos, el euro cotiza a 1.1785 ante el dólar, con tendencia alcista en el gráfico de 4 horas, y objetivos en 1.1810 (el gap mencionado antes) y, más arriba, 1.1830, y soportes en 1.1764 y 1.1730.
La libra esterlina cotiza a 1.3550, también con tendencia alcista en el corto plazo, y resistencias en 1.3575 y 1.3600, con soportes en 1.3505 y 1.3470, con una sobrecompra que limita su crecimiento durante la sesión americana.
El yen se recupera ligeramente, cotizando a 158.85, con una tendencia ligeramente bajista en el gráfico de 4 horas, siendo los próximos soportes 158.65, 61.8% del alza 157.89/159.85, y 158.30; en cambio, las resistencias se encuentran en 159.00 y 159.30.
La onza de oro cotiza a 4784 dólares, con una tendencia ligeramente alcista del gráfico de 4 horas, algo rezagada respecto a las monedas. Su próximo objetivo se halla en 4855 dólares, seguido de 4915 dólares, y soportes en 4750 y 4685 dólares.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.