Hola Amigos, buen día. La publicación de los datos de empleo de Estados Unidos no sorprendió: la medición de agosto quedó muy por encima de lo esperado, y la revisión de julio pasó de una pérdida de 22 mil a una creación de 21 mil nóminas. A esta altura, no es sorpresa que los pronósticos se vean ampliamente superados, para un lado y para el otro, de acuerdo al humor del gobierno, y a las expectativas de la Fed. Habíamos hablado de estas diferencias el viernes, y el informe solo confirmó lo que esperábamos.
Aún así, el dólar no logra tomar un impulso decisivo. Ingresamos en la semana previa a la reunión de la Fed, en la cual el banco central deberá decidir si aumenta o no la tasa de interés, actualmente en el 3.75%. Las cifras de empleo inclinan la balanza hacia un aumento, y resta conocer los datos de inflación, que se publicarán el próximo viernes.
El presidente Trump se apuró, apenas publicadas las nóminas de agosto, a remarcar que la tasa de interés debe ser recortada de inmediato, para seguir apoyando la creación de empleo, en momentos en que los mercados esperan una medida en sentido contrario. El Sr. Warsh se debe preguntar si no le llegó en un mal momento la presidencia del banco central, algo para lo cual es evidente que está preparado.
¿Puede que la presión del gobierno postergue el aumento para más adelante? Es probable. Pero también es evidente que la inflación sigue creciendo, pese a cifras que moderan las mediciones mes tras mes. De hecho, el precio del combustible diésel llegó, el viernes, a un máximo histórico en Estados Unidos y, como se sabe esto tiene impacto directo en el costo de la industria en la primera economía global.
¿De qué depende que la inflación baje? La Fed está haciendo su trabajo. Pero está lejos de controlar el precio del petróleo, que tiene valores internacionales y que, durante este año, se ha visto afectado por el conflicto en Medio Oriente. Técnicamente, los futuros del WTI están listos para abordar la zona de 100 dólares, nivel que podrían visitar muy pronto.
Durante el fin de semana se produjeron nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán, que no hacen más que darle impulso a la materia prima. Pese a las bravatas habituales de Trump, con mensajes triunfalistas e intentos de minimizar un conflicto que se le escapó de las manos, todo indica que el combate se va a extender durante mucho tiempo más, impactando de lleno en las elecciones de medio término, previstas para noviembre.
Que la inflación es un problema serio lo demuestra que el presidente ha generado un espacio de diálogo entre Ucrania y Rusia, para lo cual envió negociadores a la región, Lo que busca es que Ucrania deje de atacar destilerías rusas, dado que su destrucción también está impulsando al petróleo.
Los mercados toman nota de estas novedades. El dólar parece listo para crecer, pero no aprovechó la oportunidad de los datos de empleo. La bolsa de Nueva York sí sintió el impacto, y contradiciendo a los manuales de la materia, los índices cayeron frente a las cifras muy superiores a los pronósticos, descontando un aumento de tasa, y una salida masiva de fondos de la bolsa.
En la sesión europea de este lunes, el yen vuelve a ser noticia: llegó, hasta el momento, a su máximo desde el 23 de febrero en 154.04, en un rápido movimiento que podría continuar en las próximas horas. El par USD/JPY dejó un gap en octubre de 2025 en 147.50 que no cubrió. Para las próximas horas, 154.00 y 153.60 son los soportes a seguir.
El euro se mantiene por encima de 1.1610, nivel cuyo quiebre podría cambiar su camino de corto plazo. SU precio actual, de 1.1621, sugiere que puede perder posiciones en las próximas horas, con soportes en 1.1585 y 1.1565.
La libra esterlina cotiza a 1.3531 frente al dólar, recuperando posiciones después de su caída de la semana pasada. Las próximas resistencias son 1.3555 y 1.3585.
La semana tendrá en el comunicado de política monetaria del Banco Central Europeo un atractivo importante. Se espera que la tasa de interés pase del 2.40% al 2.60%, atendiendo la presión inflacionaria que sufre la economía de la Eurozona. Del tono que utilice la titular de la entidad, Sra. Lagarde, a posteriori del comunicado, dependerá la suerte de la moneda única para las siguientes semanas. Pero difícilmente hable de seguir aumentando la tasa este año. El euro podría sufrir ante los anuncios.
La sesión del lunes se verá totalmente acotada, en volumen y movimientos de precios, por el festivo de Estados Unidos, donde se conmemora el Día del Trabajo. De allí es que la actividad normal comenzará en el horario asiático del martes. No esperamos cambios de tendencia o movimientos importantes en las próximas horas.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.