Trump maneja el humor de los mercados a voluntad

Hola Amigos, buen día. Hay que remontarse a los primeros años del siglo para encontrar un personaje que acapare la atención de los mercados y maneje su ánimo a gusto. El expresidente de la Fed Alan Greenspan tenía esa facultad. Cada vez que hablaba Greenspan el mundo financiero se detenía, y sus palabras eran una sentencia. Su estrella se fue apagando de a poco, y muchos atribuyen a la política monetaria de sus últimos años de presidencia como la causa principal del colapso de septiembre de 2008.

El presidente Trump, por motivos distintos, también tiene ese raro privilegio. La diferencia es que este último es absolutamente imprevisible, y sus decisiones parecen a veces llevadas por sentimientos y no por un análisis serio.

Tal es el caso de lo ocurrido el miércoles. Desde que el 2 de abril anunció la implementación de aranceles a prácticamente todos los países del mundo, los mercados se movieron bajo las palabras de Trump. La decisión de poner en pausa los aranceles de varias docenas de países por 90 días hizo virar el sentimiento de incertidumbre y pánico al de euforia, solo en segundos. Y quienes cambian esos sentimientos no son niños inocentes precisamente.

Como contrapartida, Trump anunció aranceles del 125% a las importaciones chinas, los cuales rigen desde la víspera. Pero nadie parece tomar muy en serio este aviso, o al menos la euforia por el “perdón” al resto del mundo pudo más en el humor de los operadores.

La escalada en la guerra comercial entre las dos primeras potencias globales parece interminable, y amenaza con hundir en la recesión a más de medio mundo. Si Estados Unidos mantiene esta política, China sentirá el impacto y, por caso, los países productores de materias primas lo sentirán doblemente. A la vez, miles de estadounidenses pagarán el doble por lo mismo, con el consiguiente golpe inflacionario.

Wall Street festejó como pocas veces. Los índices pasaron de atravesar su peor día en 5 años a su mejor día en 5 años. Uno detrás de otro. Los índices, a punto de caer al abismo, vuelven a apuntar alto, y tienen, al menos en el corto plazo, objetivo en un gap que dejaron la semana pasada.

El dólar se mueve frenéticamente al compás de estos desaguisados, que si no fueran dramáticos por las consecuencias que tendrán en el mundo, podrían causar gracia. Las monedas principales se mueven como si fueran las divisas de países subdesarrollados en plena crisis política.

El euro, moneda insignia, sube y baja 200 a 300 puntos diarios, sin una tendencia clara, creciendo sin mérito propio alguno por parte de la Eurozona, y sí por la debilidad del dólar, al menos en el par que las une.

La libra esterlina, algo más estable, apunta a la baja, y creemos que, al igual que el euro, no tiene mucho por ganar próximamente. El par EUR/GBP, útil para comprender la diferencia de comportamiento de ambas monedas ante el dólar, creció más de 300 puntos en pocas horas, para retroceder (cuando no) desde una resistencia establecida por una medición de Fibonacci invertido en el gráfico de 4 horas.

El yen cayó más de 350 puntos en minutos ante las novedades de Trump. Antes, había llegado a un nuevo máximo anual en 143.98. No extrañará ver al par USD/JPY en 151.00 próximamente.

La onza de oro, que salvó su tendencia alcista el martes debajo de 2900 dólares, se acerca a los 3100 dólares, después de ganar más de 100 en pocas horas.

Con semejante panorama, hacer un pronóstico que exceda las 3 o 4 horas parece descabellado. Sobre todo cuando el futuro de la economía mundial está en manos de una sola persona, y esa persona es Trump.

En medio de todo, tenemos este jueves una agenda interesante. Los datos de inflación de marzo reflejarán la fuerte caída de la energía, tanto en el petróleo como en el gas, y probablemente el costo de vida quede en el 2.5% interanual. La medición subyacente puede rozar el 3%, lejos de los objetivos de la Fed.

Es la misma Fed que deberá decidir, desde ahora, si prioriza el combate a la inflación que inevitablemente crecerá con los aranceles, aumentando la tasa, y si le da crédito al crecimiento de la economía ante la recesión que parece avecinarse, bajando la misma. Después de 8 años de mandato, Powell se encuentra ante un dilema de improbable resolución.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Dólar oscilante en medio de la guerra comercial    

Hola Amigos, buen día. El dólar presenta un comportamiento errático en todos los frentes, en medio de la implementación de nuevos aranceles a las importaciones implementados por el presidente Trump. El martes, el anuncio de que los aranceles a los productos chinos llegarán al 104% marcó el ritmo de los mercados, y la bolsa de Nueva York, que venía recuperando terreno, volvió a ceder sobre el cierre de la sesión.

Mientras esto sucede entre las dos primeras potencias globales, Europa analiza, sin tomar acción, que medidas puede implementar. El euro no se ve afectado por el momento, y aprovecha la debilidad del dólar. A primera hora de este miércoles llegó a 1.1090, para ceder en la apertura de las bolsas del viejo continente. En estos momentos, el par EUR/USD cotiza a 1.1010, manteniendo una tendencia alcista de corto plazo. Sin embargo, la misma luce frágil. Cualquier anuncio que afecte a los mercados nuevamente podría hacer trastabillar al euro, que tendrá, en su caso, soportes en 1.0965, 1.0930 y 1.0900. Al alza, 1.1030 y 1.1070 son los objetivos a seguir.

La fortaleza del euro contrasta con la debilidad de la libra esterlina. La moneda británica apenas se sostiene por encima de 1.2800, y pese a que tocó 1.2860 a primera hora de la fecha, vuelve a apuntar a sus mínimos de la semana en 1.2705. El quiebre de 1.2780, cercano al actual 1.2806, podría disparar una nueva caída de la libra.

El yen llegó a 144.57, cerca de su máximo anual, antes de retroceder con fuerza al actual 145.55. Antes del cierre de la sesión asiática, un aumento fuerte de los rendimientos de los bonos del Tesoro disparó a la moneda única a la baja, aunque mantiene un sesgo favorable para las próximas sesiones. El quiebre de 145.00 podría darle al yen un impulso adicional, para apuntar a 143.80 durante las próximas horas.

La onza de oro cotiza a 3050 dólares, ganando 83 dólares desde la apertura de la sesión de este miércoles. El metal precioso vuelve a posicionarse al alza, después de ver peligrar su tendencia alcista de mediano plazo a inicios de la semana. Para la sesión americana, los objetivos aparecen en 3070 y 3100 dólares, con soportes en 3030 y 3005 dólares.

Una venta masiva de bonos está disparando a los rendimientos de los mismos, que pasaron del 3.86% al 4.51% en pocas horas. Este movimiento muestra claramente la inestabilidad de los mercados, que pasaron de refugiarse en el activo más seguro del mundo a tomar riesgo.

Los futuros de los índices de Wall Street operan, por ahora, con ganancias moderadas, recuperando parte de sus enormes pérdidas de las sesiones anteriores. Sin embargo, todo esto puede cambiar en minutos.

La agenda del día incluye las Minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed. El comunicado llega en medio de un dilema que se plantea para el Sr. Powell y su Comité: los aranceles dispararán la inflación sin remedio, y obligarán al banco central a aumentar la tasa de interés; al tiempo, los mismos aranceles, entre otros factores, serán los que podrían provocar una recesión global en los próximos trimestres. Si la Fed aumenta la tasa, contribuirá en forma decisiva a la recesión; si la baja, cuidará a la economía, pero descuidará la inflación. Son días decisivos para Powell, en el último año de su segundo mandato.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Wall Street se recupera y calma los ánimos

Hola Amigos, buen día. Tal como era de esperar, la sesión americana del viernes trajo algo de calma en medio de la tormenta financiera global. S bien la semana se inició con pérdidas fuertes en las bolsas asiáticas y europeas, tanto los futuros del índice Dow Jones, como los del S&P 500 y del Nasdaq 100 lograron salvar, con esfuerzo, sus respectivas tendencias de largo plazo al cabo de la sesión de la víspera. Esto no significa, en modo alguno, que la crisis haya terminado; pero sí se sintió el alivio desde el mediodía de Nueva York.

Los titulares no dejan de alarmar a todos. Se señalan pérdidas de billones de dólares en las bolsas, caídas de dos dígitos en las acciones principales, pronósticos de recesión, caras preocupadas, temor, nervios….

Conviene, en estos casos, analizar por qué se producen dichas pérdidas. Y, antes de eso, por qué se generaron ganancias de x billones de dólares, los mismos que ahora se pierden.

Desde marzo de 2009 la Fed abrió generosamente la mano, emitiendo medio PBI estadounidense. En aquella época, para recuperar a la economía del colapso; en 2020, para paliar los efectos de un fantasma que apareció de golpe, la pandemia.

Ese dinero, totalmente ajeno al circuito económico, se acumuló en el llamado “balance de la Fed” y es lo que sostuvo, hasta ahora, a la bolsa en los niveles actuales. En marzo de 2009, el Dow Jones cotizaba a 6.500 puntos. Hace poco rozó los 45.000 puntos.

En 2020 hubo una vuelta a la realidad, con una baja del 50% de las ganancias obtenidas entre 2009 y los inicios de ese año. Esta vez la baja no es tan dramática, y se soluciona con negociaciones, muchas de las cuales están en marcha. En conclusión, se está desinflando, y muy poco, una burbuja que creó el propio banco central.

El dólar recuperó terreno en varios frentes. Entre las monedas principales, el yen y la libra esterlina sintieron la fortaleza del billete, y todo está dado para que sigan en un camino bajista en las próximas horas. El euro, en tanto, apenas puede con 1.0900, y también podría caer con fuerza durante la sesión del martes.

El oro perdió buena parte de sus ganancias de varias semanas, y al cabo de la sesión logró quedar por encima de una línea alcista que le da soporte en su tendencia actual en esa dirección, que se originó a fines de diciembre.

La sesión del martes luce mucho más serena que la del lunes. Pese a que tanto desde Estados Unidos como desde China llegan amenazas cruzadas de mayores aranceles a las respectivas importaciones, los mercados parecen entrar en un camino más tranquilo.

Los futuros de los índices se alejan de sus mínimos, y el dólar cae ligeramente en todos los frentes. El euro se mantiene por encima de 1.0930, apuntando al alza, con objetivos en 1.0965 y 1.1010, presentando soportes en 1.0900 y 1.0865.

En tanto, el yen cotiza en la zona de 147.30 nuevamente en una posición débil, con resistencias en 147.60 y 148.10, siendo los soportes 146.90 y 146.50.

Por su parte, la libra esterlina no logra recuperarse, y cotiza a 1.2756, con un mínimo que no tocaba desde el 3 de marzo en 1.2710. Lejos de entrar en zona de sobreventa, la moneda británica parece encaminarse mucho más abajo durante la sesión de la fecha.

El oro logra sostenerse por encima de los 3000 dólares, y podría recuperar posiciones rápidamente en las próximas horas, con resistencias en 3030 y 3060 dólares, y soportes en 2980 y 2958 dólares, los mínimos del lunes.

Por último, Fibonacci se encargó, una vez más, de anticipar lo que vino: en los futuros del S&P 500, la extensión del 100% del rally 2184 / 4817 y corrección del 50% en 3490 puntos. Desde allí llegó a los máximos históricos en 6147 puntos a fines de febrero de este año.

Y desde dichos máximos retrocedió hasta los mínimos del lunes en 4808 puntos, el 50% de corrección desde 3490 a 6147 puntos. Fibonacci resiste aranceles, guerras, anuncios, amenazas… y todo tipo de inventos de estos tiempos, que intentan mostrar métodos perfectos de operaciones, lo que pomposamente llaman “estrategias”. Simplificar la operatoria, hablar más de trading y menos de mentalidad, éxito y millones es la fórmula. ¿Vio que no es tan difícil?

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Tensión interminable, e incertidumbre en los mercados

Hola Amigos, buen día. Los efectos de los aranceles a las importaciones impuestos por el presidente Trump contra la mayoría de los países se siguen sintiendo. El viernes, como represalia, China anunció una medida similar contra Estados Unidos, por el 34% de las importaciones al gigante asiático.

El anuncio hizo temblar aun más a los mercados, que ya venían en estado de tensión. Como si ello no fuera suficiente, el presidente de la Fed, Sr. Powell, advirtió que los efectos de los aranceles sobre la inflación serán mayores a lo esperado, lo cual, en otras palabras, significa que la tasa de interés se mantendrá en el nivel actual durante mucho tiempo. O incluso más alta, si fuera necesario.

Al tiempo, el presidente Trump comienza a presionar a la Fed para bajar la tasa de interés, algo inviable en estos tiempos. Trump ansía un dólar débil que favorezca las exportaciones de su país, y por momentos, sobre todo entre el jueves y parte del viernes, pareció tener razón. Claro, no contaba con las medidas de China.

Claro que no todos parecían tan desinformados. El euro llegó a 1.1145 en su máximo anual el jueves, y el viernes se acercó a tal nivel, para caer 180 puntos con los anuncios de Pekín. Un camino similar siguió la libra esterlina, y el yen, que se había fortalecido a máximos de septiembre pasado, perdió más de 250 puntos en minutos, para estacionar justo por encima de 147.00 en el cierre semanal.

La bolsa de Nueva York sufre en forma. Los índices vivieron su peor semana desde marzo de 2020, cuando los vaivenes del inicio de la pandemia hundieron a la primera bolsa del mundo.

Los movimientos son parecidos, pero los tiempos han cambiado. En aquel momento, la bomba que lanzó Powell a fines de marzo (“estímulo ilimitado” la llamó) terminó con la crisis bursátil cuando el verdadero drama de la pandemia recién comenzaba, y no había sembrado ni una mínima parte de la devastación que dejó en los meses siguientes.

El índice Dow Jones había caído al 50% de lo que había crecido desde marzo de 2009, cuando la crisis de septiembre de 2008 se hacía sentir con todas sus fuerzas, y el mínimo de marzo de 2020 coincidió con la misma cotización que tenia el día que Donald Trump triunfó en las elecciones de 2016. ¿Casualidades de los mercados?

La situación es similar en algún aspecto, aunque Powell parece estar bastante lejos de anunciar una alegre emisión de dólares para calmar los ánimos en Wall Street. El mensaje que la bolsa le envía a Trump aun está en camino, y los futuros del Dow Jones caen verticalmente. Técnicamente, el índice, y el mal humor que contra Trump exhiben los inversores, podría frenarse en el 61.8% del alza 32320/45070, el máximo que la victoria de noviembre pasado del propio Trump alcanzó, cuando la bolsa atravesaba un período de euforia sin fin.

El doble techo (máximo similar) del Dow Jones que tocó días después de la asunción del presidente fue premonitorio: lo que venía no era fácil, y no lo es. Y no lo será durante un buen tiempo.

En buena parte, ello dependerá de las negociaciones a las que el presidente invitó a los países afectados por los aranceles. Dijo esperar anuncios extraordinarios de parte de varios de ellos, y el viernes recibió la primera respuesta a ese pedido: 34% de aranceles a sus exportaciones a China.

Si la medida del país asiático es seguida por otras potencias también muy afectadas, como Corea del Sur, India o Japón, esos anuncios que Trump espera seguirán llegando, y ciertamente no favorecerán su posición. De hecho, China, Japón y Corea ya negocian un tratado de libre comercio.

En este contexto, la volatilidad de los activos principales es total. Como quedó dicho, el euro llegó a un insólito máximo anual en 1.1145, cuando la actualidad de la Eurozona no está en línea con tal precio. La zona de 1.0700 le sería más confortable a la moneda única y, hurgando un poco más, no hay que olvidar que en 1.0380 hay un gap no cubierto. Para el lunes, 1.0930, 1.0905 y 1.0880 serán los soportes a seguir.

La libra esterlina también se escapa de sus máximos del jueves, cuando llegó a 1.3207. Los 354 puntos que cayó desde entonces vuelven a la realidad a la moneda británica, que podría apuntar a 1.2780 durante las próximas horas.

El yen luce mejor que las monedas europeas. Llegó a 144.54 el viernes, para cerrar en 146.85 la semana, aunque con la promesa del Banco de Japón y en Ministerio de Finanzas de ese país de aumentar la tasa de interés si la inflación se mantiene alta. También lo ayudan los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años cerraron en el 3.99%. ¿Habrá alguna atenuación en los aranceles si el yen vuelve a sus niveles anteriores a la guerra en Ucrania en la zona de 110.00, cómo se podría esperar de la moneda de una potencia global?

El oro perdió momento después de llegar a máximos históricos el jueves en 3168 dólares. En 2990 dólares tiene una prueba de su fuerza en el mediano plazo, después de quebrar, a la baja, varias líneas que lo sostuvieron durante las últimas sesiones. Debajo de tal nivel, habrá que mirar hacia abajo al metal precioso.

La plata y el platino se anticiparon a la caída del oro, con bajas que tienen pocos antecedentes en los últimos años. El petróleo llega a mínimos de abril de 2021, y amenaza ir mucho más abajo.

Estos movimientos bajistas de las materias primas impactan fuerte en Latinoamérica. El dólar creció en Chile, Colombia, México y Brasil. En Perú, la tradicional estabilidad del sol quedó a salvo, como también el peso uruguayo quedó indemne. En Argentina, la también tradicional intervención del tipo de cambio, una incubadora de explosiones a futuro, salvó al peso local de un derrumbe, con su gobierno festejando (como si fuera un logro histórico) los aranceles del 10% que impuso Trump a sus exportaciones, nivel similar a sus vecinos.

Por último, los datos de empleo de marzo mostraron que, pese a todo, el mercado laboral de Estados Unidos se mantiene sólido, y que los pronósticos siguen estando lejos de lo publicado. Algo que siempre, pero siempre, pasa cuando el dólar está muy débil.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Datos de empleo, en el cierre de una semana caliente

Hola Amigos, buen día. Los efectos de los aranceles a las importaciones implementados por el presidente Trump en su pomposa presentación del miércoles recién comienzan a verse en los mercados. El jueves, la bolsa de Nueva York tuvo uno de sus peores días en varios años, y el S&P 500, por caso, sufrió su mayor caída desde marzo de 2020, cuando estalló la pandemia. A la vez, el dólar cayó con fuerza, y se mantiene débil en la sesión del viernes.

Como era de esperar, las acciones líderes sufrieron pérdidas enormes, que se cuentan en billones de dólares en conjunto. Las más afectadas son las empresas que tienen sus plantas de producción en países como China o India, países sobre los cuales los aranceles son más onerosos.

El euro alcanzó su máximo desde fines de septiembre pasado, y la libra esterlina llegó a su nivel más alto desde el 3 de octubre. El yen, a su vez, llegó a niveles del 1 de octubre de 2024. El oro, después de llegar a un nuevo máximo histórico en 3168 dólares, cayó más de 100 dólares en pocas horas.

La debilidad del dólar, sin embargo, podría tener una fuerte reversión muy pronto. Este tipo de movimientos, violentos y fulminantes en puntos y velocidad, no tienen demasiado sustento cuando los aranceles no se han implementado, y sobre todo cuando comienzan las negociaciones para atenuarlos. Trump actuó como ya es conocido en él: pega primero y negocia después. Por ello, pensar en una baja más importante del dólar en un mediano plazo no es apropiado.

Puede que tampoco lo sea en el corto plazo. Los niveles de sobrecompra que presentan las monedas principales son notables, y si bien no esperamos un cambio de tendencia, sí podríamos ver correcciones importantes durante la sesión del viernes. Los datos de empleo de marzo, que se conocerán a las 8:30 del este, parecen una buena oportunidad para ello.

La previa del informe no alienta esperanzas, pero es sabido que los pronósticos sobre el mismo no suelen ser muy acertados. Después de las 151 mil nóminas de febrero se esperan 137 mil en marzo, con una tasa de desempleo que quedaría en el 4.1%. Una medición sobre lo esperado generará un rebote alcista del dólar, que lo saque de la incómoda posición en que se encuentra.

Es cierto, para aquellos que creen que llega una recesión, que los datos de servicios, conocidos en la víspera y que quedaron debajo de los 50 puntos, que el panorama económico no es precisamente alentador para los próximos tiempos. Pero no será este viernes el día en que el estado de cosas cambie sustancialmente.

Técnicamente, el euro cotiza a 1.0978, con una tendencia que se mantiene alcista en el gráfico de 4 horas, pero con una fuerte reversión desde 1.1145, máximo del jueves. Los casi 180 puntos que cedió el euro anticipan una baja adicional para el resto de la sesión, con soportes en 1.0965, 1.0930 y 1.0905. Al alza, la superación de 1.1000 llevará a la moneda única a 1.1030.

La libra esterlina, en tanto, cotiza a 1.2981 frente al dólar, con una baja de más de 250 puntos desde sus máximos anuales del jueves. La tendencia del gráfico de 4 horas se mantiene alcista, aunque el quiebre de 1.2940 podría extender la caída a 1.2880, nivel de soporte que tocó en varias oportunidades en las últimas sesiones.

El yen, por su parte, cotiza a 146.40 contra el dólar, cediendo 130 puntos desde sus máximos del jueves. La moneda nipona podría continuar en corrección bajista, con objetivos en 146.80 y 147.30 para el resto de la sesión.

La onza de oro, finalmente, cotiza a 3091 dólares, con una línea de tendencia alcista que tiene su próximo punto de apoyo en 3070 dólares. El quiebre de tal nivel cambiará la tendencia alcista de corto plazo, con soportes en 3058, 3030 y 3000 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Desplome del dólar ante los anuncios de Trump

Hola Amigos, buen día. El dólar cae a fuerte velocidad en la sesión del jueves, una vez conocidos los anuncios de aranceles del presidente Trump, que acaparan los títulos de noticias en todo el mundo.

El mandatario implementó un 10% de aranceles en forma general a todas las importaciones hacia Estados Unidos, una medida que, en parte, generó cierto alivio entre algunos analistas, que esperaban un 20%. Sin embargo, muchos países han visto como a partir de ahora sus exportaciones hacia la primera potencia global se verán perjudicadas.

La tabla presentada por Trump en su presentación muestra que, en la mayoría de los casos, los aranceles que impone son la mitad de los que los países involucrados llevan adelante con las importaciones desde Estados Unidos. Tan solo aquellos países que tienen aranceles por un 10% han recibido igual trato, entre ellos, varios países de Latinoamérica.

Pese a las implicancias inflacionarias que este tipo de iniciativas puede causar, los rendimientos de los bonos del Tesoro caen a mínimos de varios meses. Los inversores se refugian justamente en dichos bonos, como también en el yen, que cotiza por debajo de 147.00 en estas horas, y en el oro, que una vez más tocó máximos históricos, en esta oportunidad en 3168 dólares, superando por 20 dólares su marca anterior. La corrección actual de la onza es débil, y podría buscar nuevamente máximos en las próximas horas.

Las bolsas de todo el mundo sufren caídas importantes. El índice Nikkei 225 de Tokio, por caso, llegó a su mínimo desde agosto de 2024, ante la implementación de aranceles del 24% sobre las exportaciones japonesas. También el Kospi de Seúl abrió con fuertes bajas, que fue revirtiendo durante el transcurso de la sesión de la fecha, ya finalizada. Corea del Sur fue gravada con un 25% sobre sus exportaciones.

Los futuros de los índices de Nueva York cayeron muy fuerte durante la noche, con una baja del Dow Jones de más de 1400 puntos. Sin embargo, podría revertir dichas pérdidas durante la sesión de este jueves.

Los movimientos más notables vienen de las monedas europeas y el yen. El euro, la libra esterlina y el franco suizo llegan a máximos de inicios de octubre de 2024 en los primeros dos casos, y a máximos de noviembre en el caso de la moneda helvética. El yen también alcanza máximos de inicios de octubre pasado.

El euro se detuvo en 1.1047 por el momento, con una tendencia muy marcada al alza, aunque no resulta conveniente apostar por él en las horas que siguen. Algo similar sucede con la libra esterlina, que llegó a 1.3182 después de pasar un mes en un rango de precios muy estrecho.

El yen, en tanto, se mueve en torno a 146.50 con su habitual volatilidad después de llegar a 146.25. Solo el quiebre de 145.00 lo pondría en carrera hacia 140.00, meta muy lejana en puntos y en tiempo.

Todas ellas crecen ante la marcada debilidad del dólar, al cual, de todas formas, no conviene subestimar. Los movimientos en su contra lucen exagerados. Los pares principales entran en zonas de sobre compra y sobreventa extremas en el corto plazo, limitando la continuación del camino que han tomado en las últimas horas.

Además, regresando a las noticias derivadas de los anuncios, pocos creen que este estado de cosas se mantendrá sin cambios. La mayoría de los países afectados (más de 60, entre los cuales llamativamente no está Rusia) tomará medidas cuyo alcance dependerá de la posición de fuerza que tenga con Estados Unidos. Muchos negociarán bajas de aranceles a sus importaciones, en tanto otros, como la Unión Europea, podrían tomar represalias si no llega a un acuerdo.

Los aranceles entrarán en vigor entre el día 5 y 9 de abril, dependiendo de la magnitud de los mismos. Una vez más, Trump pega primero y negocia después. Las monedas principales, que ahora aparecen potenciadas, podría retroceder con igual velocidad en pocos días.

La agenda de este jueves incluye las peticiones semanales de subsidio por desempleo y el ISM de servicios. Este quedará en buena posición, por encima de los 53 puntos, apuntalando una probable recuperación del dólar.  

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Máxima expectativa por el “Día de la Liberación”

Hola Amigos, buen día. Si algo queda claro este miércoles es que el discurso del presidente Trump generará un fuerte impacto en los mercados. No por casualidad, el presidente eligió comenzar su presentación exactamente cuando cierre la bolsa de Nueva York, como para atenuar el impacto en las cotizaciones. De allí se desprende también que lo que viene no será fácil.

Si bien hay alguna pista sobre los anuncios de Trump, se desconocen los detalles más importantes. El propio mandatario llama a este miércoles como el “Día de la Liberación”, dado que se dispone a implementar aranceles a las importaciones de prácticamente todo el mundo.

Muchos apuestan a que lanzará un paquete de aranceles globales, con un 20% sobre todo tipo de importaciones hacia Estados Unidos, los cuales se agregarían a los ya existentes contra Canadá, México, China y sobre la importación de todo tipo de vehículos. Otros creen que, al estilo de Trump, lanzará las medidas para negociar después con cada país.

Lo que es seguro es que los aranceles generarán un desequilibrio en el comercio global, y un rebrote, cuyo alcance se desconoce, de la inflación.

Esta iniciativa está llevando a algunos países a buscar acuerdos comerciales, como el que impulsan China, Corea del Sur y Japón. Reino Unido se ha mostrado dispuesto a llegar a un acuerdo con Estados Unidos. Otras naciones han recortado los aranceles que imponía a Estados Unidos, buscando atenuar el impacto de las medidas de Trump.

Semejante movimiento justifica las oscilaciones de precios que, con alguna excepción, muestran los activos principales desde varias semanas a la fecha. La bolsa de Nueva York ha sufrido pérdidas muy fuertes desde inicio de febrero. Técnicamente, los futuros del índice Dow Jones presentan, en el gráfico semanal, una formación de cambio de tendencia -doble techo- que augura tiempos difíciles en las acciones líderes.

A modo de búsqueda de refugio, los inversores han llevado al oro a un nuevo máximo histórico, en 3148 dólares, aunque el mismo luce totalmente vulnerable. Si se cuentan las últimas catorce semanas, incluyendo la actual, el oro ha perdido terreno solo en una. La sobrecompra del metal es extrema, pero su fuerza no cede. Se trata de un mercado relativamente pequeño en volumen, muy simbólico, pero que muestra claramente el estado de ánimo de los mercados. Huelga decir que lo que prevalece es la incertidumbre.

Si logra superar 3148 dólares, el oro tendrá en 3169 y 3200 dólares, 250% y 261.8% de retroceso de la baja 2789/2536 dólares respectivamente. Dicho movimiento, además, puede ser repentino.

Si, en cambio, los anuncios trajeran algún tipo de alivio a los mercados, la onza podría desinflarse a igual velocidad. En cualquier caso, los movimientos serán rápidos.

Las monedas principales están prácticamente quietas en estas horas, después de varios días turbulentos. El euro se mueve en torno a 1.0800, y si bien entre el viernes y lunes quebró una línea alcista en el gráfico de 4 horas, apunta ahora ligeramente al alza. La superación de 1.0860 podría darle un nuevo impulso alcista a la moneda única, aunque ello podría ocurrir recién a última hora.

Desde un punto de vista fundamental, desde Europa han advertido que si los aranceles de Estados Unidos perjudican notoriamente a la economía del bloque, se implementará un plan de represalias que, se anunció, ya está listo.

La libra esterlina mantiene un tono más sólido que el euro, cotizando por encima de 1.2900. Desde el 5 de marzo, la libra se mantuvo lateral, con un máximo aislado por encima de 1.3000 a mediados de mes. Justamente, 1.3015 es el nivel a tener en cuenta para las próximas sesiones, dado que la superación de tal nivel le abriría las puertas a una tendencia alcista importante. A la baja, 1.2870 es el soporte casi invulnerable, que ha tocado 8 veces en pocos días. Su quiebre cambiará el camino de la libra a bajista para el resto de la semana.

El yen, por su parte, tiene en 149.00 su principal escollo para comenzar a crecer con mayor fuerza. El quiebre de tal nivel, que es un punto de apoyo en la línea de tendencia alcista principal medida en el gráfico de 4 horas, podrían llevar al par USD/JPY a 148.70 y, más abajo, a 148.25.

Antes de los anuncios mencionados, a las 8:15 del este, se conocerán las nóminas de empleo privadas de ADP. El impacto sobre el mercado será mínimo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Divisas en calma; Oro, descontrolado

Hola Amigos, buen día. Los mercados se encuentran a la espera de la confirmación de los nuevos aranceles impuestos por el presidente Trump a prácticamente todo el mundo. Si bien se ha mostrado contradictorio en muchos casos, estos nuevos impuestos están dirigidos en buena parte contra los principales socios comerciales de Estados Unidos, lo cual puede generar un desequilibrio importante en el sistema económico global.

Lo que mayor preocupación genera es que implemente aranceles a las importaciones de vehículos no fabricados en Estados Unidos, algo que podría provocar pérdidas importantes en varios países, y el encarecimiento de dichos vehículos en la primera potencia global.

La bolsa de Nueva York “baila” al ritmo de estas medidas, con fuertes caídas que son, a veces, revertidas por movimientos alcistas llamativos, como el del lunes. Pero es claro que el clima de negocios en Wall Street se ha enrarecido.

Además de estas medidas, los conflictos bélicos no cesan, y las negociaciones de paz en Europa del este se desvanecen, antes las condiciones poco aceptables por parte del líder ruso, Putin.

El escenario luce ideal para activos de refugio, aunque no para todos ellos. El oro se vie nuevamente favorecido por esta circunstancia, y llegó este martes a 3148 dólares, un nuevo máximo histórico que demuestra el escaso volumen de tal mercado, fácilmente manipulable. Si bien existe preocupación por las medidas de Trump y por las guerras, todo ello no es nuevo.

Si este movimiento responde a esa suerte de pánico: ¿Por qué el oro no cotiza a 5, 6 o 10 mil dólares por onza? ¿Por qué cae 100 o 150 dólares en pocas horas? Es claro que se trata de un mercado simbólico, y que de alguna manera sí refleja temor. Pero más claro aun es que se trata de un movimiento especulativo, en el que la inmensa mayoría de las posiciones minoristas es a la baja, y solo algunas posiciones al alza mantienen al oro en este nivel. La conclusión es: trate de no operar con el oro más que por minutos.

El yen, otro activo de refugio, con otros fundamentos, con otro porte, y sobre todo representando a una potencia global como Japón, se mueve en torno a 150.00. Si bien superó 148.80 el lunes, cotiza a 149.53 en estos momentos, después de llegar a 150.14 en su mínimo diario hasta el momento. El yen se ve debilitado, y quedó claro en la baja fuerte que sufrió en 2023 y 2024 que no está exento de la especulación de los bancos y fondos de inversión. Dos alzas de tipos de interés, muy modestas, por parte del Banco de Japón, frenaron la caída del yen, que de todas formas está muy lejos de sus mejores horas.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro, principal referencia del yen en los últimos tiempos, cotizan al 4.17% al momento, cerca de sus mínimos del mes y del año, en el 4.11%. Si quiebran tal nivel, es probable que el yen comience a ganar terreno en forma más sustentable. Para el martes, 149.10 y 148.70 son los soportes a considerar, siendo las resistencias 150.00 y 150.50.

Mientras esto sucede, en Europa parecen más preocupados por el kit de supervivencia que en estas horas ocupa todos los titulares. Dicho kit parece anticipar vientos de guerra, ante la desprotección de Trump, que se alió insólitamente a Putin en su contienda con Ucrania.

Sin embargo, el euro no se mueve. Cotiza a 1.0805 en estos momentos, y si bien no luce sólido, está lejos de desplomarse, como una situación como la actual podría imponer que suceda. El euro tiene como soporte la zona de 1.0730, nivel que rozó la semana pasada, y debajo de tal nivel podría sufrir una baja algo más importante. En el corto plazo, 1.0765 y 1.0730 son los soportes a seguir, con resistencias en 1.0830 y 1.0860.

La libra esterlina se mueve en línea con el euro, cotizando en torno a 1.2920 en estos momentos. Su tendencia lateral del gráfico de 4 horas muestra que los mercados están expectantes, y el quiebre de 1.2900 podría generar una baja más considerable, con soportes en 1.2870 y 1.2850. Las resistencias, en cambio, se encuentran en 1.2945 y 1.2990.

El calendario de noticias del día incluye las vacantes de empleo de marzo, que podrían haber caído ligeramente respecto a la medición anterior, aunque sin poner en juego la solidez del mercado laboral. También esperamos el ISM de manufacturas, que podría caer debajo de los 50 puntos después de varios meses. Allí sí pueden encenderse alarmas en los mercados. Y si ambos informes quedan debajo de lo esperado, el dólar va a sufrir una baja moderada.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Mercados inquietos, pendientes de los informes y los aranceles

Hola Amigos, buen día. La inflación por consumo de febrero arrojó cifras por encima de lo esperado, en un informe conocido el viernes. La noticia fue clave: desde su publicación, la bolsa de Nueva York mostró pérdidas importantes, en tanto el dólar se movió a la baja en todos los frentes.

Wall Street parece anticipar un clima de negocios difícil. Si el presidente Trump cumple con sus amenazas de implementar aranceles a todo lo que ingrese a Estados Unidos (de una u otra forma todo lo que su país importa se verá afectado tarde o temprano), el impacto inflacionario será inevitable, y la Fed mantendrá su tasa de interés en el nivel actual -4.5%-, durante más tiempo. Si a ello se suma que la inflación, que aun no refleja los aranceles actuales, se mantiene al menos un 50% por encima del objetivo del banco central, el malhumor de los mercados es más que entendible.

El índice Dow Jones cayó fuerte, cediendo todas sus ganancias de una semana. En tanto, los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 llegaron a mínimos de 10 días, y se perfilan a la baja para la semana siguiente.

El euro se vio beneficiado por esta nueva baja del dólar, superando 1.0830 por primera vez en una semana, frenando recién en 1.0842, un 50% de retroceso de la baja 1.0949 / 1.0734. El quiebre de dicho nivel podría estirar las ganancias del euro a la zona de 1.0865 durante la sesión del lunes. En cambio, el quiebre de 1.0800 cambiará el camino alcista actual del euro.

Durante la semana pasada corrió la versión de que el Banco Central Europeo se tomaría una pausa en sus recortes de tipos de interés en las próximas reuniones. El efecto de los recortes hechos se ve, y muy claro, en la recuperación del sector de manufacturas en Alemania, un dato clave para la Eurozona.

Sin embargo, y pese a este modesto crecimiento (pasó de 1.0734 a 1.0842 en pocas horas), no impediría que el euro siga su camino bajista en las próximas sesiones.

En tanto, la libra esterlina se mantuvo más sólida que el euro durante la semana, y así también encara los días que siguen. El cierre semanal en 1.2942 anticipa ganancias para la moneda británica, después de rozar 1.3000 días atrás. El gráfico de 4 horas apunta al alza, y la superación de 1.2965, primera resistencia, llevará a la moneda británica a buscar los máximos de los últimos días en 1.2990, para apuntar luego a 1.3015, máximos del año.

Respecto al oro, ya casi no es novedad su máximo histórico. Esta vez, la onza alcanzó la cota de 3086 dólares, impulsado por los temores que provocan las bravatas de Trump, con las cuales mantiene al mundo en vilo, generando todo tipo de conflictos comerciales entre su país y el resto del mundo. El cierre de la semana en 3083 dólares sugiere que el oro tiene más para ganar próximamente, antes de iniciar un ciclo bajista que, en su caso, tendrá soportes en 3055 y 3030 dólares. Al alza, 3100 y 3127 dólares serán las resistencias a seguir.

La semana que se inicia tiene una agenda muy cargada. A los datos de cierre de mes le siguen todos los informes de empleo (encuesta del sector privado de ADP, vacantes de empleo y nóminas no agrícolas) que se conocerán entre el martes y el viernes.

También se conocerán las cifras de manufacturas y servicios de ISM. Respecto al primero, se acerca a los 50 puntos y su superación implicaría ganancias importantes para el dólar.

En Japón, el informe Tankan, que se conoce cada primer día del mes, será una de las claves para entender lo que viene para el yen. Si bien la inflación de Tokio quedó por encima de lo esperado, el Banco de Japón no muestra signos de aumentar la tasa de interés, y las cifras de producción industrial y tasa de desempleo de Japón podrían definir, en parte, el destino del yen para toda la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

El euro, en mínimos de 20 días

Hola Amigos, buen día. El dólar profundiza su crecimiento ante las monedas europeas, con especial acento ante el euro y la libra esterlina. La moneda única llegó el miércoles a su mínimo desde el 25 de febrero, en 1.0755 al cierre del día, y presenta una tendencia bajista muy marcada en el gráfico de 4 horas, que podría acelerarse durante la sesión del jueves.

La caída se produce, paradójicamente, cuando las cifras de Alemania comienzan a dar señales de crecimiento, después de varios meses de bajas continuas. Los recortes de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo podrían frenarse próximamente, con la inflación bajo control y con las señales mencionadas.

Técnicamente, hay motivos para pensar en una baja adicional -y profunda- del euro. El par EUR/USD creció desde el 3 de marzo sin muchos fundamentos hasta superar 1.0900, dejando una suerte de gran gap que no cubrió siquiera parcialmente. Por otra parte, hay un hueco de precios desde inicio de mes en 1.0380, que por supuesto tampoco cubrió.

Si bien este puede ser un argumento algo frágil para justificar la baja de unos 500 puntos del euro, no lo es el hecho de que el dólar sí tiene motivos para crecer. Entre ellos, que las cifras que se van conociendo en Estados Unidos alejan la posibilidad de una recesión.

Para este jueves, el cruce EUR/USD tiene un primer soporte en 1.0730, seguido de 1.0705 y 1.0660. Las resistencias, en tanto, se ubican en 1.0805 y 1.0830.

Por otra parte, la libra esterlina, que suele moverse a la par del euro, sí tiene motivos para mostrarse más débil. Los datos de inflación de febrero quedaron por debajo de lo esperado, y la moneda británica apunta ahora a la zona de 1.2700. El par GBP/USD presenta soportes en 1.2855 y 1.2825, con resistencias en 1.2900 y 1.2945.

El yen, por su parte, opera en la zona de 150.50, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, impulsada principalmente por el alza del dólar y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro. El par USD/JPY tiene por encima del actual 150.54 la objetivo en 151.25, que es el 38.2% de retroceso de la baja 158.85/146.52. Desde dicho nivel el yen podría iniciar una ligera recuperación.

En cuanto a la onza de oro, sigue operando en un rango de precios muy estrecho, y no parece que vaya a salir fácilmente del mismo. El quiebre de 3000 dólares, la zona de los mínimos de la semana pasada, podría anunciar una baja a la zona de 2870 dólares, donde pasa la línea de tendencia secundaria medida en el gráfico diario proveniente de finales de diciembre; sin embargo, la superación de 3035 dólares le daría a la onza el impulso necesario para buscar nuevos máximos históricos. Los actuales se encuentran en 3058 dólares, que alcanzó el 20 de marzo.

Respecto a la bolsa de Nueva York, no tuvo uno de sus mejores días. El anuncio del presidente Trump de implementar aranceles a las importaciones de cualquier vehículo no producido en Estados Unidos fue tomado de mal modo en Wall Street. Los índices principales perdieron, en pocas horas, sus ganancias de dos días, y apuntan a la baja para este jueves.

La agenda del día tiene como datos relevantes el PBI final del cuarto trimestre, y las peticiones semanales de subsidio por desempleo, ambos a las 8:30 del este.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.