La Fed se prepara para una larga pausa

Hola Amigos, buen día. Las Minutas de la reunión de la Fed del 17 de diciembre dejaron el claro que los funcionarios del FOMC no seguirán recortando la tasa de interés como lo hicieron durante tres encuentros consecutivos.

Algunos miembros del organismo hablaron de posibles presiones inflacionarias derivadas de los cambios que, en materia de política comercial y migratoria, establecerá el presidente Trump, cuya asunción tendrá lugar el 20 de enero.

La visión de la Fed es, pues, que ante una inflación persistentemente alta, no corresponderá recortar la tasa hasta por lo menos el segundo trimestre, cuando los efectos de las medidas que tome Trump respecto a los aranceles a las importaciones chinas comiencen a verse.

El propio Trump habló el miércoles y dijo que no descarta establecer el estado de emergencia económica en su país, para quedar con las manos libres en cuestiones impositivas. Esto ocurre poco después de que el equipo del presidente relajara las posturas duras del mismo al comentar que los aranceles aplicarían a casos específicos y no a todas las importaciones.

El dólar mantiene su presión ante las monedas principales. El euro apenas hace pie en la zona de 1.0300, pero se acerca nuevamente a mínimos que no toca desde octubre de 2022, con una fuerte chance de ir a buscar la paridad en los próximos tiempos.

En tanto, la libra esterlina acaba de tocar un mínimo desde noviembre de 2023, después de caer de la zona de 1.2300. La perspectiva es bajista para la moneda británica para el resto de la semana, si bien la sobreventa que presenta en los gráficos de corto plazo podría limitar su caída. La zona de 1.2200 aparece en el horizonte cercano del par GBP/USD.

Por su parte, el yen sigue cayendo en forma vertical, y ya ha perdido la cota de 158.00, si bien regresa sobre la misma en la sesión europea de este jueves. La moneda nipona se ve afectada por los altos rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años cotizan al 4.68%, después de llegar al 4.72%, el nivel más alto desde abril pasado, donde además cubrió un gap que había dejado en esa oportunidad.

El yen tiene la posibilidad de recuperarse ante una intervención fuerte por parte de las autoridades de Japón, algo que aparece tangible en los próximos días.

La onza de oro, a contramano de las monedas, llegó a 2668 dólares el miércoles, su nivel más alto desde el 13 de diciembre. La tendencia es alcista para el metal precioso para la sesión de la fecha, y el quiebre del máximo mencionado lo pondría en carrera para buscar la zona de 2700 dólares, con una resistencia intermedia en 2685 dólares.

La sesión del jueves tendrá un escaso volumen. El presidente Biden ha dispuesto un asueto nacional en homenaje al expresidente James Carter, recientemente fallecido, por lo que la bolsa de Nueva York permanecerá cerrada en la fecha. Esperamos movimientos muy lentos en las próximas horas, a la espera de un viernes muy agitado, con la publicación de las nóminas de empleo no agrícolas de diciembre.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

El dólar redobla la apuesta y apunta muy alto

Hola Amigos, buen día. La caída del dólar del lunes fue solo un espejismo, y los datos conocidos el martes le devolvieron la fuerza que había perdido. El ISM de manufacturas no solo creció por encima de lo esperado a 54.1 puntos, sino que mostró un fuerte crecimiento en el componente de precios pagados, un claro indicio de que vienen tiempos de inflación en crecimiento.

A la vez, las vacantes de empleo de diciembre dieron cuenta de un mercado laboral muy sólido. La oferta de empleos creció por encima de 8 millones de vacantes, muy por encima de lo esperado, lo cual, a la vez, anticipa datos de empleo tanto privados como del Departamento de Trabajo muy fuertes.

La posibilidad de que la Fed no mueva su tasa de interés -a la baja, por supuesto- durante un largo tiempo disparó a los rendimientos de los bonos del Tesoro, con las notas a 10 años por encima del 4.7%, y las de 30 años rozando el 5%.

Por otra parte, se extiende la confusión acerca de que medidas tomará el presidente Trump apenas asuma el 20 de enero. Si bien los mercados especulan, sobre todo a partir de sus declaraciones y las de su equipo, que impondrá aranceles a las importaciones de China mayores a los actuales, los mismos no llegarían al 60%. Si cumpliera con estas promesas, la inflación podría dispararse de inmediato, y la Fed, lejos de recortar tipos, los aumentaría. La brecha entre el banco dirigido por el Sr. Powell y los demás bancos centrales, en lo que refiere a tasas de interés, se va haciendo cada mes más importante, y esto solo apuntala al dólar.

El oro, que había llegado a 2665 dólares, cayó más de 20 dólares en pocas horas, en tanto el yen cayó de 158.00, nivel que intenta defender en la sesión asiática del miércoles. Sobre el oro no hay una definición posible: existen motivos para pensar en una caída de más de 100 dólares para cubrir el gap que dejó a mediados de noviembre pasado, como para creer en la búsqueda de un nuevo máximo histórico. Por ahora, se mantiene a mitad de camino, aunque presenta una tendencia alcista moderada.

El yen, en cambio, no deja de caer. La zona de 160.00 aparece cerca, y crece la especulación de una intervención fuerte por parte de las autoridades de Japón, que suelen actuar en conjunto, considerando al Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón.

La presión de la inflación en ese país, que supera por mucho los objetivos del 2%, podría acelerar una acción de parte del BoJ, con resultado incierto.

Wall Street sintió el impacto de los informes conocidos, con una fuerte baja de los índices S&P 500 y el Nasdaq 100. Punto a punto con el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, los índices apuntan a la baja de cara a la sesión del miércoles.

En otro orden, las materias primas están dando una saludable sorpresa. Los futuros del WTI rozan los 75 dólares, en parte motivados por el plan de estímulo del gobierno de China, una baja de la oferte en Rusia e Irán, y la posibilidad de que los aranceles que impondrá Trump serán menores a lo esperado.

La plata supera nuevamente los 30 dólares, en tanto el platino ya superó los 950 dólares, lejos de sus mejores horas, pero con espacio para llegar a 970 dólares en el corto plazo.

En el mercado de divisas, el euro cae con fuerza en estas horas, después de superar por momentos 1.0430. La moneda única apunta a la baja, con un precio actual de 1.0345, y con soportes en 1.0330, 1.0305 y 1.0280.

Respecto a la libra esterlina, también pierde vuelo después de estar bien por encima de 1.2500 durante el lunes. La tendencia del gráfico de 4 horas se muestra claramente bajista, y la zona de 1.2420 es el objetivo a tener en cuenta.

La agenda de este miércoles incluye la encuesta ADP de empleos privados, y las peticiones semanales de subsidio por desempleo, que se adelantan un día en atención a que el jueves no habrá mercados en Estados Unidos, por el homenaje al recientemente fallecido presidente James Carter.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Trump aparece en escena y cae el dólar

Hola Amigos, buen día. Tal como había sucedido en su primer mandato, las apariciones del presidente Donald Trump son una agenda de eventos paralela a la que habitualmente tiene efecto sobre los mercados. Para muestra, quedan sus declaraciones de la víspera, cuando aún quedan dos semanas para su asunción.

Trump señaló que había hablado con el líder chino Xi Jinping, anticipando que el vínculo entre ambos países será correcto, aunque volvió a criticar las acciones comerciales del gigante asiático. Sin embargo, la nota fundamental fue que la implementación de aranceles a las importaciones sería por algunos productos específicos y no sobre todos, algo que impactó de lleno en los mercados.

De inmediato, el dólar cedió posiciones ante el euro, la libra esterlina y el yen, en tanto el dólar canadiense se alejó con fuerza de sus mínimos de casi cinco años que tocó recientemente, rozando 1.4500. También el dólar australiano, que se ubicaba cerca de mínimos de dos años, creció con firmeza.

En el mercado de materias primas, el petróleo continuó con su senda de recuperación, y los futuros del WTI comienzan a buscar los 75 dólares. La plata y el platino, muy afectados por el crecimiento lento que podría tener China ante la implementación de aranceles, también se recuperan en buena forma.

Es evidente que estas medidas de Trump generaban una preocupación excesiva. Habíamos mencionado en entregas anteriores que todo estaba dado para que, a partir de sus anuncios de hace varias semanas acerca de impuestos por un 60% a las importaciones chinas solo generarían problemas, y que en definitiva habría una negociación. La misma parece haber llegado, y es un alivio para la economía global.

Una recuperación de los metales tendrá, por ejemplo, efecto positivo sobre las monedas latinoamericanas, como el aumento del petróleo lo está teniendo sobre el Loonie, o el del oro sobre el dólar australiano. De hecho, tanto el peso chileno como el real brasileño detuvieron sus respectivas caídas y mostraron el lunes una muy ligera recuperación.

En la sesión europea del martes, el euro se mueve en torno a 1.0430, intentando cambiar su tendencia bajista de corto plazo, con un primer objetivo en 1.0465, que seguramente será una resistencia importante en el par EUR/USD. Ya la superación del nivel actual no será sencilla, y dependerá del comportamiento del dólar en general.

La libra esterlina recuperó 220 puntos desde el 2 de enero, acelerando sus ganancias en la víspera, y cotizando al momento a 1.2560, un 50% de retroceso de su baja anterior. La moneda británica podría estirar su movimiento alcista, con el que quebró su tendencia bajista del gráfico de 4 horas, al 61.8% de la baja mencionada, ubicada en 1.2620.

El yen, en tanto, cotiza a 157.55. La moneda nipona no logró capitalizar los anuncios de Trump, pese a que llegó a 156.23 el lunes, y cayó a 158.40 en las primeras horas de este martes, con un aumento muy marcado de los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años llegan al 4.62%, cerca del 4.64% que tocaron en la sesión anterior. Por el momento, el yen no tiene chances ciertas de una recuperación sustentable.

Respecto a la onza de oro, cotiza a 2641 dólares, con una tendencia ligeramente alcista en el gráfico de 4 horas, con un primer objetivo en los máximos del día hasta el momento en 2646 dólares (61.8% de la baja 2665 / 2615), seguido de 2652 dólares. La marcha del metal precioso también estará en manos del comportamiento del dólar en general, y de los rendimientos de los bonos del Tesoro en particular.

La agenda de noticias de este martes incluye el ISM de servicios (dato clave para la economía estadounidense y con guarismos siempre sólidos) y las vacantes de empleo, un informe que ha tomado relevancia en los últimos tiempos, y que no tendría mayores modificaciones este mes respecto al mes anterior. Ambos informes están previstos a las 10:00 del este.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Datos de empleo y Minutas de la Fed, en el centro de la escena

Hola Amigos, buen día. El dólar aceleró el viernes ante las monedas europeas, alcanzando nuevos máximos de 26 meses ante el euro, y de casi 9 meses ante la libra Esterlina. A la vez, el franco suizo llegó a mínimos de fines de mayo de 2024.

Respecto al resto de las monedas principales, el dólar australiano se muestra llamativamente firme, en un contexto claramente bajista, y a punto de quebrar sus mínimos de dos años ubicados en 0.8170. El dólar canadiense se acerca a sus mínimos de casi 5 años que tocó el mes pasado en 1.4465, y el yen intenta detener su caída –con poco éxito- en la zona de 157.30.

Todo esto ocurre en medio de una fuerte especulación por las medidas que pueda tomar el presidente Donald Trump, quien asumirá su cargo en pocos días. Trump prometió imponer un 60% de aranceles a las importaciones chinas, algo que podría provocar un verdadero terremoto en la economía local, y también en la del gigante asiático.

El efecto prematuro que tienen estas promesas hace pensar en que el mandatario no podrá llevar a cabo tal acción. La amenaza parece estar destinada a una posterior negociación, que por supuesto no le saldrá gratis a ninguna de las partes. De qué habrá nuevos impuestos no puede haber dudas; pero que no serán del 60%, tampoco.

El dólar parece imparable en estos días, favorecido por tales anuncios. El euro se acerca a la paridad, más allá del tibio intento de recuperación del viernes, que no logró superar con claridad la zona de 1.0300. La brecha entre la Fed y el Banco Central Europeo se va ampliando en cuanto a los tipos de interés, y esto es también determinante en la debacle de la moneda única. Más aún cuando la Fed no parece dispuesta a seguir recortando la tasa, algo que quedó claro a mediados de diciembre, y que determinó el actual rally del billete.

La libra esterlina, que había estado mucho más firme que el euro en las semanas anteriores, ya perdió la cota de 1.2500, y le costará volver sobre la misma. El mínimo del viernes, en 1.2375, apenas sirvió de soporte, y la modesta recuperación del viernes no alcanzó para cambiar su actual tendencia bajista de corto plazo. Por el momento, hay que seguir apuntando a la baja a la hora de operar con la libra, que tiene ahora en la zona de 1.2250 su próximo objetivo fuerte.

El yen parece preparado para volver a caer. Si bien mantuvo un perfil bajo durante la semana anterior, el nuevo aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro (4.60% en las notas a 10 años) surtirá efecto el lunes, e impulsará a la baja a la moneda nipona. La zona de 158.00 aparece cercana para el yen durante las próximas horas.

Respecto a la onza de oro, cerró la semana pasada con pocos cambios, y en un rango de precios estrecho. Solo la superación de 2665 dólares, máximo de la semana, podría darle un impulso adicional. Sin embargo, para este lunes, el quiebre del precio de cierre (2640 dólares) podría acelerar su baja, para apuntar a 2622 dólares primero, y más abajo a 2612 dólares, mínimos del 6 de diciembre.

La semana que se inicia tiene como principales atractivos todos los datos vinculados al empleo (vacantes de empleo el martes, encuesta ADP del sector privado el miércoles, nóminas no agrícolas y tasa de desempleo el viernes), que podrían darle soporte al dólar, cada uno a su turno.

Por otro lado, las Minutas de la última reunión de la Fed, en la que varios funcionarios se han volcado a no tocar la tasa en el encuentro del próximo 26 de enero, tendrán un fuerte impacto el miércoles por la tarde.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

El dólar sigue imparable ¿nadie lo frena?

Hola Amigos, buen día. El dólar inició 2025 con un fuerte aumento ante las monedas principales, aunque cedió frente a las materias primas. A la vez, creció con fuerza frente a las monedas de Latinoamérica.

La pausa impuesta por los dos largos festivos de las semanas anteriores ha terminado, y el mercado parece querer recuperar todo lo que no ha movido en unas pocas horas. Así, el euro perdió más de 150 puntos desde la apertura del jueves hasta el cierre de Estados Unidos, y la libra esterlina cayó hasta acercarse a sus mínimos de 2024, en 1.2295. El franco suizo llegó a mínimos de mayo del año pasado, en tanto el dólar australiano ya roza niveles mínimos de octubre de 2022. 

A contramano, el oro logró acomodarse por encima de 2650 dólares, en tanto el yen logró hacer pie durante parte de la sesión, para finalizar nuevamente desdibujado -como viene sucediendo desde hace casi 3 años- en la zona de 157.50.

Precisamente, estos dos activos pudieron hacer frente al billete apoyados en los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años bajaron del 4.65 al 4.52%, para finalizar la sesión en el 4.56%. No hay muchos fundamentos que justifiquen tal baja.

El contexto sigue favoreciendo ampliamente al dólar en todos los frentes. Ya desde mediados de diciembre, cuando la Fed dejó en claro que no habrá recortes de tipos de interés en enero y probablemente tampoco en marzo, el billete se vio impulsado en casi todos los frentes.

El euro llega, de esta manera, a mínimos de octubre de 2022, y se acerca a la paridad. En la víspera alcanzó la cota de 1.0225, para recuperarse ligeramente. La sobreventa que presenta la moneda única en el corto plazo podría servirle para recuperar la zona de 1.0300 en las próximas horas, aunque difícilmente logre superar 1.0330, el mínimo de 2024, que tocó a mediados de noviembre. Por el contrario, el quiebre de 1.0205 podría desencadenar una nueva baja del euro a la zona de 1.0160 en pocos minutos.

La presunción de que el BCE seguirá recortando la tasa frente a la inmovilidad de la Fed, y el nuevo agravamiento de la crisis en Europa del este, con el corte de suministro de gas desde Rusia a Occidente (que de todas formas ya era bastante limitado) impactan de lleno en el euro.

La libra esterlina, en tanto, coquetea con sus mínimos de 2024 en 1.0298. Sin datos relevantes desde Reino Unido, la moneda británica parece lista para buscar 1.2250 en pocas horas, paso previo antes de ir a 1.2000, nivel por ahora lejano. De todas formas, cabe señalar que la libra se mueve a una velocidad mucho mayor que el euro, y un desplome de este podría hacer trastabillar a la primera rápidamente.

Respecto al yen, luce frágil en estas horas, aunque se mantuvo por encima de 158.00, nivel cuyo quiebre lo encaminaría cerca de 160.00. La baja modesta de los rendimientos de los bonos del Tesoro le han dado soporte a la moneda nipona, que podría visitar 156.50 durante la sesión del viernes.

En cuanto a la onza de oro, acaba de llegar a un máximo de 3 semanas en 2663 dólares, y sigue apuntando al alza, para buscar como objetivo la zona de 2672 dólares, un 61.8% de retroceso de su baja anterior. La sobrecompra del oro en el gráfico de 4 horas impone una corrección bajista que esperamos para la sesión americana de este viernes.

La agenda de la fecha incluye el ISM de manufacturas en Estados Unidos. Si bien aún se halla lejos de los 50 puntos cuya superación marcaría expansión del sector, el mes pasado ha mejorado notoriamente, llegando a los 48 puntos. Se espera un guarismo similar en esta publicación, que podría redundar en un nuevo impulso alcista del dólar en todos los frentes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El euro, cerca de mínimos importantes

Hola Amigos, buen día. En medio de una sesión de escaso volumen como fue la del martes, el euro cayó ante el dólar, cerrando 2024 a apenas 30 puntos por encima de sus mínimos anuales, que a su vez es el más bajo valor de la moneda única desde octubre de 2022.

Un cierre anual de tal magnitud puede estar anunciando una baja más importante del euro durante los próximos tiempos. Claramente, el quiebre de 1.0330 podría acelerar su caída, para buscar, en las primeras horas del jueves, las zonas de 1.0305 y, más abajo, 1.0265.

En tanto, la libra esterlina no logra hacer pie ante el dólar, y también cerró diciembre con una baja marcada, en 1.2518. La moneda británica se encuentra bajo presión en estos días, en parte por la propia fortaleza del dólar, y también por la presunción de que el Banco de Inglaterra podría seguir recortando su tasa de interés, como lo ha hecho el Banco Central Europeo.

El diferencial de tasas entre la Fed, el BoE y el BCE se ha modificado sensiblemente en los últimos meses. Así como la Fed recortó su tasa tres veces y la dejo en el 4.5%, la más baja desde inicios de 2023, la del BoE quedo por encima, en el 4.75%, algo que no ocurría desde antes de la crisis de 2008. La tasa del BCE, por su parte, quedó en el 3.15%, después de sucesivos recortes dispuestos por el Comité que encabeza la Sra. Lagarde.

Pero más allá de lo que puedan hacer estas entidades, el evento más importante de estos primeros meses de 2025 será la asunción de Donald Trump en Estados Unidos. El nuevo mandatario prometió la implementación de impuestos a las importaciones de todo el mundo, pero más aún a las de China, que quedarían con una carga extra del 60%.

Si bien no se espera que pueda cumplir en su totalidad con estas promesas electorales (es verdad que algunas cosas las prometió también después de las elecciones), los mercados ven con cautela lo que viene.

Nuevos impuestos a las importaciones generarán un rebrote inflacionario cuyo alcance se desconoce, obligando a la Fed a mantener la tasa en los niveles actuales, o incluso aumentarlas si la situación es más compleja de lo previsto.

A la vez, Trump brega por tener tasas bajas, algo que se contradice con los anuncios que ha hecho.

La bolsa de Nueva York ha crecido en forma exponencial en los últimos tiempos, alentada primero por probables recortes de tipos de la Fed, y después por la victoria de Trump. La primera bolsa del mundo ha crecido un 20% por segundo año consecutivo, empujada a la vez por una liquidez extrema que la venta de bonos de la Fed no ha llegado a combatir.

De allí es que el panorama del mercado de divisas luce incierto para estas primeras semanas de enero. Ente las monedas principales, el euro parece tener el rumbo más definido, a la baja, con la paridad 1 a 1 ya bastante más cerca que en noviembre, cuando llegó a los niveles actuales, pero era prácticamente inviable que la alcanzara.

La libra esterlina luce más firme que el euro pese a la baja que sufrió en las últimas semanas, aunque se le hará difícil cambiar de rumbo si el euro sigue cayendo. La zona de 1.2200 aparece cercana para la moneda británica en las próximas semanas.

El yen sigue sufriendo el embate de los fondos de inversión que especulan contra él, ante la inacción del Banco de Japón que hace caso omiso a la alta inflación de Tokio. Japón se ve favorecido en sus exportaciones por el dólar caro, pero a la vez esta situación genera inflación, algo que en ese país es prácticamente desconocido desde hace lustros. La moneda nipona se encuentra cerca de sus mínimos de 38 años que tocó a mediados de 2024 en 161.30, aunque antes de llegar allí el Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas podrían intervenir su cotización, un mal necesario de efímero efecto.

El dólar australiano también terminó muy débil el mes de diciembre, apenas a unos puntos por encima de sus mínimos de 2024, debajo de los cuales quedará en niveles que no tocaba desde marzo de 2020, en medio de la pandemia de entonces. El Aussie poco pudo defenderse durante gran parte del año, y se mantuvo débil, acelerando su caída en los últimos dos meses. Y todo indica que seguirá en la misma dirección durante los próximos días.

También el dólar canadiense cayó fuerte entre noviembre y diciembre, alcanzando mínimos de casi 5 años, por encima de 1.4500. La ligera recuperación posterior no alcanza a cambiar su perfil bajista de mediano plazo, que podría profundizarse si el Banco de Canadá sigue recortando su tasa de interés como lo hizo en sus últimas cinco reuniones, ante la estabilidad que se espera por parte de la Fed.

Respecto a la onza de oro, cerró el año a 2624 dólares, perdiendo algo del protagonismo que tuvo desde octubre de 2023, cuando inició un rally en 1830 dólares que solo se detuvo en 2789 dólares, el máximo histórico que tocó a fines de octubre de 2024. Desde allí presentó un comportamiento irregular, con un primer objetivo en 2562 dólares, un gap que dejó a mediados de noviembre y aún no cubrió.

Para la primera sesión del año esperamos movimientos moderados, con el dólar acelerando y ampliando sus ganancias en prácticamente todos los frentes.

La agenda de noticias del día es modesta, y recién el viernes, con el ISM de manufacturas, tendremos informes que impacten en forma decisiva en las monedas principales.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Euro y yen, movidos en el cierre del año

El euro presenta movimientos frenéticos en las últimas horas del año. El lunes, después de llegar a 1.0455 cayó 90 puntos, para mantenerse, en la sesión del martes, en la zona de 1.0410. La moneda única no pudo consolidar sus ganancias en la víspera, y todo parece indicar que se moverá en un rango de precios que no superará 1.0430, pero que no tiene un piso cierto. El quiebre de 1.0380 podría desencadenar una caída mucho más fuerte del euro.

La libra esterlina, en tanto, cayó 100 puntos el lunes, después de superar momentáneamente 1.2600, para moverse en estas horas en la zona de 1.2550. La moneda británica había rozado 1.3500 en su mejor precio del año, pero los constantes recortes de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra, y la apreciación fuerte del dólar, limitaron su recuperación. Para las próximas horas esperamos movimientos medidos, entre 1.2575 al alza, y 1.2520 a la baja.

El yen, por su parte, llegó a un máximo de 10 días en 156.00, impulsado por la sensible baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años pasaron del 4.62 al 4.52% actual. De todas formas, el yen vuelve a caer en estos momentos, cotizando a 156.65, y podría caer a la zona de 157.20 con facilidad. El yen fue la moneda más castigada en 2024, y lleva casi 3 años cayendo con pocas pausas.

La onza de oro cotiza a 2612 dólares, con una tendencia bajista en el gráfico de 1 hora, apuntando a 2605 dólares, su primer soporte, seguido de 2595 dólares, los mínimos de la semana pasada. Al alza, 2620 y 2628 dólares serán las resistencias a seguir. El oro dejó un gap sin cubrir en 2562 dólares, y podría ir a buscarlo en los primeros días del año.

La ausencia de datos macroeconómicos durante todo el día, y la sesión corta en Nueva York mantendrán al mercado de divisas en los rangos mencionados, sin cambios de tendencia importantes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen inicio de 2025, Que sea un año pleno de afectos, salud y prosperidad para todos. Felicidades, y nos vemos el jueves.

El euro intenta recuperarse

Hola Amigos, buen día. Si bien los movimientos de la semana anterior han sido muy medidos en el mercado de divisas, el cierre del viernes dejó al euro bien posicionado para esta corta semana.

La moneda única cerró a 1.0424 frente al dólar, manteniendo una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, pero dejando abierta la chance de una recuperación que lo aleje de sus mínimos del año, que tocó a mediados de noviembre en 1.0330.

El euro ha tenido su año de menor amplitud de precios entre máximos y mínimos en su corta historia, pese a que tanto en Europa como en Estados Unidos la actividad de los bancos centrales ha sido constante, con recortes de tasa importantes en ambos casos.

Precisamente, el Banco Central Europeo fue el que tomó la iniciativa con los recortes de tipos, en junio, totalizando cuatro recortes en todo el año. La tasa de interés del BCE, que había iniciado 2024 en el 4.5%, termina en el 3.15%, ante la presunción de la entidad que conduce Christine Lagarde de que el crecimiento económico de la Eurozona está en peligro.

La Fed hizo lo propio con su tasa, pero solo en tres oportunidades, recortando la misma del 5.5% al 4.5% con que finaliza el año. En su última reunión, que tuvo lugar hace pocos días, dejó en claro que se tomará una pausa antes de seguir recortando en 2025, ante una inflación que no cede, y un mercado laboral que se mantiene sólido, con una tasa de desempleo que apenas supera el 4%.

Sin embargo, lo que viene para el euro no es sencillo. Si el nuevo presidente Trump, que asumirá el 20 de enero, cumple con sus promesas de implementar aranceles a las importaciones chinas por un 60%, la inflación crecerá casi de inmediato en Estados Unidos, y la Fed se verá obligada a aumentar la tasa de interés nuevamente, antes de terminar el primer semestre.

Esta inflación se irradiará luego al resto del mundo, como es de esperar, por lo que el panorama aparece complejo no solo para estos dos bancos centrales, sino también para las demás entidades que tienen como objetivo un 2% de inflación anual.

La excepción viene, como siempre, del lado del Banco de Japón. El yen se mantiene en un estado de debilidad extrema, favoreciendo las exportaciones, pero también generando una inflación que, según se conoció la semana pasada, ya está muy por encima del objetivo del BoJ.

Sin embargo, la institución que dirige el Sr. Ueda se niega a tomar acción en la tasa de interés, provocando la caída de su moneda. A ello se suman los altos rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años superan el 4.5%.

En otro orden, la onza de oro se mueve ligeramente al alza, sin cambiar su rumbo bajista de corto plazo. El cierre del viernes en 2620 dólares sugiere que el metal precioso podría alcanzar al menos los 2636 dólares en las próximas horas, antes de iniciar un nuevo ciclo bajista.

La agenda de este lunes es modesta, y los pocos datos que se conocerán en Estados Unidos no alcanzarán para mover al dólar

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

¿Podrá Trump cumplir con sus promesas?

Hola Amigos, buen día. En las últimas semanas el dólar creció en buena forma ante las monedas principales, y mantuvo limitado al oro, que venía de tocar máximos históricos a fines de octubre.

El billete tomó fuerza apenas ganó Donald Trump las elecciones presidenciales en Estados Unidos, y mantiene ese impulso hasta la fecha. Los rendimientos de los bonos del Tesoro se dispararon, ante la presunción de que la Fed no podrá seguir recortando la tasa de interés como lo hizo en el segundo semestre de 2024.

El nuevo presidente anunció la implementación de aranceles a las importaciones chinas por un 60% desde su asunción. De esta manera, reanudará la guerra comercial que con altibajos mantuvo el presidente Biden, pero a todo vapor.

Pero las medidas de Trump podrían tener un efecto que no tuvieron en su primera presidencia. En aquella época la inflación no era un problema, y hasta el presidente de la Fed, el Sr. Powell, dijo en 2019 que buscaría llevar la inflación al 2.5%, es decir, por encima de los objetivos del banco central.

Los impuestos que Trump implementó en esos años no generaron inflación, y sí una enorme preocupación en los mercados. De hecho, el índice Dow Jones llegó a fines de 2018 a un mínimo de 21600 puntos, entrando por unos días en tendencia bajista. Mágicamente, en la corta sesión previa a la Nochebuena de ese año, todo cambió.

La aparición de la pandemia dejó casi sin efecto la guerra comercial de entonces, y la derrota posterior de Trump en 2020 la hizo olvidar durante un buen tiempo.

Los aranceles que promete Trump no llegan en un buen momento. La inflación no baja, y el 3% anual parece invencible. La presentación de la Fed de la semana anterior fue premonitoria: habrá una pausa en los recortes, a la espera de que la inflación no se dispare.

Teniendo en cuenta el volumen de exportaciones de China a Estados Unidos, es fácil deducir el costo que tendrían esos impuestos. Por ello, cabe preguntarse si estas promesas de Trump serán ciertas, o deberá negociar -y ceder- ante el gigante asiático.

Los movimientos de los mercados parecieran apuntar a lo segundo. La caída del euro, de la libra, del yen, hasta del oro, en nombre de un dólar caro que está por venir, parece algo prematura.

Aquello de “comprar con el rumor, vender con la noticia” toma, en opinión de quien suscribe, más vigencia que nunca. Es claro que el dólar tiene un buen camino alcista por delante. Pero ¿será en enero cuando lo recorra? ¿Acaso no habrá un respiro después de que la Fed recortara por tercera vez consecutiva la tasa de interés, lo cual quedó en el olvido de inmediato?

Habrá que prestar mucha atención a lo que haga Trump en sus primeros días de mandato. A la semana siguiente a su asunción, la Fed decidirá por primera vez en 2025.

Eso sí, no habría que descontar que el dólar se disparará el 20 de enero. Podríamos decir, incluso, que puede suceder todo lo contrario, al menos hasta que el panorama político se defina, y Trump pueda -o no- cumplir con sus premisas de campaña.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes, hasta entonces.

Euro: ¿Se desploma o se dispara?

Hola Amigos, buen día. Los últimos días del año ofrecen la posibilidad de ver con una perspectiva un poco más amplia el comportamiento de algunos activos, sin detenerse en el minuto a minuto que impone el resto del año.

Este 2024 que termina deja mucho para el análisis, y si bien no es del agrado de quien suscribe realizar pronósticos a largo plazo, dado que nadie sabe que ocurrirá en pocos meses (recordar los inicios de 2020, cuando la palabra pandemia no era siquiera conocida para gran parte del mundo), siempre es bueno proyectar, en función de lo ocurrido, lo que puede suceder próximamente.

Es claro que el evento más importante en los próximos tiempos es la asunción del presidente Trump en Estados Unidos. Su victoria, que asomaba bastante clara desde mucho tiempo atrás, impondrá un nuevo calendario semanal, como ya ocurrió en su primer mandato.

Si cumple con sus promesas de campaña, y también con lo manifestado después de las elecciones, China se verá en problemas. Trump implementaría impuestos del 60% a las importaciones provenientes del gigante asiático, lo cual podría provocar desequilibrios en buena parte del mundo.

Las materias primas vinculadas a la producción están sufriendo una fuerte baja desde el triunfo de Trump por este motivo, y esta caída en los precios está presionando sobre el tipo de cambio en Latinoamérica. El dólar cotiza en máximos históricos ante el real brasileño (Brasil sufre a la vez una crisis política con un desequilibrio fiscal en el centro de la escena), supera los 20 pesos en México, donde el Banxico acaba de recortar la tasa de interés. En su caso, el inestable precio del petróleo también es determinante. En Chile el dólar se tocó los 1000 pesos, lejos de los máximos históricos de 2020 en plena pandemia, pero en su segunda marca más alta de todos los tiempos, y hasta en Uruguay supera los 44 pesos, cerca de los máximos históricos de 2020 en 46 pesos.

La excepción es en Perú, donde el sol se defiende en 3.70 pese a la inestabilidad de los metales, pero apoyado en un banco central sólido e independiente, y en Argentina, donde la política intervencionista del gobierno actual, que liberó los precios de bienes y servicios pero no el tipo de cambio, ha llevado al país a pasar en pocos meses de ser uno de los más baratos a uno de los más caros del mundo, con el dólar en las cercanías de los 1000 pesos.

Lo expuesto es solo una muestra del impacto que las medidas de Trump tendrán en los mercados.

La imposición de impuestos tendrá consecuencias inflacionarias inevitables en Estados Unidos. La Fed logró con esfuerzo bajar la inflación del 10 al 3.3% actual en términos interanuales, pero es evidente que no solo con tasas de interés altas se baja la inflación.

Los más de 10 billones de dólares que emitió el banco central entre 2020 y fines de 2021 en forma descontrolada mantienen en alto al consumo y al mercado laboral muy sólido.

Si Trump cumple con la implementación de los impuestos mencionados, la inflación volverá a crecer, y obligará a la Fed a mantener sin cambios o incluso a subir la tasa de interés.

La venta de bonos solo ha logrado aumentar los rendimientos a máximos de 18 años durante 2024, y después de una baja transitoria vuelven a apuntar alto. Esto provoca, por caso, la baja del yen a la zona actual de 157.00 e impide que el oro se dispare de nuevo por encima de sus máximos históricos de octubre pasado en 2789 dólares.

Ente las monedas principales, el euro termina un año que lo vio transitar de manera errática durante buena parte del mismo, y solo definió su tendencia bajista actual pocos meses atrás. Entre enero y octubre había tenido su menor amplitud de precios de su corta historia (tan solo 600 puntos), y recién cuando el Banco Central Europeo comenzó a recortar la tasa de interés, ampliando la brecha con la tasa de la Fed, apuntó claramente a la baja, para llegar a fines de noviembre a 1.0330, su menor valor desde octubre de 2022, cuando sufrió su peor baja en 20 años, llegando a 0.9540.

El dólar parece prepararse para apuntar alto en todos los frenes durante los primeros meses de 2025, y el euro no tiene mucho para ganar. Sin embargo, solo una baja que confirme el quiebre de 1.0330 podría hacerlo apuntar a la paridad en el corto plazo, algo que no se ve del todo viable. No tanto por la distancia al precio actual (solo 170 puntos), sino porque su baja viene de la mano de factores como los ya mencionados recortes de tasa del BCE, como también por las amenazas que le llegan a Europa desde Rusia. Si el conflicto que enfrenta a este país con Ucrania se calma (hay motivos para pensar que esto puede ocurrir), el euro también podría frenar su caída.

En síntesis, una caída de 1.0300 tendría como objetivo la paridad, con una parada intermedia en 1.0230. Si, en cambio, el euro logra estabilizarse por encima de 1.0600, su camino alcista se irá abriendo solo, y se alejará de su incómoda zona actual, para comenzar a buscar 1.0900.

Yendo a la estrictísima actualidad, solo las peticiones semanales de subsidio por desempleo podrían tener impacto en el dólar, que sigue dominando el tablero en el corto plazo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.