Las idas y vueltas en Medio Oriente mueven decisivamente a los mercados

Hola Amigos, buen día. Sin dudas, los vaivenes del conflicto en Medio Oriente son el eje alrededor del cual se mueven los mercados en estos tiempos. El lunes, el anuncio de Irán de la interrupción del diálogo con Estados Unidos por los ataques de Israel contra Líbano generaron un aumento inmediato del petróleo, como también un alza importante del dólar en todos los frentes.

Pasadas unas pocas horas, el presidente Trump anunció que estos países habían llegado a un acuerdo de cese del fuego, estabilizando a los activos principales, y generando una baja del billete.

Al cabo del día, la bolsa de Nueva York volvió a vibrar: los índices principales siguen en máximos históricos, algo que se ha tornado una costumbre. Esta vez, el motivo vino de la mano de la esperanza de que finalmente haya un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, algo que sin dudas se demorará muchísimo tiempo, si es que alguna vez tiene lugar.

Los índices, sobre todo el Nasdaq 100, que agrupa acciones de tecnología, siguen tocando marcas máximas, y se han puesto de moda entre los pequeños inversores. Cada apertura de sesión americana concita la atención de miles de operadores minoristas. Conviene revisar este tipo de movimientos. Las acciones no crecerán en forma indefinida.

Otros activos también dejan bastante para el análisis. Entre ellos, el alicaído oro de estas últimas semanas. Los mercados, entusiasmados con los movimientos iniciados en octubre de 2023, esperaban máximos históricos en tiempos violentos como los actuales. Pero, paradójicamente, la onza se desinfló cuando comenzaron los misiles en Medio Oriente ¿Casualidad? No tanto. El metal subió solo, de a 100 dólares diarios, sin muchos motivos desde las noticias. Las famosas compras por parte de los bancos centrales, argumento que explicaba hasta fines de enero la escalada del oro, o no tienen más lugar, o no lo tuvieron cuando se las ponía como motivo del aumento del precio, algo a lo que adherimos.

El precio actual de la onza, que circula en la zona de 4500 dólares, a más de 1000 de sus máximos de enero, demuestra que la búsqueda de refugio ya no es tal, y que el dólar es el único activo que ocupa tal condición cuando la situación es crítica. S se quiere, el franco suizo podría ser tomado en esa calidad en segundo lugar.

Entre las monedas principales no hay pistas claras ni una dirección definida. Al menos en los cortos plazos. El euro está tan cerca de posicionarse al alza si supera 1.1730, como de desplomarse si pierde la cota de 1.1530. Y existen argumentos que justificarían tanto una como otra dirección en los próximos días.

Lo mismo ocurre con la libra esterlina. En su caso, llama la atención de diferencia de velocidad que mantiene ante el dólar cuando se la compara con el euro. Lejos de sus mejores horas, la libra podría sufrir si, como se cree, el Bank of England no toca la tasa de interés, algo que no creemos que suceda, en su reunión de política monetaria de este mes.

Respecto al yen, poco queda por decir, más que es la moneda más castigada, y que nadie la ayuda. Ni siquiera su propio banco emisor, el Bank of Japan. Su devaluación es tal que este país se ha abaratado en costos de una forma que invita a millones de turistas a visitarlo. Al margen, la moneda nipona orilla 160.00, borrando sus ganancias del mes anterior.

La agenda de noticias incluye este martes la cifra de vacantes de empleo, que quedaría sin cambios importantes respecto al mes anterior. El dólar puede caer ligeramente en las próximas horas, con el oro y la libra esterlina ganando posiciones en forma más destacada, y el euro apuntando a 1.1700.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.