Datos de inflación, claves de la semana

Hola Amigos, buen día. Como lo mencionamos el viernes, los datos de empleo de Estados Unidos de diciembre quedaron muy por encima de lo esperado. Frente al habitualmente errado pronóstico de 170 mil nóminas, las 216 mil publicadas no fueron una sorpresa, como tampoco lo fue que la tasa de desempleo quede en el 3.7%, como el mes anterior, y las ganancias por hora arrojaran un aumento respecto a noviembre.

La cuestión de los pronósticos, que siempre se equivocan en decenas de miles de nóminas, deja la puerta abierta a un debate. Si las desviaciones respecto a los consensos previos se juzgan solo como una sorpresa, la cifra publicada pasa a ser un juego de azar, que será mejor o peor de lo que un consenso absolutamente errado anticipa.

De allí es que resultan a menudo graciosas las supuestas “técnicas” o las mal llamadas “estrategias” que intentan explicar cómo operar con el dato de empleos de Estados Unidos. El análisis de 10, 15, 50 o 100 meses previos carece absolutamente de valor si los pronósticos rondan siempre en la misma cantidad de nóminas supuestamente esperadas. El mejor negocio es, a veces, quedarse afuera del mercado, y sin dudas la hora de la publicación de este informe es una buena ocasión para ello.

Al margen de esta opinión, lo cierto es que el mercado laboral sigue dando muestras de fortaleza. El dólar se benefició con los datos, ante la presunción de que la Fed no aumentará la tasa de interés, pero tampoco la recortará en el corto plazo, como se auguraba a mediados del mes pasado.

La bolsa de Nueva York y los rendimientos de los bonos del Tesoro se movieron el viernes a un ritmo frenético, con alzas y bajas permanentes. La recuperación posterior al pobre dato de servicios (quedó al ras de los 50 puntos, cuyo quiebre marcaría una contracción del sector que abarca más del 80% del PBI estadounidense) se fue diluyendo en la tarde de Nueva York, y el dólar mantuvo su dominio sobre el cierre de la semana. Una vez más, el euro quedó a menos de 10 puntos del nivel en que se encontraba antes del informe de empleos. Sobre ello sí se puede realizar un estudio certero: basta con revisar los datos de las últimas dos décadas para comprobar que, salvo una diferencia escandalosa entre los pronósticos y la cifra real, el euro vuelve al mismo lugar donde se ubicaba a las 8:25 am del este.

Antes, la moneda única cayó bien por debajo de 1.0900, y se acercó a 1.1000. El resultado final es un euro que se mantiene expectante, con un gráfico de 4 horas que lo favorece para este lunes, aunque le costará pasar 1.1000 con facilidad.

La libra esterlina presenta un comportamiento similar al del euro, e inicia la semana por encima de 1.2700, con una tendencia claramente alcista de corto plazo. Los indicadores del gráfico de 4 horas ofrecen señales firmes en esa dirección, y hay motivos para pensar en que puede ir a buscar 1.2800 en las próximas sesiones.

El yen vuelve a dejar dudas. Luego de una fuerte caída que lo llevó a rozar 146.00, ganó más de 200 puntos, quebrando 144.00, para finalizar el viernes a 144.60. Si bien la tendencia del gráfico diario no lo favorece, el yen quebró una línea alcista en el gráfico de 4 horas, y se posiciona en buena forma para este lunes. El quiebre de 144.00 le daría un impulso adicional que lo acerque a los niveles de fines de diciembre, apenas por encima de 144.00.

La onza de oro, en tanto, ofrece un panorama alcista en el gráfico diario, con una línea de tendencia que la guía en esa dirección. El quiebre de 2055 dólares podría darle un mayor impulso alcista al metal precioso, si bien en el gráfico de 4 horas quedan algunas dudas, con indicadores que apuntan en dirección mixta.

La semana que se inicia tiene como principal atractivo el dato de inflación de diciembre. Los pronósticos, ciertamente más creíbles que los de los datos de empleo, apuntan a una baja adicional en el costo de vida, que podría hacer trastabillar al dólar. La cifra, que se conocerá el jueves 11 a las 8:30 del este, mantendrá en alto la atención de los inversores.

Para este lunes no se esperan informes de importancia, y la apertura de la sesión americana, a las 9:30, será clave para determinar la dirección final del dólar para el resto del día.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Dato de empleos: ¿Freno al dólar?

Hola Amigos, buen día. El dólar mantiene una posición dominante en todos los frentes en la última sesión de la semana. El billete no ha dejado de crecer en los primeros días del año, impulsado por los fuertes aumentos de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Las notas de 10 años cotizan al momento al 4.04%, un nivel que no tenían desde el 12 de diciembre.

Entre las monedas principales, el yen vuelve a ser protagonista por su caída, muy vinculada justamente a los rendimientos de los bonos. Después de cerrar en la zona de 141.00 el viernes pasado, y de haber rozado 140.00 en los días previos, la moneda nipona cae a la zona de 145.35, con una curva prácticamente idéntica a la de los bonos.

El euro se acerca a 1.0900, con una marcada tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, en tanto la libra esterlina se muestra algo más firme, en la zona de 1.2650, pero también con perspectiva bajista de corto plazo.

Por su parte, la onza de oro luce estable, en la zona de 2040 dólares, regresando de una baja moderada que sufrió el jueves, y que la había llevado apenas debajo de los 2030 dólares. El oro parece estar mejor posicionado que las monedas para las próximas horas.

La bolsa de Nueva York comenzó, desde la primera sesión de la semana, una fuerte corrección bajista, esperable después de varias semanas de máximos históricos. Las acciones de tecnología son las más afectadas, como suele ocurrir.

Si bien existe la presunción de que la Fed comenzará a recortar la tasa de interés en los próximos meses, los datos macroeconómicos que se van conociendo dan cuenta de una fortaleza en la economía estadounidense que no pudo quebrar el banco central con sus continuos aumentos de tipos. Si bien la inflación ha cedido, las ventas minoristas se mantienen firmes, los datos de los sectores de manufacturas y servicios no desentonan, y la preocupación comienza a trasladarse al mercado laboral.

Justamente, este viernes se conocerán los datos de empleo de diciembre. El consenso, habitualmente no confiable, habla de unas 170 mil nuevas nóminas creadas el mes pasado, frente a las casi 200 mil de noviembre. La tasa de desempleo, de acuerdo al mismo pronóstico, podría crecer al 3.8%.

Esos son los datos objetivos. Los subjetivos, emitidos por quien suscribe, son otros. La impresión es que el dólar se prepara para seguir creciendo fuerte en todos los frentes. La bolsa había crecido a máximos históricos con poco fundamento, y cae de la misma manera. Las sorpresas que se generan entre lo pronosticado y lo publicado normalmente van en la dirección del dólar del momento. Con el dólar al alza, es altamente probable que las cifras provistas como “pronóstico” queden bastante por debajo de lo esperado, impulsando al billete durante el resto del día.

Esta vez, además, se conocerá el ISM de servicios, con una previa bastante más creíble, que quedaría por encima de los 52 puntos, a salvo de cualquier sobresalto.

Con este panorama, lo esperable es que el euro quiebre por lejos 1.0900, la libra haga lo propio con 1.2600, y el yen con 145.50, zona crítica en el par USD/JPY. El oro tiene como imán los gaps de 1922 y 1834 dólares, y si todo se da como esperamos, puede comenzar a transitar el camino para cubrirlos.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El dólar extiende sus ganancias

Hola Amigos, buen día. Pese a que los informes conocidos el miércoles dieron cuenta de un deterioro en las vacantes de empleo y una estabilidad en el ISM de manufacturas, el dólar logró ganar la contienda diaria frente a las monedas principales.

El euro quebró por primera vez en dos semanas la cota de 1.0900, donde se topó con un retroceso del 61.8% del alza 1.0765/1.1138, tras lo cual comenzó una lenta recuperación, que se ve algo más tangible en la sesión asiática del jueves.

La libra esterlina titubeó durante parte del día, pero logró estabilizarse sobre 1.2630, por lo que finalmente sus pérdidas ante el dólar fueron mínimas. El ligero crecimiento postrero de la libra con un euro inestable generó una fuerte caída en el par EUR/GBP, que en 0.8611 (61.8% de retroceso del alza anterior) encontró un fuerte soporte. El nivel actual de este cruce de 0.8622 sugiere que el euro podría recuperar terreno ante el dólar durante las próximas horas.

Por su parte, el yen volvió a caer, algo que parece ya fácil de pronosticar. El fuerte aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, con máximos de más de un mes tanto en las notas de 2 como de 10 años condiciona una mayor recuperación de la moneda nipona, que de todas maneras luce mucho mejor que en noviembre, cuando llegó a un mínimo de 36 años.

En tanto, la onza de oro intenta mantener un sesgo alcista, pero al igual que el yen se ve afectada por los rendimientos de los bonos. En su caso, la zona de 2030 dólares sirvió como soporte, donde cumplió parcialmente el objetivo de una figura de hombro cabeza hombro con destino en 2025 dólares. El quiebre de dicho nivel podría hacer trastabillar nuevamente al metal precioso, aunque por ahora no se ve comprometida la zona de 2000 dólares.

La bolsa de Nueva York experimenta una corrección moderada (al menos por ahora). Después de varios máximos históricos consecutivos en los índices principales, los mismos comienzan a dar signos de agotamiento. Existe un consenso general acerca de que la Fed no aumentará la tasa de interés en los próximos tiempos, aunque crece la incertidumbre en torno a cual será el momento que elegirá para comenzar a recortarla.

Los inversores tomaron con cautela las Minutas de la última reunión del FOMC, que no aportó noticias de importancia. Se sabía de antemano que no habrá aumentos, y si bien el dólar frenó su alza al momento de la publicación, lo cierto es que varios funcionarios se muestran partidarios de mantener la tasa al nivel actual (5.5%) por un tiempo más largo del previsto.

La encuesta ADP de empleos privados dominará la primera parte de la sesión americana de este jueves. La medición tiene una previa similar a la información publicada en diciembre, con algo más de 110 mil nóminas creadas el mes pasado. Más tarde, las peticiones semanales de subsidio por desempleo podrían provocar algún impacto en el dólar, que parece tener sus fuerzas algo debilitadas para seguir creciendo en el corto plazo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Dólar más fuerte, con una batería de datos por delante

Hola Amigos, buen día. El primer día hábil del año dejó como saldo un fortalecimiento del dólar en todos los frentes, y con la bolsa de Nueva York en espera. Las monedas principales cedieron terreno, al igual que el oro, mientras los operadores se encuentran a la espera de datos clave que se publicarán a partir de este miércoles.

El euro quebró una serie de soportes importantes, en especial el de 1.1000. Su aceleración bajista posterior se detuvo apenas antes de otro soporte clave, como lo es 1.0930 (50% de retroceso de su alza anterior), que podría buscar en las próximas horas. Sin datos relevantes desde Europa, la recuperación general del dólar es lo que llevó a la moneda única a la baja en la víspera.

El quiebre de 1.0980 le dará un respiro al euro, aunque solo la superación de 1.1010 podría devolverle su brillo en las próximas horas. En cambio, el quiebre de 1.0930 consolidaría sus pérdidas en el inicio del año.

Lo mismo cabe para la libra esterlina, que luego de superar por lejos la zona de 1.2800 la semana pasada, inició el año con una marcada baja, que la acerca a 1.2600, nivel que parecía haber dejado atrás en forma casi definitiva. Si logra recuperar la cota de 1.2700, tarea nada fácil de acuerdo a lo que técnicamente marca el gráfico de 4 horas del par GBP/USD, la libra tendrá una nueva oportunidad de crecimiento durante el resto de la semana.

El yen también cayó el lunes, quebrando la zona de 142.00, en una de las ya habituales jornadas de gran volatilidad para la moneda nipona. Sin embargo, el yen parece tener bastante por ganar en los próximos tiempos.

La onza de oro abrió el lunes con un fuerte crecimiento, alcanzando momentáneamente 2080 dólares. Sin embargo, la fuerza posterior del dólar no dejó dudas, y el metal precioso aterrizó en 2055 dólares en el mínimo del día, con una perspectiva bajista para este miércoles.

La bolsa de Nueva York abrió la semana y el año con un tono suave, con alguna amplitud de precios poco usual en ciertas horas, pero sin ceder ganancias, después de alcanzar los principales índices niveles máximos históricos durante varios días consecutivos.           

Esta cierta cautela por parte de los inversores responde a un calendario de noticias completo para este miércoles. En primer lugar, el ISM de manufacturas podría crecer ligeramente, aunque quedaría lejos de los 50 puntos, nivel que debe superar para ingresar la medición en zona de expansión.

También se conocerán las vacantes de empleo, un dato que ha tomado especial relevancia en los últimos tiempos, y que por primera vez en varios meses podría mostrar un crecimiento. Esto es positivo para el mercado laboral.

Finalmente, las Minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed (a las 2:00 pm del este), reflejará la discusión que en esta materia mantuvo el FOMC, cuando dejó sin cambios la tasa de interés en el 5.5%, con una perspectiva de no aumentarla en los próximos tiempos.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El dólar, pendiente de los datos de empleo

Hola Amigos, buen día. El año se inicia con una agenda repleta de informes, que llegarán a partir del miércoles. Como suele ocurrir en la primera semana del mes, los datos de empleo no agrícolas acapararán la atención de los operadores el próximo viernes.

Justamente, la variable del empleo que, hasta hace poco, no ofreció ningún tipo de preocupación para la economía, va a estar en el candelero en 2024. La creación de empleos ha ido disminuyendo con el paso de los meses, y si bien el mercado de trabajo se vio resentido por la política monetaria de la Fed (llevó de 0 a 5.5% la tasa entre marzo de 2022 y julio de 2023), es claro que ya no tiene la solidez de hace un año. Las vacantes de empleo tomarán protagonismo en el calendario de noticias, y también las encuestas de empleo privado.

El dólar cayó en las últimas semanas de 2023, aunque su baja no fue decisiva. El euro pasó de 1.0460 a quebrar 1.1100 en poco tiempo, pero no pudo acercarse a 1.1275, el máximo del año que había alcanzado a mediados de julio.

La moneda única se vio favorecida por la aceleración de los aumentos de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, aunque esta entidad también tuvo que abandonar dichos aumentos ante el riesgo de generar una caída importante en la actividad económica y llevar a la Eurozona a una recesión. Ello explica, en parte, que el euro se haya movido relativamente poco durante 2023, con una amplitud de precios no mayor a los 800 puntos.

La libra esterlina se ha movido más, pero siguiendo los pasos del euro. Después de superar 1.3100, cayó debajo de 1.2000, para acercarse a 1.2800 sobre el final del mes. El Banco de Inglaterra, que había aumentado la tasa de interés por el término de dos años, con alzas más pausadas y menos intensas, no logró doblegar a una inflación que finalizó el año en el 3.9%, con una tasa del 5.25%. La economía británica está técnicamente en recesión, y esto puede pesar sobre la libra esterlina, que tendrá por delante la difícil empresa de superar 1.3200, y comenzar a apuntar a los máximos de 2022, apenas por encima de 1.3600.

El yen terminó el año con una pérdida importante, en la zona de 141.00, frente al cierre de 2022 en 131.00. Claro que su caída se vio atenuada en los últimos dos meses, luego de llegar a 151.90 en noviembre. El inminente cambio de política monetaria de la Fed y del Banco de Japón está influyendo positivamente para el yen. Si la Fed recorta su tasa y el BoJ comienza a aumentar la propia, aún en negativo desde hace varios años, el yen podría quebrar la zona de 130.00 durante los próximos meses. En el corto plazo, la moneda nipona necesitará vulnerar una fuerte línea de tendencia alcista en 139.20, que guía al par USD/JPY desde 2022.

La onza de oro finalizó el año en 2062 dólares, con una perspectiva alcista en el corto plazo. El metal precioso explotó al alza a principio de octubre cuando comenzó el conflicto bélico en Medio Oriente, y tuvo su mejor momento en noviembre, cuando llegó a 2148 dólares, segundo máximo histórico del año (el primero lo había tenido en mayo en 2081 dólares). Técnicamente, el gap que dejó en 1834 dólares, no cubierto, es un imán que pesará sobre la onza.

 La bolsa de Nueva York volvió a brillar con todas sus luces en la última parte del año, con sendos máximos históricos que, casi a diario, tocaron sus índices principales. La presunción de recortes de tipos de interés de la Fed encendió el optimismo en Wall Street. Sin embargo, desde un punto de vista técnico, la sobrecompra que presentan los índices anticipa una corrección bajista de alto tenor.

La ausencia de informes importantes hará de este martes un día de movimientos cautelosos, sin cambios de tendencia en los pares principales de divisas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen inicio de 2024, nos vemos el miércoles.

Euro, libra y yen, en corrección bajista

Hola Amigos, buen día. El dólar cierra el año con una tendencia bajista de moderado tenor en sus cruces principales. Ciertamente, 2023 no será recordado por la amplitud de precios de las monedas europeas, que oscilaron entre máximos y mínimos anuales en reiteradas oportunidades. El yen sí fue noticia varias veces, llegando a rozar mínimos de 36 años, de los cuales se recupera en el final de diciembre.

La nota más importante de este mes la da el franco suizo, que alcanzó máximos de 8 años esta misma semana. Sin dudas, la baja del dólar se está haciendo sentir con distinta intensidad, y mucho tiene que ver cómo ha ido evolucionando en cada país la política monetaria de los bancos centrales, abocados en su totalidad a combatir la inflación.

El euro llegó a 1.1275 en julio, después de transitar mínimos de 20 años a fines de 2022 en 0.9530. Sin embargo, se le hizo cuesta arriba mantenerse, y volvió a la zona de 1.0470, para transitar, desde entonces, un camino algo más sereno entre 1.0600 y 1.0800. Recién en los últimos días logró escapar de 1.1000, nivel al cual podría regresar en las próximas horas. En el corto plazo, el euro no tiene mucho para ganar, y parece apuntar al menos a 1.1030 en la sesión americana de este viernes, con una perspectiva bajista en el gráfico de 4 horas.

La libra esterlina circula un camino similar al del euro, como suele suceder. La amplitud de poco más de 1100 puntos entre máximo y mínimo anual es bastante inusual para una moneda que, además, está muy lejos de su promedio de 1.5000 / 1.6000, al cual probablemente no regrese por años. El Brexit ha hecho mella en la libra, sin dudas. En las próximas horas, y luego de superar 1.2800 el jueves, podría quebrar la zona de 1.2700, de la cual está cerca, para apuntar a 1.2650.

El yen cubre en estos momentos un gap que dejó el miércoles por la tarde en 141.80. Después de rozar 140.00 el jueves en uno de sus movimientos tan extraños de los últimos tiempos, la moneda nipona pierde casi 200 puntos, aunque parece estar preparada para ganar posiciones en forma decisiva en los próximos tiempos.

Mientras la Fed busca el mejor momento para comenzar a recortar su tasa de interés, el BCE se encuentra en estado de deliberación, con sus habituales demoras para tomar decisiones, y el BoE mira con decepción como pese a tener una tasa apenas debajo de la de la Fed, y habiendo actuado en forma mucho más sensata que Powell y su Comité, la inflación en Reino Unido sigue en niveles no soportables, y con la economía en recesión.

De allí es que cuesta pensar en un euro que supere 1.1200 próximamente, y que la libra siquiera se acerque a 1.3000.

La onza de oro también es protagonista en estos días. Esta vez, su corrección bajista puede ser algo más profunda, cotizando al momento a 2063 dólares. El quiebre de 2050 dólares podría significar una baja más importante durante la primera semana del año, que llega además con un calendario repleto de informes, después de esta semana carente de cifras importantes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones. Buen fin de semana, de mes y de año. ¡Feliz 2024, nos vemos el martes!

Euro y libra esterlina, en máximos de 5 meses

Hola Amigos, buen día. El final del año encuentra al dólar en una posición bajista muy marcada ante varias de las monedas líderes. El euro, la libra esterlina, el dólar australiano y, sobre todo, el franco suizo, aceleran sus ganancias en estas horas, cuando quedan solo dos días hábiles de 2023.

El franco es la moneda que más ha aprovechado la baja del dólar. El miércoles volvió a tocar máximos de 8 años, rozando 0.8400, en un movimiento no del todo esperable, pero lógico si se tiene en cuenta que el Banco Nacional de Suiza redujo la brecha de su tasa de interés respecto a la de la Fed en los últimos tiempos. Después de varios años, el BNS llevó su tasa al 1.75%, tras mucho tiempo de mantenerla en negativo.

La historia viene de vieja data. El BNS llevó su tasa al -0.75% hace más de una década, cuando los mercados buscaron al franco como refugio en uno de los coletazos de la crisis financiera de 2008 y 2009. La entidad suiza ancló, como medida adicional, al franco con el euro en un rango de 1.20 a 1.25, por lo que su apreciación o depreciación frente al dólar se vio limitada durante varios años a la suerte de la moneda única.

En enero de 2015 el BNS soltó el ancla que había armado a mediados de 2011, generando un descalabro en los mercados. El franco se apreció de inmediato, enviando a la quiebra a varias entidades, algunas de las cuales fueron rápidamente absorbidas por otras de mayor envergadura. El incidente fue de tal magnitud que obligó a las autoridades financieras de varios países a cambiar la regulación en cuanto al riesgo que los brokers podrían asumir desde entonces.

Lo cierto es que el franco alcanzó la zona de 0.8230, apenas a 80 puntos del nivel que tocó en la víspera. Con el BNS y su tasa positiva y la Fed dejando en claro que no aumentará la suya y, lejos de ello, podría comenzar a recortarla en el segundo trimestre de 2024, el alza del franco parece haber llegado para quedarse. Si quiebra 0.8230 se encontrará en un nivel que no toca desde septiembre de 2011.

Un papel similar le cabe al yen. La moneda nipona cayó a mínimos de 35 años en octubre de 2022 y noviembre de 2023, ante un Banco de Japón que se muestra intransigente con su tasa de interés, que mantiene en el -0.1% frente a la escalada que protagonizaron los demás bancos centrales. Si la entidad que conduce el Sr. Ueda cambia de perfil, lo cual es altamente probable pese a que la inflación de Tokio de noviembre conocida recientemente ofreció guarismos debajo de lo esperado, es probable que el mismo camino que tomó el franco lo tome el yen durante 2024. El miércoles volvió a crecer a 141.82, nivel que no tocaba desde varios días atrás.

En cuanto al euro y la libra esterlina, alcanzaron un máximo de 5 meses. El euro en la zona de 1.1120, la libra esterlina en 1.2800. Ambas monedas se vieron beneficiadas por la debilidad del dólar en estas horas. Los mercados descuentan un cambio rotundo de política monetaria por parte de la Fed, lo cual lleva, además, a que la bolsa de Nueva York toque máximos históricos casi a diario en sus índices principales.

Tanto el euro como la libra esterlina lucen sumamente sobrecompradas en el corto plazo, lo cual impone una corrección bajista de mediano tenor. Muchos especulan con que apenas iniciado 2024 ambas divisas apunten más alto. Sin embargo, desde lo fundamental no hay muchos motivos, con el BCE esperando novedades (como siempre) y el BoE lamentando que, pese a haber aumentado su tasa desde 2021 a la fecha, la inflación no cedió y la economía sí lo ha hecho.

El oro, en tanto, volvió a tocar su segunda marca histórica en 2081 dólares, donde se topó con la resistencia del 61.8% de retroceso de la baja 2148 (máximo histórico de noviembre) / 1970 dólares. Al igual que las monedas, el metal precioso aparece sobrecomprado en el corto plazo, y esperamos una corrección bajista que podría extenderse al menos a la zona de 2040 dólares.

Este jueves, tan solo las peticiones semanales de subsidio por desempleo a las 8:30 del este podrían despertar algún interés en los operadores. Allí el dólar tendrá la oportunidad de tomar aire y alejarse de sus mínimos.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

El euro, limitado antes de 1.1100.

Hola Amigos, buen día. Un día de escasos movimientos se vivió el lunes en el mercado de divisas. La mayoría de las plazas financieras europeas permanecieron cerradas, y el volumen de negocios fue notoriamente menor en Wall Street. De todas formas, el índice Dow Jones quedó a las puertas de un nuevo máximo histórico.

Con la mayoría de las noticias más importantes del mes ya publicadas, y con una agenda de datos muy modesta para el resto de la semana, es esperable que los pares principales de monedas se mantengan en rangos de precios relativamente estrechos.

El dólar ofrece una posición defensiva en buena parte de sus cruces, lo que impulsa a las monedas líderes. Tal es el caso del franco suizo, que si bien no logró un nuevo máximo de 8 años como lo hizo el viernes pasado, quedó muy cerca de obtenerlo. En la sesión asiática del miércoles, la moneda helvética cotiza a 0.8535, a 20 puntos de dicha marca de 0.8515.

El yen, otra moneda que intenta recuperarse después de un año para el olvido, cotiza a 142.32, con una tendencia que lo favorece. De todas formas, será difícil que logre alcanzar la meta de 140.00 en los pocos días que quedan de diciembre. Solo el quiebre de 141.65 le abriría tímidamente las puertas a tal nivel.

Respecto al euro, mantiene una tendencia alcista muy marcada en el gráfico diario y de 4 horas. En el primero se enciende una alerta para la moneda única. Desde el segundo máximo de 2021 en 1.2265 tiene origen una línea que se confirmará como tendencia bajista de largo plazo al llegar el euro a 1.1085. El punto de apoyo intermedio es justamente el máximo de 2023, en 1.1275. Con tanta amplitud de tiempo, resulta difícil pensar en un quiebre de dicha línea en un primer intento.

Vale la pena seguir de cerca este movimiento. Es sabido que el euro es la moneda que marca la tendencia del resto de las monedas principales, y una baja de la misma desde las cercanías de 1.1100 podría producir un retroceso de la libra esterlina y el dólar australiano. En este caso, el franco suizo y el yen van por otro carril. Igual que el oro.

La onza no pierde tiempo, y parece encaminarse a 2081 dólares, donde confluye una fuerte resistencia que es el máximo (en su hora histórico) de mayo de este año, con el 61.8% de la baja 2148/1970 dólares, máximo y mínimo de noviembre y diciembre respectivamente. Desde allí, y probablemente coincidiendo con una baja del euro, el metal precioso podría sufrir una corrección bajista importante.

En cuanto a la bolsa de Nueva York, la cercanía con el fin de año no es obstáculo para que las acciones principales sigan un claro camino alcista. La sobrecompra de varias de ellas, que redunda en un estado similar de los índices principales, por ahora no ha hecho mella en los inversores, que estiran al máximo sus ganancias a la espera de una corrección bajista que asoma inminente, aunque sin motivos a la vista.

La ausencia de datos importantes en la sesión de este miércoles generará movimientos lentos, pero firmes. El inicio de la sesión americana, a las 9:30 del este, será definitorio para el dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Inminente corrección bajista en la bolsa de Nueva York

Hola Amigos, buen día. Pasado el fin de semana largo de Navidad, algunas plazas financieras importantes permanecen cerradas. Esto limita el volumen de negocios en los mercados, con un dólar que se mantiene débil en varios frentes.

El euro superó 1.1000 con fuerza, y se detuvo en 1.1040, nivel que podría superar próximamente. La moneda única tuvo uno de sus años de menor recorrido entre máximos y mínimos y ello explica el constante cambio de tendencia que se percibe en los cortos plazos: se encuentra cerca de 1.1275, máximo del año y, en cambio, si cayera de 1.0800 apuntaría a la baja.

La libra esterlina llegó el viernes a 1.2744, su cuarta marca más alta del año. El gráfico diario presenta una figura de continuación de tendencia alcista, que podría redundar, al quiebre de 1.2800, en un nuevo rally de la moneda británica. En su contra hay un dato importante: la economía de Reino Unido entra en recesión, lo que pone en duda que el Banco de Inglaterra pueda mantener su tasa de interés en el nivel actual del 5.25%.

El yen continúa en un camino -lento- de recuperación. El cierre del viernes en 142.43 sugiere que la moneda nipona aún tiene bastante para ganar en los próximos días, aún cuando los movimientos esperables son suaves. El quiebre de 141.80 le dará un fuerte impulso al yen esta semana.

Se destaca especialmente el franco suizo, que llegó a un máximo de 8 años ante el dólar. La moneda helvética cerró el viernes a 0.8556, un nivel que no tocaba desde enero de 2015, cuando el Banco Nacional de Suiza desancló, en forma imprevista, al franco del euro en un rango de 1.20 a 1.25. Se trató de una maniobra que buscó preservar al franco de la búsqueda de refugio después de que en 2011 tocara un máximo histórico en 0.7000. La sobreventa del par USD/CHF podría ponerle freno al franco, no obstante lo cual no cambiará de tendencia en el corto plazo.

La onza de oro ofrece un alto perfil, luego de llegar a 1970 dólares, cerca de sus máximos anuales de mayo en 2081 dólares, superados el mes pasado cuando llegó a 2148 dólares. El metal precioso ganó 100 dólares en muy pocos días, y la corrección bajista que esperamos por ahora aparece lejana. Cabe acotar que quedaron dos gaps sin cubrir en el oro, en 1922 y 1834 dólares.

La extrema sobrecompra de los índices bursátiles de la bolsa de Nueva York torna inminente una corrección bajista de proporciones. El rally de la bolsa se estira al máximo, como ya sucedió en otras oportunidades en los últimos años. La última vez fue en febrero de 2020, días antes de la explosión de la pandemia. Este tipo de correcciones, después de días y días de máximos históricos en los índices principales, son esperables desde lo técnico, pero no desde las noticias: nadie sabe a ciencia cierta que origen tendrán y cuando.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Inflación por consumo, una nueva prueba para el dólar

Hola Amigos, buen día. El dólar sigue cayendo en todos los frentes en las últimas sesiones del año. El jueves, la publicación del PBI final del tercer trimestre, con un guarismo llamativamente inferior al esperado (se trata de la segunda revisión de una cifra originalmente publicada dos meses atrás), el billete no pudo con la presión alcista del euro, la libra esterlina y el yen.

A la vez, la onza de oro se escapa nuevamente al alza, llegando a 2050 dólares, en un movimiento que acompaña al de las monedas principales. El petróleo, que venía cayendo en las últimas semanas, atraviesa sus mejores horas en varias semanas, aunque su rally no tiene tanto que ver con la caída del dólar, sino con el aumento de la demanda ante el ataque que están sufriendo los barcos comerciales que intentan atravesar el Canal de Suez para ir de Asia a Europa, y que los obliga a “dar la vuelta” por el sur de África.

La bolsa de Nueva York vive una fiesta sin fin en este fin de año, ante el ya casi seguro cambio de postura de la Fed en materia de política monetaria. Día tras día se acumulan informes que dan muestra de una desaceleración de la economía estadounidense, producto de haber llevado la tasa de 0 a 5.50% en poco más de un año, buscando combatir una inflación que el propio banco central generó.

Se producen correcciones en los índices bursátiles, por supuesto. Pero la tendencia de los mismos es nítidamente alcista, y no se perciben, a corto plazo, fisuras que corten el optimismo de los inversores, que se empeñan en estirar al máximo las ganancias con las acciones más importantes.

Las monedas lucen más moderadas. El euro lucha por superar 1.1000 con claridad, algo que no logró en sus últimos tres intentos, dos de ellos muy recientes. En la medida en que el billete no pueda recuperarse, la moneda única puede hacerlo, e incluso acercarse a sus máximos del año, en 1.1275, a los que llegó a mediados de julio.

La libra también se fortalece, aunque está lejos de sus máximos anuales por encima de 1.3100. La moneda británica se muestra algo más errática que el euro, con alzas y bajas constantes. El Banco de Inglaterra no convenció a los inversores en su última declaración, y ello limita las posibilidades alcistas de la libra.

El yen intenta, una vez más, apuntar a 140.00. Si bien el Banco de Japón no cambió su política flexible, existe la presunción de que comenzará a aumentar la tasa de interés próximamente, coincidiendo con recortes de los otros bancos centrales. Será un festival de desarme de posiciones de carry trade, que probablemente aceleren la recuperación del yen, y la caída de las monedas europeas.

Este viernes, la publicación de las cifras de inflación por consumo (PCE) tendrá especial impacto en un mercado ávido de noticias. La medición subyacente (que excluye alimentos y energía) podría arrojar una baja al 3.3% anual, frente al 3.5% de octubre. Un motivo más, si se cumplen los pronósticos, para que el dólar estire su caída.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, un muy buen y reparador fin de semana, y para quienes la festejen, una Feliz Navidad. Nos reencontramos el próximo martes. Hasta entonces.