Hola Amigos, buen día. Los datos de inflación de Estados Unidos de febrero, conocidos el miércoles, quedaron en línea con lo esperado. La medición interanual se publicó tal como se esperaba, en un 2.4%, guarismo que en otros momentos hubiera servido para poner en aprietos a la Fed y casi obligarla a bajar la tasa de interés.
Pero los tiempos han cambiado. Lo que impera ahora es un conflicto bélico que, en principio, no tiene final a la vista. Pese a los dichos del presidente Trump, quien habló de un combate prácticamente terminado, la impresión es que el conflicto puede alargarse no solo en el tiempo, sino en el espacio. Cada día se ven afectados nuevos países, por acción propia o por ser atacados.
El aumento del petróleo impactará sobre el costo de vida en las publicaciones de abril, y allí podría haber sorpresas en varios países en materia de política monetaria. El costo de transporte está aumentando en todo el mundo, y ello tiene un peso propio en la inflación global. La energía industrial y residencial también tendrá impacto en la vida cotidiana. Y para que ello se refleje en los índices solo quedan pocas semanas.
En este contexto, el dólar se mantiene fuerte en todos los frentes. Tan solo el petróleo parece tener mucho para ganar en los próximos tiempos, habida cuenta de las limitaciones que tiene la oferta del mismo. Con el Estrecho de Ormuz cerrado (y aparentemente minado) por Irán, los países centrales han debido recurrir a sus reservas estratégicas, que se encuentran allí para casos de emergencia. Y este, sin dudas, es uno de ellos.
¿Podrá escaparse por encima de los 120 dólares, máximos e 4 años que tocó el lunes? Sí, por supuesto, aunque será difícil que lo haga en pocas horas, como lo hizo en el inicio de la semana, con un alza tan rápida que motivó las palabras de Trump antes mencionadas. Nadie le creyó, por supuesto, pero fue el calmante que los mercados necesitaban para desahogar el alza de ese momento, y hacerlo tomar aire para seguir subiendo.
Mientras tanto, las monedas principales se mueven a la baja. El billete ha crecido fuerte en las últimas sesiones, impulsado por el temor de los mercados a un combate largo y agotador, en momentos políticamente delicados para Trump. La inflación, además, que se mantuvo calma en febrero, promete dispararse en marzo, lo cual puede generar un clima de malestar en Estados Unidos.
El euro regresa de su mínimo del día en 1.1530, y si bien mantiene una dirección bajista muy marcada, podría ofrecer alguna recuperación algo más sustentable al quiebre de 1.1565. En dicho caso, 1.1590 y 1.1610, seguido de 1.1630 serán las resistencias a seguir, con soportes en 1.1530 y 1.1505.
La libra esterlina cotiza a 1.3385, con una tendencia bajista, aunque con indicios de recuperación para la moneda británica en las próximas horas. En dicho caso, 1.3420 y 1.3455 serán las zonas de resistencia a tener en cuenta, siendo los soportes 1.3360, mínimo del día, y 1.3320.
El yen vuelve a caer, empujado a la baja por los altos precios del petróleo, y llegó a 159.22, máximo que no tocaba desde enero pasado, con próximas resistencias en 159,45, máximo del año, y 160.00. Los soportes, en cambio, se encuentran en 158.20 y 157.80.
La onza de oro cotiza a 5180 dólares, manteniendo un tono lateral en el corto plazo, sin pistas claras para el resto del día. La superación de 5250 dólares, lejos del nivel actual, podría darle un nuevo impulso alcista; en tanto, el quiebre de 5100 dólares podría acercarlo a los mínimos de varios días en 4995 dólares.
La agenda de noticias incluye las peticiones semanales de subsidio por desempleo, a las 8:30 del este.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.