Hola Amigos, buen día. Las consecuencias de la decisión del Tesoro de Estados Unidos de duplicar la recompra de bonos de largo plazo se mantienen vigentes. El viernes, el oro se disparó por encima de los 4600 dólares, en tanto el euro superó nuevamente 1.1700, junto con la libra quebrando 1.3600.
Esta medida, que no parece tener el favor de la confianza de los mercados, se ha consolidado durante la sesión del viernes y por el momento no esperamos cambios de tendencia importantes en las monedas principales.
Por otro lado, el petróleo sigue acelerando y si bien no se han producido novedades de importancia durante el fin de semana, el conflicto en Medio Oriente se mantiene más que vigente, y con serios riesgos de agravarse próximamente.
A ello se suma que Estados Unidos está gastando sus reservas estratégicas para sostener el precio del petróleo. Si bien lo ha logrado parcialmente, dichas reservas están llegando a su fin, y no tendrá armas para defender una baja de la materia prima.
Ello explica que el petróleo (futuros del WTI) siga apuntando en primer lugar a los 93 dólares, donde cubrirá un gap que dejó el 24 de julio, al cual sigue la zona de 99 dólares, donde un hueco similar quedó en mayo pasado.
Si bien el presidente Trump insiste en una victoria similar de su país sobre Irán, si esta se produce será pírrica. La consecuencia de esta batalla se ve en la inflación, que se mantiene muy lejos de los objetivos de la Fed. Apropósito, ya queda mucho menos tiempo para la próxima reunión del banco central, y se le acorta también el margen de información que recibirá. Las cifras de julio, conocidas este mes, no dan motivo para un aumento de tasa. Habrá que ver la evolución de los precios en agosto, con el petróleo de nuevo fuerte, y del empleo, que en julio quedó muy por debajo de lo esperado.
Volviendo al oro, su cambio de tendencia de mediano plazo ha sido la nota de la semana pasada. Si bien aparece sobrecomprado, el metal precioso tiene mucho terreno para seguir creciendo próximamente. La superación de 4440 dólares, después de apoyarse varias veces en tal nivel, es lo que necesitaba la onza para comenzar a avanzar con fuerza, y lo está haciendo ahora mismo.
La baja de los rendimientos de las Notas a 10 y 30 años ayuda al oro, que no tiene rendimientos. También lo hace el hecho de que el dólar se muestra débil en todos los frentes.
En la bolsa de Nueva York, los índices principales apuntan al alza, aunque sin mucha convicción. Tanto los futuros del Dow Jones como los del S&P 500 dejaron claros gaps a inicios de este mes, y los mismos deben ser cubiertos.
Este lunes, la agenda de noticias es modesta, y no esperamos movimientos relevantes. Pero la semana tendrá algunas cifras a seguir. Una de ellas, el deflactor de inflación, una de las mediciones que más sigue la Fed a la hora de decidir sobre política monetaria. Se trata de la medición de inflación por consumo, que en estos tiempos es clave. También se conocerá el PBI preliminar del segundo trimestre, con escaso impacto en los mercados.
El euro mantiene una tendencia alcista de corto plazo, con un objetivo claro en 1.1730 al alza, y 1.1630 a la baja. Algo similar ocurre con la libra esterlina, que tiene objetivo en 1.3700 en dirección alcista, con un soporte importante en 1.3580. El yen, siempre débil, podría visitar 159.50 en las próximas horas. El quiebre de 158.40 le daría algo de aire para el resto del día.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.