El dólar se debilita ante los datos de manufacturas

Hola Amigos, buen día. El mes de junio comenzó con sorpresas en los informes de manufacturas de Estados Unidos, y la reacción del mercado fue inmediata, con una baja sensible del dólar ante las monedas principales, y una cierta estabilidad de la bolsa de Nueva York, después de un inicio de sesión en negativo.

El ISM de manufacturas quedó nuevamente por debajo de los 50 puntos, entrando en zona de contracción, algo que no era esperado. La novedad despierta las esperanzas de que la Fed comience a recortar sus tipos de interés en los próximos meses, lo cual ya había sido deslizado por algunos funcionarios del banco central, pero desmentido rápidamente por el presidente Powell y algunos gobernadores con peso propio en el Comité de Política Monetaria.

A falta de poco más de una semana para la próxima reunión del organismo, está descontado que la tasa quedará en el actual 5.5%, por lo que la atención estará puesta en el discurso posterior de Powell.

Sin embargo, falta mucho para esa instancia. Este martes, por caso, se conocerán las vacantes de empleo, un informe que ha ido tomando gran importancia en los últimos años, y que en general queda en línea con los pronósticos. No se esperan cambios relevantes en la medición que se conocerá este martes a las 10:00 del este, aunque el impacto en el dólar será inmediato.

Precisamente, el billete viene de perder terreno rápidamente ante las monedas europeas, y algo más tímidamente ante el yen. El euro llegó a un máximo de 1.0916 a primera hora del martes, un nivel que no tocaba desde el 21 de marzo pasado. La corrección posterior, que estamos viendo y podría prolongarse en el horario americano de este martes, anticipa que a la moneda única no se le hará fácil seguir escalando posiciones. Cabe recordar que el Banco Central Europeo prepara su primer recorte de tipos de interés desde fines de 2014 para este jueves, ampliando la brecha que existe con la Fed y, probablemente, generando una caída moderada del euro en el corto plazo.

La libra esterlina fue aún más allá. Su nivel más alto fue en 1.2816 en la sesión asiática de la fecha, que no visitaba desde el 14 de marzo. Tanto el euro como la libra esterlina lucen sobrecomprados ante el dólar en temporalidades cortas, y están expuestos a correcciones de cierto tenor. El euro, en la zona de 1.0860; la libra, con soporte en 1.2750.

El yen logró quebrar la zona de 156.00 después de varios días, aunque vuelve a caer en la sesión del martes, empujado por un firme comportamiento del Nikkei 225 de Tokio. La moneda nipona poco puede hacer por defenderse ante la quietud del Banco de Japón y los aumentos de los rendimientos de los Bonos del Tesoro, que operan a contramano del yen.

La onza de oro, en tanto, presenta un comportamiento estable, con un precio actual de 2345 dólares, apuntando ligeramente al alza en el gráfico de 4 horas. Sin embargo, con el dólar en baja, la onza se mostró incapaz de ganar terreno en forma concluyente, lo cual pone en duda su poder en el corto plazo. El quiebre de 2320 dólares podría generar una baja de proporciones en el metal precioso.

El petróleo abrió el mes con una marcada baja. Los futuros del WTI cotizan a 73.68 dólares, su precio más bajo desde el 8 de febrero pasado. La reunión de la OPEP+, que tuvo lugar el domingo, fue determinante en este movimiento. Los países exportadores acordaron seguir con los recortes de producción al menos hasta fin de 2024, con la posibilidad de mantener tales recortes en 2025. Pero estas medidas se han diluido por el aumento récord de bombeo de petróleo por parte de países como Estados Unidos y Brasil, que colocan su producción en otras latitudes, compensando el supuesto beneficio del recorte de los países de la organización. La tendencia del petróleo es claramente bajista para las próximas horas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Dólar y euro, en una semana vibrante

Hola Amigos, buen día. La agenda de noticias de esta semana marcará de alguna forma la dirección que tomarán el dólar en sus principales cruces, y el euro, que en los últimos días se mantuvo casi sin cambios.

Como en cada inicio de mes, los distintos datos de empleo de Estados Unidos tendrán especial impacto en los pares líderes. En primer lugar, las vacantes de empleo, que se conocerán el martes, seguidas por la encuesta ADP de empleos privados (miércoles), y las nóminas no agrícolas, que se publicarán el viernes. Claramente, este es el dato más esperado por los mercados, dado que tiene un especial peso en la decisión de la Fed en materia de política monetaria. Los pronósticos apuntan a los 185 mil nuevos empleos generados en mayo, aunque se trata de una cifra siempre sujeta a revisiones.

Desde ya, las cifras de manufacturas (este lunes a las 10:00 del este) y servicios, previstas para el miércoles, tendrán impacto en el dólar. Sobre el primero existen dos mediciones, una de S&P Global y otra de ISM, la más valorada. En ambos casos se espera que ronden los 50 puntos, barrera que separa la expansión de la contracción del sector.

Respecto al euro, el jueves se conocerá la decisión de política monetaria del Banco Central Europeo. En los últimos días, varios funcionarios de la entidad anticiparon un recorte de tipos de interés, que se ubica en el 4.5%. Llamativamente, esta postura del BCE difiere con la visión de la Fed, cuyos integrantes (en su mayoría) prefieren mantener la tasa en el nivel actual (5.5%) hasta tener la certeza de que la inflación se encamina al objetivo del 2%.

El BCE, que conduce Christine Lagarde mantiene el mismo objetivo, y la inflación en la Eurozona se encuentra igualmente lejos del mismo. Pero es evidente que el banco central evalúa como más negativo el hecho de priorizar la lucha contra la inflación que el crecimiento y el encarecimiento del crédito. El BCE recortaría todas sus tasas en un cuarto de punto, lo cual ampliaría la brecha con la Fed.

El mercado, de alguna manera, ya descuenta dicho movimiento. La caída del euro (parcialmente revertida durante el jueves y viernes) posterior a los dichos de los funcionarios del BCE parece haberse adelantado a la decisión del banco central, por lo que el efecto sobre la moneda única podría ser menor.

Sí conviene resaltar que si la Fed mantiene su tasa durante varios meses más, y el BCE comienza a recortar en forma periódica, el euro se verá afectado, con un objetivo que podría apuntar en los próximos 60 días a 1.0500. El BCE no recorta su tasa desde fines de 2014.

La debilidad relativa del euro contrasta con una cierta estabilidad de la libra esterlina. Si bien el Banco de Inglaterra dejó en claro que sus miembros también comienzan a ver con interés un recorte de tipos (2 de los 9 votos de la última reunión se volcaron a tal opción) la libra no abandona la zona de 1.2700, y su tendencia de corto plazo se mantiene alcista. La baja notable que sufrió el par EUR/GBP en las últimas sesiones es elocuente en este sentido.

El yen mantiene un perfil claramente bajista en el corto plazo, si bien la semana pasada intentó, sobre todo el viernes a posteriori de los datos de inflación por consumo en Estados Unidos, recuperar algo de terreno. Es evidente que su suerte está atada a los rendimientos de los bonos del Tesoro, y estos están lejos de volver a niveles “normales” en torno al 1.5%. Mientras la Fed mantenga su postura de venta de bonos eso no ocurrirá.

En cuanto a la onza de oro, el viernes llegó a 2320 dólares, su mínimo desde el 9 de mayo. El gráfico diario muestra, en un contexto alcista, un movimiento bajista de cortísimo plazo, que podría quedar cristalizado si los datos de manufacturas de este lunes favorecen al dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Máxima expectativa por los datos de inflación por consumo

Hola Amigos, buen día. Después de una semana casi completa de movimientos erráticos y, en general, favorables al dólar, la agenda de noticias de este viernes estará repleta de informes clave, que puede generar un fuerte impacto en el mercado de divisas.

En orden cronológico, se conocerán las cifras de inflación de la Eurozona, tanto a nivel general como subyacente (medición que excluye las volátiles variables de alimentos y energía). Los pronósticos apuntan a que el costo de vida se haya mantenido sin cambios, en momentos en que el Banco Central Europeo prepara su reunión de política monetaria (prevista para el jueves 6 de junio) en la cual podría producirse el primer recorte de tipos de interés, algo poco usual si se tiene en cuenta que la Fed es la que generalmente toma ese temperamento antes que el resto de los bancos centrales.

Claramente, si la inflación crece por debajo de lo esperado, el efecto negativo sobre el euro será inmediato. En los últimos días, la moneda única presentó una amplitud de precios muy estrecha entre máximos y mínimos. Por el momento se ha visto incapaz de superar 1.0905, nivel cuyo quiebre podría darle un impulso alcista algo más sustentable. Pero también una caída por debajo de 1.0765 provocaría un desplome del euro.

Pero siguiendo el orden del calendario, nos encontramos, a las 8:30 del este, con el deflactor de inflación (o inflación por consumo) en Estados Unidos. Será en ese momento cuando se defina la tendencia de las divisas principales.

Se trata de una de las mediciones que más tiene en cuenta la Fed a la hora de diseñar su política monetaria. En esta oportunidad, se espera que el costo de vida medido por consumo haya aumentado un 0.3%, similar al mes anterior.

La inflación general, conocida a mediados de mes, arrojó cifras algo más blandas de lo pronosticado, y generó una expectativa de recortes de tipos por parte de la Fed. Desde el banco central se encargaron rápidamente de dar por tierra tal posibilidad, aunque los inversores aún mantienen tal esperanza.

De allí es que este informe reviste especial importancia, justamente en el último día hábil del mes, dejando abierta la puerta para movimientos más fuertes durante la primera semana de junio.

En este contexto, decíamos antes que el euro logró estabilizarse en orden a 1.0850, aunque el final de mayo luce abierto. Los informes antes mencionados dibujarán su destino de corto plazo.

La libra esterlina, en tanto, logró “salvar” la cota de 1.2700 en estos días, pese a la baja del euro, lo cual se refleja en la baja del par EUR/GBP. Por el lado del Banco de Inglaterra hubo algunos indicios de prontos recortes de tipos de interés, aunque ello no ha afectado sustancialmente a la moneda británica. Para este viernes, la superación de 1.2760 podría llevar a la libra a 1.2800, los máximos del mes, con soportes en 1.2690 y 1.2660.

El yen recompone posiciones lentamente, cotizando a 156.75 en estas horas, luego de superar con claridad 157.00 el jueves. Al igual que las monedas europeas, el yen está pendiente de los datos de inflación de este viernes, y el quiebre de 156.00 podría darle mayor aire para la próxima semana.

Respecto a la onza de oro, observa una ligera recuperación de corto plazo, aunque la tendencia bajista del gráfico de 4 horas se mantiene sin cambios. Solo la superación de 2352 dólares (línea de tendencia bajista) podría cambiar el destino del oro en el corto plazo, con resistencias, en su caso, en 2365 y 2377 dólares. En cambio, el quiebre de 2325 dólares generará una baja importante del metal precioso en horario americano.

Finalmente, los futuros del índice Dow Jones operan en mínimos de un mes, y este vieres tienen una buena oportunidad de cambiar su opaco presente. Si los datos de inflación son más suaves de lo esperado, la ola de euforia será incontenible. ¿Será acaso la sorpresa que prepara Wall Street para fin de mes?

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El dólar apura la marcha

Hola Amigos, buen día. Habíamos mencionado esta misma semana que el euro comenzaría a sentir la presión de que el Banco Central Europeo haya decidido recortar su tasa de interés la próxima semana.

El avance del dólar, visible en prácticamente todos los frentes el miércoles, se hizo más notorio aún frente a la moneda única, que en las primeras horas del jueves ve peligrar su estabilidad por encima de 1.0800, nivel que quebró momentáneamente en la víspera.

El BCE mantiene su tasa de interés en el 4.5% desde septiembre de 2023, después de aumentar la misma de 0 a tal nivel en sucesivas alzas desde julio de 2022. La entidad que conduce Christine Lagarde fue la última en reaccionar ante la inflación creciente en esa época, posterior a la pandemia de 2020, y consecuencia de la enorme emisión que desde entonces los bancos centrales se encargaron de realizar.

Un escenario que incluya al BCE recortando tipos frente a una Fed que se empeña en mantenerlos altos hasta donde pueda (5.5% en su nivel más alto desde diciembre de 2000) suena sumamente extraño. Y sin embargo, todo indica que el 6 de junio va a ocurrir.

El euro puede seguir retrocediendo en las próximas horas, a despecho de su sobreventa de corto plazo, visible en los gráficos de 4 horas. Es verdad que el calendario de noticias de esta semana es particularmente modesto, y que recién el viernes, con el deflactor de inflación en Estados Unidos, podríamos ver un movimiento de cierta relevancia.

Desde ese lugar, podríamos decir que el dólar se prepara para ceder posiciones justamente el viernes con dicho informe. A falta de noticias, si un activo crece antes de un dato, cae después, prácticamente sin excepciones.

Pero una eventual baja del billete el viernes no sería obstáculo para que el euro se acerque a la zona de 1.0700 próximamente. Para ello, en principio, habrá que esperar varios días.

La libra esterlina, sin la presión del euro, cotiza apenas por debajo de 1.2700. La debilidad del euro resalta la estabilidad de la moneda británica, con el par EUR/GBP en mínimos de agosto de 2022, cuando la situación era distinta para ambas divisas, y se acercaban a sus respectivos mínimos históricos.

La libra tampoco tiene mucho para ganar en las próximas horas. El quiebre de 1.2680 derivará en una baja sustancial de la misma, para buscar 1.2600 como soporte de importancia.

El yen no logra siquiera recuperar un puñado de puntos. La moneda nipona se acerca a 158.00, un valor insólito en el cruce USD/JPY, y solo explicable por los movimientos especulativos de fondos que apuestan al carry trade con monedas de alto rendimiento, al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, y a la inmovilidad del Banco de Japón, que mira para otro lado mientras su moneda se derrite.

La onza de oro apunta a la baja en el corto plazo. Pese a que pareció dispararse el lunes después del agravamiento del conflicto en Medio Oriente, la onza pierde velocidad y fuerza, apuntando a la zona de 2300 dólares. En el gráfico de 1 hora, el triangulo bajista del oro anuncia una baja a la zona de 2315 dólares en estas horas, a la espera de una baja mayor durante la sesión americana.

El índice Dow Jones termina el mes, salvo algo excepcional, cediendo todas sus ganancias de mayo. Cotiza en el mismo nivel del inicio del período, cuando contradiciendo el discurso duro del Sr. Powell posterior a la reunión de la Fed, se disparó para tocar máximos históricos hasta mediados de mes. Desde ya, este movimiento favorece claramente al dólar.

El PBI revisado del primer trimestre, las peticiones semanales de subsidio por desempleo (ambos a la 8:30 del este) y las ventas pendientes de viviendas serán los disparadores de precios de este jueves. Sin embargo, los mercados estarán pendientes de un dato clave que se conocerá en la sesión asiática del viernes: el PMI de manufacturas de China, que tendrá especial impacto en las materias primas. Todo ello, claro, previo a los datos de inflación de Estados Unidos antes mencionados, y previstos para el viernes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Mercados a la espera de informes clave

Hola Amigos, buen día. El índice de confianza del consumidor del Conference Board ofreció sus mejores guarismos en varios meses, en un informe conocido el martes. El dato hizo trastabillar a la bolsa de Nueva York, que pareció convencerse, a partir de los informes de las últimas jornadas y de diversas presentaciones de funcionarios de la Fed que la tasa de interés alta seguirá sin cambios durante varios meses más.

La caída coincidió con la cobertura de un gap que dejó la semana anterior el índice S&P 500. Se sabe, los gaps siempre se cubren.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a crecer el martes, generando una nueva caída del yen, que quebró 157.00. La posibilidad de una intervención por parte de las autoridades de Japón vuelve a hacerse presente.

La onza de oro hizo caso omiso a los informes, superando por momentos 2360 dólares. La tendencia del metal precioso se mantiene claramente alcista, pese a que en los últimos días el movimiento se ha ralentizado. La superación de 2375 dólares podría acelerar el crecimiento del oro, mientras que el quiebre de 2335 dólares generaría un cambio de tendencia de corto plazo.

El aumento de la tensión en Medio Oriente durante el fin de semana mantuvo alcista al oro. Por otra parte, la pausa que el dólar se está tomando en prácticamente todos los frentes contribuye a mantener a la onza con un alto perfil.

Respecto a las monedas europeas, ofrecen un panorama similar. El euro se ve incapaz de superar 1.0905, nivel cuyo quiebre podría darle un impulso alcista más importante, y acercarlo a 1.1000. Los estrechos rangos de precios que ofrece la moneda única hace variar la visión de los inversores: un quiebre de 1.0830 cambiaría, al menos en el corto plazo, la tendencia alcista del euro.

Esto sucede en medio de una creciente evidencia de que el Banco Central Europeo podría recortar la tasa de interés, actualmente en el 4.5%, en su reunión del jueves 6 de junio, después de haberla aumentado a niveles récord durante 2023. Si esto se confirma, el euro tendrá un destino bajista durante los próximos meses.

La libra esterlina, en tanto, se mueve en torno a 1.2760. La barrera de 1.2800 aparece poco vulnerable en estas horas, y al igual que el euro, la moneda británica se mueve en niveles conocidos, sin consolidar tendencias importantes. El quiebre de 1.2720 podría provocar una baja de la libra en las próximas horas.

La agenda de noticias de este miércoles luce modesta. La presentación de dos altos funcionarios de la Fed (John Williams y Raphael Bostic) podría generar algún impacto en los precios, como también podría hacerlo el Libro Beige de la Fed. Se trata de un compendio de la visión de los oficiales del Comité Federal, que mantendrán su próxima reunión de política monetaria en junio.

Los mercados comienzan a palpitar las cifras de inflación por consumo, previstas para el viernes, ya sobre el cierre del mes. Allí puede definirse, a favor del dólar, el destino de los mercados para los primeros días de junio.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El euro, bajo presión

Hola Amigos, buen día. Pese al festivo del lunes en Reino Unido y Estados Unidos que mantuvo prácticamente sin movimiento a los mercados, las declaraciones de diversos funcionarios del Banco Central Europeo en materia de política monetaria dieron que hablar.

De acuerdo a dichas declaraciones, la entidad que conduce Christine Lagarde está lista para recortar los tipos de interés en junio, puntualmente el jueves 6, cuando tenga lugar un nuevo encuentro del Comité de Política Monetaria.

Si esto efectivamente se produce, no solo será un hecho casi inédito (habitualmente es la Fed quien toma la iniciativa de aumentar o recortar tipos y detrás de ella van el resto de los bancos centrales), sino que también generará una presión bajista sobre el euro.

El BCE fue criticado durante mucho tiempo cuando, mientras los bancos centrales aumentaban su tasa de interés en el ciclo posterior a la pandemia de 2020, se tomó mucho más tiempo del esperado para tomar dicha medida. Evidentemente, las autoridades ven ahora a la inflación bajo control.

Paradójicamente, la baja que experimenta el dólar en las primeras horas del martes lleva al euro a un máximo de una semana, por encima de 1.0880. Pero necesitará superar 1.0905 para continuar en la senda alcista actual, algo que no parece fácil de conseguir.

La libra esterlina sigue el camino de la moneda única. Acaba de tocar 1.2782 en su máximo de dos meses, para cotizar al momento a 1.2766. La tendencia alcista de la libra podría mantenerse durante las próximas horas, aunque debe quebrar la zona de 1.2800 durante el horario americano.

El yen, en cambio, se mantiene débil, en la zona de 156.90. Por el momento, la moneda nipona se ve incapaz de seguir el camino de las monedas europeas, y continúa bajo una presión bajista constante.

La onza de oro, por su parte, cotiza a 2341 dólares, con un ligero retroceso desde 2356 dólares, nivel que tocó en el máximo diario. La onza había quebrado una línea alcista en el gráfico diario el viernes, con un pullback posterior que lo llevó al máximo mencionado, aunque el gráfico de 4 horas comienza a apuntar a la baja en estas horas. El quiebre de 2330 dólares podría generar una baja de la onza durante la sesión americana.

Los futuros de los índices bursátiles de la bolsa de Nueva York no ofrecen variantes importantes por el momento. Los del Nasdaq 100 operan cerca de sus máximos históricos, y podría alcanzar una nueva marca durante las próximas horas. Los del Dow Jones dejan algunas dudas para el resto del día.

El calendario de noticias ofrece como atractivo principal el índice de confianza del consumidor del Conference Board, a las 10:00 del este. El informe podría provocar movimientos de mediana intensidad en los pares principales de divisas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

El dólar no se rinde (pero deja dudas)

Hola Amigos, buen día. La agenda de noticias ha sido modesta en los últimos días, y ello derivó en movimientos lentos y algo erráticos en los pares principales de divisas. El dólar mantiene su dominio en todos ellos, pero deja algunas dudas por despejar, en especial en su cruce con algunas monedas europeas.

La bolsa de Nueva York ofrece un panorama alcista nítido. Si bien la Fed, a través de distintos “voceros” (uno de ellos nada menos que el presidente Powell) reafirma su dura política monetaria, los mercados siguen descontando un recorte de tipos de interés en los próximos meses.

Las Minutas de la reunión del día 1 de mayo fueron claras: no solo no habrá recortes, sino que puede haber aumentos de tipos si la inflación no cae en forma decisiva. El combate contra el persistente costo de vida viene de lejos -más de dos años atrás- pero la inflación encuentra ahora un núcleo duro en el 3.5% (algo más arriba en algunas variables) que será difícil vencer.

El enorme balance de la Fed es la explicación más clara de este fenómeno. La ventas de bonos por parte del banco central buscó esterilizar parte del mismo, pero emitir la mitad del PBI en poco menos de un año no es gratis. Los altísimos rendimientos de los bonos del Tesoro así lo muestran.

De todas formas, en Wall Street leen o ven otra cosa. Los máximos históricos de los índices principales ya se han tornado en costumbre. Los balances de algunas compañías (en especial las tecnológicas) ayudan a este clima de euforia.

El aumento de las acciones justifica la baja moderada que presenta el dólar en estos días. El billete resiste el embate del euro, la libra esterlina y el franco suizo, aunque domina cómodamente ante el yen. La onza de oro, impulsada por la compra récord por parte de los bancos centrales y también por el crónico conflicto bélico en Medio Oriente, parece jugar otro partido, mucho más complejo de interpretar.

Pero comienza la última semana de mayo, y salvo alguna circunstancia excepcional, el dólar no cambiará su actual sesgo. El euro no cae de 1.0600, pero la zona de 1.0900 parece invulnerable por momentos. Los poco más de 300 puntos que separan el máximo y el mínimo del año en el par EUR/USD eran el recorrido de una semana aburrida hace muchos años. El mercado es el mismo, pero los tiempos han cambiado.

La libra esterlina se sostiene por encima de 1.2700, a la espera de algunos datos de Reino Unido. La presunción de que pueden producirse recortes de tipos de interés por parte del BoE en junio mantiene una discreta presión sobre la moneda británica. Sin embargo, si logra superar 1.2770, la libra podría acelerar antes de fin de mes.

El yen no logra estabilizarse, y una y otra vez pierde terreno. Las intervenciones del Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas solo le dieron aire en forma efímera, y ya superando nuevamente 157.00, las chances de una nueva intervención aparecen latentes.

La onza de oro quebró una línea alcista importante en 2340 dólares, pero el cierre del viernes, en 2333 dólares no parece suficiente para confirmar tal quiebre. Hará falta una caída de 2300 dólares para asegurar una tendencia bajista más sustentable, y la sobreventa de corto plazo del metal precioso parece anticipar un alza durante las próximas horas.

Este lunes, el festivo en Reino Unido y en Estados Unidos mantendrá a los mercados prácticamente sin movimientos. La sesión asiática sí podría ofrecer alguna alternativa de importancia, pero no mucho más. La actividad normal retornará el martes, también en horario asiático.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

El dólar consolida ganancias

Hola Amigos, buen día. La sesión del jueves dejó como saldo un alza importante del dólar en todos los frentes. El billete se fortaleció especialmente ante las materias primas, que aparecían algo “infladas” hasta el miércoles, en tanto las monedas europeas retroceden, aunque en menor medida.

Las Minutas del último encuentro de política monetaria de la Fed dejaron en claro la voluntad del Comité Federal de no tocar la tasa de interés por un tiempo prolongado. Lo sorpresivo fue, en esta ocasión, la visión de algunos miembros que, lejos de promover un recorte de tipos, apoyaron alzas adicionales si la inflación no se acerca en forma decisiva al objetivo del banco central, que es el 2% anual.

La expectativa de los mercados en materia de recortes de tasa ha ido cambiando con el paso del tiempo. A inicio de 2024, se descontaba un recorte en marzo y mayo. Quedaron por supuesto descartados en febrero, con los datos de inflación de diciembre. En estos momentos, las chances de un recorte en septiembre se van desvaneciendo, pese a que la inflación ha bajado en forma sustancial.

Por otro lado, las cifras de manufacturas y servicios provistas por S&P Global quedaron muy por encima de lo esperado, apuntalando las ganancias del dólar. Una vez más, la consecuencia de las buenas noticias no resultó bien considerada por los mercados.

La bolsa de Nueva York sintió especialmente el impacto de los informes, cuyo efecto aún se ve en las primeras horas del viernes. El índice Dow Jones cede posiciones en forma casi vertical, dando mayor fuerza al dólar. Las acciones del Nasdaq 100, vinculadas al sector de tecnología, se muestran más firmes.

El euro se acerca a 1.0800 (tocó 1.0805 en su mínimo de la víspera), ofreciendo una tendencia bajista muy marcada en el gráfico de 4 horas. El quiebre de tal nivel llevará a la moneda única a 1.0790, primer soporte de importancia, seguido de 1.0765. Una recuperación del euro podría alcanzar la zona de 1.0865.

La libra esterlina opera apenas por encima de 1.2700. La moneda británica luce mucho más sólida que el euro, apoyada en los datos de inflación de Reino Unido conocidos el jueves, aunque ya en estas horas está sintiendo el embate del dólar. El quiebre de 1.2680 podría generar una caída adicional de la libra, apuntando en su caso a 1.2650.

El yen se ubica en 157.00, tocando un 61.8% de retroceso de la baja 160.20/151.82. La moneda nipona se encuentra otra vez bajo presión, y la posibilidad de una intervención por parte del Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón aparece nítida.

La onza de oro pierde vuelo a gran velocidad. Luego de llegar a 2448 dólares en su máximo histórico esta misma semana, el metal precioso cedió más de 110 dólares, para cotizar al momento a 2333 dólares. El quiebre de varias líneas de tendencia alcistas medidas en los gráficos diarios auguran una baja mayor de la onza, aunque la confirmación de dichos quiebres podría verse recién sobre el cierre de esta semana, o ante una caída debajo de 2280 dólares.

También la plata y el platino pierden fuerza en estas horas. Después de llegar a su máximo de 12 años por encima de los 32 dólares, la plata se acerca a los 30 dólares, un precio que luce mucho más estable y en orden al resto de los metales. El cobre opera en la misma dirección, después de llegar a máximos históricos esta misma semana. El alza de los metales le ha quitado presión al dólar en varios países latinoamericanos.

La agenda de noticias de este viernes incluye la revisión del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan apenas iniciada la sesión americana. A falta de otros datos de importancia, el informe podría provocar movimientos de mediano tenor en los activos principales.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Fed: sin cambios y sin sorpresas

Hola Amigos, buen día. Las Minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed no dejaron mucho para el análisis, con un texto sin anuncios sorprendentes. El banco central decidió dejar sin cambios su tasa de interés en el 5.5% en dicha oportunidad, y los miembros del Comité Federal justificaron la medida en los pocos avances realizados para llegar al objetivo del 2% de inflación anual.

Los comentarios posteriores del titular Jerome Powell fueron los esperables: inflación muy alta, con un riesgo también alto de bajar la tasa y que el costo de vida se dispare.

La bolsa de Nueva York sintió el impacto, pese a que desde la reunión ya han pasado tres semanas y mucho ha cambiado desde entonces. Los datos de empleo dejaron de brillar, igual que las ventas minoristas y las cifras de servicios, que por primera vez en mucho tiempo quedaron en territorio de contracción.

Los futuros del índice Dow Jones sufrieron una baja muy marcada al cabo de la sesión del miércoles, formando a la vez una figura de hombro cabeza hombro en el gráfico de 4 horas que anticipa mayores bajas para las próximas sesiones.

A la vez, esto podría significar un alza del dólar en otros frentes. El euro, por caso, quebró con facilidad la zona de 1.0830, cerrando la sesión en la zona de 1.0820.  El quiebre de 1.0805 podría acelerar su caída el jueves, con soportes, en su caso, en 1.0780 y 1.0760/5. Una eventual recuperación del euro tendrá resistencias en 1.0865 y 1.0895.

La libra esterlina logró mantenerse por encima de 1.2700 al cerrar Nueva York. Sin embargo, había recuperado terreno con fuerza a inicios de la sesión europea, cuando los datos de inflación de Reino Unido quedaron por encima de lo esperado, pese a la baja notable de casi 1% de un mes a otro en términos interanuales. La presunción de que el BoE podría iniciar un ciclo de recortes de tipos en los próximos meses se mantiene vigente. El quiebre de 1.2700 llevará a la libra a 1.2680 y 1.2650, próximos soportes de importancia.

El yen vuelve a caer en estas horas, cotizando a 156.75 frente al dólar, acelerando el deterioro que sufrió en las últimas sesiones, después de dos intervenciones fuertes que le dieron aire hasta la zona de 151.80. El alza del dólar no fue indiferente para la moneda nipona, que ahora se enfrenta zona de 157.00 y 157.40 para las próximas 24 horas.

Respecto a la onza de oro, también sufrió el embate del billete, y terminó el miércoles a la baja, aunque manteniendo una clara tendencia alcista de corto plazo, con una línea en esa dirección contra la cual se apoyó el precio en el mínimo diario, en 2375 dólares. El quiebre de dicha línea pondría en peligro el sesgo alcista actual del metal precioso para el resto de la semana.

El calendario de noticias ofrecerá este jueves su dato más relevantes de la semana. En la sesión europea se conocerán los informes de manufacturas y servicios de la Eurozona, Alemania y Reino Unido, en tanto en horario americano se publicarán los mismos informes en Estados Unidos.

Estos datos normalmente ofrecen fuerte impacto en los precios del dólar, y esta vez no será la excepción. Sin embargo, es incierta la dirección que tomará el billete, dado que comienza a dar señales de sobrecompra en temporalidades de corto plazo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Los mercados buscan pistas en las Minutas de la Fed

Hola Amigos, buen día. Después de dos días de escasas alternativas en los pares principales de divisas, los mercados esperan la publicación de las Minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed. En dicha reunión, el Comité Federal dejó sin cambios la tasa de interés, y el presidente Powell reafirmó la voluntad del organismo de mantener el estado actual durante un tiempo prolongado.

Tres semanas después de la reunión que tuvo lugar el 1 de mayo, varias cosas han cambiado. En primer lugar, el dato de empleos no agrícolas mostró por primera vez en mucho tiempo algunos signos de debilidad, con una medición mucho más baja de lo esperado, y un aumento ligero de la tasa de desempleo.

Las ventas minoristas, conocidas la semana pasada, quedaron sin cambios, frente a una estimación de crecimiento moderado, en tanto la inflación quedó en línea con lo esperado, algunas décimas por debajo de la medición anterior.

En modo alguno esto significa que la Fed cambie su óptica en pocos días. Pero estas sorpresas pueden estar anticipando que vienen cambios de política monetaria en los próximos meses, algo que Wall Street festeja a cuenta, con máximos históricos día tras día.

El dólar llega a esta instancia con algún signo de debilidad de corto plazo ante el euro y la libra esterlina, pero fuerte ante el yen y el franco suizo.

La moneda única logra mantenerse firme por encima de 1.0830 pese a los rumores de recortes de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, los cuales se van diluyendo conforme llega la fecha de la próxima reunión del organismo. La superación de 1.0900 podría darle ímpetu alcista al euro, para buscar en su caso 1.0930 y 1.0955. En cambio, el quiebre de 1.0830 cambiará su imagen para el resto del día, con soportes en 1.0805 y 1.0780.

La libra esterlina se mantiene en máximos de dos meses por encima de 1.2700, aunque sin cambios importantes en las últimas 48 horas. El quiebre de 1.2670 podría cambiar el sesgo alcista de la moneda británica, con soportes en 1.2630 y 1.2590 para el resto del día. Las resistencias a seguir son 1.2725, máximos del mes, 1.2755. La libra se encuentra pendiente de la publicación de los datos de inflación de Reino Unido, que podrían quedar muy por debajo de los niveles anteriores.

El yen se muestra débil, aunque sin cambios sustanciales en estas horas, cotizando a 156.22. Por el momento, el gráfico de 4 horas sigue favoreciendo al dólar, con una moneda nipona que lucha contra el Nikkei 225 de Tokio en máximos, y contra los altos rendimientos de los bonos del Tesoro.

La onza de oro se calmó después de un turbulento inicio de semana, y cotiza a 2422 dólares, con una tendencia alcista en el gráfico de 4 horas, aunque sin parámetros técnicos importantes para el resto del día. Claramente, el quiebre de 2449 dólares, máximo histórico que tocó el lunes, podría estirar las ganancias del metal precioso; el quiebre de 2400 dólares sería el freno que cambiaría el sesgo actual de la onza.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.