Dato de empleos, con fuerte expectativa

Hola Amigos, buen día. Dos altos funcionarios de la Fed se expresaron el jueves en materia de política monetaria, poniendo en duda cualquier recorte de tipos de interés en los próximos meses. El argumento principal pasa por una inflación que no cae en la forma que el banco central desea, y se mantiene muy lejos de los objetivos del 2% anual.

El dólar recuperó sus pérdidas ante el euro, y la moneda única apenas logra sostenerse por encima de 1.0830, después de llegar a un máximo de dos semanas en la víspera, superando 1.0870. El euro deberá superar ahora 1.0865 para extender sus ganancias de los días previos al jueves, aunque esta posibilidad parece poco viable. Todo parece indicar que la zona de 1.0800 será vulnerada nuevamente en las próximas horas.

La libra esterlina también cae en estas horas, y apunta a 1.2600 como primer soporte. Dicha zona también aparece como de fácil quiebre, y la zona de 1.2550 aparecerá pronto en el horizonte. Solo la superación de 1.2650, zona del máximo diario, podría cambiar el panorama de la moneda británica de cara a la sesión americana.

El yen, por su parte, recupera posiciones muy modestamente, y si bien llegó a 150.80 en su mejor nivel en varios días en horario asiático, mientras transcurre la sesión europea de este viernes vuelve a retroceder, cotizando a 151.35. La zona de los mínimos de 34 años que tocó días atrás en 151.95 vuelve a ser el objetivo del par USD/JPY para el resto del día. El quiebre de 150.80, en cambio, podría darle algo más de fuerza a la moneda nipona.

La onza de oro mantiene un fuerte impulso alcista, habiendo superado 2300 dólares el jueves. La corrección posterior, que la llevó a 2267 dólares en la sesión asiática, no alcanza para cambiar su sesgo de corto plazo. La aparición del oro en los titulares de noticias no vinculadas al mundo financiero parece anticipar una caída del mismo. Cuando un activo como el oro es del interés del público que nada tiene que ver con los mercados, ya fue noticia, y es allí donde pierde valor.

Finalmente, las declaraciones de los funcionarios de la Fed tiñeron de rojo a la bolsa de Nueva York. Los futuros del índice Dow Jones cayeron a mínimos que no tocaba desde el 11 de marzo, y apenas recuperan posiciones antes de la sesión americana de este viernes.

Como cada primer viernes de mes, a las 8:30 del este se publicarán las nóminas de empleo no agrícolas de marzo. Al respecto, se espera la creación de unos 205 mil puestos de trabajo el mes pasado aunque, como siempre lo mencionamos en este espacio, ese consenso no tiene valor alguno. Con el dólar al alza como lo estamos viendo, es altísimamente probable que la cifra publicada sea muy superior a lo esperado, ayudando al billete apenas se conozca el dato. El lector puede verificar estas anomalías: cualquier calendario de noticias tiene las cifras anteriores, las esperadas y las publicadas. Con el dólar a la baja, la cifra publicada siempre queda muy por debajo de lo esperado y viceversa. No es necesario ir muchos años atrás, tome los informes desde 2021 a la fecha.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El oro no se relaja

Hola Amigos, buen día. Después de caer casi 1000 puntos, los futuros del índice Dow Jones recuperaron terreno en la tarde del martes. Los datos de vacantes de empleo, conocidos a primera hora en la sesión americana, quedaron en línea con lo esperado, y apenas por encima de la medición anterior, por lo que tuvo impacto en la bolsa, aunque no tanto en las divisas principales.

El dólar cayó ligeramente frente al euro, la libra y el yen, aunque la onza de oro, que no encuentra límites, se encaminó a un nuevo máximo histórico en 2276 dólares, valor de cierre en horario americano.

La baja del billete parece obedecer más a motivos técnicos que a fundamentales. Como quedó dicho, las vacantes de empleo no provocaron sorpresas, y el euro rozó 1.0780, donde encontró resistencia en el 38.2% de retroceso de la baja anterior. La moneda única intentó, sin éxito, superar una línea de tendencia bajista medida en el gráfico de 4 horas, por lo que su camino bajista parece reanudarse en las próximas horas. En dicho caso, las zonas de 1.0730 y 1.0695, mínimo del año, aparecerán rápidamente en los cuadros de precios.

La libra esterlina, que había caído con mucha fuerza entre el viernes y el lunes, recuperó algunas posiciones, aún cuando su tendencia de corto plazo se mantiene bajista. El triángulo que presenta en el gráfico de 4 horas muestra una probable baja adicional, con un objetivo cercano a 1.2480. Solo el quiebre de 1.2610 podría invalidad la figura mencionada.

El yen se mueve sin novedades en torno a 151.50, con una tendencia lateral en el gráfico de 4 horas. Los movimientos especulativos a los que hizo referencia el ministro de Finanzas de Japón, Sr. Suzuki, parecen estar preparados para atacar los mínimos del yen que alcanzó la semana pasada en 151.95. Sin embargo, el mismo funcionario afirmó estar listo, como también lo está el Banco de Japón, para intervenir en defensa de su moneda. Por ahora, el yen aparece inoperable.

La onza de oro, como quedó antes mencionado, llegó a un nuevo máximo histórico en 2276 dólares, y apunta directamente a 2300 dólares. Sin embargo, es en el rango entre 2310 y 2320 dólares donde podría encontrar un techo algo más sólido y difícil de superar. La medición de extensiones de Fibonacci medida en el gráfico semanal respecto al último movimiento alcista del metal precioso se fija en dicho valor, tras lo cual podría sobrevenir una corrección bajista importante.

La agenda de este miércoles tiene como informe principal la encuesta de empleos privados a cargo de ADP. El consenso sobre esta cifra es de 149.000 nóminas del sector, por encima de las 140.000 del mes de febrero. Al igual que lo que sucede con las nóminas de empleo, el consenso sobre este informe suele quedar lejos de la cifra finalmente publicada.

A las 10.00 del este será el turno del ISM de servicios. Se espera sin mayores cambios, en 52.7 puntos frente a los 52.6 anteriores, lejos de la zona de 50 puntos que podría marcar una contracción del sector. El impacto sobre el dólar será medido con este informe.

Finalmente, hablará el presidente de la Fed, Sr. Powell, a partir de las 12:10 pm. Los discursos del funcionario suelen tener un efecto inmediato en el dólar, en momentos en que los mercados comienzan a palpitar si el banco central comienza con sus recortes de tipos de interés en junio.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Vacantes de empleo, soporte para el dólar

Hola Amigos, buen día. Una fuerte baja observó la bolsa de Nueva York el lunes en la apertura del mes, ante la publicación del ISM de manufacturas en Estados Unidos. El informe arrojó cifras por encima de lo esperado, quedando por encima de los 50 puntos después de dos años, y marcando, por lo tanto, su entrada en zona de expansión.

La baja de la bolsa obedeció a la presunción de que este informe, junto con los que vienen en la semana, pueden anticipar una demora en los recortes de tipos de interés por parte de la Fed. Los mercados esperan, hasta el momento, que en junio comiencen estos recortes.

Los rendimientos de los Bonos del Tesoro se dispararon por encima de 4.3% en las Notas a 10 años, llegando su nivel más alto desde el 15 de marzo. Similar comportamiento ofrecieron las Notas a 2 años.

En el mercado de divisas, el euro retrocedió con fuerza a la zona de 1.0730, nivel que no tocaba desde el 16 de febrero pasado, y que lo sitúa cerca de su mínimo anual en 1.0695, que tocó el mismo mes. La moneda única presenta una marcada tendencia bajista tanto en el gráfico diario como en el de 4 horas, aunque este muestra una fuerte sobreventa, que podría limitar su caída para las próximas horas. El mínimo anual mencionado aparece ahora vulnerable, y su quiebre llevaría al euro a la zona de 1.0630.

La libra esterlina, en tanto, cayó fuerte ante el dólar el lunes, llegando a su mínimo desde el 14 de febrero pasado. La baja de la libra puede extenderse más aún, dado que cumplió parcialmente con un triángulo de continuación de tendencia apreciable en el gráfico de 4 horas, cuyo objetivo se ubica en 1.2490. La sobreventa que presenta la libra podría generar una corrección al alza antes de retomar su movimiento bajista.

El yen vuelve a acercarse a su mínimo de 34 años que tocó la semana pasada en 151.95, con una caída que se aceleró una vez conocidos los datos de Estados Unidos antes mencionados. Una baja adicional del yen no puede descartarse, aunque suenan fuerte los rumores de intervención por parte de las autoridades de Japón, que podrían limitar la caída de la moneda nipona. La zona de 151.95 aparece nuevamente en el horizonte para las próximas horas.

El oro volvió a tocar un nuevo máximo histórico, esta vez en 2266 dólares, tras lo cual inició una lenta corrección bajista. Pese a la marcada sobrecompra que muestra, la onza mantiene su potencial alcista sin fisuras, y solo el quiebre de 2190 dólares cambiaría su actual sesgo. La zona de 2315 dólares es el objetivo de máxima de su rally actual, donde confluyen varias mediciones de expansión de Fibonacci medidas en los gráficos semanal, diario y de 4 horas.

El calendario de noticias de este martes incluye un dato clave: las vacantes de empleo en Estados Unidos. La previa del dato habla de unos 8.8 millones de vacantes, apenas por encima de la medición anterior. Si se cumple el pronóstico, el dólar podría volver a reaccionar al alza. Este informe, que tomó especial relevancia en los últimos meses, es el primero de una serie de datos vinculados al mercado laboral que incluye, el miércoles, la encuesta ADP de empleos privados, y las nóminas de empleo no agrícolas que, junto a la tasa de desempleo, se conocerá el viernes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Datos de empleo y Powell, claves de la semana

Hola Amigos, buen día. Se inicia el segundo trimestre de 2024, después de un mes de marzo que dejó al dólar como ganador ante las monedas principales. En verdad, las ganancias del billete se aceleraron el mes pasado, pero ya desde principio de 2024 cambió su tendencia bajista de entonces, apuntando al alza para la primera semana de abril.

El euro dejó una pálida imagen sobre el final de marzo, debajo de 1.0800. La amplitud de precios de los pares principales es, de todos modos, especialmente estrecha en estos tiempos. En 2023, el mínimo y el máximo estuvieron separados por 800 puntos, y en los primeros meses de 2024 la amplitud fue menor a 400 puntos, con un máximo en 1.1038, y un mínimo en 1.0694. La libra esterlina siempre mueve algo más, aunque su dirección coincidió con la del euro prácticamente punto a punto. El yen fue la excepción: su caída, previsible hasta cierto punto, se extendió a mínimos de 34 años la semana pasada.

Los mensajes algo ambiguos que envía la Fed motivaron este crecimiento del dólar. El presidente Powell enfatizó a mediados de 2023 que no habría más aumentos de tipos de interés, y desde entonces los mercados se han dedicado a especular en cuanto a la fecha de los primeros recortes.

Los datos conocidos en enero y febrero quedaron por encima de lo esperado, favoreciendo al dólar, y cubriendo a la Fed de cometer el error de recortar los tipos de manera prematura. Powell y el resto del Comité se mostraron algo más duros en las últimas semanas, si bien en la reunión de política monetaria el presidente dejó abierta la puerta para un recorte en el corto plazo.

Las chances de que este ciclo comience en junio se han acrecentado en los últimos días, dejando de lado la reunión de mayo, en la que se descuenta no habrá cambios.

La decisión de la Fed es por demás significativa. Un recorte del banco central le daría via libre al resto de las entidades principales, como el BCE y el BoE para actuar en la misma dirección. Algunos países ya comenzaron los recortes, ante una baja sensible de la inflación.

En Estados Unidos, la montaña de dinero emitido entre 2020 y 2021 tapó cualquier dificultad del mercado laboral y del consumo. De allí es que el rescate del balance de la Fed sea mucho más importante que la tasa de interés.

La primera semana del mes estará cubierta de informes referidos al empleo. Las vacantes de marzo inauguran estos datos, seguidos por la encuesta ADP de empleos privados, cerrando las nóminas de empleo no agrícolas el viernes, en simultáneo con la tasa de desempleo y las ganancias promedio por hora.

Además, se conocerán las cifras de ISM de manufacturas y servicios (la primera este lunes a las 10:00 del este), en tanto el presidente Powell hablará el miércoles al mediodía.

Para este lunes se espera una gran actividad, después del fin de semana de Pascua. El euro podría recuperarse si logra superar 1.0830, algo difícil, en momentos que presenta una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, con un primer soporte en 1.0765, seguido de 1.0730.

La libra esterlina, en tanto, quedó en mejor posición que el euro el viernes, aunque la formación de un triángulo en el gráfico de 4 horas, cuya tendencia es claramente bajista, podría determinar una caída de la moneda británica a mediados de la semana. El objetivo de la figura se acerca a 1.2500.

Respecto al yen, se mueve con suma cautela por encima de 151.00, y con una alta probabilidad de intervención por parte de las autoridades financieras de Japón, y del BoJ. El espectáculo que brinda el mercado en este par es lamentable. Las idas y vueltas del precio hasta la zona de 152.00, donde se disparan intervenciones efímeras le quitan potencial para operar al yen, que parece moverse en un partido de tenis de mesa. Es mejor dejar del lado al yen hasta que se aclare la situación.

Respecto a la onza de oro, cerró la semana en un nuevo máximo histórico en 2232 dólares, y podría extender sus ganancias durante unas cuantas horas. La sobrecompra, más la memoria del mercado que muestra claramente como después de un máximo sin fundamentos llega una caída importante, apuntan a que desde la zona de 2260 / 2280 dólares, se produzca tal baja.

Finalmente, la bolsa de Nueva York sigue de fiesta, en parte justificada. Las acciones de tecnología brillan, acompañadas por las del Dow Jones y el S&P 500. Por ahora, no se vislumbran cambios de tendencia, más allá de alguna corrección bajista puntual.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Oro y yen bajo la lupa

En los mercados se producen situaciones poco explicables desde lo que debería ser la lógica que les da razón de ser: la oferta y la demanda, sin otros condimentos. En los últimos tiempos se han multiplicado las circunstancias insólitas en torno a varios activos de gran relevancia, como el oro y el yen. Se trata, nada menos, que de dos activos que tradicionalmente han actuado como refugio ante situaciones de crisis, con los inversores volcándose a los mismos hasta que la tormenta pase.

Claro que esto no es nuevo. Paradójicamente, el franco suizo, que también suele ser tenido en cuenta como protección ante crisis, sufrió un golpe en la confianza de la que gozaba en enero de 2015. Aunque las razones fueron bastante más claras y explícitas.

El Banco Nacional de Suiza había anclado al franco respecto al euro en un rango de 1.20 a 1.25 en septiembre de 2011, buscando alejar a los inversores que se volcaban a la compra de francos, en épocas de gran incertidumbre cuando el mundo salía de la crisis de 2008 y 2009. En forma imprevista, el 15 de enero de 2015, el BNS “desancló” al franco, generando una apreciación inmediata de la moneda helvética no solo ante el euro, sino ante el dólar, contra el cual comenzaba a cotizar libremente de nuevo.

Las consecuencias fueron la caída de varias entidades que estaban en contra del franco, con pérdidas totales para sus clientes y pase de manos de varios brókers minoristas, que perdieron de inmediato su valor de mercado. Después de este episodio, varias regulaciones cambiaron y se supone que desde allí no debería ocurrir algo semejante.

El franco nunca más volvió a gozar de la confianza plena de los inversores. Si bien se trata de una de las monedas principales, el lector podrá verificar la poca información que se brinda en los medios especializados sobre esta divisa, justamente porque los operadores prefieren trabajar con el euro, que durante muchos años actuó como “moneda espejo” del franco.

Lo que está aconteciendo con la onza de oro en estos días luce mucho más turbio aún. Sin noticias que lo ameriten, el oro sigue batiendo récords máximos históricos. Desde inicios de octubre, cuando se desató el conflicto bélico entre Israel y Franja de Gaza, el oro ganó poco más de 400 dólares. De ellos, 200 los ganó en marzo.

Las crónicas financieras justifican alegremente estos movimientos en la “búsqueda de refugio”, “apetito de riesgo” y términos similares. La realidad pasa por otro lado. El mercado del oro es pequeño en comparación con otros mercados, y el metal es manipulable, sobre todo en días de bajo volumen.

Los 50 dólares que ganó el oro el jueves, con el dólar creciendo, los rendimientos de los bonos del Tesoro que actúan a contramano de la onza también al alza, y el yen muy débil aparecen como un regalo que alguien se hizo a sí mismo, quitando credibilidad al resto de los inversores. Muchos de ellos habrán comprado oro en el máximo, y seguramente podrán obtener alguna ganancia. Pero convendrá avisarles que cuando el volumen de compras disminuya, quienes lo llevaron a los niveles actuales lo desplomarán sin más. Y en minutos.

El otro activo en cuestión es el yen. Una moneda siempre buscada por su solidez, acaba de tocar mínimos de 34 años en las cercanías de 152. Las autoridades de Japón (Gobierno y banco central) afirman estar listos para intervenir para preservar el valor del yen si es necesario.

Las continuas intervenciones verbales hacen bambolear al yen en su favor en movimientos de 50, 60, 100 puntos en segundos, que se revierten en pocos minutos, generando un ida y vuelta permanente que lo único que muestra es la medición de fuerzas entre los bancos que venden yenes, y las autoridades que lo hacen crecer.

No hay mercado que pueda contra un banco central si este actúa con decisión. Probablemente, por motivos políticos y por compromisos con otras entidades, el BoJ actúa como lo está haciendo. Por ahora no ha logrado más que frenar los golpes de mercado contra el yen en los niveles mencionados. Pero que sí logró con creces es lesionar la confianza de los inversores, que ven en sus gráficos una constante pelea entre bancos, de la cual son convidados de piedra.

Yendo a lo que puede suceder en las próximas horas, se espera el dato de inflación por consumo en Estados Unidos, un informe que es muy esperado por los operadores, y que probablemente tenga mayor impacto el lunes. Este viernes, por el festivo largo de Semana Santa, el efecto sobre el dólar, que llega muy fortalecido ante el euro, la libra y el yen, será limitado.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

PBI y desempleo, claves en un día calmo

Hola Amigos, buen día. La sesión del miércoles no quedará en el recuerdo por los movimientos de los mercados, que han sido realmente escasos. El dólar mantuvo el dominio en todos los frentes, con el euro rozando nuevamente 1.0800, y la libra esterlina 1.2600.

A primera hora, el yen llegó a un mínimo que no tocaba desde 1990, en 151.96, tras lo cual se produjeron algunas intervenciones verbales por parte de las autoridades del Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas de ese país. La moneda nipona recuperó unos 100 puntos desde entonces, aunque volvió a caer ligeramente en la tarde de Nueva York.

La actividad de estos próximos días se verá reducida por el festivo de Semana Santa en buena parte del mundo. Sin embargo, se conocerán algunos informes importantes que pueden tener un fuerte impacto en el dólar.

Este jueves se publicarán el PBI final del cuarto trimestre de 2023, y las peticiones semanales de subsidio por desempleo, ambos a las 8:30 del este. Sobre el primer dato, se espera un crecimiento del 3.2%, en línea con la medición anterior. Sobre las peticiones, un ligero crecimiento que no tendrá mayor importancia, ante la solidez del mercado laboral.

Más tarde será el turno de las ventas pendientes de viviendas y el índice final de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. Estas cifras pueden volcar la tendencia del día en forma decisiva, en especial la segunda, que se conocerá a las 10:00 del este.

El euro llega débil a esta instancia, sin poder superar claramente 1.0830, y con una perspectiva bajista de corto plazo. La moneda única no encuentra incentivos para alejarse de sus niveles actuales, y es probable que permanezca en esta zona durante gran parte del día. El viernes, con el deflactor de inflación en Estados Unidos, otra podría ser la historia. Al momento, el euro cotiza a 1.0790, con una tendencia claramente bajista del gráfico de 4 horas, por lo que al quiebre de 1.0775, mínimo del día, puede estirar sus pérdidas a 1.0730.

La libra esterlina recupera tímidamente posiciones, cotizando a 1.2617, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, y un primer soporte en 1.2585, mínimo diario. El quiebre del mismo encaminará a la libra a 1.2550, siguiente nivel importante de soporte. Al alza, 1.2650 será la resistencia a seguir.

El yen cotiza a 151.35 ante el dólar, y mantiene una clara tendencia bajista de corto plazo. Sin embargo, la chance de una intervención hace inoportuno vender yenes en los valores actuales. Quebrando 151.00, la moneda nipona podría apuntar a 150.50, siendo el soporte a considerar para las próximas horas.

El oro se acerca nuevamente a su máximo histórico de 2222 dólares del 21 de marzo, sin noticias que lo ameriten. Es altamente probable que supere tal nivel, de manera contundente pero efímera en el tiempo, tras lo cual podría caer de manera decisiva. Con los rendimientos de los bonos del Tesoro creciendo y el yen mínimos de 34 años, solo un movimiento especulativo lleva a la onza al nivel actual. La falta de volumen de operaciones podría generar una salida de dichos fondos, que desplomarán al oro.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Euro, libra y yen, en peligro

Hola Amigos, buen día. En medio de una semana que hasta el momento ha dejado poco para el análisis, el dólar vuelve a ganar terreno ante las monedas principales. El euro logró cerrar el martes apenas por encima de 1.0830, que ahora aparece como un soporte firme, pero delicado: su quiebre definitivo podría hacer trastabillar a la moneda única por debajo de los mínimos de la semana pasada en 1.0796.

Algo similar ocurre con la libra. Con gráficos de 4 horas prácticamente calcados, la moneda británica vuelve a apuntar a 1.2600, nivel cuyo quiebre podría acelerar su caída. En los últimos días, en especial desde el jueves pasado cuando el Banco de Inglaterra dejó abiertas las puertas para un recorte de tipos de interés en los próximos meses, la libra se vio presionada a la baja, pese a que hace menos de dos semanas circulaba por encima de 1.2900.

Apropósito, parece acercarse el momento de hablar de otra guerra de monedas. Si la Fed, el BoE y el BCE recortan tipos de interés en simultáneo: ¿cuál de las monedas (dólar, libra esterlina y euro) quedará en pié?

Respecto al yen, se mantiene en posición bajista muy marcada, cerca de sus mínimos del año en 151.85, que es apenas unos puntos debajo del mínimo de 35 años que tocó en octubre de 2022 en 151.90. Los movimientos de especulación en torno al yen no cesan. El Banco de Japón aumentó la tasa de interés la semana pasada, con el mismo efecto que si la hubiera recortado. Japón advierte que puede intervenir en cualquier momento para preservar el valor de su moneda. A la larga, esto es lo que creemos va a ocurrir.

La onza de oro volvió a crecer con fuerza el martes, para igualar la que fuera marca máxima histórica el 8 de marzo en 2195 dólares. Sin noticias que lo justifique, la onza cayó luego más de 20 dólares, algo que se vincula a la especulación entre formadores de precios más que al comercio de oro en sí mismo. De escaso volumen y, por lo tanto, con un precio manipulable, el oro ha pasado de ser de un activo de refugio a un instrumento saponáceo, con movimientos imposibles de descifrar aún en plazos muy cortos.

En la bolsa de Nueva York, el índice Dow Jones se aleja de sus máximos de la semana pasada, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. El S&P 500 también apunta a la baja, con mayor acento, al igual que el Nasdaq 100. El S&P 500 mantiene un gap que no cubrió por debajo de los 5000 puntos.

La ausencia de datos importantes este miércoles hará que los mercados se muevan con cautela. Si bien habrá menor volumen por la Semana Santa, los datos de inflación por consumo (deflactor de inflación) previstos para el viernes ya son motivo de especulación por parte de los inversores.

Cabe acotar que ante el cierre de un trimestre, se desarman gran cantidad de posiciones, y que el dólar puede presentar movimientos de gran amplitud desde ahora y hasta el cierre de la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El dólar no cede, y llegan informes importantes

Hola Amigos, buen día. La sesión del lunes resultó apática en los mercados financieros, con movimientos muy escasos en los activos principales. El dólar se mantuvo sin cambios relevantes en sus cruces más importantes, con un ligero repunte del euro y la libra esterlina, en tanto el yen no ofreció variaciones.

La bolsa de Nueva York retrocedió en sus índices principales, con una marcada baja del Dow Jones, y una estabilización del S&P 500 y el Nasdaq 100. De todas formas, estos índices mantienen señales alcistas muy marcadas en el corto plazo, después del comunicado de la Fed de la semana pasada.

El calendario de noticias presenta este martes una serie de informes de cierta relevancia. A las 8:30 del este será el turno de las órdenes de bienes durables, dato rezagado, pero que suele tener un impacto medio en los mercados.

A las 10:00, en tanto, se conocerá el índice de confianza del consumidor del Conference Board, un conglomerado de datos que marca a las claras las expectativas de los consumidores, en diversas materias. Las más importantes, lógicamente, son la variable del empleo y la inflación. Sobre esta última recae la dosis de optimismo de quienes creen que la medición de este mes será ligeramente superior a la de febrero.

Por el momento, el dólar se ha comportado sin fisuras ante las monedas europeas y el yen. El euro encontró el viernes un soporte en 1.0805, 61.8% de retroceso de su alza anterior medida en el gráfico diario, y su ligera recuperación parece más técnica que derivada de noticias, que no las hubo. La superación de 1.0855 podría extender las modestas ganancias del euro, para acercarse en dicho caso a la zona de 1.0900.

La libra esterlina, en tanto, recuperó casi 80 puntos de sus grandes pérdidas de la semana pasada, que se acentuaron el jueves con los anuncios de política monetaria del Banco de Inglaterra. La superación de 1.2660 podría darle impulso alcista a la moneda británica para apuntar a 1.2700, próxima resistencia de importancia. De todas formas, la tendencia de la libra se mantiene bajista en el corto plazo.

El yen sigue muy débil, en la zona de 151.40, mientras crecen los rumores de intervención por parte de las autoridades de Japón. Pese al alza de tipos de interés por parte del BoJ, la moneda nipona volvió a depreciarse, para rozar sus mínimos de octubre de 2022 en 151.90. En el cruce USD/JPY prima la cautela, ante la chance cada día más cierta de que finalmente una intervención le de impulso al yen; en las últimas dos oportunidades, recuperó más de 1500 puntos.

En cuanto a la onza de oro, cotiza a 2171 dólares, con una baja modesta de 10 dólares durante la sesión del lunes. El metal precioso mantiene una tendencia alcista de corto plazo que recién perdería debajo de 2100 dólares, nivel muy lejano del actual. La zona de 2195 se ve cerca, como también su superación en el corto plazo, si el dólar no logra consolidar sus ganancias.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Nada detiene al dólar

Hola Amigos, buen día. Los bancos centrales se han expresado la semana pasada, y lo sucedido registra pocos antecedentes: mientras la Fed y el Banco de Inglaterra dejaron sin cambios su tasa de interés, como también lo había hecho el Banco Central Europeo unos días antes, el Banco Nacional de Suiza recortó la misma, del 1.75 al 1.5%, mientras el Banco de Japón la aumentó, del -0.1 al 0%.

Esta llamativa divergencia entre los bancos centrales que forma un pequeño grupo de entidades que suele marcar el camino de las demás responde a una actualidad distinta entre sus respectivas economías. Si bien tanto Suiza como Japón presentan cifras de inflación que serían la envidia de Estados Unidos o Reino Unido, el BNS juzgó prudente comenzar con los recortes de tipos, buscando no resentir la economía local. En tanto, el BoJ, después de varios meses de anuncios difusos, aumentó su tasa, ante un rebrote inflacionario que podría extenderse en el tiempo, con un aumento continuo de los salarios.

Por su lado, el comunicado de la Fed y la posterior presentación del presidente Jerome Powell dejaron las puertas abiertas para recortes de tasa a partir de las próximas reuniones. En cuanto al Banco de Inglaterra, el gobernador Bailey se mostró algo conservador, pero también dejó todo listo para comenzar a recortar los tipos, algo que los mercados esperan para junio.

A los efectos prácticos, el dólar parece invencible. Nada de lo antes mencionado hizo mella en el billete más allá un puñado de puntos en su contra con el comunicado del BoJ.

El euro vuelve a debilitarse, pese a que los datos de la Eurozona y Alemania fueron alentadores, tanto en el sector manufacturero como de servicios. La moneda única encontró un soporte en 1.0805, el 61.8% de retroceso de su alza desde el mínimo hasta el máximo del año, 1.0694/1.1138, en 1.08005. Este nivel parece débil en el gráfico diario, aunque en el cortísimo plazo podría ser la base de una ligera recuperación del euro.

La libra esterlina llegó a su mínimo desde el 16 de febrero, quebrando 1.2600, y ya muy lejos de sus máximos de hace poco más de una semana por encima de 1.2900. La moneda británica se vio muy afectada por el anuncio del BoE del jueves, y le costará retomar una tendencia alcista sustentable.

El yen mantiene una marcada tendencia bajista, pese al alza de tipos por parte del Banco de Japón. A esta altura, el análisis no resulta del todo serio. Cualquier noticia, en cualquier latitud, hace caer al yen, que por ahora no tiene lugar para recuperarse. La zona de 151.90, máximos de octubre de 2022 y que en su momento fuera el nivel más alto del par en 35 años, aparece nítido y fácil de superar para el cruce USD/JPY. Solo el quiebre de 149.00, lejos del nivel actual, podría cambiar el panorama en el corto plazo.

La onza de oro cedió todas sus ganancias derivadas del anuncio de la Fed. Tal como sucedió con los máximos históricos anteriores, el de la onza de la semana anterior fue efímero y cuando no había plazas financieras abiertas. Desde 2222 dólares de dicho máximo cayó a 2156 dólares en el mínimo del viernes, sin noticias en el medio. El atentado contra un auditorio en Moscú, que tuvo lugar el viernes por la noche, puede afectar a la onza en las primeras horas del lunes.

El calendario de noticias de la primera sesión de la semana es modesto, aunque la semana sí tendrá varios atractivos. El más importante, los datos de inflación por consumo, previstos para el viernes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

La bolsa de Nueva York sigue de fiesta

Hola Amigos, buen día. El moderado anuncio de política monetaria de la Reserva Federal del miércoles generó una nueva ola de euforia en la bolsa de Nueva York. La presunción de que en las próximas reuniones podrían producirse recortes en los tipos de interés dio lugar a que las acciones principales trepen a gran velocidad, impulsando a máximos históricos a los índices Dow Jones y S&P 500. Muy cerca de los mismos se ubica el Nasdaq 100, que agrupa acciones tecnológicas.

Pese a ello, el dólar recuperó sus pérdidas del miércoles. El euro cayó pesadamente en la víspera, llegando a 1.0855, nivel del cual cotiza cerca en las primeras horas del viernes. En tanto, la libra esterlina sufrió una fuerte baja derivada del anuncio de política monetaria del Banco de Inglaterra. La entidad que conduce Andrew Bailey dejó sin cambios la tasa de interés en el 5.25%, pero la votación fue unánime: ni un solo miembro del Comité de Política Monetaria se mostró partidario de aumentar la tasa, como había sucedido en la reunión anterior. Esto hace presumir que habrá recortes de tipos en los próximos tiempos.

Los bancos centrales en general están tomando esta postura algo más suave. El Banco Nacional de Suiza sorprendió a primera hora al recortar la tasa del 1.75% al 1.50% en forma totalmente inesperada. De todas formas, el BNS acostumbra a tomar medidas poco esperables. Para muestra, cabe recordar lo sucedido en enero de 2015, cuando desancló al franco suizo del euro, generando un descalabro financiero global.  La moneda helvética se depreció el jueves después de la medida, para ubicarse cerca de 0.9000.

En Latinoamérica, los bancos centrales de las dos principales economías del continente recortaron sus tipos de interés. El Banco de Brasil lo hizo el martes, por séptima vez consecutiva, en tanto el Banco de México lo hizo después de siete reuniones sin hacerlo, dejando la tasa al 11%.  El peso apenas sufrió variaciones, cotizando a 16.78 después del recorte, en tanto el real se recuperó de 5.05 a 4.97 por dólar.

El Banco Central de la República Argentina también recortó su tasa de interés, generando un leve repunte del dólar. La economía de este país se encuentra convulsionada, en medio de un duro ajuste fiscal y monetario por parte de la entidad, impulsado a la vez por el gobierno que asumió en diciembre pasado. La reducción de dinero circulante entibió la compra de dólares, lo cual explica la débil estabilidad del peso, que cotiza cerca de 900 en el tipo de cambio oficial, y a algo más de 1000 en el mercado paralelo.

Como se ve, la tendencia que la Fed anunció el miércoles comienza a extenderse a todas las latitudes, conforme la inflación cede en forma sustentable.

La pregunta que surge ahora es como impactarán estas medidas en el mercado de divisas. Si el dólar se debilita por los recortes de la Fed, el euro por los del BCE, la libra por los del BoE, y así el resto de las monedas ¿cuál ganará? ¿Será la hora del yen, cuyo banco emisor, el Bank of Japan, anuncia aumentos de tipos, en momentos en que su moneda se ubica en mínimos de más de 35 años? Por ahora, solo algunos bancos tomaron acción.

En el corto plazo, el euro luce débil, y el quiebre de 1.0830 podría hacerlo trastabillar nuevamente, para buscar 1.0805 y, más abajo, 1.0780. El quiebre de 1.0905 cambiaría su opaco presente.

La libra no tiene incentivos para ir más allá de 1.2750, después de su baja de la víspera. Seguirá al euro, en todo caso.

El yen, otra vez, se acerca a sus mínimos de octubre de 2023 en 151.90. El quiebre de dicho nivel lo situará en mínimos de 36 años, con un destino incierto para los próximos días, si bien, en teoría, su recuperación luce inminente.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.