Hola Amigos, buen día. Los mercados se encuentran expectantes, a la espera de los datos de empleo de Estados Unidos de junio, que se conocerá este jueves a las 8:30 del este.
Los pronósticos auguran una baja importante en la generación de empleo en junio. Se esperan unas 114 mil nuevas nóminas, frente a las 172 mil del mes anterior, cifra sujeta a revisiones. La tasa de desempleo quedaría en el 4.3%.
¿Serán certeros estos pronósticos? Hay sobrados motivos para pensar que no. Desde la medición de noviembre de 2025, la diferencia entre lo que se espera y lo que se publica es grosera. Si bien siempre han existido estas diferencias, desde el cambio de la cúpula de la Oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo por presión del presidente Trump, la generación de trabajo se multiplicó.
¿Por qué no esta vez? La previa es ligeramente superior a los meses anteriores, aunque ello no es suficiente. ¿Qué conviene hacer? Esperar a que los datos se publiquen antes de tomar acción.
Cabe acotar que el informe de mayo, conocido a principios de junio, quedó muy por encima de lo esperado, dando lugar al primer rally del dólar en el mes. Tal como sucede este mes, en esos días los mercados se mostraron, en las jornadas anteriores, muy serenos, a la espera de informes clave que finalmente llegaron con las cifras de empleo mencionadas.
Al margen de los informes de este jueves, conviene revisar las palabras del nuevo presidente de la Fed, Sr. Warsh, en el Foro de Sintra. El funcionario se negó a dar pistas de lo que viene en materia de política monetaria, algo lógico teniendo en cuenta que hace dos semanas mostró una postura dura en esta cuestión. Ello generó un alza del dólar, ante la expectativa de los mercados de un aumento de tipos por parte del banco central en los próximos meses.
En las últimas sesiones los mercados han mostrado movimientos muy medidos y cautelosos. El dólar crece, pero no a paso firme como las semanas anteriores. El euro se mantiene en un rango de precios estrecho e incómodo. Deberá superar 1.1435 para despejar dudas que, aun así, no lo llevarán por encima de 1.1465. Y ello considerando un dato de empleo muy negativo, lo cual es muy poco esperable. En cambio, el quiebre de 1.1360 podría anticipar una nueva baja de la moneda única, que tendrá destino en 1.1330, cerca del mínimo de 13 meses que tocó la semana pasada en 1.1323.
La libra esterlina, en tanto, se muestra apenas más fuerte que el euro. Si bien no logra superar con claridad 1.3300, parece lista para hacerlo, aunque difícilmente logre superar 1.3325, 61.8% de retroceso de la baja 1.3442/1.3139. Un buen dato de empleos podría revertir esta tendencia ligeramente alcista de la moneda británica, que tendrá en su caso soportes en 1.3230 y 1.3200.
El yen sigue en mínimos de 40 años. El Banco de Japón se muestra inmóvil, en una derrota implícita ante los fondos especulativos que juegan con la tradicional moneda nipona un juego complejo: la llevan a los mínimos actuales, y parecen burlarse de los tibios esfuerzos del BoJ por defenderla. Lo que fue una moneda de refugio, representando a una de las principales economías del mundo, se ha transformado en un activo de segundo nivel.
La onza de oro sigue luchando en la zona de 4000 dólares, sobre y debajo de la cual se mueve en estos días. La probable formación de un doble suelo en la temporalidad de 4 horas podría ser lo que necesita para cambiar de tendencia de corto plazo. El metal deberá superar los 4100 dólares para comenzar a cumplir con tal figura, con un objetivo de máxima en 4245 dólares. Muy lejos de los niveles actuales.
La bolsa de Nueva York sigue tocando máximos históricos, ante la expectativa de un acuerdo de paz sustentable en Medio Oriente. La baja del petróleo es una muestra de ello, con precios similares a los que tenía antes del inicio de conflicto, a fines de febrero, debajo de los 70 dólares en los futuros del WTI.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.