Día de banqueros centrales

Hola Amigos, buen día. La bolsa de Nueva York el segundo trimestre de 2020 cerró con niveles de ganancia que no obtenía desde 2020, cuando la pandemia de coronavirus generaba vaivenes de gran magnitud en todos los mercados. Las ganancias, esta vez, vinieron de la mano de las acciones de tecnología, en particular las vinculadas a inteligencia artificial. Space X aportó lo suyo, si bien presenta un comportamiento acorde al poco tiempo que lleva cotizando en la bolsa.

En cambio, el oro cerró una primera parte del año con fuertes pérdidas, tomando en cuenta sus máximos históricos de enero en 5595 dólares. El cierre, orillando los 4000 dólares, lo encuentra en una situación incómoda, lejos de su condición de activo de refugio, y muy cerca de las monedas principales, que en su mayoría se han debilitado ante el dólar.

Otra nota importante, que se acentuó esta semana, es la caída histórica del yen, que llegó a un mínimo que no tocaba desde 1986. Si bien se brindan largas explicaciones, que en su mayoría tienen alguna validez, son los fondos de inversión y los bancos los que hacen caer a la moneda nipona, ganando la pulseada a un Banco de Japón que se ve desorientado y con pocas herramientas. Ni siquiera Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos que en su hora se mostró preocupado por la debacle de esta moneda, aparece ahora visible, y menos aun dispuesto a tomar cartas en el asunto.

En el inicio de julio, el ISM de manufacturas, a las 10:00 del este, tendrá la atención de los operadores. Después de un período de varios años de contracción del sector, desde algunos meses a esta parte hay un crecimiento en el mismo. De todas formas, el más importante es del de servicios, que se publicará el próximo lunes.

Antes, se conocerá la encuesta de empleos privados, a cargo de ADP. El pronóstico es de unos 118 mil nuevos puestos de trabajo en el sector privado, frente a los 122 mil del mes anterior. Una diferencia exigua que, si se cumple, no tendrá impacto en el dólar.

Sí tendrá efecto en los activos principales la presentación de varios de los principales banqueros centrales en el Foro de Sintra. El primero en hacerlo será el gobernador Macklem, del Banco de Canadá, en momentos en que el Loonie se ubica en mínimos importantes ante la baja fuerte del petróleo. El BoC dejó sin cambios la tasa de interés en las últimas reuniones de política monetaria, impulsando a la baja a su moneda.

Posteriormente se presentará Andrew Bailey, titular del Banco de Inglaterra. La libra esterlina atraviesa un período de transición, sin mucho que llame la atención en su trayectoria actual. La moneda británica no ofrece alternativas importantes en estos días, y solo si logra quebrar 1.3400 podría tener alguna chance alcista de cierta relevancia. Para este miércoles, las zonas de 1.3280 y 1.3300 son las resistencias a seguir.

En tercer lugar hablará Kevin Warsh, presidente de la Fed. El funcionario sorprendió dos semanas atrás con un discurso en el que aseguró que el banco central buscará combatir la inflación hasta llevarla al 2%, objetivo anual de la entidad, lo cual implica aumentos en la tasa de interés. Se verá si en su discurso de este miércoles deja alguna pista al respecto.

En último término hablará Christine Lagarde, titular del Banco Central Europeo. Si bien la entidad aumentó la tasa de interés en junio, el euro no logró capitalizar tal impulso, y se mantiene débil en estas horas. Los soportes del día son 1.1365 y 1.1330, con resistencias en 1.1430 y 1.1465.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El yen, en mínimos de 40 años

Hola Amigos, buen día. Un tironeo de 24 horas diarias entre los fondos especulativos y el Banco de Japón está siendo ampliamente ganado por los primeros, generando una nueva caída del yen, esta vez a mínimos de 40 años, en 162.40 Si bien podría producirse una intervención por parte de las autoridades, la misma no tendrá mucho efecto. Las últimas han sido efímeras en puntos y tiempo. Por el momento, el yen seguirá cayendo, haciendo las delicias de quienes toman deuda en esta moneda que supo ser el activo de refugio por excelencia, y que ahora ha quedado en el camino, para convertirse en una divisa de segundo orden.

Es verdad que tampoco el gobierno de la Sra. Takaichi se esfuerza mucho para defender a su moneda. Si bien los perjuicios sobre la economía son obvios, las empresas exportadoras se benefician por el tipo de cambio alto, con el agregado de que la inflación se mantiene en niveles muy bajos, comparada con otros países.

El alza de tipos de interés al 1% pareció avivar más el fuego de la devaluación del yen, algo que va a contramano de lo que habitualmente ocurre. Tampoco ayudó a la moneda de Japón el hecho de que el petróleo haya caído unos 50 dólares desde sus máximos de marzo.

Sí se debe acotar que la baja del yen coincidió con un movimiento similar y simultáneo del oro, que llegó a 3941 dólares a primera hora, un nuevo mínimo anual, que no tocaba desde el 5 de noviembre pasado. ¿Casualidad? No parece. Ambos son activos de refugio que, ciertamente, en los últimos años actuaron en forma totalmente imprevisible, llevados por manipulaciones de todo tipo.

En cuanto al dólar, presenta algunas dudas, antes de los informes clave de esta semana. Precisamente, este martes se conocerán las vacantes de empleo, que podrían quedar por debajo de la medición anterior. Si este pronóstico se cumple, el dólar podría volver a caer en varios frentes.

Fuera del calendario, han regresado las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, reunión confirmada por el presidente Trump el lunes a primera hora. Si hubiera algún acercamiento adicional (los anteriores se cortaron abruptamente con ataques militares mutuos), el dólar tendría un argumento adicional para caer.

El petróleo, pese a los incidentes del fin de semana, se mantiene estable en torno a los 70 dólares en los futuros del WTI. La baja de la materia prima no se reflejará en una inflación menor sino hasta dentro de varios meses. De allí es la deducción de muchos inversores que descuentan un aumento de tipos de interés por parte de la Fed en julio o en septiembre.

El euro se mueve en la zona de 1.1390, apuntando nuevamente a la baja en el gráfico de 4 horas, después de llegar a 1.1427 el lunes. Sus próximos soportes se ubican en 1.1365 y 1.330, aunque la superación de 1.1410 cambiaría la ecuación actual, para buscar en su caso nuevamente la zona de 1.1430.

En cuanto a la libra esterlina, cotiza a 1.3231 frente al dólar, retrocediendo desde sus máximos del día en 1.3261. El PBI final del primer trimestre en Reino Unido no tuvo mayor impacto en la moneda, que tiene ahora una ligera dirección bajista de corto plazo, con soportes en 1.3200 y 1.3165, y resistencias en 1.3260 y 1.3300 para el resto del día.

La onza de oro cotiza a 4016 dólares, después de tocar 4038 dólares en su máximo diario, con lo cual recuperó 97 dólares desde su mínimo del día. Sin embargo, el metal precioso mantiene una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, con soportes en 4000 y 3940 dólares; las resistencias a seguir son 4060 y 4100 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Una semana cargada de informes que definirán el destino del dólar

Hola Amigos, buen día. Termina un primer semestre de 2016, que quedará, por varios motivos, en la memoria de los mercados. El conflicto bélico desatado a inicios de marzo en Medio Oriente, que enfrenta a Estados Unidos e Irán, con un conflicto complementario entre Israel y Líbano, ha generado un sinfín de consecuencias en los activos principales.

El efecto más visible es la alta inflación que se ha disparado desde marzo. El petróleo, que es la materia prima principal en todo el mundo, pasó de 60 a 120 dólares en la variedad WTI, y si bien ha retrocedido en buena forma en las últimas semanas, el costo de vida sigue muy alto, en el 4.2% en Estados Unidos en la medición interanual al mes de mayo.

A la vez, el mercado laboral estadounidense comenzó a dar señales de solidez en los últimos meses, dato llamativo si se considera que estas novedades llegan después de que el presidente Trump reemplazara a la cúpula de la Oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo simplemente porque las cifras publicadas el año pasado no eran de su agrado. Las nóminas privadas, publicadas por ADP, no son tan contundentes. Pero no hay como cotejar estas cifras y a nadie parece preocuparle demasiado lo que a todas luces aparece como una manipulación de cifras.

El otro hito importante es la asunción del nuevo presidente de la Fed, Sr. Warsh, que reemplazó a Jerome Powell a fines de mayo. Warsh asumió bajo un manto de sospechas de falta de independencia del poder político, a punto tal que el Senado aprobó su nominación por el margen más bajo en la historia del organismo.

Su primera presentación, dos semanas atrás, pareció ir en una dirección correcta, al dejar en claro que luchará contra la inflación, que afirmó querer bajar al objetivo anual de la Fed, que es el 2%. El cambio de postura de la entidad, apuntando a tomar medidas duras de política monetaria, apuntaló al dólar en las últimas sesiones, empujando al euro a mínimos de un año, a la libra esterlina y el franco suizo a mínimos de varios meses, y al yen a rozar mínimos de 40 años. A la vez, el oro alcanzó mínimos de 8 meses, acompañado por la plata y el platino.

Durante el fin de semana se produjeron nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán, en represalia a un ataque del país persa contra un buque estadounidense. Sin embargo, la apertura semana no presentó variaciones importantes.

El dólar mantiene una postura alcista en varios frentes, con el petróleo que se mantiene estable en torno a los 70 dólares en los futuros del WTI, y el euro y la libra esterlina que siguen apuntando a la baja. También el oro, que viene de perder más de 400 dólares en pocos días.

La agenda de esta semana es realmente importante. El índice de confianza del consumidor del Conference Board dominará el panorama del martes, junto con las vacantes de empleo del mes que termina, que quedarían debajo de las de mayo.

El miércoles, en el marco del Foto de Sintra, organizado por el Banco Central Europeo, se presentarán Christine Lagarde, titular del banco central, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, y el nuevo presidente de la Fed, Kevn Warsh, en su primera presentación oficial fuera de las reuniones del FOMC. Su presentación acaparará la atención de los mercados. También se publicará el ISM de manufacturas.

El jueves se conocerán las nóminas de empleo no agrícolas de junio, un día antes de lo habitual, dado que el viernes será festivo en Estados Unidos. Sobre este dato se espera una baja en la creación de empleos de este mes, aunque el pronóstico, como quedó antes mencionado, no suele tener mucho valor.

En la sesión europea del lunes, el euro cotiza a 1.1393 frente al dólar, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, siendo los próximos soportes las zonas de 1.1370 y 1.1345, siendo las resistencias las zonas de 1.1415, máximo del día hasta el momento, y 1.1435.

La libra esterlina cotiza a 1.3205 contra el dólar, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. Los soportes a seguir se hallan en 1.3190 y 1.3165 con resistencias en 1.3235 y 1.3255.

El yen cotiza a 161.84 con tendencia alcista del gráfico de 4 horas. Las resistencias a considerar son 161.94, máximo de dos años, y 162.30; en cambio, los soportes se encuentran en 161.40 y 161.00

La onza de oro cotiza a 4045 dólares, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, siendo los soportes más cercanos 4000 y 3955 dólares; las resistencias a seguir son 4096 y 4135 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Todos contra el dólar

Hola Amigos, buen día. El dólar afronta una pelea dura en todos los frentes. Después de crecer a máximos de mucho tiempo ante las monedas principales y el oro, el billete comienza a ceder parte de sus ganancias.

El euro, que llegó a un nivel que no tocaba desde junio de 2025, se ubica apenas por encima de 1.1400 en estos momentos, apuntando al alza para las próximas horas. La superación del nivel actual, firme resistencia, lo llevará a 1.1430, siguiente nivel a seguir. La moneda única había tenido un incentivo con el aumento de tasa de interés del Banco Central Europeo dos semanas atrás, pero no logró capitalizar tal impulso. Su tendencia se mantiene bajista en el corto plazo, y solo el quiebre de 1.1450 podría cambiar la dirección del par EUR/USD.

En cuanto a la libra esterlina, acaba de superar 1.3200, y también se encamina al alza. La renuncia del primer ministro británico. Sr. Starmer, no tuvo impacto en su precio, y cayó durante la semana al compás del dólar muy firme de estos días. Para este viernes, la zona de 1.3250 y, más arriba, 1.3275, serán las resistencias a seguir.

El yen se mantiene tironeado entre dos fuerzas, en un duelo que, por ahora, viene perdiendo claramente el Banco de Japón. La moneda nipona alcanzó el jueves su mínimo de 2 años en 161.94, tras lo cual la entidad intervino livianamente, advirtiendo en los fondos de especulación que no les permitiría llevarlo a mínimos de 40 años, que tocaría por encima de tal nivel. Pero el par USD/JPY opera en 161.62, a escasos puntos de tal máximo, y no parece que ello vaya a cambiar en las próximas horas. Poco comprensible es la actitud oficial, que no defiende a su moneda de manera contundente. ¿Será que tampoco le conviene hacerlo?

La onza de oro se recupera, después de llegar a mínimos anuales el jueves, y supera los 4000 dólares nuevamente. El quiebre de una línea de tendencia bajista de corto plazo, que tuvo lugar en la vela anterior a la actual en el gráfico de 4 horas, anticipa un buen día para el metal precioso, que tendrá objetivos en 4065 y 4110 dólares para el resto del día.

Los futuros del WTI siguen operando a la baja, con un precio actual de 69.60 dólares por barril, apuntando a la cobertura de un gap que dejó en el mes de febrero en 67.30 dólares. El petróleo se ha debilitado a la par de las negociaciones de paz en Medio Oriente, sobre las cuales no se han conocido novedades importantes en la víspera.

El alza del petróleo motivó un cambio de postura de la Fed en su última reunión de política monetaria. Los mercados esperan un alza de tipos de interés en las próximas reuniones, lo cual dependerá en buena parte de la evolución del petróleo, pero también de lo que ocurra con el mercado laboral, que en los últimos meses ha dado muestras de fortaleza. De allí es que el dato de junio, que se conocerá el próximo jueves, será fundamental para el dólar.

Los índices S&P 500 y Nasdaq 100 reflejan un cambio de humor de los inversores, con mínimos de varios días en ambos casos, precisamente por la posibilidad cierta de un alza de tipos de interés de la Fed.

Este viernes, la agenda de noticias incluye la encuesta final del mes de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El euro, en mínimos de más de un año

Hola Amigos, buen día. El dólar sigue ganando posiciones en todos los frentes, apoyado en las expectativas de que la Fed aumentará la tasa de interés en los próximos meses. La posibilidad se alejará en la medida en que el conflicto de Medio Oriente llegue a su fin y el petróleo, que llegó a 120 dólares en marzo y se mueve ya alrededor de los 70 dólares, no sea el catalizador de inflación que fue en estos últimos meses.

No se han conocido novedades importantes en torno al conflicto ni a un acuerdo de pasa sustentable, y allí se encuentra una de las claves: si se firma un acuerdo, los precios del petróleo podrían ceder a los 65 dólares. Aún así, la inflación tardaría al menos 3 meses en bajar a niveles anteriores a marzo, pero le quitaría argumentos a la Fed para aumentar la tasa hacia fin de año.

Por el momento, el billete sigue arrasando. Y no solo por un probable aumento de tipos de interés de la Fed. Las mediciones de manufacturas y servicios de S&P Global quedaron por encima de lo esperado, en dos informes conocidos en la víspera.

El euro, que se movía cerca de 1.1700 a inicios de junio se ubica en estos momentos en 1.1344, con una tendencia bajista muy acentuada, aunque también con un nivel de sobreventa que anticipa una corrección alcista importante. La moneda única llegó esta mañana a mínimos del 4 de junio de 2025, cuando se encontraba en plena recuperación después de haber iniciado el año en 1.0350.

El gráfico de 4 horas del par EUR/USD mantiene una tendencia bajista, con una demanda del 24%, que implica un movimiento favorable al euro durante la sesión de la fecha. La superación de 1.1360, línea de tendencia bajista secundaria, apuntará a 1.1400, donde pasa la línea bajista principal. No hay perspectivas de que logre superar tal nivel en horario americano.

La libra esterlina, en tanto, cotiza a 1.3180, con una baja moderada que sufrió en las últimas horas, formando lo que puede ser un doble suelo en el gráfico de 4 horas. La superación de 1.3220 podría darle fuerza a la moneda británica, en cuyo caso 1.3270, máximo de la semana y línea de cuello de la probable figura mencionada, será la resistencia a seguir.

El yen se mantiene muy cerca de sus mínimos de 2 años, que alcanzó el lunes en 161.92. El precio actual, de 161.72, anticipa una sesión agitada para el par USD/JPY, con una probable intervención del Banco de Japón. Esto ya ocurrió el lunes, con resultados efímeros, pero advirtiendo, tal como lo han hecho funcionarios de la entidad, que tomará acción si la especulación se mantiene alrededor del yen.

La onza de oro cotiza a 4079 dólares, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, guiada por una línea en esa dirección, y cerca de 4022 dólares, el mínimo del 11 de junio. La sobreventa que presenta el oro en estas horas adelanta una corrección alcista, aunque deberá despejar la zona de 4110 dólares para recuperar posiciones en forma sustentable durante las próximas horas, con siguiente resistencia en 4165 dólares.

La agenda de noticias es modesta este miércoles, y la apertura de la bolsa de Nueva York, a las 9:30 del este, asoma como lo más importante del día. Apropósito, el pennant de continuación de tendencia bajista del gráfico de 4 horas en los futuros del índice Dow Jones avisa que lo que viene es un día complejo para las acciones líderes en Nueva York.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Los mercados están, otra vez, pendientes de Medio Oriente

Hola Amigos, buen día. La situación en Medio Oriente podría considerarse una comedia de enredos si no fuera que se trata de un conflicto que involucra vidas, pone en juego la seguridad global, y dispara la inflación a altos niveles, como viene sucediendo desde principios de marzo.

Tanto Estados Unidos, como su aliado Israel, por un lado, e Irán por otro, se han encargado de complicar las negociaciones, anunciando ataques, treguas, acuerdos y provocaciones de todo tipo, que se han traducido en vaivenes indescifrables en los activos principales.

El primer anuncio de cese del fuego, pocos días después del inicio del conflicto, estuvo a cargo del presidente Trump y generó una caída de 40 dólares en el precio del petróleo. Los últimos, en tanto, pasaron desapercibidos.     

Durante el fin de semana se retomaron las negociaciones, y pese a que hubo un acuerdo firmado de manera digital, una nueva amenaza de Trump a Irán hizo que el país persa se retire de las conversaciones. El petróleo, que se acercaba a los 70 dólares a fines de la semana pasada, apunta a los 80 dólares, con un objetivo técnico en 84 dólares, nivel que podría tocar si no hay un acuerdo en los próximos días.

La reacción de los mercados, en las primeras horas del lunes, es mixta. No favorece del todo al dólar, pero tampoco lo castiga. Así como el petróleo va al alza, el yen se hunde nuevamente, ante el aumento del costo de importación de la materia prima. El yen atraviesa sus peores días en varios años, y se encuentra a punto de tocar mínimos de 40 años, ante la pasividad del Banco de Japón y del Ministerio de Finanzas de ese país, que parecen vencidos por los mercados. Se trata de una situación absolutamente anormal, tratándose del banco emisor de una de las monedas más importantes del mundo.

Las pistas que dejó la Fed la semana pasada, en el sentido de un aumento de tipos de interés si la inflación no cede -y por ahora no hay motivos a la vista de que vaya a bajar próximamente- tampoco ayudan a la moneda nipona. El alza de tipos del BoJ al 1% fue como una gota de agua en el mar.

En cuanto a las monedas europeas, no han cambado sustancialmente su situación respecto al miércoles pasado, ante los anuncios de la Fed. La libra esterlina luce apenas más sólida que el euro, pero se ubica lejos de alcanzar 1.3400, nivel que le abriría la puerta a un cambio de tendencia de corto plazo.

El euro vuelve a caer, y salvo que supere 1.1600, algo poco viable en estas horas, no tiene mucho por ganar. El alza de tipos del Banco Central Europeo pasó sin pena ni gloria, demostrando que este tipo de medidas están teniendo un efecto casi nulo cuando el dólar manda. Y esto sucede cuando la situación global hace que los inversores dejen de lado a los activos de refugio, como el yen y el oro.

Precisamente, la onza de oro gana terreno de manera moderada. Para los próximos días, el metal deberá quebrar 4270 dólares para dar forma a un alza más sustentable. Claro que el oro solo no se moverá. Dependerá su suerte de lo que hagan el euro, la libra esterlina y el franco suizo, que también cayó con fuerza en las últimas sesiones, y del comportamiento del dólar en general.

Lentamente, la Fed va justificando su presentación de línea dura, apuntando a un alza de tipos. La inflación difícilmente ceda si los gobiernos de los países involucrados en el conflicto de Medio Oriente siguen en la postura actual.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

El dólar acelera antes de la firma del acuerdo de paz en Medio Oriente

Hola Amigos, buen día. El dólar volvió a ganar terreno en todos los frentes el jueves, después del anuncio de política monetaria de la Fed del día anterior, y del discurso del nuevo presidente Kevin Warsh, que eligió un tono duro, de combate abierto a la inflación.

El euro llegó a mínimos del 30 de marzo, y sigue apuntando a la baja. Sin embargo, si logra posicionarse sobre 1.1500, la moneda única podría observar una recuperación de mediano tenor en las próximas horas. El euro no logra estabilizarse, pese al aumento de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, que tuvo lugar la semana anterior, y que pasó casi inadvertido para los mercados.

La libra esterlina perdió más de 250 puntos en 48 horas, luego del anuncio de la Fed, y de que el Banco de Inglaterra dejara sin cambios la tasa de interés en el 3.75%. La debilidad de la libra es manifiesta, habiendo perdido la cota de 1.3200, lo cual la aleja de buscar 1.3500, nivel cuyo quiebre sería un punto de inflexión entre su actual tendencia y un movimiento alcista de mediano tenor. El par EUR/GBP, que refleja la diferencia de velocidad de ambas divisas frente al dólar, acaba de tocar un máximo de un mes, en 0.8681, reflejando la caída de la moneda británica, y a pesar de la fuerte baja del euro, que totalizó 165 puntos en dos días de operaciones.

La nota, como es habitual, vuelve a estar en manos del yen. La moneda nipona llegó el jueves a un mínimo de dos años, que rozó al tocar 161.82 en la tarde de Nueva York. Desde allí apareció una de las tantas intervenciones no oficiales de las autoridades el Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón para contener la caída de su moneda. El efecto, efímero en el tiempo, fue una recuperación de 95 puntos, a la zona de 160.87, tras lo cual volvió a posicionarse debajo de 161.00. La moneda nipona se encuentra sometida a una presión bajista sin precedentes en las últimas décadas, y la misma se acentuó en las últimas horas, ante la presunción de los mercados de que habrá un aumento de tipos de la Fed en los próximos meses. De este modo, el aumento de tasa del BoJ al 1% no fue incentivo alguno para el yen.

La onza de oro vuelve a caer fuerte ante el dólar, con una tendencia que se mantiene bajista en el corto plazo. El metal precioso, transformado ahora en una suerte de moneda importante, dejando de lado su tradicional calidad de activo seguro, no tiene mucho para ofrecer en estas horas, y solo un movimiento alcista del euro, principal referente en el mercado de divisas, podría llevarlo a 4300 dólares de nuevo.

En una semana signada por la decisión de la Fed antes mencionada, el cierre puede ser más que alentador para las próximas semanas. Después de tres meses y medio de enfrentamiento, con débiles treguas incluidas, Estados Unidos e Irán firmarán este viernes un acuerdo de paz largamente negociado. Aun se desconocen varios de sus puntos, y pese a los intentos del presidente Trump por declarar la victoria sobre el país persa, el mundo percibe que el acuerdo favorece a Irán, y que los planes estadounidenses de cambio de régimen político, de influir sobre el comercio internacional de petróleo, y de desarmar los planes iraníes de desarrollar aun más la energía nuclear no se han cumplido.

Como sea, los mercados festejan a cuenta de un acuerdo que deberá ser cumplido en el tiempo para evitar que el petróleo vuelva a escaparse a los niveles que supo tocar este año, en 120 dólares por barril en los futuros del WTI. ¿Será así? Los incontables anuncios de paz no cumplidos no son la mejor carta de presentación. De momento, los mercados creen que esta vez sí se mantendrá en el tiempo, haciendo retroceder al WTI a la zona de 70 dólares. Apenas debajo de tal nivel, en la zona de 66 dólares, parece ubicarse la zona que mejor el queda a la materia prima.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

La Fed endurece su discurso y se dispara el dólar

Hola Amigos, buen día. La Reserva Federal mantuvo sin cambios, por quinta reunión consecutiva, su tasa de interés en el 3.75%, una medida ampliamente esperada por los mercados. Sin embargo, tanto en el comunicado oficial como en la conferencia de prensa del presidente Kevin Warsh hubo un giro a una postura más dura de cara a los próximos meses.

Si bien no se mencionó abiertamente la posibilidad de un aumento de tipos y la votación por mantener la tasa fue unánime, una gran parte de los oficiales de la Fed opinó que lo que viene es un aumento de la misma.

Los mercados tenían sus expectativas puestas -por cierto, a la baja en la última semana- de un aumento hacia fin de año. El discurso de Warsh, que apunta a una baja sustancial en la inflación, obliga a los inversores a recalcular los plazos.

Consultado sobre un cambio el objetivo de inflación, Warsh lo descartó, al menos hasta que con la actual medición el costo de vida se acerque o alcance el 2%, objetivo actual del organismo.

Esta nueva postura de la Fed contrasta con una perspectiva global de baja de inflación en el mediano plazo, lo cual coincide con una caída drástica en el precio del petróleo. Al inicio del conflicto en Medio Oriente, en los primeros días de marzo, los futuros del WTI alcanzaron una marca de 120 dólares, que repitieron en abril. El precio del petróleo en esta variedad cerró el miércoles en 75.60 dólares, nivel que no tocaba desde el 4 de marzo pasado.

Pese a esta baja del costo de la materia prima, se espera que la cadena de suministros se normalice en no menos de 60 días, o más. Y ello, claro está, si la reapertura del estrecho de Ormuz, pieza central del acuerdo de paz que el viernes firmarán Estados Unidos e Irán, se mantiene sin novedades en el medio.

Este acuerdo, junto con la nueva postura de la Fed, van normalizando a los mercados, que podrían volver a valorar como es tradicional las noticias de los calendarios, que en los últimos meses han pasado prácticamente desapercibidas.

La asunción de Warsh, quien por ahora parece totalmente libre de presiones políticas, le dará certidumbre a los mercados, como también lo hará una estabilización del precio del petróleo, que desde marzo ha sido el centro de atención de los operadores.

El dólar se disparó en todos los frentes ante las novedades de la Fed. Si bien el billete podría caer próximamente ante el acuerdo en Medio Oriente, que llevaría a los operadores a volcarse a activos de riesgo en forma masiva, el miércoles obtuvo ganancias significativas ante el euro, la libra y el yen, que llegó a mínimos de dos años durante la conferencia de prensa de Warsh.

Así, el euro llegó a mínimos del 31 de marzo, quebrando con facilidad la zona de 1.1500, en tanto el cable y el franco suizo alcanzaron mínimos del 6 de abril. Sus respectivas tendencias se sitúan a la baja para las próximas sesiones, aunque la extrema sobreventa en que han ingresado en el corto plazo implica que veamos correcciones alcistas muy pronto.

El oro, la plata y el platino también cedieron terreno. La onza poco pudo hacer por defender su reciente recuperación, producto del acuerdo de paz en Medio Oriente, cediendo 160 dólares en menos de 4 horas, con lo cual cubrió quirúrgicamente un gap que había dejado en 4217 dólares en el inicio de la semana.

La bolsa de Nueva York apagó por un momento las luces de la fiesta que vive actualmente de la mano de las acciones vinculadas a inteligencia artificial, con los índices cayendo fuerte en pocos minutos, ante la presunción de que la Fed volverá a aumentar la tasa de interés en los próximos meses.

Cabe entonces pensar que el aumento de tipos del Banco Central Europeo, que tomó dicha medida días atrás, solo fue un anticipo de lo que viene. Sin embargo, este jueves el Banco de Inglaterra dejará sin cambios la tasa en el 3.75%, y por lo que se escuchó de parte de diversos funcionarios de la entidad, no hay apuro por aumentarla.

¿Podrán recuperarse pronto las monedas principales? Esta nueva postura de la Fed influye, claro. Pero si el acuerdo de paz a firmarse el viernes es contundente, los inversores volverán a elegirlas. La excepción es el yen que, debilitado por todos los factores posibles, parece condenado a seguir cayendo sin fin, hasta que el gobierno de Japón tome medidas de fondo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Nuevo ciclo en la Fed, con la primera decisión de Warsh como presidente

Hola Amigos, buen día. El mundo financiero está a la espera del comunicado de política monetaria de la Fed, que se conocerá a las 2:00 pm del este. Y no se trata de un comunicado más. Es el primero que el FOMC emitirá con Kevn Warsh como presidente, que asumió como tal el mes pasado.

Desde el anuncio en sí mismo no se esperan novedades. La tasa de interés quedará en el 3.75%, pese a la presión de la inflación, por encima del 4% interanual, y a que el empleo viene creciendo fuerte en los últimos meses.

El acuerdo de paz en Medio Oriente, que está trayendo tranquilidad al mundo y una baja sustancial en el precio del petróleo, parecen darle aire al nuevo presidente, que ya en su primera presentación se verá en apuros para explicar por qué no aumenta la tasa con el escenario actual.

La duración y el tono que utilizará Warsh en su discurso, media hora después del comunicado, es verdaderamente una incógnita. También, la periodicidad del mismo. El expresidente Powell había establecido que su conferencia de prensa sería al cabo de todas las reuniones de la Fed, y no reunión de por medio como era hasta su asunción. ¿Mantendrá Warsh este hábito, o volverá a hablar solo cuando se trate de proyecciones económicas? Lo sabremos desde ahora.

Pero más allá de las formas, el verdadero interrogante respecto a Warsh es su capacidad de independencia respecto a la presión del presidente Trump, que insistirá con un recorte de tipos de interés en forma permanente.

Trump designó a Warsh varios meses atrás, y fue explicito en su justificación. Explicó que su designación respondía a que Warsh prácticamente le garantizaba una tasa de interés baja, justamente en momentos en que necesita cambiar su imagen ante la sociedad, después de un conflicto como el de Medio Oriente, que el electorado juzga como innecesario y caro. Las elecciones de medio término se acercan, y Trump necesita levantar su nivel de popularidad. Nada mejor que tener una tasa de interés baja, que facilite el crédito y la inversión.

Estas cuestiones comenzarán a resolverse desde la tarde de este miércoles. Los mercados apenas se mueven a la espera del anuncio.

Entre las monedas principales, el euro cotiza en la zona de 1.1600, sin poder superar una línea bajista que, en el gráfico de 4 horas, viene guando su movimiento desde varias semanas atrás. Si logra quebrarla, 1.1630, 1.1665 y 1.1700 serán las resistencias a seguir, con soportes en 1.1565 y 1.1530.

La libra esterlina, expuesta a la decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra prevista para el jueves, cotiza a 1.3415, con una tendencia que por ahora se mantiene bajista en el corto plazo, ofreciendo soporte las zonas de 1.3385 y 1.3365, y resistencia en 1.3460, línea de tendencia bajista, y 1.3485.

El yen opera sin cambios, en la zona de 160.20, con una tendencia que se mantiene alcista en el gráfico de 4 horas, siendo la primera resistencia la zona de 160.70, máximo del 30 de abril y de este año. El quebré de 159.70 podría darle algo de aire a la divisa nipona, que ni siquiera pudo aprovechar el aumento de tipos de interés del Banco de Japón.

La onza de oro cotiza a 4329 dólares, contenida al alza por una línea de tendencia bajista que limita su crecimiento. Si logra superar tal línea, las próximas resistencias serán 4370 y 4425 dólares, con soportes en 4300 y 4240 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Las monedas principales buscan una tendencia clara, mientras se acerca el comunicado de la Fed

Hola Amigos, buen día. Pasadas las primeras horas desde que Estados Unidos e Irán llegaran a un acuerdo de paz que se firmará el viernes próximo, los mercados comienzan a palpitar la decisión de política monetaria de la Fed, que tendrá lugar el miércoles, pasado el mediodía de Nueva York.

Este acuerdo llega en un momento justo. La economía estadounidense vuelve a dar señales de fortaleza, con el empleo al alza, las ventas minoristas estables, y los indicadores de manufacturas y servicios de ISM en franco crecimiento. El nuevo presiente Warsh deberá lidiar desde ahora con esta circunstancia, que sumado al fuerte aumento del petróleo en los últimos meses disparó la inflación y le impedirá bajar la tasa en el corto plazo, y con la presión política del presidente Trump, que le exigirá de mala forma, tal su costumbre, que la recorte al costo que sea. Para el presidente, la inflación no es un problema. Menuda tarea le espera a Warsh desde el anuncio que tendrá que hacer el miércoles.

Las monedas principales se mueven en rangos de precios muy estrechos a la espera de dicha decisión. El euro y la libra esterlina, que operan prácticamente a la par, han crecido moderadamente después del acuerdo en Medio Oriente, pero no lograron despejar dudas sobre su comportamiento para el resto de la semana, y mucho menos del mes. El yen sigue muy débil, y el franco suizo busca 0.7900. El dólar canadiense vuelve a 1.4000, perjudicado por la baja sustancial del precio del petróleo.

El euro se no puede con una marcada línea bajista que pasa por 1.1610, que intentó quebrar llegando en la víspera a 1.1620, para volver sobre sus pasos y cotizar, en la sesión europea de este martes, a 1.1597, apuntando nuevamente a la baja en el corto plazo.

Pese al aumento de tipos de interés del Banco Central Europeo, que redujo el diferencial de tasa de la Fed del 3.75% al 2.40% que desde ahora tiene la entidad europea, la moneda única no logra despegar. Y mucho de esto tiene que ver con un dólar que, pese a todo, se mantiene firme, con los mercados que se muestran algo escépticos respecto a un acuerdo de paz amplio en Medio Oriente.

Para el resto del martes, la superación de 1.1630 despejará el camino para buscar 1.1665, con soportes en 1.1585 y 1.1565, rangos de precios muy estrechos sin dudas.

En cuanto a la libra esterlina, si bien también brinda señales positivas, no tiene el incentivo de un aumento de tipos por parte del Banco de Inglaterra, que los dejará sin cambios en su reunión del próximo jueves. Una probable formación de hombro cabeza hombro, apreciable parcialmente en el gráfico de 4 horas, no anticipa ganancias para la moneda británica, sino todo lo contrario. El quiebre de 1.3390 sobre el final de la sesión de este martes podría ser el anuncio de una caída significativa en su precio para el resto de la semana. Si logra superar 1.3450, la figura quedará sin efecto, y comenzará a apuntar a 1.3500.

El yen, por su parte, no logra recuperar un solo punto, y su caída se torna interminable. Salvo que logre quebrar 159.50, este martes asoma como un día más en que seguirá perdiendo terreno, con los fondos apostando por una nueva devaluación de la moneda nipona, y las autoridades de Japón advirtiendo, sin mucho éxito, que intervendrán sobre el tipo de cambio. Llama la atención que el mercado logre doblegar la fuerza de un banco como el Banco de Japón, pero eso está ocurriendo.

La onza de oro frenó su impulso alcista de inicio de semana, pero mantiene una pendiente que la favorece, de cara a las próximas horas. El precio se acerca a un nivel clave, 4355 dólares, cuya superación determinaría un alza mucho más importante, buscando en su caso 4420 dólares. No parece que vaya a suceder este martes dicho movimiento.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.