Crece la inflación, se dispara el dólar

Hola Amigos, buen día. Si bien era de esperar una medición de inflación por encima de los pronósticos, era difícil pronosticar un alza tan importante del dólar como la que se vio el miércoles en la sesión americana.

El costo de vida arrojó cifras alarmantes para la economía estadounidense, y el exsecretario del Tesoro Larry Summers, de respetada opinión, sugirió que la Fed, lejos de recortar los tipos de interés, podría aumentarlos en los próximos encuentros de política monetaria.

La inflación que excluye alimentos y energía volvió a quedar lejos de los objetivos del banco central, y se acerca otra vez al 4%, el doble de la meta del equipo que lidera Jerome Powell. Con los datos de empleo conocidos la semana pasada y las cifras de inflación conocidas, la Fed no dudará en mantener la tasa en el nivel actual del 5.5% e incluso aumentarla, como sugirió Summers. De esta forma, se deshilacha la chance de un recorte en junio, ya descartado uno para el 1 de mayo.

La bolsa de Nueva York sufrió una fuerte baja derivada de estos informes, aunque ya venía cayendo de manera consistente en las sesiones anteriores. Los índices principales apuntan claramente a la baja, y si bien ofrecen señales de sobreventa en todos los casos en el corto plazo, no hay motivos reales para que se produzca una recuperación que exceda un puñado de puntos, al menos durante las próximas horas.

Como quedó mencionado, el dólar se fortaleció en todos los frentes. El euro cayó pesadamente desde la zona de 1.0860, que rozó el martes a última hora, a la zona de 1.0730, donde encontró un soporte en la línea de tendencia principal medida en el gráfico diario, con origen en los mínimos de 2023, debajo de 1.0500. La moneda única tiene ahora la oportunidad de recuperarse, aunque se le hará cuesta arriba superar 1.0800. El doble techo que exhibe en el gráfico de 4 horas sugiere que aún puede acercarse al mínimo del año, en 1.0695.

Para ello, deberá esperar un discurso duro de la titular del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, quien hablará en su habitual conferencia de prensa al cabo de la reunión de política monetaria del organismo, el jueves a las 9:45 del este.

Si bien los mercados especularon durante meses con recortes de tipos en forma simultánea tanto por parte de la Fed como del BCE, en ambos casos esa posibilidad se ve ahora difusa.

El alto precio del petróleo encarece el costo de energía en el viejo continente, algo que está fuera del alcance del BCE. De allí es que lo más sensato parece ser mantener la tasa de interés en el actual 4.5% durante varios meses, aun a riesgo de resentir la economía que, por otra parte, no pasa por su mejor momento.

La libra esterlina cayó muy fuerte el miércoles, algo previsible, igualando el mínimo del año en 1.2519, que había tocado en febrero pasado. La tendencia del gráfico de 4 horas se mantiene claramente bajista para la moneda británica, más allá de la sobreventa típica posterior a un movimiento como el que se vio en la víspera. La zona de 1.2500 aparece en el horizonte cercano, y más abajo 1.2460 será el soporte a seguir.

El yen quebró finalmente su propio mínimo de 34 años, llegando a 153.15 sobre el cierre de la sesión del miércoles. Si bien pareció producirse una intervención del tipo de cambio apenas conocidos los datos de inflación de Estados Unidos, la moneda nipona sufrió una dura caída. La intervención que parecía estar a la vuelta de la esquina no tuvo lugar, y el yen por ahora no tiene un piso claro.

La onza de oro logró hacer pie ante el dólar, pese a la fortaleza del billete. Una ligera baja desde sus ya cotidianos máximos históricos no alcanzó para cambiar el tono alcista del metal precioso, impulsado por las alarmantes noticias de Oriente Medio, con amenazas de Irán contra Israel, y un ataque que, según las agencias de noticias, se ve inminente.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Inflación de Estados Unidos y FOMC, claves de un día agitado

Hola Amigos, buen día. Después de dos días de movimientos lentos, el mercado de divisas se prepara para el día más importante de la semana. A las 8:30 del este se conocerán los datos de inflación de Estados Unidos de marzo, y las 2:00 pm las Minutas de la última reunión de política monetaria del FOMC, que tuvo lugar tres semanas atrás.

Después de un más que sólido reporte de empleos, conocido el viernes pasado, las cifras de inflación puede consolidar la fortaleza del dólar. En las últimas semanas se ha ido diluyendo la chance de un recorte de tipos de interés en junio, ya descartado un recorte en mayo.

Si bien las chances aún se mantienen, los datos de inflación a conocerse podrían volcar la balanza en contra de cualquier modificación a la política monetaria de la Fed. Al respecto, se espera que la inflación en términos generales e interanuales podría haber crecido al 3.4% el mes pasado. La medición subyacente, que surge de excluir alimentos y energía, habría crecido al 3.7% en el mismo período. En términos mensuales, ambas mediciones arrojarían un 0.3% de inflación en marzo.

Los pronósticos no suelen ser muy acertados en estos casos. Al igual que lo que sucede con los datos de empleo, con el dólar al alza la inflación suele ser subestimada por los analistas. En otras palabras, la inflación podría ser mayor a lo esperado en todas las mediciones, y el dólar tiene bastante para ganar.

El alza del euro, la libra y el dólar australiano, acelerada el martes, también actúa como una alarma casi infalible. Desde esta columna se ha advertido en infinidad de oportunidades que si un activo sube antes, cae después de los informes.

Por otro lado, el alza del petróleo está encendiendo nuevas señales. Son las mismas que ya han aparecido en los años anteriores, y que anuncian inflación alta. Con el oro en máximos históricos, el rally del petróleo puede extenderse, dado que se motiva sobre todo en la tensión en Medio Oriente. Ambos activos al alza derivan en dicha conclusión.

Hasta el gas natural, que quedó virtualmente paralizado durante los últimos meses, se ha despertado. La inflación parece difícil de vencer, o al menos mucho más de lo originalmente previsto por los bancos centrales.

Con las tasas en los máximos soportables, la economía estadounidense y la europea comenzarán a sufrir pronto si el actual contexto no cambia. Y no hay muchos motivos para pensar en un cambio.

De allí es que el euro se mantiene por encima de 1.0800, pero puede caer rápidamente en las próximas horas, incluso a la zona de 1.0760, soporte de importancia.

La libra esterlina tiene un destino bastante por debajo de 1.2600 el miércoles, más aún sin incentivos desde Reino Unido para mantenerse en los niveles actuales. Los débiles quiebre de líneas bajistas no tienen especial relevancia de cara  los próximos días.

El yen se debate entre quebrar sus propios mínimos de 34 años contra los cuales impacta una y otra vez, y esperar una intervención del Banco de Japón, que por ahora mira para otro lado.

La bolsa pierde impulso, a medida que la euforia se va apagando en Nueva York. Si la tasa se mantiene alta más tiempo, poco tiene para festejar.

Y el oro sigue tocando, día tras día, máximos históricos. En 2011, creció de 1000 a 1920 dólares en un año, y perdió la mitad en pocas semanas. En 2020, 2022 y 2023 tocó sendos máximos para perder más de la mitad de sus ganancias en horas. Lo mismo sucederá esta vez. Solo falta saber desde que máximos lo hará.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Mercados, en tono de espera

Hola Amigos, buen día. Pocas variantes ofreció el lunes el mercado de divisas, con un ligero retroceso del dólar en varios frentes, y un nuevo -ya cotidiano- máximo histórico del oro. La bolsa de Nueva York mantuvo un ritmo cauteloso, a la espera de los datos más importantes de la semana, que llegarán desde el miércoles en adelante.

El euro logró superar por momentos 1.0860, en un día de rangos de precios muy estrechos, no solo para la moneda única sino para el resto de las monedas principales. De cara a la sesión del martes, el euro ofrece una tendencia ligeramente alcista, aunque deberá superar dos línea de tendencia bajistas que guían su movimiento: la primera, en el actual 1.0855; la segunda, principal, que pasa por 1.0890. Si logra quebrar la primera, desactivará además una peligrosa figura de cambio de tendencia -doble techo- que se cierne sobre el par EUR/USD. La que pasa por 1.0890 aparece poco vulnerable en estas horas, y su superación sería un disparador de ganancias mayores durante el resto de la semana. A la baja, las zonas de 1.0830 y 1.0790 aparecen como los soportes más cercanos.

La libra esterlina, en tanto, sigue los pasos del euro, y se topó el lunes con una línea de tendencia bajista principal en 1.2665, por ahora no superable. Los indicadores del gráfico de 4 horas mantienen sendas señales alcistas, y en un segundo intento la moneda británica podría quebrar dicha línea, aunque necesitará el favor del euro superando 1.0890.

El yen, por su parte, se mueve en torno a 151.85, muy cerca de su mínimo de 34 años en 151.95, que tocó a fines de marzo. La posibilidad de una intervención por parte de las autoridades de Japón ha inmovilizado al yen, que se mueven en un rango de no más de 50 puntos en estos días. La ausencia de pistas de recortes de tipos por parte de la Fed, con el consiguiente aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro (nuevamente en máximos de varios meses) no ayudan a la moneda nipona, que tampoco cuenta con el Banco de Japón: pese a que la inflación en Tokio es mucho más alta de lo deseado, el BoJ considera que está bajo control. Así lo decía, en referencia a Estados Unidos, el Sr. Powell, titular de la Fed, a fines de 2021.

El oro mantiene un fuerte tono alcista, impulsado por movimientos especulativos, que lo llevan día tras día a máximos históricos, pese a que el dólar no pierde su fortaleza en líneas generales. El agravamiento de la situación en Medio Oriente, con amenazas entre Irán e Israel, no hace más que impulsar a la onza. Un probable cese del fuego entre Israel y Franja de Gaza podría, sin embargo, desinflar la gran burbuja creada en torno al oro.

Técnicamente, la onza se mueve en un canal alcista medido en el gráfico de 4 horas, cuya parte superior se ubica muy cerca del precio actual. Normalmente, estas figuras suelen ser el anticipo de un cambio de tendencia.

La ausencia de referencias macroeconómicas de importancia mantendrá a los mercados en un estado similar al del lunes, cuando se acercan los datos de inflación y las Minutas de la Fed, sin dudas las claves de la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Inflación y Banco Central Europeo, en el centro de la escena

Hola Amigos, buen día. Previsiblemente, los datos de empleo de Estados Unidos arrojaron cifras muy por encima de lo esperado, provocando un aumento inmediato del dólar, el cual se fue diluyendo durante la sesión americana del viernes.

Los futuros de los índices bursátiles principales de la bolsa de Nueva York recuperaron rápido sus pérdidas, generadas apenas conocidos los datos, aunque quedaron lejos de los niveles máximos que exhibieron en los últimos días de marzo.

Entre las monedas principales, el euro, que había caído con los informes de empleo, quedó en el nivel que tenía antes de tales datos, algo que suele ser habitual cada primer viernes de mes. La libra esterlina siguió los pasos del euro, y el yen se mantuvo débil -y lo hará durante un tiempo más- hasta que el Banco de Japón decida intervenir sobre el tipo de cambio.

Tampoco sorprendió el nuevo rally del oro, que alcanzó un nuevo máximo histórico en 2330 dólares, del cual cerró muy cerca la semana. El aumento de la tensión en Medio Oriente, con amenazas de Irán contra Israel, justificaron en parte el alza del metal precioso, aun cuando su principal contraparte -el dólar- también mantiene un alto perfil en todos los frentes.

Con los datos de empleo conocidos queda derribado uno de los principales argumentos de los mercados, que prácticamente descontaban un recorte de tipos de interés de la Fed en junio. Ya quedó descartada una medida de este tipo para mayo.

El otro argumento se conocerá el miércoles. Los datos de inflación de marzo aparecen como el informe más importante de la semana, y probablemente lo sea en el mes en curso. Se espera que el costo de vida haya crecido un 3.4% interanual en términos generales, con una medición que caería al 3.7% en la medición subyacente, que excluye alimentos y energía.

Si tales pronósticos se cumplen el dólar podría caer ligeramente, aun cuando la medición quedará lejos de los objetivos de la Fed, situados en el 2% anual. De todas formas, el billete parece preparado para mantener su fortaleza durante los próximos días.

La otra referencia de suma importancia es la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo, prevista para el jueves. No se esperan cambios en la tasa de interés, aunque crecen las especulaciones en cuando a un recorte para el mes de junio. En nuestra opinión, el mismo no tendrá lugar si la Fed no procede en el mismo sentido.

Para este lunes, el euro presenta un panorama ligeramente alcista en el gráfico de 4 horas, con una primera resistencia en 1.0865; superada la misma, 1.0900 será el objetivo a seguir; en tanto, los soporte se ubican en 1.0805, 1.0790 y 1.0765.

La libra esterlina, que cerró la semana a 1.2636, apunta ligeramente al alza, con objetivos en 1.2670, línea de tendencia bajista, y 1.2720; los soportes se hallan en 1.2610 y 1.2575.

El yen cotiza a 151.61 frente al dólar, con una tendencia lateral del gráfico de 4 horas, con resistencia en 151.95, máximo que tocó pocos días anterior, y que es el más alto valor del cruce en 34 años. Los soportes, en cambio, se encuentran en 151.15 y 150.80, mínimo de la semana pasada.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Dato de empleos, con fuerte expectativa

Hola Amigos, buen día. Dos altos funcionarios de la Fed se expresaron el jueves en materia de política monetaria, poniendo en duda cualquier recorte de tipos de interés en los próximos meses. El argumento principal pasa por una inflación que no cae en la forma que el banco central desea, y se mantiene muy lejos de los objetivos del 2% anual.

El dólar recuperó sus pérdidas ante el euro, y la moneda única apenas logra sostenerse por encima de 1.0830, después de llegar a un máximo de dos semanas en la víspera, superando 1.0870. El euro deberá superar ahora 1.0865 para extender sus ganancias de los días previos al jueves, aunque esta posibilidad parece poco viable. Todo parece indicar que la zona de 1.0800 será vulnerada nuevamente en las próximas horas.

La libra esterlina también cae en estas horas, y apunta a 1.2600 como primer soporte. Dicha zona también aparece como de fácil quiebre, y la zona de 1.2550 aparecerá pronto en el horizonte. Solo la superación de 1.2650, zona del máximo diario, podría cambiar el panorama de la moneda británica de cara a la sesión americana.

El yen, por su parte, recupera posiciones muy modestamente, y si bien llegó a 150.80 en su mejor nivel en varios días en horario asiático, mientras transcurre la sesión europea de este viernes vuelve a retroceder, cotizando a 151.35. La zona de los mínimos de 34 años que tocó días atrás en 151.95 vuelve a ser el objetivo del par USD/JPY para el resto del día. El quiebre de 150.80, en cambio, podría darle algo más de fuerza a la moneda nipona.

La onza de oro mantiene un fuerte impulso alcista, habiendo superado 2300 dólares el jueves. La corrección posterior, que la llevó a 2267 dólares en la sesión asiática, no alcanza para cambiar su sesgo de corto plazo. La aparición del oro en los titulares de noticias no vinculadas al mundo financiero parece anticipar una caída del mismo. Cuando un activo como el oro es del interés del público que nada tiene que ver con los mercados, ya fue noticia, y es allí donde pierde valor.

Finalmente, las declaraciones de los funcionarios de la Fed tiñeron de rojo a la bolsa de Nueva York. Los futuros del índice Dow Jones cayeron a mínimos que no tocaba desde el 11 de marzo, y apenas recuperan posiciones antes de la sesión americana de este viernes.

Como cada primer viernes de mes, a las 8:30 del este se publicarán las nóminas de empleo no agrícolas de marzo. Al respecto, se espera la creación de unos 205 mil puestos de trabajo el mes pasado aunque, como siempre lo mencionamos en este espacio, ese consenso no tiene valor alguno. Con el dólar al alza como lo estamos viendo, es altísimamente probable que la cifra publicada sea muy superior a lo esperado, ayudando al billete apenas se conozca el dato. El lector puede verificar estas anomalías: cualquier calendario de noticias tiene las cifras anteriores, las esperadas y las publicadas. Con el dólar a la baja, la cifra publicada siempre queda muy por debajo de lo esperado y viceversa. No es necesario ir muchos años atrás, tome los informes desde 2021 a la fecha.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El oro no se relaja

Hola Amigos, buen día. Después de caer casi 1000 puntos, los futuros del índice Dow Jones recuperaron terreno en la tarde del martes. Los datos de vacantes de empleo, conocidos a primera hora en la sesión americana, quedaron en línea con lo esperado, y apenas por encima de la medición anterior, por lo que tuvo impacto en la bolsa, aunque no tanto en las divisas principales.

El dólar cayó ligeramente frente al euro, la libra y el yen, aunque la onza de oro, que no encuentra límites, se encaminó a un nuevo máximo histórico en 2276 dólares, valor de cierre en horario americano.

La baja del billete parece obedecer más a motivos técnicos que a fundamentales. Como quedó dicho, las vacantes de empleo no provocaron sorpresas, y el euro rozó 1.0780, donde encontró resistencia en el 38.2% de retroceso de la baja anterior. La moneda única intentó, sin éxito, superar una línea de tendencia bajista medida en el gráfico de 4 horas, por lo que su camino bajista parece reanudarse en las próximas horas. En dicho caso, las zonas de 1.0730 y 1.0695, mínimo del año, aparecerán rápidamente en los cuadros de precios.

La libra esterlina, que había caído con mucha fuerza entre el viernes y el lunes, recuperó algunas posiciones, aún cuando su tendencia de corto plazo se mantiene bajista. El triángulo que presenta en el gráfico de 4 horas muestra una probable baja adicional, con un objetivo cercano a 1.2480. Solo el quiebre de 1.2610 podría invalidad la figura mencionada.

El yen se mueve sin novedades en torno a 151.50, con una tendencia lateral en el gráfico de 4 horas. Los movimientos especulativos a los que hizo referencia el ministro de Finanzas de Japón, Sr. Suzuki, parecen estar preparados para atacar los mínimos del yen que alcanzó la semana pasada en 151.95. Sin embargo, el mismo funcionario afirmó estar listo, como también lo está el Banco de Japón, para intervenir en defensa de su moneda. Por ahora, el yen aparece inoperable.

La onza de oro, como quedó antes mencionado, llegó a un nuevo máximo histórico en 2276 dólares, y apunta directamente a 2300 dólares. Sin embargo, es en el rango entre 2310 y 2320 dólares donde podría encontrar un techo algo más sólido y difícil de superar. La medición de extensiones de Fibonacci medida en el gráfico semanal respecto al último movimiento alcista del metal precioso se fija en dicho valor, tras lo cual podría sobrevenir una corrección bajista importante.

La agenda de este miércoles tiene como informe principal la encuesta de empleos privados a cargo de ADP. El consenso sobre esta cifra es de 149.000 nóminas del sector, por encima de las 140.000 del mes de febrero. Al igual que lo que sucede con las nóminas de empleo, el consenso sobre este informe suele quedar lejos de la cifra finalmente publicada.

A las 10.00 del este será el turno del ISM de servicios. Se espera sin mayores cambios, en 52.7 puntos frente a los 52.6 anteriores, lejos de la zona de 50 puntos que podría marcar una contracción del sector. El impacto sobre el dólar será medido con este informe.

Finalmente, hablará el presidente de la Fed, Sr. Powell, a partir de las 12:10 pm. Los discursos del funcionario suelen tener un efecto inmediato en el dólar, en momentos en que los mercados comienzan a palpitar si el banco central comienza con sus recortes de tipos de interés en junio.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Vacantes de empleo, soporte para el dólar

Hola Amigos, buen día. Una fuerte baja observó la bolsa de Nueva York el lunes en la apertura del mes, ante la publicación del ISM de manufacturas en Estados Unidos. El informe arrojó cifras por encima de lo esperado, quedando por encima de los 50 puntos después de dos años, y marcando, por lo tanto, su entrada en zona de expansión.

La baja de la bolsa obedeció a la presunción de que este informe, junto con los que vienen en la semana, pueden anticipar una demora en los recortes de tipos de interés por parte de la Fed. Los mercados esperan, hasta el momento, que en junio comiencen estos recortes.

Los rendimientos de los Bonos del Tesoro se dispararon por encima de 4.3% en las Notas a 10 años, llegando su nivel más alto desde el 15 de marzo. Similar comportamiento ofrecieron las Notas a 2 años.

En el mercado de divisas, el euro retrocedió con fuerza a la zona de 1.0730, nivel que no tocaba desde el 16 de febrero pasado, y que lo sitúa cerca de su mínimo anual en 1.0695, que tocó el mismo mes. La moneda única presenta una marcada tendencia bajista tanto en el gráfico diario como en el de 4 horas, aunque este muestra una fuerte sobreventa, que podría limitar su caída para las próximas horas. El mínimo anual mencionado aparece ahora vulnerable, y su quiebre llevaría al euro a la zona de 1.0630.

La libra esterlina, en tanto, cayó fuerte ante el dólar el lunes, llegando a su mínimo desde el 14 de febrero pasado. La baja de la libra puede extenderse más aún, dado que cumplió parcialmente con un triángulo de continuación de tendencia apreciable en el gráfico de 4 horas, cuyo objetivo se ubica en 1.2490. La sobreventa que presenta la libra podría generar una corrección al alza antes de retomar su movimiento bajista.

El yen vuelve a acercarse a su mínimo de 34 años que tocó la semana pasada en 151.95, con una caída que se aceleró una vez conocidos los datos de Estados Unidos antes mencionados. Una baja adicional del yen no puede descartarse, aunque suenan fuerte los rumores de intervención por parte de las autoridades de Japón, que podrían limitar la caída de la moneda nipona. La zona de 151.95 aparece nuevamente en el horizonte para las próximas horas.

El oro volvió a tocar un nuevo máximo histórico, esta vez en 2266 dólares, tras lo cual inició una lenta corrección bajista. Pese a la marcada sobrecompra que muestra, la onza mantiene su potencial alcista sin fisuras, y solo el quiebre de 2190 dólares cambiaría su actual sesgo. La zona de 2315 dólares es el objetivo de máxima de su rally actual, donde confluyen varias mediciones de expansión de Fibonacci medidas en los gráficos semanal, diario y de 4 horas.

El calendario de noticias de este martes incluye un dato clave: las vacantes de empleo en Estados Unidos. La previa del dato habla de unos 8.8 millones de vacantes, apenas por encima de la medición anterior. Si se cumple el pronóstico, el dólar podría volver a reaccionar al alza. Este informe, que tomó especial relevancia en los últimos meses, es el primero de una serie de datos vinculados al mercado laboral que incluye, el miércoles, la encuesta ADP de empleos privados, y las nóminas de empleo no agrícolas que, junto a la tasa de desempleo, se conocerá el viernes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Datos de empleo y Powell, claves de la semana

Hola Amigos, buen día. Se inicia el segundo trimestre de 2024, después de un mes de marzo que dejó al dólar como ganador ante las monedas principales. En verdad, las ganancias del billete se aceleraron el mes pasado, pero ya desde principio de 2024 cambió su tendencia bajista de entonces, apuntando al alza para la primera semana de abril.

El euro dejó una pálida imagen sobre el final de marzo, debajo de 1.0800. La amplitud de precios de los pares principales es, de todos modos, especialmente estrecha en estos tiempos. En 2023, el mínimo y el máximo estuvieron separados por 800 puntos, y en los primeros meses de 2024 la amplitud fue menor a 400 puntos, con un máximo en 1.1038, y un mínimo en 1.0694. La libra esterlina siempre mueve algo más, aunque su dirección coincidió con la del euro prácticamente punto a punto. El yen fue la excepción: su caída, previsible hasta cierto punto, se extendió a mínimos de 34 años la semana pasada.

Los mensajes algo ambiguos que envía la Fed motivaron este crecimiento del dólar. El presidente Powell enfatizó a mediados de 2023 que no habría más aumentos de tipos de interés, y desde entonces los mercados se han dedicado a especular en cuanto a la fecha de los primeros recortes.

Los datos conocidos en enero y febrero quedaron por encima de lo esperado, favoreciendo al dólar, y cubriendo a la Fed de cometer el error de recortar los tipos de manera prematura. Powell y el resto del Comité se mostraron algo más duros en las últimas semanas, si bien en la reunión de política monetaria el presidente dejó abierta la puerta para un recorte en el corto plazo.

Las chances de que este ciclo comience en junio se han acrecentado en los últimos días, dejando de lado la reunión de mayo, en la que se descuenta no habrá cambios.

La decisión de la Fed es por demás significativa. Un recorte del banco central le daría via libre al resto de las entidades principales, como el BCE y el BoE para actuar en la misma dirección. Algunos países ya comenzaron los recortes, ante una baja sensible de la inflación.

En Estados Unidos, la montaña de dinero emitido entre 2020 y 2021 tapó cualquier dificultad del mercado laboral y del consumo. De allí es que el rescate del balance de la Fed sea mucho más importante que la tasa de interés.

La primera semana del mes estará cubierta de informes referidos al empleo. Las vacantes de marzo inauguran estos datos, seguidos por la encuesta ADP de empleos privados, cerrando las nóminas de empleo no agrícolas el viernes, en simultáneo con la tasa de desempleo y las ganancias promedio por hora.

Además, se conocerán las cifras de ISM de manufacturas y servicios (la primera este lunes a las 10:00 del este), en tanto el presidente Powell hablará el miércoles al mediodía.

Para este lunes se espera una gran actividad, después del fin de semana de Pascua. El euro podría recuperarse si logra superar 1.0830, algo difícil, en momentos que presenta una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, con un primer soporte en 1.0765, seguido de 1.0730.

La libra esterlina, en tanto, quedó en mejor posición que el euro el viernes, aunque la formación de un triángulo en el gráfico de 4 horas, cuya tendencia es claramente bajista, podría determinar una caída de la moneda británica a mediados de la semana. El objetivo de la figura se acerca a 1.2500.

Respecto al yen, se mueve con suma cautela por encima de 151.00, y con una alta probabilidad de intervención por parte de las autoridades financieras de Japón, y del BoJ. El espectáculo que brinda el mercado en este par es lamentable. Las idas y vueltas del precio hasta la zona de 152.00, donde se disparan intervenciones efímeras le quitan potencial para operar al yen, que parece moverse en un partido de tenis de mesa. Es mejor dejar del lado al yen hasta que se aclare la situación.

Respecto a la onza de oro, cerró la semana en un nuevo máximo histórico en 2232 dólares, y podría extender sus ganancias durante unas cuantas horas. La sobrecompra, más la memoria del mercado que muestra claramente como después de un máximo sin fundamentos llega una caída importante, apuntan a que desde la zona de 2260 / 2280 dólares, se produzca tal baja.

Finalmente, la bolsa de Nueva York sigue de fiesta, en parte justificada. Las acciones de tecnología brillan, acompañadas por las del Dow Jones y el S&P 500. Por ahora, no se vislumbran cambios de tendencia, más allá de alguna corrección bajista puntual.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Oro y yen bajo la lupa

En los mercados se producen situaciones poco explicables desde lo que debería ser la lógica que les da razón de ser: la oferta y la demanda, sin otros condimentos. En los últimos tiempos se han multiplicado las circunstancias insólitas en torno a varios activos de gran relevancia, como el oro y el yen. Se trata, nada menos, que de dos activos que tradicionalmente han actuado como refugio ante situaciones de crisis, con los inversores volcándose a los mismos hasta que la tormenta pase.

Claro que esto no es nuevo. Paradójicamente, el franco suizo, que también suele ser tenido en cuenta como protección ante crisis, sufrió un golpe en la confianza de la que gozaba en enero de 2015. Aunque las razones fueron bastante más claras y explícitas.

El Banco Nacional de Suiza había anclado al franco respecto al euro en un rango de 1.20 a 1.25 en septiembre de 2011, buscando alejar a los inversores que se volcaban a la compra de francos, en épocas de gran incertidumbre cuando el mundo salía de la crisis de 2008 y 2009. En forma imprevista, el 15 de enero de 2015, el BNS “desancló” al franco, generando una apreciación inmediata de la moneda helvética no solo ante el euro, sino ante el dólar, contra el cual comenzaba a cotizar libremente de nuevo.

Las consecuencias fueron la caída de varias entidades que estaban en contra del franco, con pérdidas totales para sus clientes y pase de manos de varios brókers minoristas, que perdieron de inmediato su valor de mercado. Después de este episodio, varias regulaciones cambiaron y se supone que desde allí no debería ocurrir algo semejante.

El franco nunca más volvió a gozar de la confianza plena de los inversores. Si bien se trata de una de las monedas principales, el lector podrá verificar la poca información que se brinda en los medios especializados sobre esta divisa, justamente porque los operadores prefieren trabajar con el euro, que durante muchos años actuó como “moneda espejo” del franco.

Lo que está aconteciendo con la onza de oro en estos días luce mucho más turbio aún. Sin noticias que lo ameriten, el oro sigue batiendo récords máximos históricos. Desde inicios de octubre, cuando se desató el conflicto bélico entre Israel y Franja de Gaza, el oro ganó poco más de 400 dólares. De ellos, 200 los ganó en marzo.

Las crónicas financieras justifican alegremente estos movimientos en la “búsqueda de refugio”, “apetito de riesgo” y términos similares. La realidad pasa por otro lado. El mercado del oro es pequeño en comparación con otros mercados, y el metal es manipulable, sobre todo en días de bajo volumen.

Los 50 dólares que ganó el oro el jueves, con el dólar creciendo, los rendimientos de los bonos del Tesoro que actúan a contramano de la onza también al alza, y el yen muy débil aparecen como un regalo que alguien se hizo a sí mismo, quitando credibilidad al resto de los inversores. Muchos de ellos habrán comprado oro en el máximo, y seguramente podrán obtener alguna ganancia. Pero convendrá avisarles que cuando el volumen de compras disminuya, quienes lo llevaron a los niveles actuales lo desplomarán sin más. Y en minutos.

El otro activo en cuestión es el yen. Una moneda siempre buscada por su solidez, acaba de tocar mínimos de 34 años en las cercanías de 152. Las autoridades de Japón (Gobierno y banco central) afirman estar listos para intervenir para preservar el valor del yen si es necesario.

Las continuas intervenciones verbales hacen bambolear al yen en su favor en movimientos de 50, 60, 100 puntos en segundos, que se revierten en pocos minutos, generando un ida y vuelta permanente que lo único que muestra es la medición de fuerzas entre los bancos que venden yenes, y las autoridades que lo hacen crecer.

No hay mercado que pueda contra un banco central si este actúa con decisión. Probablemente, por motivos políticos y por compromisos con otras entidades, el BoJ actúa como lo está haciendo. Por ahora no ha logrado más que frenar los golpes de mercado contra el yen en los niveles mencionados. Pero que sí logró con creces es lesionar la confianza de los inversores, que ven en sus gráficos una constante pelea entre bancos, de la cual son convidados de piedra.

Yendo a lo que puede suceder en las próximas horas, se espera el dato de inflación por consumo en Estados Unidos, un informe que es muy esperado por los operadores, y que probablemente tenga mayor impacto el lunes. Este viernes, por el festivo largo de Semana Santa, el efecto sobre el dólar, que llega muy fortalecido ante el euro, la libra y el yen, será limitado.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

PBI y desempleo, claves en un día calmo

Hola Amigos, buen día. La sesión del miércoles no quedará en el recuerdo por los movimientos de los mercados, que han sido realmente escasos. El dólar mantuvo el dominio en todos los frentes, con el euro rozando nuevamente 1.0800, y la libra esterlina 1.2600.

A primera hora, el yen llegó a un mínimo que no tocaba desde 1990, en 151.96, tras lo cual se produjeron algunas intervenciones verbales por parte de las autoridades del Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas de ese país. La moneda nipona recuperó unos 100 puntos desde entonces, aunque volvió a caer ligeramente en la tarde de Nueva York.

La actividad de estos próximos días se verá reducida por el festivo de Semana Santa en buena parte del mundo. Sin embargo, se conocerán algunos informes importantes que pueden tener un fuerte impacto en el dólar.

Este jueves se publicarán el PBI final del cuarto trimestre de 2023, y las peticiones semanales de subsidio por desempleo, ambos a las 8:30 del este. Sobre el primer dato, se espera un crecimiento del 3.2%, en línea con la medición anterior. Sobre las peticiones, un ligero crecimiento que no tendrá mayor importancia, ante la solidez del mercado laboral.

Más tarde será el turno de las ventas pendientes de viviendas y el índice final de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. Estas cifras pueden volcar la tendencia del día en forma decisiva, en especial la segunda, que se conocerá a las 10:00 del este.

El euro llega débil a esta instancia, sin poder superar claramente 1.0830, y con una perspectiva bajista de corto plazo. La moneda única no encuentra incentivos para alejarse de sus niveles actuales, y es probable que permanezca en esta zona durante gran parte del día. El viernes, con el deflactor de inflación en Estados Unidos, otra podría ser la historia. Al momento, el euro cotiza a 1.0790, con una tendencia claramente bajista del gráfico de 4 horas, por lo que al quiebre de 1.0775, mínimo del día, puede estirar sus pérdidas a 1.0730.

La libra esterlina recupera tímidamente posiciones, cotizando a 1.2617, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, y un primer soporte en 1.2585, mínimo diario. El quiebre del mismo encaminará a la libra a 1.2550, siguiente nivel importante de soporte. Al alza, 1.2650 será la resistencia a seguir.

El yen cotiza a 151.35 ante el dólar, y mantiene una clara tendencia bajista de corto plazo. Sin embargo, la chance de una intervención hace inoportuno vender yenes en los valores actuales. Quebrando 151.00, la moneda nipona podría apuntar a 150.50, siendo el soporte a considerar para las próximas horas.

El oro se acerca nuevamente a su máximo histórico de 2222 dólares del 21 de marzo, sin noticias que lo ameriten. Es altamente probable que supere tal nivel, de manera contundente pero efímera en el tiempo, tras lo cual podría caer de manera decisiva. Con los rendimientos de los bonos del Tesoro creciendo y el yen mínimos de 34 años, solo un movimiento especulativo lleva a la onza al nivel actual. La falta de volumen de operaciones podría generar una salida de dichos fondos, que desplomarán al oro.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.