Hola Amigos, buen día. El mercado de divisas se encuentra en una suerte de pausa desde el lunes por la tarde, a la espera del comunicado de política monetaria de la Fed, que se conocerá el miércoles pasado el mediodía de Nueva York.
Esta situación no sorprende. El dólar se ha mostrado oscilante en los últimos tiempos, aunque creció con fuerza durante las última dos semanas, prácticamente desde el inicio del enfrentamiento en Medio Oriente.
Así, el euro llegó a mínimos de 8 meses, de los que tímidamente comienza a alejarse al alza. Sin embargo, le hará falta superar 1.1530 en primer término, y después quebrar 1.1630, empresa nada fácil, para retomar una tendencia alcista que abandonó la semana pasada, siempre hablando en términos de gráficos diarios. La libra esterlina atraviesa un proceso similar. Después de apuntar a 1.4000 no tanto tiempo atrás, ahora intenta mantenerse por encima de 1.3100.
Tanto el euro como la libra sufrirán un fuerte impacto el jueves, cuando el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra den a conocer sus respectivos comunicados de política monetaria. Se espera que ambas entidades mantengan sus tipos de interés sin cambios.
Pero el protagonismo no lo tienen los bancos centrales en esta semana clave. Sí lo tiene el petróleo, cuyos movimientos condicionan al resto de los activos principales. El alza de los futuros del WTI a 120 dólares a inicios de la semana pasada fue evidentemente una manipulación de ciertos sectores. Clara muestra de ello fue que, pocas horas después, cuando el presidente Trump afirmó que el combate en Medio Oriente estaba prácticamente terminado, de 120 dólares bajó a 80 dólares. Todo en menos de un día.
Cuando, cada tanto, desde esta columna sugerimos no operar determinados activos, sobre todo cuando están en el centro de la escena, es por estas cosas. Si ciertos bancos están en condiciones de mover al alza y a la baja al petróleo en un 30% en minutos, imagine lo que pueden hacer con su cuenta de inversión.
Las implicancias del alza del petróleo, que al momento cotiza a 97.60 dólares, serán importantes. La primera es que la Fed, y el resto de los bancos centrales, no podrán recortar sus respectivas tasas de interés ante una inflación que, sin distinción de latitud alguna, ya está creciendo. Estas novedades se conocerán el mes próximo. Y para estas entidades nada hay más cómodo que sentirse víctimas de un fenómeno ajeno a sus responsabilidades. Sucedió en 2020 cuando emitieron en algunos casos medio PBI, generando una inflación desbordada desde mediados de 2021 en adelante. Inflación que aun hoy, 5 años después, no han logrado dominar del todo.
Terminando con el petróleo, es bueno resaltar que técnicamente hay una figura de hombro cabeza hombro en el gráfico de 4 horas (aun en formación) que puede determinar su destino para los próximos días. Una baja sustancial del precio anticipará el final de la parte más virulenta de este conflicto en Medio Oriente, algo que desde las noticias que se van conociendo a diario aun no se percibe.
Respecto a las monedas principales, el euro mantiene una tendencia bajista importante, aunque el quiebre de 1.1530, con una posterior aceleración, podría darle aire de cara a estos dos días clave para su futuro inmediato. La llegada a 1.1565 será determinante.
La libra esterlina cotiza a 1.3328 frente al dólar, y la superación de 1.3340, cerca del precio actual, podría extender sus ganancias a 1.3380, nivel que le costará superar. La bandera que ha formado en el gráfico de 4 horas augura un buen día para la moneda británica.
En cuanto al yen, cotiza a 159.14, con una tendencia que no lo favorece para las próximas horas. El alto precio del petróleo, un dólar relativamente firme en todos los frentes, y la próxima reunión del Banco de Japón, que dejará sin límite de tiempo la tasa en el 0.75% actual es un cocktail imposible de vencer para el pobre yen, tan devaluado en los últimos años que ni siquiera es tomado como activo de refugio, como hubiera sucedido en circunstancias similares en otros tiempos.
La onza de oro se mueve en torno a los 5015 dólares. Su tendencia de corto plazo es bajista, aunque está dando algunos indicios de crecimiento para el resto del día. Le costará superar 5050 dólares en una primera instancia, y más arriba 5150 dólares para retomar su esplendor, que perdió con el inicio de la crisis en Medio Oriente, justamente cuando los pronósticos iban en sentido contrario.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.