Hola Amigos, buen día. Si bien los datos de empleo de febrero quedaron muy por debajo de lo esperado, con una pérdida de 92 mil puestos de trabajo, y un aumento de la tasa de desempleo al 4.4%, el dólar sigue fuerte en todos los frentes.
La variable laboral sigue débil. Después de un llamativo dato de enero, con un crecimiento de 130 mil empleos (revisados a 126 mil), se esperaba un crecimiento de 55 mil para el mes pasado. En cambio, la cifra fue la segunda más decepcionante desde enero de 2021, cuando el mercado de trabajo se recuperaba de los peores meses de la pandemia de 2020. Y exceptuando los meses de marzo y abril de ese año, los 92 mil puestos perdidos también son el tercer peor guarismo desde septiembre de 2010.
Estos datos llegan en medio de un conflicto bélico como el de Medio Oriente que, en opinión de los especialistas, se lleva adelante a pesar de la resistencia del 75% de la opinión pública estadounidense. Y se conocen a falta de pocos meses para las elecciones de medio término en Estados Unidos, para las cuales el partido Republicano del presidente Trump no es candidato a ganar.
El dólar abrió la semana con un alza importante en todos los frentes. Es evidente que los mercados evalúan que los cálculos de una operación rápida y fulminante por parte de Estados Unidos en el combate con Irán que auguró el presidente Trump no están precisamente acertados.
El conflicto se está complicando, tanto en el frente militar, con la intervención directa o indirecta de más de 20 países, como en el tiempo. Irán ha demostrado mayor capacidad militar de lo que esperaba Estados Unidos, y los inversores avizoran que el combate será más largo y complejo de lo esperado.
El petróleo se disparó de manera concluyente en la apertura semanal, llegando a un máximo que no tocaba desde junio de 2022, cuando experimentó un alza importantísima en los primeros meses del enfrentamiento entre Ucrania y Rusia. Este máximo de casi 4 años es elocuente, y deja en claro que el conflicto tiene una resolución muy difícil.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% de la producción mundial de petróleo y gas, está fuera de servicio, y solo opera para buques que Irán no considera enemigos. Esto pone en duda que la provisión de la materia prima se mantenga en términos normales en los próximos tiempos.
Así y todo, técnicamente se detuvo, en su primer impulso del día, en 112.70 dólares en los futuros del WTI. Este nivel representa el 76.4% de retroceso de 130.50 / 54.95 dólares. Más tarde, superó tal marca, y se detuvo recién en 120 dólares, que representa un alza de más de un 100% respecto a los 55 dólares de inicio de año. Es inevitable que el mundo pague las consecuencias de esto.
La inflación que generará este aumento del petróleo es imprevisible. Como también lo es la acción que tomarán los bancos centrales en estos meses. Si bien el costo de la energía suele medirse por separado respecto al índice de precios al consumidor a nivel general, los consumidores no hacen diferencia a la hora de pagar sus consumos.
Esta semana, justamente, se conocerán los datos de inflación de febrero, no afectados por estas novedades. Lo que sí es claro es que la Fed no recortará la tasa en los próximos meses. Si Trump esperaba que el Sr. Warsh, designado hace poco (aun no confirmado por el Senado), recorte la tasa apenas asuma, todo indica que sus deseos no serán órdenes. Claro está, si se considera a Warsh un hombre sensato.
Las monedas europeas, incluido el franco suizo que habitualmente es muy estable, abrieron con fuertes bajas, reflejando la preocupación global por el conflicto en Medio Oriente.
Los gaps que dejaron los pares EUR/USD, GBP/USD, USD/USD, USD/CHF, entre otros, demuestran que el dólar ha tomado la iniciativa, y que el resto de las monedas poco pueden hacer en estos casos. La situación no es nueva, claro; pero ante las constantes manifestaciones de jóvenes (y no tanto) idealistas que ven en otro tipo de activos el reemplazo del dólar, aquí está la respuesta. Ni siquiera el oro, muy de moda en estos tiempos, está pudiendo hacer pie.
El euro llegó a un mínimo de 4 meses en 1.1506, y cotiza actualmente a 1.1532, con una tendencia naturalmente bajista en el gráfico de 4 horas. El quiebre del mínimo mencionado podría extender la caída del euro, a la zona de 1.1460 en un primer impulso. Al alza, el gap que dejó en 1.1610 es el objetivo a seguir.
La libra esterlina cotiza a 1.3315 frente al dólar, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, siendo el soporte a seguir el mínimo del año que tocó la semana pasada en 1.3250; ante una eventual recuperación, la moneda británica tendrá resistencia en 1.3400, gap de inicio de sesión.
El yen vuelve a caer y cotiza a 158.60, después de llegar a 158.89, el mínimo de dos meses, a inicios de la sesión de la fecha. La moneda nipona se ve presionada por varios factores, aunque el más importante en estos días es el alto precio del petróleo. Por encima del máximo mencionado, el par USD/JPY tiene resistencia en 159.45, con un soporte clave en el gap de inicio de la sesión del lunes en 157.75.
La onza de oro cotiza a 5100 dólares, con una tendencia lateral en el gráfico de 4 horas, observando su principal soporte en 5050 dólares. El quiebre del mismo extenderá las pérdidas a 4995 dólares, con resistencias en 5150 y 5190 dólares. La superación de estos niveles le abrirá las puertas a 5300 dólares en pocas horas.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.