Libra esterlina, en mínimos de 5 meses

Hola Amigos, buen día. El Dólar mantiene un cómodo dominio en el mercado de divisas, llegando a nuevos máximos anuales ante el euro prácticamente a diario, y alcanzando marcas máximas de varios meses ante la libra esterlina. A su vez, tocó máximos de 4 años y medio ante el dólar canadiense.

El escenario planteado pocos días atrás no se ha modificado. El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sigue prometiendo medidas que fortalecen al billete. La imposición de impuestos a las importaciones, en especial las provenientes de China, generan preocupación por un rebrote inflacionario para los primeros meses de 2025.

La Fed, que venía regulando su marcha en cuanto a la tasa de interés, con dos recortes (septiembre y noviembre), deberá replantear su política si todo lo prometido por Trump efectivamente tiene lugar. La inflación actual, en el orden del 3%, sigue muy alta para los objetivos del banco central, y no hay motivos para pensar en una baja sustancial de aquí a febrero o marzo próximos. Más bien todo lo contrario.

De allí es que el dólar parece tener, al menos en los próximos días, un camino bien pavimentado para seguir avanzando en sus principales pares. El euro logra mantenerse por encima de 1.0500, aunque podría caer rápidamente de tal nivel que venció por minutos la semana pasada. La zona de 1.0460 aparece nítido en el horizonte del euro en el corto plazo, seguido de 1.0445, el mínimo de 2023.

La libra esterlina llegó el viernes a nuevos mínimos que no tocaba desde mediados de mayo en 1.2595. La moneda británica no logró hacer pie en las últimas sesiones, pese a que las cifras macro de Reino Unido ofrecen un panorama algo más alentador que en los meses anteriores. La fuerza del dólar la ha llevado al nivel actual, y si bien aparece algo sobrevendida en el gráfico diario, podría llegar a 1.2500 sin dificultades en las próximas sesiones. Si se produce el quiebre del mínimo 1.2595, la libra acelerará su caída, y el soporte más inmediato será 1.2550.

El yen recuperó posiciones el viernes, después de llegar a mínimos de mediados de julio. Sin embargo, detuvo su recuperación en 153.80, donde se topó con el 61.8% de retroceso del último movimiento alcista del par USD/JPY y una línea de tendencia alcista de corto plazo, medida en el gráfico de 4 horas. El yen no encuentra un camino de recuperación, afectado por los altos rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años que ya se ubican en la zona de 4.5%, y por la inacción del Banco de Japón, que ve sin actuar como la devaluación de su moneda genera inflación por encima de los objetivos. Se le hará difícil al yen quebrar 153.80, y la zona de 155.00 aparece de nuevo en las pantallas para este lunes.

Respecto a la onza de oro, cerró la semana a 2565 dólares, y mantiene una postura muy bajista en el corto plazo. Si bien logró mantenerse sobre la línea de velocidad alcista cuyo quiebre determinará un ciclo bajista para varias semanas, el quiebre de la misma luce inminente. Si pierde la cota de 2520 dólares, el oro tendrá nuevos soportes en 2500 y 2470 dólares.

La agenda de noticias de este lunes es modesta, y solo una presentación del gobernador del Banco de Japón, Sr. Ueda, podría tener efectos en los pares del yen.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

La euforia no tiene fin (¿O sí?)

Las luces de la fiesta que vivieron los mercados la semana pasada y parte de la que termina por los resultados de las elecciones en Estados Unidos se apagan lentamente, y todo vuelve a la normalidad.

La bolsa de Nueva York dejó de tocar máximos históricos día tras día, y un cambio de tendencia de corto plazo enmarca el cierre de la semana en los futuros del índice Dow Jones. Algo similar ocurre con el S&P 500, el Nadsaq 100 y el menos rutilante Russell 2000.

Incluso algunas empresas están comenzando a preguntarse si fue realmente positiva la elección de Trump. Entre ellas, los laboratorios que en su hora lanzaran las vacunas contra el COVID a marcha acelerada, como Pfizer o Moderna. Sus acciones se desplomaron esta semana, al trascender que en el área de salud estará al frente un Kennedy republicano y anti vacunas.

El que no da señales de debilidad es el dólar. Sus nuevos máximos anuales ante el euro son una novedad en un año opaco para la moneda única, que no pudo superar 1.1300, y que recién quebró 1.0600 días atrás. La zona de 1.0460, precio de referencia para el euro (lo tocó no menos de tres veces en sendas oportunidades en que se encontró en problemas por crisis de la Eurozona) aparece en el horizonte inmediato.

La sobreventa del euro no parece, por ahora, ofrecerle soporte sólido. Una y otra vez intenta recuperarse, sin éxito, y la zona de 1.0820, otro precio histórico de esta moneda, aparece muy lejos de sus aspiraciones para la semana entrante.

La libra esterlina, en tanto, sigue los pasos del euro, aunque su baja es más modesta. Apenas llegó a mínimos de julio, pero su marcha bajista viene a toda velocidad, y por ahora no hay motivos para pensar en un cambio de tendencia.

Como siempre, ante el embate del dólar, el yen es la moneda más afectada. Llegó este viernes a su mínimo de mediados de julio, completando una baja de más de 1600 puntos en poco más de un mes y medio, afectado por la tormenta política en Japón, la inactividad con sesgo de complicidad del Banco central local, y los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años en Estados Unidos, cuya alza parece pronosticar inflación alta para los próximos meses. La postrera recuperación del yen, que estamos viendo sobre el cierre de la semana, no alcanza para cambiar su presente opaco.

¿Y el oro? Parece vencido, pero aún no lo está. Eso sí, si cae de 2520 dólares, habrá que desempolvar los gráficos de hace poco más de un año, cuando dejó un gap en 1830 dólares.

Precisamente, Trump está anunciando impuestos de todo tipo a las importaciones, y eso generará inflación. Su postura será complicada de digerir para los mercados: si provoca inflación, la Fed seguirá con su dura postura actual, algo que al propio Trump no le gusta. En su primer mandato, sin inflación, fue sencillo aumentar los impuestos a las importaciones. Las figuras son las mismas, pero los tiempos han cambiado, y la barrera del 3% anual en la inflación, un 50% más alta que el objetivo de la Fed, parece una roca difícil de romper.

La semana próxima tiene un calendario más bien sencillo en informes, hasta el viernes, cuando los datos de manufacturas y servicios en la Eurozona, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos de S&P Global sacudan a las monedas principales. Antes, solo los anuncios de Trump, que ya comienzan a ameritar un calendario de noticias propio como en su primera presidencia, serán capaces de mover a los pares líderes.

¡Buen fin de semana, hasta la próxima!

Powell potencia aún más al dólar

Hola Amigos, buen día. En una presentación que realizó en Dallas el jueves, el presidente de la Fed, Jerome Powell, expresó que la economía estadounidense se encuentra razonablemente bien, dejando una pista acerca de las próximas acciones que, en materia de política monetaria, tomará la entidad que conduce.

Desde hace varios meses, la firmeza de la inflación que no cede, una cierta fortaleza del mercado laboral y la estabilidad en las ventas minoristas hicieron pensar a los mercados que el banco central demorará más de lo previsto en recortar la tasa de interés a niveles cercanos al 2.5/3%.

En las últimas dos reuniones, la Fed recortó el 0.5% y el 0.25% sus tipos respectivamente, aunque dejó dudas para diciembre. Los datos de ventas minoristas de octubre, que se conocerán este viernes a las 8:30 del este, podrían confirmar que si hay algún recorte el mes próximo, será mínimo, y que una tasa al 4.5% no sería mal vista por el FOMC durante los primeros meses de 2025.

La presentación de Powell fue, en realidad, el segundo golpe a favor del dólar. El primero había tenido lugar horas antes, cuando se publicó la inflación mayorista de octubre, que quedó, como se esperaba, en un 0.3%, por encima de la medición del mes anterior.

El dólar se fortaleció mucho más con las palabras de Powell, después de haber llegado a nuevos máximos de más de un año ante el euro, y de 4 meses ante la libra esterlina y el yen. A la vez, el oro quebró varias líneas de tendencia importantes, si bien logró quedar sobre las mismas al cierre de la sesión del jueves.

Esto se suma al efecto que está teniendo sobre el mercado de divisas y el oro la victoria de Donald Trump de la semana pasada. Las medidas preanunciadas por el nuevo presidente, y que implementará a partir de enero, prometen un proteccionismo mayor de la economía estadounidense, pero a la vez podrían generar un rebrote inflacionario importante.

De todas formas, no todos festejan las medidas de Trump. No lo hace China, en primer lugar, ante la nueva guerra comercial que deberá afrontar, tal vez más dura que la de 2018 y 2019, terminada drásticamente en marzo de 2020 con la pandemia. Los precios de algunos metales como la plata y el platino se desploman ante una casi segura caída en la demanda por parte del gigante asiático. Por caso, la plata, después de tocar máximos de 12 años a fines de octubre en 34 dólares, ahora intenta no perder la cota de 30 dólares.

Tampoco festejan algunos laboratorios, sobre todo los que producen vacunas, ante el nombramiento de algunos funcionarios en al área de salud para el próximo gobierno. Moderna y Pfizer son dos de estas firmas, que vieron caer sus acciones en forma violenta en la víspera.

En cuanto a las monedas principales, el euro llega a mínimos de octubre de 2023, ya cerca de 1.0500, nivel que quebró el jueves en forma momentánea. La ligera recuperación posterior a dicho mínimo no tuvo sustento alguno, y el discurso de Powell, que por lo visto no sorprendió a todos, derribó nuevamente a la moneda única. El quiebre del mínimo mencionado llevará este viernes al par EUR/USD a 1.0460, siguiente soporte de importancia.

La libra esterlina, en tanto, llegó el jueves a mínimos del 2 de julio pasado en la zona de 1.2630. La sobrecompra extrema que presenta el par GBP/USD no es, por el momento, un indicio de recuperación de la libra, que ahora intenta no perder la zona de 1.2600, tarea que no le resultará sencilla. La zona de 1.2570 aparece en el horizonte cercano.

El yen sigue muy débil, perdiendo posiciones en forma vertical, habiendo cedido ya casi 1600 puntos desde sus mejores precios de este año en 139.50, que tocó en agosto. La moneda nipona, asediada por fondos especulativos, por los rendimientos de los bonos del Tesoro, y por la crisis política en Japón sin que el Banco central local tome nota, no tiene motivos para recuperarse, y solo podría detener su caída en forma momentánea en 156.60, 76.4% de retroceso de la última baja del par desde julio a agosto pasado.

La onza de oro llegó el jueves a un mínimo de dos meses, en 2536 dólares, tras lo cual inició una lenta recuperación. El metal precioso vulneró dos líneas de tendencia, una muy importante proveniente de los mínimos de febrero pasado en la zona de 2000 dólares. Para anular dicho quiebre, la onza deberá ahora superar los 2630 dólares, lejos de los 2565 dólares que cotiza en las primeras horas de este viernes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El dólar no cede y sigue apuntando alto

Hola Amigos, buen día. La onda expansiva de la victoria de Trump de la semana pasada se extiende en todos los mercados, y el dólar parece invencible. El euro no deja de tocar mínimos anuales, en tanto la libra esterlina se ubica en niveles mínimos de 3 meses, el yen de 4 meses, y el oro ve peligrar su tendencia alcista de mediano plazo.

La inflación de octubre en Estados Unidos quedó en línea con lo esperado, lo cual contribuyó a acelerar las ganancias del billete. El aumento del costo de vida en términos interanuales al 2.6% genera dudas respecto a las acciones que pueda tomar la Fed en diciembre en materia de política monetaria. Si bien los pronósticos siguen favoreciendo un recorte de tipos, las probabilidades ya no son tan unánimes como pocas semanas atrás.

Las promesas de impuestos a las importaciones que tendrían lugar a partir de enero próximo desvanecen las posibilidades de una baja sustentable en la inflación durante los primeros meses de 2025. Sin embargo, Trump, que es quien promete implementar estos impuestos, intentará que la Fed mantenga una política monetaria relajada, con tasas bajas que favorezcan el consumo.

Pero nada de esto importa mucho en estos días. Es tiempo de festejo, y el dólar manda. El euro ya quebró por lejos sus mínimos anuales, y se encamina a la zona de 1.0500, o más abajo, a la zona de 1.0460, un precio casi histórico para la moneda única, que cada vez que es alcanzado significa que no le está yendo del todo bien.

No hay noticias desde la Eurozona que castiguen al euro. Lo único que hay es expresiones de júbilo, y el dólar le gana la contienda, día a día. La sobrecompra que presenta el par EUR/USD en el gráfico de 4 horas no parece ser límite para una caída adicional. El gráfico diario no tiene mucho apuro en cambiar de tendencia. El quiebre de 1.0600, lejos e improbable, le daría alguna chance de recuperación al euro en el corto plazo, no más allá de 1.0630.

La libra esterlina se posiciona a la baja en el grafico diario, con el quiebre de una línea alcista que tuvo lugar el martes. La zona actual, de 1.2700, aparece fácilmente vulnerable, y las zonas de 1.2665, mínimos de agosto, y 1.2615, mínimos de julio, son los objetivos a tener en cuenta en las próximas horas. El gráfico de 4 horas presenta una sobreventa extrema, que sugiere una muy modesta recuperación durante las primeras horas del jueves, antes del inicio de la sesión americana.

El yen, en tanto, llega a mínimos de mediados de julio, en 155.60. La moneda nipona, vapuleada por los altos rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años que se acercan al 4.5%, la tormenta política en Japón, y la inacción del banco central local y el Ministerio de Finanzas, no tiene incentivo alguno para recuperarse. Solo el gap que dejó en 152.60 durante el fin de semana puede darle alivio momentáneo. La zona de 156.55, 76.4% de retroceso de la baja 161.80/139.55 es el próximo objetivo del par USD/JPY.

La onza de oro se dirige a su línea de tendencia alcista principal medida en el gráfico diario en 2550 dólares. Las típicas oscilaciones del metal precioso lo tornan sumamente volátil en estos días, no obstante lo cual no ha perdido su dirección alcista de largo plazo. No vemos probable que supere 2620 dólares, nivel que debe quebrar para intentar una recuperación para el resto de la semana y los primeros días de la próxima semana.

La publicación del dato de inflación de la producción, prevista para las 8:30 del este, será el hito a tener en cuenta este jueves. Sobre el mismo, se espera que la inflación haya crecido el mes pasado, generando un nuevo golpe a favor del dólar. No será sorpresa.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Euro en mínimos de un año, ante un dólar imparable

Hola Amigos, buen día. La sesión del martes dejó como saldo un ataque del dólar en todos los frentes, en medio de una tendencia alcista del billete, que ya se venía gestando desde varias semanas atrás.

El euro llegó a nuevos mínimos de octubre de 2023, en 1.0594, en tanto la libra esterlina se acercó a 1.2700, y el yen a 155.00.

La euforia que prevalece en los mercados producto de la victoria de Donald Trump en las elecciones de la semana pasada se mantiene vigente, y la pregunta que surge es: ¿será para tanto?

Faltan dos meses para que asuma Trump, y sus medidas de primera instancia, según lo señaló en estos días, será implementar impuestos a las importaciones de todo el mundo, acentuando los mismos antes las importaciones de China.

Por otra parte, este tipo de medidas chocarán de lleno con su política de bajar los precios, que lo llevaron a la presidencia, y también con su búsqueda de una política monetaria blanda por parte de la Fed, sobre la cual ejerció una fuerte presión en su primer mandato.

La inflación actual parece controlada, y el banco central viene recortando la tasa de interés reunión tras reunión. Sin embargo, la entrada en vigencia de impuestos como los mencionados pondría en peligro el estado actual de la economía.

Las acciones de la bolsa de Nueva York se tomaron el martes un descanso. Los índices bursátiles principales recortaron sus ganancias de los días anteriores, aunque por el momento se trata de una corrección sin mucha importancia. Lo que nadie puede asegurar es hasta cuando durará esta euforia en que ha ingresado Wall Street.

Es la misma euforia que llevó al oro a caer más de 200 dólares desde el 31 de octubre, ante la promesa de Trump de terminar con las dos guerras más graves del momento (Ucrania y Medio Oriente). Es verdad que los rendimientos de los bonos del Tesoro, en máximos de 5 meses, no ayudan al metal precioso. Sin embargo, el oro no ha perdido su tendencia alcista de largo plazo, y justamente la línea que guía tal tendencia está siendo alcanzada en estas horas por el precio.

Una ligera recuperación de las monedas, sobre el final de la sesión americana, le dio aire al oro para mantener su dirección alcista principal, al menos hasta la sesión americana de este miércoles.

Volviendo a las monedas europeas, el euro llega a mínimos de 13 meses, y por ahora no da señales firmes de recuperación. El golpe es grande para la moneda única, y no tiene argumentos desde lo fundamental para levantar cabeza. Sí los ofrece, aunque técnicamente, la libra esterlina y el dólar australiano. El euro tiene objetivo bajista en 1.0565.

El Aussie dejó un gap dos semanas atrás en 0.6750, más de 200 puntos por encima de los niveles actuales. Es incierto el plazo que le puede llevar cubrirlo, pero sí o sí lo hará, por lo que este miércoles tiene una buena oportunidad de comenzar a estrechar distancias.

La libra esterlina, en tanto, tocó un 61.8% de retroceso de su última alza en el gráfico diario, aunque una recuperación sustentable está en duda: en la misma temporalidad, el precio quebró una línea alcista que puede ser determinante para las próximas semanas. Esto ocurrió en 1.2790. El quiebre de 1.2720 podría llevar a la libra a 1.2680 próximamente. Al alza, 1.2830 aparece como la resistencia a seguir.

El comportamiento del mercado dependerá este miércoles, casi en exclusiva, de los datos de inflación de Estados Unidos de octubre. Sobre los mismos, se espera que la inflación subyacente en términos interanuales (el dato más seguido) permanezca sin cambios en el 3.3%. El pronóstico (que suele equivocarse) es llamativo y abre la puerta a que cualquier desvío en ambas direcciones pueda hacer subir o caer al dólar en forma determinante.

Sobre el índice general de inflación, quedaría en el 0.2% en octubre y crecería al 2.6% desde el 2.4% en términos interanuales. Una invitación a la volatilidad de los precios, sin dudas.

A falta de algunas horas para los informes, el alza del dólar, tan pronunciada y sin muchos motivos, hace pensar en una corrección bajista importante. ¿Será que la inflación bajó más de lo esperado y solo les avisaron a algunos? Ya lo sabremos.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El dólar apura la marcha a la espera de informes clave     

Hola Amigos, buen día. Pese al festivo en Estados Unidos, el dólar siguió ganando posiciones en todos los frentes el lunes. La mayor diferencia la hizo ante el oro, que se acerca a los 2600 dólares, un nivel de soporte importante en el corto plazo. El euro y la libra esterlina también se muestran débiles.

Todo esto ocurre en medio de diversas interpretaciones que los mercados le dan a las supuestas medidas que tomará Donald Trump en el inicio de su mandato, el 20 de enero próximo. Una vez más, y tal como ocurrió durante su primer mandato, pareciera que habrá dos calendarios de noticias: uno, con las habituales, empleo, inflación, ventas minoristas, etc; el otro, con declaraciones, medidas y anuncios de Trump. Si a dos meses vista de su asunción sucede esto, puede Usted imaginar lo que será desde enero de 2025.

La nueva escalada del dólar llega de la mano de un supuesto rebrote inflacionario que tendría lugar si Trump, como ya lo ha anunciado, impone aranceles muy altos a las importaciones de todo el mundo, en especial desde China, país al que planea “castigar” con un 60% de impuestos.

Naturalmente, todo esto acarrearía un mayor costo, generando inflación en un corto plazo. La incógnita surge entonces por las próximas acciones de la Fed. El banco central ha recortado su tasa de interés dos veces (en septiembre y la semana pasada) atendiendo a una baja sustancial del costo de vida, y se especula con que volverá a hacerlo en diciembre. Si podrá hacerlo al mismo ritmo con Trump como presidente es algo que está por verse.

Claro que para Trump no será fácil implementar medidas como las que ya tomó en su primer mandato. En ese tiempo la inflación no era un problema, la economía aun se recuperaba de los últimos coletazos de la crisis de 2009, y pese a que se inyectaba dinero en forma sistemática, los guarismos seguían siendo muy bajos.

De hecho, la titular anterior a Powell, la actual Secretaria del Tesoro Janet Yellen, había eliminado los estímulos a la economía un año antes de la llegada de Trump, y aumentó, apenas llegó este a la presidencia, la tasa de interés de manera simbólica, en un gesto que, interpretamos, fue más político que práctico.

Durante su mandato, Trump presiono a Powell, designado por él mismo, para mantener una tasa de interés muy baja, algo que no logró. Esto generó una enemistad inmediata entre ambos funcionarios.

La situación es distinta ahora. Trump sabe que la inflación es un monstruo con el que deberá lidiar, y cualquier medida que tome puede tener efectos negativos.

Bajo estos preceptos se mueve el mercado de divisas esta semana. Los datos de inflación de octubre pueden confirmar una baja en términos interanuales, pero lejos de los objetivos, por lo que el dólar puede seguir acelerando desde el miércoles, al momento de la publicación.

En este contexto, el euro se acerca a sus mínimos del año en 1.0600 (se detuvo el lunes en 1.0630), la libra acelera su baja aunque se mantiene más firme que la moneda única, cotizando al cierre del lunes a 1.2860, y el yen sigue derrumbado, golpeado por no menos de cinco factores que impiden su recuperación en un corto plazo.

La onza de oro, en tanto, ya perdió más de un 6% desde sus máximos históricos, en una baja motivada por los aumentos de los rendimientos de los bonos del Tesoro y por los anuncios de negociación en Medio Oriente y en Ucrania. Dos frentes de guerra que, en nuestra opinión, los mercados ven muy sencillos de resolver, siendo que la realidad indica todo lo contrario.

En las próximas horas, los movimientos a favor del dólar se pueden intensificar, aunque en dicho caso habrá que prestar mucha atención a los datos de inflación del miércoles. Si se fortalece el martes, es un casi seguro anuncio de baja para el día siguiente. Como siempre, hay que comprar con el rumor y vender con la noticia.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Inflación de octubre, otro aviso para la Fed

Hola Amigos, buen día. El dólar volvió a tomar vuelo en sus principales cruces el viernes, acelerando sus ganancias ante el euro, la libra esterlina y, en menor medida, el yen. El recorte de tipos de interés por parte de la Fed no hizo mella en el billete, pese a la especulación de que el banco central volverá a recortar los tipos en diciembre.

Así, el euro vuelve a acercarse a los mínimos de la semana pasada, a los que llegó el miércoles luego de la euforia que provocó en los mercados la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales en Estados Unidos. La moneda única llegó a 1.0686, para finalizar la semana en 1.0717, con una tendencia claramente bajista en el gráfico de 4 horas.

La libra esterlina parece regresar a sus antiguos movimientos de otros tiempos, con fuerte amplitud de precios entre máximos y mínimos diarios. La divisa británica cerró la semana cerró a 1.2917, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. La libra comienza a sentir el efecto del recorte de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra, que pasó algo desapercibido en medio del escrutinio de las elecciones de Estados Unidos y la reunión de la Fed.

La libra podría volver a perder posiciones en las próximas horas, con soporte en el mínimo de la semana anterior, en 1.2830, nivel seguido de 1.2780 para el resto del lunes.

El yen, por su parte, se muestra sumamente volátil y pendiente de los rendimientos de los bonos del Tesoro. De hecho, las curvas de cotizaciones diarias de los rendimientos de los bonos a 10 años y el par USD/JPY son idénticas. El yen podría recuperar posiciones si los rendimientos caen del 4.15%, algo poco viable en el corto plazo. Para este lunes, las zonas de 152.90 y 153.50 serán las resistencias a seguir, con soportes en 152.10, mínimos del viernes, y 151.15, mínimos de la semana anterior.

La onza de oro cayó fuerte después de las elecciones, y cerró la semana a 2684 dólares. La tendencia de corto plazo es bajista, y solo el quiebre de 2715 dólares, línea de tendencia bajista, podría cambiar tal camino. Para este lunes, las zonas de 2675 y 2642 dólares, los mínimos de la semana anterior, serán los soportes a considerar; al alza, 2690, 2715 y 2725 dólares serán los niveles a seguir.

De todas formas, el festivo en Estados Unidos de este lunes, donde se conmemora el Día de los Veteranos, mantendrá a los mercados con poca actividad en horario americano, y algo más baja en las sesiones asiática y europea.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

La Fed recorta la tasa y los mercados se calman

Hola Amigos, buen día. Resulta difícil encontrar una semana en la que la bolsa de Nueva York se haya visto tan favorecida. La victoria de Donald Trump, aplastante, en las elecciones del martes pasado, generó un alza importante en los índices bursátiles, y a ello se sumó un previsible recorte de la tasa de interés por parte de la Fed, que tuvo lugar en la víspera.

El banco central dejó la tasa en el 4.75%, un movimiento esperado y que no se vio condicionado por las elecciones. El presidente de la entidad, Sr. Powell, explicó en la conferencia de prensa posterior que la entidad seguirá de cerca los datos de inflación, empleo y ventas minoristas para evaluar futuros recortes, algo que ya había aparecido en el comunicado oficial del FOMC.

El dólar cayó antes y después del anuncio de la Fed. Antes, como consecuencia de que su alza del miércoles fue exagerada y hasta apresurada, a falta de más de dos meses para la asunción de Trump. Después, porque en definitiva, a menor velocidad de lo esperado, pero sin pausas, la Fed recortó la tasa por segunda vez consecutiva, totalizando un recorte del 0.75% desde septiembre.

De todas formas, el mercado de divisas parece estar nuevamente en equilibrio, en medio de una semana agitada. El euro volvió a sus niveles del viernes pasado, al igual que la libra esterlina. El yen mantiene su habitual postura bajista, que parece no tener fin.

El mayor mérito lo tiene la moneda británica. Horas antes del pronunciamiento de la Fed, el Banco de Inglaterra también recortó la tasa, para dejarla igual que el banco central estadounidense. La inflación en Reino Unido ya se ubica por debajo de los objetivos del 2%, y los recortes lucen totalmente justificados. Tanto los aumentos como los recortes de tasa del BoE han lucido mucho más sensatos, con un gran sentido de la oportunidad, desde noviembre de 2021 a la fecha.

El euro intenta ahora recomponer su imagen. En un año que no quedará en el recuerdo por su performance, está cerca de sus mínimos y sus máximos de 2024. En estos días, algo más cerca de los mínimos. No se le hará fácil al euro volver a 1.0900, pero si en los próximos días el dólar cede posiciones, podría acercarse a tal nivel.

En cuanto al yen, continúa pendiente de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que se dispararon desde septiembre, y rozaron el 4.5% con las elecciones. Una ligera baja en los mismos ayudó a la moneda nipona, pero por el momento no se puede esperar que vaya a mejorar su performance. Ello solo ocurriría al quiebre de 145.00, muy lejos del nivel actual.

La onza de oro se recupera parcialmente de las pérdidas que sufrió el miércoles, de más de 130 dólares desde sus máximos históricos en 2789 dólares. El metal se vio afectado por la presunción de que Trump podría negociar en forma decisiva para terminar con la guerra en Medio Oriente. Sin embargo, tal cometido puede llevar varios meses a partir de enero, sin garantía de que ello ocurra. La sobre reacción del mercado con la onza podría ser revertida por completo durante las próximas sesiones.

Este viernes, la publicación del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan será el único hito importante.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Fed: ¿Recorte y espera posterior?

La efervescencia que provocó la victoria de Donald Trump en los mercados se mantiene en las primeras horas del jueves, y promete seguir durante un buen tiempo. Distintas especulaciones sobre lo que viene en materia económica durante el segundo mandato del nuevo presidente generan movimientos poco previsibles en los activos principales, con el dólar como claro ganador en prácticamente todos los frentes.

Es prematuro afirmar cuales son las medidas que tomará Trump en sus primeras semanas. A dos meses de su asunción, la exageración habitual de los analistas lleva a muchos a pensar en cambios extremos, a crisis improbables, a caídas en la economía china, a guerras que se terminarán y otras que comenzarán. La experiencia nos dice que nada hay mejor que ir paso a paso. Nadie sabe a ciencia cierta como se desarrollará la presidencia de Trump. Ni siquiera él mismo sabe como irán avanzando los distintos frentes que deberán asumir desde el próximo 20 de enero.

Es la misma experiencia que nos dice que ante un arranque fulminante de la bolsa (o de cualquier activo) como el que se vio en la víspera suele seguirle un retroceso de gran tenor. Lo mismo aplica para un dólar que se muestra furioso, hundiendo al euro, la libra esterlina, el yen y al franco suizo sin piedad.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro llegan a máximos de 4 meses, lo cual anuncia que la Fed tendrá mucho trabajo por delante, para bajar una inflación que los mercados esperan en crecimiento ante las supuestas medidas que tomará Trump.

Precisamente, este jueves el banco central que dirige el Sr. Powell recortará su tasa de interés en un 0.25% por lo que quedará en el 4.75%, el mismo nivel de febrero de 2023. La medida en sí misma no debería ser muy impactante, más allá del efecto efímero que pueda tener en contra del dólar. Lo importante será conocer la visión de Powell de cara al futuro.

La Fed no tomará medidas preventivas, como dejar sin cambios la tasa de interés cuando Trump tiene que pasar todo el período de transición. De allí es que creemos que Powell no variará su discurso de las últimas reuniones, y se mostrará ligeramente partidario a seguir recortando, lo cual podría tener lugar en diciembre.

Ante palabras semejantes, es probable que el dólar retroceda, no en forme decisiva, pero sí hasta un nivel similar al del martes antes de la victoria de Trump. En este sentido, conviene recordar que los cambios de tendencia no se producen por un evento en particular, sino que responden a un conjunto de informes, cifras, discursos, etc. Y la reacción de los mercados, anticipando miles de medidas que solo existen en la imaginación de muchos, no se justifica más que como un impulso alcista del dólar que podría ser el anticipo de una caída para este jueves.

En síntesis, el dólar subió por expectativas, y podría bajar por hechos concretos. Todo en 24 horas.

En la sesión europea del jueves las monedas principales se mueven en forma similar al miércoles por la tarde. El euro cotiza a 1.0752 con una tendencia claramente bajista en el gráfico de 4 horas, ofreciendo soporte la zona de 1.0730 y, más abajo los mínimos de la víspera en 1.0690. Al alza, la zona de 1.0805 es el nivel a tener en cuenta.

La libra esterlina se mueve en torno a 1.2910, recuperando posiciones luego de la marcada caída que sufrió el miércoles. La zona de 1.2970 es la que debe superar para comenzar a recuperar terreno en forma más sustentable, para buscar finalmente 1.3000. Los soportes, 1.2860 y 1.2830, mínimos de la sesión anterior.

El yen, por su parte, cotiza a 153.90 contra el dólar, con una tendencia alcista del par en el gráfico de 4 horas, y resistencias en 154.30 y 154.60, los máximos del miércoles y de varios meses. A la baja, 153.15 y 152.65 son los soportes a considerar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Arrasó Trump y se dispara el dólar

Hola Amigos, buen día. Donald Trump ha ganado las elecciones presidenciales en Estados Unidos, con una amplitud que las encuestas previas no percibieron. A la vez, el Partido Republicano ganó en ambas Cámaras del Congreso y el voto popular, lo cual le da al próximo presidente una cuota de poder con pocos antecedentes en las últimas décadas.

La victoria de Trump era ampliamente esperada por los mercados. Los futuros de los índices bursátiles de Nueva York ofrecen su mejor cara, llegando los del Dow Jones y el S&P a máximos históricos en estos instantes, mientras los del Nasdaq 100 se acercan a tal nivel.

Las empresas de tecnología pueden festejar ante las novedades. De hecho, Tesla podría dispararse en las próximas horas, siendo una de las empresas más favorecidas por el nuevo gobierno, que asumirá el 20 de enero próximo.

En el mercado de divisas, el dólar se disparó ante las monedas principales, dejando al euro, la libra esterlina y al yen en mínimos de varios meses.  La onza de oro estuvo a punto de perder su tendencia alcista de corto plazo, que salvó en la zona de 2700 dólares.

Con el conteo de votos aún en marcha se hace difícil pensar en un largo plazo. Trump prometió implementar impuestos a las importaciones a su país en un 25% desde su asunción, lo cual supone una buena noticia para su economía, pero también un riesgo alto de inflación.

En este sentido, los rendimientos de los bonos del Tesoro llegan a su máximo desde el 1 de julio pasado en el 4.47% en las notas a 10 años, previendo que la Fed deberá trabajar mucho antes de recortar la tasa de interés al ritmo que los mercados esperaban pocos meses atrás.

En el contexto actual, la nueva reunión del banco central en materia de política monetaria será decisiva para los mercados. La decisión se anunciará el jueves por la tarde, un día después de lo habitual, y se espera un recorte del 0.25% desde el 5% actual.

Los pares líderes de divisas presentan movimientos que no están sujetos a análisis hasta que los precios se estabilicen. La fuerte caída del euro, por caso, podría darle un impulso de recuperación durante la sesión americana de este miércoles, aunque se le hará difícil superar 1.0800, nivel que en la mañana asiática quebró con extrema facilidad. La zona de 1.0730 y, más abajo, los mínimos del día y de varios meses en 1.0700 son los niveles a tener en cuenta. Al alza, 1.0765, 1.0805 y 1.0830 son las resistencias más próximas.

La libra esterlina no ha sufrido tanto el embate del dólar, y cotiza a 1.2895, con una clara tendencia bajista. La zona de 1.2845, mínimo del día es el principal soporte, aunque la sobreventa que exhibe la moneda británica podría darle un respiro en horario americano. Las zonas de 1.3020 y 1.3045 podrían ser alcanzadas durante las próximas horas.

El yen cae sin atenuantes, afectado por su debilidad extrema que lo llevar a perder posiciones a gran velocidad ante cualquier noticia que aparezca en su contra. El nivel de 154.37 que tocó en plena sesión asiática enciende algunas alarmas en Tokio, donde ven que la devaluación de su moneda es un potencial peligro de inflación. La ligera recuperación actual no alcanza para cambiar su pálido presente, y la zona de 153.40 es la que debe vencer para intentar una recuperación de corto plazo, que vemos altamente improbable.

La onza de oro cotiza a 2720 dólares, luego de apoyarse en una línea de tendencia alcista en la zona de 2700 dólares, que salvó su dirección alcista proveniente de los mínimos del 5 de agosto pasado. Si logra superar 2740 dólares nuevamente, el oro podría hacerle frente al dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.