Inflación y ventas minoristas, mensajes para la Fed

Hola Amigos, buen día. La semana tendrá como datos clave las cifras de inflación y ventas minoristas de julio, que se conocerán el martes y el viernes respectivamente. Estos datos pueden terminar de definir las próximas acciones de política monetaria de la Reserva Federal.

En las últimas semanas el poder político ha presionado al presidente del banco Central, Jerome Powell, para recortar la tasa a través de distintas declaraciones del presidente Trump y de altos funcionarios del gobierno.

Powell se muestra inflexible en su postura de mantener una tasa de interés en el 4.5%, amparado en una inflación que se ubica un 50% más alta que el objetivo del banco, que es del 2% anual. Sin embargo, algunos miembros del FOMC ya comenzaron a ceder y varios de ellos hablan de dos o más recortes en 2025.

A ello se agrega la renuncia de la gobernadora del FOMC Adriana Kugler, que dejó  el lugar libre para que Stephen Miran, hombre alineado a Trump, ocupe su lugar. Miran debe ser ratificado por el Senado, y su aprobación será una presión adicional en el Comité para recortar la tasa. A la vez, Trump propuso a Christopher Waller como sucesor de Powell a partir de mayo de 2025. Waller es partidario de tasas de interés bajas.

Pero llegan los informes, que son los que mandan. Y a pesar de las presiones, que están haciendo dudar a los miembros del FOMC, y de ciertos datos que muestran un crecimiento limitado en la economía (flojo dato de empleos, ISM de manufacturas en contracción, ISM de servicios apenas por encima de los 50 puntos), la inflación sigue alta.

La previsión habla de un 3% de incremento de precios interanual a julio en la medición subyacente, que excluye alimentos y energía, y que evalúa la gestión de la Fed. La medición general tampoco alienta medidas extremas: podría haber crecido al 2.8% frente al 2.7% anterior.

En otras palabras, la inflación no baja como se espera, y faltan los efectos de los aranceles, que acaban de entrar en vigencia, y cuando todavía faltan definir algunos acuerdos importantes, como en el caso de China, que es un caso clave. Si no hay acuerdo final, podrían volver los aranceles de tres dígitos, un capítulo oscuro de la joven presidencia de Trump.

En cuanto a las ventas minoristas, podrían mantenerse en las cifras anteriores, sin que se produzcan efectos importantes en los precios. Para entonces, los efectos de los datos de inflación estarán aun frescos.

El dólar presenta un comportamiento dispar en sus cruces principales, con el euro apuntando al alza, aunque sin poder superar 1.1725, nivel que debe quebrar para volver a buscar 1.1830, el máximo de 4 años que tocó a inicios de julio. Para el lunes, las zonas de 1.1690, 1.1725 y 1.1760 serán las resistencias, con soportes en 1.1630, 1.1605 y 1.1580.

La libra esterlina se mantuvo casi sin cambios el viernes, luego de ganar terreno el jueves después del previsible recorte de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra. La moneda británica mantiene una tendencia alcista de corto plazo, con objetivos en 1.3505 y 1.3540, y soportes en 1.3415 y 1.3365.

Respecto al yen, vuelve a mostrarse débil desde el cierre del viernes en 147.74, y puede visitar, en las primeras horas del lunes, las zonas de 148.15 y 148.75, siendo los soportes 147.30 y 146.80.

En cuanto a la onza de oro, volvió a superar los 3400 dólares, cerrando la semana cerca de tal nivel. La superación del máximo 3407 dólares le dará un nuevo impulso alcista al metal, para buscar 3420 y 3438 dólares, con soportes en 3378 y 3365 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

El oro, otra vez en carrera a nuevos máximos

Hola Amigos, buen día. La onza de oro cerró el jueves apenas debajo de los 3400 dólares, ganando casi 40 dólares durante la sesión. El aumento de la onza vino acompañado por un rally de la plata, que supera los 38 dólares, y del platino, que llegó a 1350 dólares, aunque pierde vuelo en la sesión asiática del viernes.

Esta escalada de los metales deja nuevamente en evidencia la debilidad del dólar en prácticamente todos los frentes. El billete vuelve a perder posiciones también ante las monedas principales, en horas tensas a nivel global por la entrada en vigencia de los aranceles a las importaciones a Estados Unidos contra decenas de países, algunos de los cuales se ven especialmente perjudicados.

Así, el euro vuelve a apuntar a 1.1725, nivel que tocó días atrás antes de iniciar un retroceso de importancia, que a su vez quedó neutralizado por las ganancias que obtuvo con los datos de empleo del viernes pasado. La superación de tal nivel le daría el impulso necesario para buscar 1.1800, y más arriba 1.1830, el máximo de 4 años que tocó a inicios de julio.

El euro tiene argumentos para seguir creciendo. A la debilidad del dólar se suma la casi seguirá inmovilidad del Banco Central Europeo en materia de tipos de interés. Salvo alguna circunstancia excepcional, el BCE no recortará su tasa hasta mediados de 2026.

La libra esterlina también se muestra alcista. Después del recorte de tipos del Banco de Inglaterra, anunciado el jueves por la mañana, la divisa británica superó con fuerza1.3400, ante la chance de que no habrá más recortes de tipos durante varias reuniones. La actual tasa del 4%, no lejana a la de la Fed, deja en buenas condiciones a la libra de alcanzar los máximos de casi 4 años que tocó el 1 de julio cerca de 1.3800. Para las próximas horas, las zonas de 1.3470 y 1.3500 serán las resistencias a seguir.

El yen no termina de definir su dirección de corto plazo, y se mantiene cerca de 147.00. El quiebre de 146.80, primer soporte firme, podría darle mayor fuerza a una moneda que no acompañó al franco suizo y al oro en los últimos meses. Al alza, el par USD/JPY tiene objetivos en 147.70 y 148.20 para las próximas horas.

Mientras los precios se mueven, se van produciendo cambios y conociendo noticias en todo el mundo. De acuerdo a Bloomberg, el exvicepresidente la Fed de Saint Louis y miembro de la Junta de Gobernadores de la Fed Christopher Waller se perfila para ser el nuevo presidente de la Fed, que reemplazará a Jerome Powell desde mayo de 2026. Waller es miembro del FOMC desde 2020, con mandato hasta 2030, y fue propuesto por el presidente Trump en su primer mandato, y aprobado por amplio margen por el Senado.

La nominación de Waller suena sensata. Se trata de un profesional de primerísima línea, con antecedentes en la institución y una trayectoria académica inobjetable.  Ha basado sus investigaciones en teoría monetaria y economía política, y es visto como un miembro del FOMC que tiende a favorecer las bajas tasas de interés, ideal para el perfil que el presidente Trump intenta darle al banco central.

De confirmarse la versión, quedará sin efecto la postulación, desmentida hace poco por Trump, del actual secretario de Comercio, Scott Bessent, quien no asomaba como un candidato apto para el cargo. La nominación de Waller sí aparece apropiada, en línea con los pensamientos de Trump, pero sin quitarle al banco central la independencia de criterio que siempre ha tenido.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El dólar, nuevamente bajo presión

Hola Amigos, buen día. Horas tensas se viven en los mercados, ante la inminencia de la implementación de aranceles a las importaciones de Estados Unidos, que tendrán vigencia desde el viernes.

El presidente Trump sigue utilizando esta herramienta a modo de amenaza, advertencia o castigo, según el caso, y esta vez fue India el país que cayó bajo sus bravatas. Sus exportaciones sufrirán un 50% de impuestos por las compras de petróleo que el país asiático hace a Rusia, y que se ha negado a abandonar en las últimas semanas, pese a las advertencias. El dólar llegó el miércoles a su máximo histórico ante la rupia india, tocando 88 unidades, y superando por escaso margen su máximo histórico anterior, al que había llegado en mayo pasado.

Tampoco le fue bien a Suiza. Sus autoridades se retiraron de Washington sin un acuerdo firmado, lo cual provoca una baja, por ahora moderada, del franco suizo, una moneda que hace apenas un mes tocó máximos de 14 años, debajo de 0.7900.

El acuerdo con China, que ha sufrido postergaciones, idas y vueltas, tiene otro trato por parte de Trump. La escalada de impuestos mutuos se redujo hace dos meses, aunque se desconocen los términos que tendría un acuerdo final, cuya firma no tendrá lugar antes de octubre. Los mercados temen una nueva guerra comercial con el gigante asiático, que tendría efecto en la economía global.

En este contexto, el dólar vuelve a caer ante las monedas principales y el oro. El euro se acerca otra vez a 1.1700, en un movimiento alcista que comenzó el viernes pasado con los datos de empleo de julio en Estados Unidos, pero que tuvo su mayor impulso ante la salida precipitada de la persona encargada de recopilar y publicar los datos de cada estado en materia laboral. Se descuenta que su reemplazo estará totalmente alineado con Trump, con lo que el informe perderá credibilidad desde ahora.

También los datos de ISM de manufacturas y servicios, ambos por debajo de lo esperado, hicieron trastabillar al billete. Ello explica en buena forma el rally del euro, acompañado de la libra esterlina, que supera 1.3300 rápidamente.

La libra estará en el centro de atención este jueves, cuando a las 7:00 del este se conozca el comunicado de política monetaria del Banco de Inglaterra, que recortará nuevamente la tasa de interés. Esta vez, los tipos de interés quedarán en el 4%, lejos del 4.5% de la Fed, y algo más cerca del 2.15% del Banco Central Europeo. Pese a una lógica baja inicial, la libra podría acercarse a 1.3400 sin problemas durante la sesión americana de este jueves.

La onza de oro, en tanto, parece estar lista para apuntar alto. Su primer objetivo aparece en 3403 dólares, un nivel que aparece como resistencia clave, y sobre la cual tendrá camino libre para buscar 3440 dólares, el segundo máximo histórico. No tiene motivos, al menos por ahora, para quebrar tal nivel.

El yen, por su parte, se aprecia junto al oro, y a la espera de que el franco acompañe de alguna forma su actual movimiento. Con dificultades y sin dar muchas pistas, el yen se mueve en torno a 147.00 en la sesión asiática del jueves, y podría seguir ganando posiciones al menos hasta 146.80, primer soporte importante del par USD/JPY. Por el momento, la moneda nipona no tiene mucho más para dar.

La agenda del día incluye las peticiones semanales de subsidio por desempleo a las 8:30 del este y, claro está, el anuncio del BoE antes mencionado. Todo esto, por supuesto, tendrá un protagonismo medido si se lo compara con las previsibles apariciones de Trump y sus bravatas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Los informes siguen castigando al dólar

Hola Amigos, buen día. El ISM de servicios quedó justo sobre el límite que separa expansión de una contracción del sector más importante del PBI de Estados Unidos. En un informe conocido el martes, la medición arrojó 50.1 puntos, frente a los 51 esperados, confirmando un declive en el crecimiento del sector.

El dato fue un nuevo disparador en contra del dólar, que cayó moderadamente en todos los frentes, en un movimiento que se hizo muy profundo el viernes pasado, cuando las cifras de empleo decepcionaron a los mercados.

A estos datos se suma la inestabilidad del clima de negocios a nivel global. Las continuas amenazas del gobierno del presidente Trump contra todos los países sobre la imposición de aranceles a sus respectivas importaciones son una herramienta que excede cualquier cuestión comercial. Un diferendo, político, ideológico o de otra naturaleza entre Trump y las autoridades de otro país es suficiente motivo para que aparezcan los aranceles.

Con todo, Trump ha ido postergando la entrada en vigencia de los mismos hasta el próximo viernes 8 de agosto. De allí es que varios gobiernos están negociando en forma febril con Estados Unidos, buscando suavizar su situación.

Tal es el caso de Suiza, sobre cuyas importaciones ha recaído un 39% de impuestos. La medida fue inesperada para un país de tamaña importancia a nivel global, y sus autoridades intentan recortar estos impuestos a un nivel cercano a los de la Unión Europea, que quedaron en el 15% para la mayoría de los productos.

El impacto sobre las monedas es inmediato. El franco suizo se ha alejado de sus máximos de 14 años para ubicarse sobre 0.8050 en las últimas sesiones. Cualquier negociación exitosa le daría un nuevo impulso alcista a la moneda helvética, en momentos en los que los activos de refugio vuelven a apreciarse.

Entre ellos, sin dudas, el oro es la estrella. El metal precioso vuelve a apuntar a los 3400 dólares, y ya comienza a mirar de más cerca su máxima marca histórica, que tocó el 22 de abril en 3500 dólares. Los datos de Estados Unidos son importantes en este nuevo rally, aunque también pesan las decisiones de Trump y su equipo en diversas materias.

Entre ellas se encuentra la búsqueda de un presidente para la Fed. El actual titular, Sr. Powell, finalizará su mandato en mayo de 2026, pero el apuro por tener una tasa de interés baja es mucho. Como anticipo, Trump dijo que el secretario de Comercio. Sr. Bessent, no estará postulado a reemplazar a Powell, pero también expresó que tiene varios candidatos para hacerlo. Seguramente, uno será quien reemplace a la Sra. Kugler, que renunció a la Fed la semana pasada.

Con este panorama, la sesión del miércoles luce atractiva. El euro podría superar 1.1600 sin problemas, y estacionar en la zona de 1.1625, 61.8% de retroceso de su baja anterior.

La libra esterlina también ofrece una visión positiva de corto plazo, con un objetivo en la zona de 1.3350, primera resistencia, sobre la cual aparece 1.3400.

El yen, en tanto, luce más débil. Su crecimiento se detuvo el martes a primera hora, pese a que las Minutas de la última reunión del Banco de Japón dejaron en claro que pueden producirse aumentos de tipos de interés antes de fin de año. La zona de 148.00 primero, y más arriba 148.50 son los objetivos del par USD/JPY para este miércoles.

La onza de oro apunta a 3405 dólares, una resistencia que le está costando superar cada vez que la toca. Si esta vez lo logra, 3420 será la zona a tener en cuenta.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Los activos de refugio están en el centro de atención

Hola Amigos, buen día. Después del agitado cierre de semana, el lunes fue un día relativamente sereno en los mercados financieros. Las monedas principales mantuvieron un sesgo alcista ante el dólar, que se ve debilitado nuevamente ante distintas circunstancias.

Las más importante provienen del mercado laboral. El dato de julio fue realmente flojo (no peor que otras veces, justo es decirlo), y desembocó una baja del billete. Pero más lo impulsó a la baja la salida de la cúpula de estadísticos dedicados a realizar la medición de empleos, a la que se acusó de manipular los datos. Desde la medición de agosto, que se conocerá a inicios del mes siguiente, las nóminas de empleo crecerán a un ritmo atronador; si así no sucede, la persona responsable de publicar el informe será eyectada. Esa es la triste conclusión de este entuerto, más propio de una república bananera tercermundista que de la primera potencia global.

Algo similar sucede con la Fed. La salida de una gobernadora del FOMC le deja el camino libre al presidente Trump para nombre a su sucesor, que por qué no puede ser también el próximo presidente del banco central, a partir de mayo de 2026.

La presión sobre el actual presidente Powell es intensa, aunque no alcanzó para torcer su voluntad en julio. Sin embargo, varios pesos pesados de la Fed comienzan a ver con buenos ojos un recorte de tipos. Tal es el caso de la influyente Mary Daly, de la Fed de San Francisco, quien evaluó conveniente comenzar a recortar los tipos en septiembre, haciendo alusión a dos recortes más, a razón de uno por reunión, hasta fin de año.

Daly también habló del mercado laboral que, aunque sea por última vez, mostró cifras ciertas e imparciales, y las mismas reflejan que si bien se mantiene sólido, ya no lo es tanto como el año pasado.

Pasando al comportamiento de las monedas principales, el euro no pudo con 1.1600, nivel cuyo quiebre lo llevaría al menos a 1.1630. No encontró motivos la moneda única para continuar con su escalada, pese a que otras monedas sí lo hicieron. La libra esterlina, por caso, llegó a 1.3330, ganando 190 puntos desde el viernes, y entrando nuevamente en terreno alcista en el corto plazo.

Los activos de refugio, en cambio, están manteniendo distintas performances. El franco suizo se ve debilitado ante los anuncios de Trump que implementar aranceles a las importaciones de Suiza por un 39%, una cifra precipitada e imprudente tratándose del país que ocupa el sexto lugar en la lista de inversores en Estados Unidos, con casi medio millón de puestos de trabajo creados.

El gobierno suizo negocia febrilmente con el de Estados Unidos, para llegar al 8 de agosto con aranceles menores. Suiza consideró este anuncio como la peor derrota del país en varios siglos, algo que envidiaría sin dudas cualquier otro país.

El franco se mantiene por encima de 0.8000, aunque arriesgamos un acuerdo entre ambos países antes del viernes, que le daría aire para buscar al menos la zona de 0.7950 durante el transcurso de la semana.

El yen, en cambio, mantiene una postura alcista de corto plazo, con una ganancia de más de 430 puntos en pocas horas, en un rally acelerado por la baja fuerte de los rendimientos de los bonos del Tesoro durante el viernes. La moneda nipona se encuentra a expensas de varios factores, aunque no parece tener mucho más por ganar antes de iniciar una corrección bajista que podría devolverlo a la zona de 148.50 sin muchas dificultades.

El oro, en tanto, vuelve a brillar con todo su esplendor. Sin rendimientos en el medio, la onza se encamina a los 3400 dólares, después de algunas dudas que dejó la semana pasada. La superación de tal nivel encaminará al metal a 3420 dólares en la sesión del martes.

La agenda de este martes incluye el ISM de servicios, dato clave para la economía de Estados Unidos. Lejos de los 50 puntos, el índice podría mostrar un crecimiento sólido del sector más importante de Estados Unidos, aunque también quedará lejos de sus mejores momentos en varios años, como fueron noviembre y diciembre de 2024. ¿Será que la mano de Trump también llegará a esta medición alguna vez y le quitará cualquier interrogante a la medición?

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

El dólar vuelve a caer ante un flojo dato de empleos

Hola Amigos, buen día. Los datos de empleo de Estados Unidos de julio quedaron por debajo de lo esperado, al tiempo que la tasa de desempleo aumentó al 4.2%, en línea con los pronósticos. El dólar volvió a ceder posiciones en todos los frentes ante estas cifras, y las monedas principales apuntan alto.

Sobre una previa de 107 mil nóminas, las 73 mil publicadas dejaron un sabor amargo en los mercados. Si bien el mercado laboral se mantiene sólido, datos como este erosionan la confianza de los mercados, y de alguna forma comprometen a la Fed a comenzar a recortar la tasa de interés, algo que no hace desde diciembre de 2024.

Además, el ISM de manufacturas quedó en 48 puntos, el mínimo desde noviembre de 2024, encendiendo alarmas en los inversores.

Ya sobre el cierre de la sesión del viernes, una de las gobernadoras de la Fed, Adriana Kugler, renunció a su cargo a partir de esta semana, dejando un lugar clave, que será aprovechado por el presidente Trump para colocar en su lugar a una persona afín a sus aspiraciones de tener una tasa de interés muy baja.

En definitiva, estos datos más la salida de Kugler abre las puertas a un recorte de tipos en septiembre. Desde el 4.5% actual la tasa podría bajar al 4%, medio punto porcentual que es una apuesta arriesgada por parte del banco central.

La Fed se negó a tomar acción hasta conocer el impacto real de los aranceles en la inflación. El costo de vida se incrementó en los últimos meses, para estacionar en el 3%, frente al 2% de objetivo del FOMC.

Como si esto no fuera suficiente, Trump despidió a Erika McEntarfer, acusada de manipular los datos de empleo que, como quedó antes dicho, quedó debajo de los pronósticos.

Al respecto, quien suscribe ha mencionado en esta columna de opinión estas irregularidades desde hace varios años. Con el dólar a la baja, las cifras siempre quedan por debajo de lo esperado; cuando el dólar se muestra alcista, los datos superan los pronósticos. Cuando hay elecciones por delante, las cifras benefician al gobierno de turno. Cuando no las hay, como en este caso, los desvíos entre los pronósticos y lo publicado son groseros, dejando en ridículo a los analistas del sector.

En este contexto, el billete puede volver a caer en las próximas sesiones, sin datos importantes que limiten su baja. La implementación de los aranceles quedó postergada nuevamente, esta vez hasta el 8 de agosto, y allí podría haber novedades relevantes. Los mercados no toman de buena forma esta política de aranceles tan agresiva, y que los mismos se utilicen para zanjar cuestiones ideológicas y otros problemas que nada tienen que ver con el intercambio comercial entre naciones.

Entre las monedas principales, el euro recupera gran parte de sus pérdidas, y tiene en 1.1625, 61.8% de corrección de su baja anterior, su primera resistencia para el lunes. Sobre la misma, 1.1660 y 1.1700 serán los objetivos a tener en cuenta. Los soportes se ubican en 1.1560, 1.1530 y 1.1505.

La libra esterlina también se posiciona al alza para las próximas horas, después de cerrar la semana en 1.3283, quebrando una línea de tendencia bajista medida en el gráfico de 4 horas, con una resistencia próxima en 1.3315, máximo del viernes y 38.2% de retroceso de la baja anterior. Sobre la misma aparecen 1.3360 y 1.3400, con soportes en 1.3255 y 1.3215. La libra estará bajo presión el jueves, cuando el Bank of England recorte nuevamente la tasa de interés, que quedará en el 4%.

El yen gana terreno después de su gran baja de la semana pasada, y abre la semana cerca de un soporte de importancia, 147.15, línea de tendencia alcista medida en el gráfico de 4 horas. La moneda nipona ganó 375 puntos en pocas horas ante los informes de Estados Unidos, y frente a la notable baja de los rendimientos de los Bonos del Tesoro, que cayeron del 4.44 al 4.20%. Los respectivos gráficos de corto plazo de los rendimientos y del USD/JPY son muy similares, y el quiebre de 147.00 le daría un impulso aun mayor al yen para las próximas horas, con soportes en 146.50 y 145.85. Las resistencias, en cambio, se encuentran en 148.15 y 148.60.

La onza de oro cerró la semana con una fuerte recuperación en 3363 dólares, formando una figura de cambio de tendencia de corto plazo (hombro cabeza hombro invertido) y apuntando ahora a 3373 dólares, 61.8% de retroceso de su baja anterior. Sobre dicho nivel aparecen 3388 y 3405 dólares, con soportes en 3351 y 3340 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Datos de empleo de julio: ¿Le pondrán un freno al dólar?

Hola Amigos, buen día. El dólar inicia agosto en un buen momento, recuperando velozmente posiciones en todos los frentes. Buenos motivos tiene para ello. En primer lugar, los acuerdos comerciales a los que ha llegado Estados Unidos con buena parte del mundo en materia de aranceles a las importaciones, que han tenido en vilo a los mercados durante mucho tiempo. Es justo consignar que hay excepciones a estos acuerdos, y que varios países se ven seriamente perjudicados, como Canadá, un vecino y socio comercial de primer nivel para Estados Unidos.

La entrada en vigencia de los aranceles ya acordados, que tiene lugar este viernes, no ha caído bien en los mercados. Los futuros de los índices principales de la bolsa de Nueva York caen en forma vertical en las horas previas a la sesión americana, y amenazan con seguir en este camino durante las próximas horas.

En segundo lugar, y aunque ya era esperado, la Fed se mantiene firme en su dura política monetaria actual, con una tasa de interés del 4.5%, y con una inflación que, como se vio en el deflactor conocido el jueves, sigue muy alta para las aspiraciones del FOMC. El anuncio, conocido el miércoles, le dio fuerza al dólar en todas sus paridades, al tiempo que se desaceleraron las alzas de las materias primas vinculadas a la producción, como la plata y el platino.

Y el mes comienza con una agenda repleta de informes. El más importante de ellos es, sin dudas, la cifra de empleos no agrícolas, que se conocerá a las 8:30 del este, junto con la tasa de desempleo.

Las previsiones apuntan a una caída en la generación de empleo en julio, con una tasa que crecería al 4.2%, algo que ya había sido pronosticado el mes pasado. Los pronósticos suelen ser bastante diferentes a las cifras publicadas, por lo que solo son una referencia para saber, a posteriori, cual será la dirección que tomará el dólar.

Más tarde será el turno del ISM de manufacturas, un informe que desde 2023 se ha mantenido en zona de contracción, por debajo de los 50 puntos, aunque se encuentra cerca de la misma. La superación de tal nivel podría ser un aliciente para el billete.

Las monedas principales llegan a esta instancia en una corrección bajista importante. El euro quebró la zona de 1.1400, sobre la cual se mantiene en estos momentos, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas que anticipa una nueva baja durante la sesión americana. El quiebre de 1.1365 sería decisivo en este sentido, mientras que, la superación de 1.1430 sería un alivio para la moneda única, que en tal caso podría volver a apuntar a 1.1500. Los indicadores de corto plazo presentan señales de agotamiento y sobreventa, lo cual también beneficia al euro.

La libra esterlina cae verticalmente en estas horas, con un gráfico diario que anticipa una baja adicional, que apuntará en los próximos días a 1.2860, con una figura de hombro cabeza hombro que tiene objetivo en tal nivel. La sobreventa de corto plazo anticipa una corrección alcista para las próximas horas, con resistencias en 1.3175 y 1.3215, y soportes en 1.3140, mínimos del día hasta el momento, y 1.3100.

El yen se muestra nuevamente muy débil, cotizando a 150.45 contra el dólar, después de tocar 150.90 en su mínimo diario. La tendencia del gráfico de 4 horas alienta mayores ganancias para el billete, con objetivos en 151.00 y 151.40 para el resto del día, y soportes en 150.00 y 149.60.

La onza de oro cotiza a 3294 dólares, con una tendencia bajista del gráfico de 4 horas, y soportes en 3281, el mínimo diario, y 3268 dólares, el mínimo semanal. Al alza, 3305 y 3318 dólares serán las primeras resistencias, aunque no se ven cambios de tendencia inminentes para el metal precioso.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Fed sin cambios, pero ¿qué dirá Trump?

Hola Amigos, buen día. La Reserva Federal dará a conocer, este miércoles a las 2:00 pm del este, un nuevo comunicado de política monetaria, en medio de una fuerte presión ejercida por el gobierno del presidente Trump contra la cúpula del banco central.

Pese a las amenazas de destitución del presidente Powell por parte de Trump y varios funcionarios de alto rango, la Fed dejará sin cambios la tasa de interés en el 4.5%. Dos dudas surgen al respecto: si dejará alguna puerta abierta a un futuro recorte de tasa, y cual será la reacción de Trump ante el anuncio.

Powell fue duramente cuestionado por supuestas malversaciones de fondos en las refacciones de los edificios de la Fed, que ocuparon unos 2500 millones de dólares. Trump planteó esta cuestión en público ante Powell, y eso puede ser un factor de presión importante para el funcionario.

Si la tasa queda sin cambios, como efectivamente ocurrirá, es altamente probable que la respuesta de Trump sea muy dura. Un atenuante podría ser qué en el comunicado, o en conferencia de prensa posterior al comunicado, Powell deje alguna posibilidad abierta a un recorte en las próximas reuniones, que sería algo simbólico, pero lo pondría, tal vez, a salvo de nuevos ataques. En cualquier caso, es penoso ver como la independencia del principal banco central del mundo se pone en juego por intereses políticos, dejando de lado cuestiones técnicas básicas, como una inflación que no cede y se ubica en un 50% por encima del objetivo tradicionalmente planteado del 2% anual.

En este más que particular contexto llega la reunión de la Fed, con el dólar que, de a poco, comienza a recomponer su pálida imagen de los últimos meses. Su alza de esta semana, que en verdad comenzó a mediados de la semana pasada, puede detenerse si Powell deja alguna puerta abierta a futuros recortes.

La velocidad en la caída del euro, la libra esterlina, el franco suizo y el yen no ha tenido un sustento importante en las noticias. De hecho, no hubo informes relevantes en el calendario que lo ameriten. Las vacantes de empleo quedaron debajo de lo esperado, lo cual, en otro momento, hubiera motivado una baja del billete.

Lo mismo ocurre con la cuestión de los aranceles. La caída del dólar se produjo en los peores momentos de la llamada “guerra comercial”, favoreciendo a las monedas de inversión, que ahora pierden posiciones ante los acuerdos ya firmados que limitan los aranceles que impondrá Estados Unidos a sus importaciones.

Ante esta situación, cabe pensar que el dólar ha perdido el favor de los mercados por los temas antes planteados, entre los cuales el más importante es, sin dudas, la intromisión de la política en la independencia del banco central.

Ante esta situación, la recuperación del dólar parece efímera. El euro cayó a la zona de 1.1500, el mínimo del mes y desde el 23 de junio, cuando creció, al igual que el resto de las monedas líderes, sin mucho sustento. Para cubrir esa suerte de gap que dejó en esa oportunidad, debería visitar al menos 1.1470 antes de iniciar un nuevo ciclo alcista. La sobreventa que presenta el euro en el corto plazo sugiere una recuperación del mismo, con resistencias en 1.1565 y 1.1600.

La libra esterlina cayó a niveles que no tocaba desde mediados de mayo, 1.3305. Al igual que el euro, luce sobrevendida, y podría recuperar posiciones en las próximas horas, con resistencias en 1.3400 y 1.3450, y soportes en 1.3310, 1.3270 y 1.3250. La probable formación de un hombro cabeza hombro en el gráfico diario sugiere una baja importante de la libra para mediados de agosto, con objetivo en 1.2950.

El yen cubrió el gap que había dejado el 18 de julio en 148.80, para recuperar, de inmediato, parte de sus pérdidas. Su habitual debilidad se acentuó en la sesión del martes, y el quiebre de 149.15 podría llevarlo a 149.50 y 150.00 en las próximas horas. Los soportes del par USD/JPY se hallan en 148.00 y 147.50. El yen reaccionará a la baja ante el anuncio de política monetaria del Banco de Japón, que se espera para el viernes en la sesión asiática.

La onza de oro recupera posiciones después de llegar a 3300 dólares en la sesión del martes. El metal ha quebrado, en el gráfico diario, una línea alcista que, en principio, posiciona a la baja al precio para las próximas sesiones. Sin embargo, solo una caída de 3300 dólares le daría un impulso bajista a la onza, con soportes en 3280 y 3260 dólares para las próximas horas. Al alza, 3350 y 3375 dólares esrán los niveles a seguir.

Al comunicado de la Fed le anteceden las nóminas de empleo privadas de ADP, el PBI avanzado del segundo trimestre, y el comunicado de política monetaria del Banco de Canadá, que mantendrá su tasa en el 2.75%.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Fuerte retroceso del euro y el yen

Hola Amigos, buen día. El euro cayó con fuerza el lunes, después del anuncio de acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, comunicado el domingo por la tarde. El trato lleva los aranceles de exportación de la UE a Estados Unidos al 15%, frente al 1.2% que ya existían desde antes de la asunción de Donald Trump. Además, Europa se obliga a invertir en Estados Unidos por sumas muy superiores a las actuales, y a comprar equipamiento bélico en el futuro.

El acuerdo descomprimió el clima de negocios, y el euro cayó de 1.1600, el mínimo en 12 días, y cayó a un mínimo de una semana ante el yen y la libra esterlina.

El yen, precisamente, se debilitó el lunes en un movimiento esperable, buscando cubrir un gap que dejó la semana anterior en 148.80. La libra esterlina, en tanto, llegó al mínimo del 20 de mayo en 1.3350, acentuando la baja que venía mostrando desde dos semanas atrás. Cabe acotar que tanto el euro como la libra habían alcanzado máximos de septiembre de 2021 el 1 de julio, lo cual demuestra el cambio de ánimo de los inversores, pero también la poca amplitud de precios que ambas monedas presentan. De hecho, el euro solo cayó 240 puntos en el mes.

El dólar gana posiciones también ante el franco suizo, que quebró nuevamente 0.8000. La moneda helvética, que tomó la posta como activo de refugio en los últimos meses y llegó a máximos de 14 años pocos días atrás en 0.7860, mantiene una postura bajista de corto plazo, aunque lejos está de cambiar su tendencia alcista de mediano plazo. Esto solo ocurriría al quiebre de 0.8600, muy lejos del nivel actual.

La onza de oro, en tanto, alcanza mínimos del 9 de julio rozando 3300 dólares, con una caída que se venía perfilando desde el jueves pasado. Una vez más, la relajación de los mercados lleva al metal precioso a ceder posiciones, acompañado por la plata, que cedió más de un dólar, y queda debajo de los 39.00 dólares, y del platino, que cedió más de 100 dólares en pocos días, para rozar los 1400 dólares.

Con los acuerdos entre Estados Unidos y el resto del mundo prácticamente sellados, con algunas excepciones que no mueven al comercio global, la atención de los inversores se vuelca ahora a la reunión de política monetaria de la Fed, que comenzará este martes.

El verdadero papelón que protagonizaron Trump y el presidente Powell el jueves pasado, con fuertes reclamos del primero hacia el segundo, mostrando documentos que invocan un supuesto delito de parte del presidente del banco central, le agrega un condimento adicional al comunicado del miércoles.

El ataque del gobierno contra Powell (y el resto del Comité, dado que Powell no decide solo), que incluye pedidos de renuncia, exigencias de recortar la tasa de interés sin contemplar la inflación, declaraciones absolutamente insólitas de varios funcionarios, pone en jaque la independencia de la Fed, que basa su confiabilidad justamente en dicho concepto. En otras palabras, una salida precipitada de Powell, inducida por Trump, sería un golpe muy duro para el dólar. Ello explica, por caso, la caída del billete desde abril a la fecha, más allá de la tibia recuperación que presenta en estos días.

Este martes, además, se conocerán las vacantes de empleo, que caerían este mes de acuerdo a los poco confiables pronósticos de los analistas del sector. El dólar podría sufrir una baja de mediana intensidad al momento de la publicación, antes del otro dato importante del día, que es el índice de confianza del consumidor del Conference Board.

El euro mantiene una postura bajista de corto plazo, con soportes, para la sesión de la fecha, en 1.1560 y 1.530, y resistencias en 1.1630, 1.1665 y 1.1700.

La libra esterlina, muy sobrevendida, podría recuperar posiciones, con resistencias en 1.3400 y 1.3430, y soportes en 1.3335 y 1.3310. El gráfico diario del par GBP/USD forma un hombro cabeza hombro cuyo alcance llega a 1.2960, nivel que podría tocar a mediados de agosto si cumple en su totalidad el objetivo.

El yen se prepara para quebrar 149.00, con siguiente resistencia en 149.30, máximo del mes en el par USD/JPY, y 150.00. Desde allí esperamos un cambio de dirección de corto plazo para el cruce, con soportes en 148.00 y 147.30.

La onza de oro comienza a ceder posiciones en forma determinante. El quiebre de una línea alcista, medida en el gráfico de 4 horas y que tuvo lugar el jueves pasado con un pullback posterior el viernes, anticipa una caída importante del metal. La línea mencionada es de largo alcance (31 de diciembre pasado), y el quiebre de 3290 dólares generaría una caída mucho más profundo de la onza durante el transcurso de la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Fed: sin cambios a la vista

Hola Amigos, buen día. Pese a las presiones que está sufriendo el presidente de la Fed, Jerome Powell, es altamente probable que el organismo mantenga sin cambios la tasa de interés el próximo miércoles, cuando tenga lugar la reunión de política monetaria del FOMC.

Los ataques contra Powell, a quien le exigen bajar la tasa de interés sin considerar que la inflación está un punto porcentual por encima del objetivo de la Fed, se han intensificado la semana pasada. Dio cierta tristeza ver a Powell, la máxima autoridad del primer banco central del mundo, y hombre que, más allá de las consideraciones profesionales que se puedan verter sobre él, ha mantenido una conducta durante sus dos mandatos, objetado en su propia cara, con gesto de indefensión, como si fuera un empleado recién ingresado, por el presidente Trump, que lo acusa que haber incurrido en un fraude en una gran remodelación que lleva adelante la Fed en sus edificios.

Viendo esa escena, quedan pocas dudas de que Powell puede ser eyectado de su cargo en pocos días, y su discurso del próximo miércoles será clave en este sentido. Los funcionarios que acompañan a Trump dan opiniones vagas sobre este tema, como si fuera discutible la permanencia de quien emite los dólares durante todo su cargo. Pretender reemplazarlo por un funcionario afín a Trump solo generará la pérdida total de independencia de la Fed, además de una desconfianza determinante en el dólar.

Esta situación, esperable desde la asunción de Trump, provocó la caída del billete a los niveles actuales, en un movimiento que se hizo más evidente desde abril, cuando el propio presidente lanzó el “Día de la Liberación”, eufemismo que utilizó para fijar aranceles a todos los países del mundo en sus exportaciones hacia Estados Unidos, en una medida unilateral, justificada en varios casos, y arbitraria en otros.

No debe confundirse esta situación con un capricho de Trump. Si algo deseaba el presidente es un dólar barato, que favorezca sus exportaciones, y lo ha logrado. Una victoria que puede resultar pírrica si sigue avanzando contra Powell, pero victoria al fin.

En este contexto, el impacto de la reunión de la Fed no será significativo para el dólar. No lo ha sido hasta ahora, con una tasa del 4.5% frente al 2.15% del Banco Central Europeo, o al 2.75% del Banco de Canadá, o al 0% del Banco Nacional de Suiza. No lo será esta vez, salvo que la presión sobre Powell y el Comité sea insostenible y deje las puertas abiertas para un recorte en septiembre. No sería sensato que ello ocurra, con la inflación creciendo nuevamente, impulsada nada menos que por los aranceles de Trump.

El euro mantiene un alto perfil, con una pausa que se tomó el viernes, formando una figura de cambio de tendencia de corto plazo, un hombro cabeza hombro que podría redundar, si cumple su objetivo, en una baja a 1.1630 en las próximas sesiones, anteriores a la Fed. La superación de 1.1760 dejará sin efecto la figura, y comenzará a buscar nuevamente 1.1800.

La libra esterlina cayó el viernes, y abrirá la semana con un sesgo bajista marcado, y el quiebre de 1.3365, mínimo del mes, podría generar una baja mucho más significativa, con objetivo en 1.3250.

El yen también se ha debilitado en las últimas sesiones, después del proceso electoral de Japón de la semana pasada, cuando dejó un gap en 148.80. Parece cuestión de tiempo verlo llegar a tal nivel, algo que puede ocurrir entre el lunes o martes. De lo contrario, difícilmente ocurra después del jueves, cuando el Banco de Japón deje sin cambios la tasa de interés en el 0.5%, un anticipo de caída del yen.

La onza de oro se perfila a la baja para el lunes, después de quebrar una línea alcista y de guiarse en una línea bajista, ambas apreciables en el gráfico de 4 horas. El quiebre de 3320 dólares podría llevar al metal a la zona de 3280 dólares, objetivo que vemos de mínima para la semana.

Mientras todo esto ocurre, la bolsa de Nueva York sigue festejando, tocando máximos históricos en sus principales índices. Oficialmente, los acuerdos por los aranceles es el principal motivo de esta euforia. Extraoficialmente, la presión sobre Powell anticipa autoridades laxas para el futuro, liquidez extrema, tasa baja: nada mejor para las acciones.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.