El dólar acelera y envía al euro a mínimos de varios meses

Hola Amigos, buen día. Las distintas posturas de los bancos centrales respecto a sus próximas acciones de política monetaria están fortaleciendo al dólar en buena forma ante las monedas principales.

Los datos conocidos en Estados Unidos desde mediados de septiembre hasta la fecha dan cuenta de un sólido crecimiento de la primera economía del mundo, lo cual anticipa que la Reserva Federal demorará más de lo esperado sus recortes de tipos de interés.

Algunos funcionarios del banco central ya hablan de mantener la tasa sin cambios en noviembre, después de un recorte del 0.5% que tuvo lugar el mes pasado.

Esta postura contrasta con los recortes sucesivos del Banco Central Europeo (el último fue la semana pasada y dejó la tasa de referencia en el 3.40%, reflejando el apuro de la Sra. Lagarde y su Comité por evitar una crisis económica en la Eurozona), y del Banco de Inglaterra, que ya inauguró sus recortes dos reuniones atrás, para dejarla al mismo nivel que la Fed, en el 5%. En el caso del BoE, los últimos reportes de inflación no le dejan mucha opción: deberá recortar fuerte en noviembre, con un costo de vida que, en términos interanuales, ya está por debajo del objetivo de la entidad que lidera el Sr. Bailey.

Esta situación lleva a los rendimientos de los bonos del Tesoro a máximos de varios meses, por encima del 4.2% en las notas a 10 años, dejando desguarnecido al yen, que otra vez se ubica en mínimos de fines de julio.

En otras palabras, la situación se puede sintetizar mencionando que el mal trago que dejaron los datos de empleo y manufacturas de julio en Estados Unidos, el aumento de tipos de interés del Banco de Japón ocurrido días antes de tales informes, y el desarme del carry trade del vapuleado yen ante otras monedas ya quedó neutralizado. Más resumido aún, todo lo que pasó en agosto, septiembre y parte de octubre quedó borrado de los mercados, y las monedas principales operan en niveles de inicios de agosto.

El que no para es el oro. Lejos de los rendimientos de los bonos, de las tasas de interés y del ataque del dólar, la onza alcanzó, desde el 20 de agosto (dos meses atrás o unos 45 días hábiles) nada menos que 15 veces un máximo histórico.

Normalmente el oro y el yen van en la misma dirección; esta vez lo hacen en dirección contraria. El carry trade no aplica en este caso, al menos por diferenciales de tipos de interés, porque el oro no los tiene. Pero es bueno analizar esta circunstancia.

Al oro lo siguen de cerca la plata, en máximos de 12 años, y el platino, en máximos de 4 meses. En cambio, el petróleo ha quedado rezagado, lejos del ruido que en su precio suelen generar los conflictos en Medio Oriente. La baja en la demanda global pesa más, aunque el gap que dejó en los 75 dólares (futuros del WTI) será cubierto en los próximos días.

La agenda de datos sigue siendo muy modesta, y solo el anuncio de política monetaria del Banco de Canadá podría tener efecto en los pares del Loonie. El resto del mercado mantendrá este miércoles un comportamiento similar al de la víspera: un dólar fuerte, sin muchas fisuras, con el euro intentando no perder ahora la zona de 1.0800, con la libra que buscar acomodarse sobre 1.3000, y el yen penando por las continuas maniobras de los bancos y los fondos, sin que su banco emisor, el Bank of Japan, de alguna muestra de incomodidad.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El dólar ataca; Wall Street se toma un respiro

Hola Amigos, buen día. El dólar volvió a ganar posiciones en todos los frentes el lunes, con el euro y el yen en mínimos que no tocaban desde inicios de agosto, y la libra cerca de quebrar sus mínimos de varios meses que tocó la semana pasada en 1.2973.

La bolsa de Nueva York cerró a la baja en la víspera, anticipando un alza del billete, que se vio impulsado por varios factores. Uno de ellos, conocido, el conflicto en Medio Oriente, que por momentos amenaza con extenderse a otras latitudes. Otro, en la misma línea, involucra a China y Taiwán. La segunda potencia global mantiene una fuerte presión en la zona, preocupando a los mercados.

La baja en los índices principales en Wall Streeet no impidió que algunas acciones alcance máximos históricos en la víspera. Los mercados están pendientes de las elecciones presidenciales, que tendrán lugar en dos semanas, y en las que los candidatos Harris y Trump no logran sacarse ventajas en las encuestas.

La corrección bajista en Nueva York acercó a los futuros del índice Dow Jones a un gap que dejó el día 16 de octubre en 42735 puntos, próximo a cubrir. Por dicho nivel pasa, además, la línea de tendencia principal en el gráfico de 4 horas, cuyo quiebre cambiaría el destino del selectivo para los próximos días.

La presunción de que la Fed no podrá avanzar con sus recortes de tipos de interés tal como parecía previsto, dejando la misma en orden al 4.25% a fin de año mantiene a los mercados con cierta tensión. Sin embargo, por ahora se trató de una suerte de toma de beneficios del movimiento alcista anterior.

El euro cerró el día a 1.0812, con una marcada tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, pero también con claros signos de sobreventa en el corto plazo, lo que sugiere que podría recuperar posiciones durante la sesión del martes.

Algo similar ocurre con la libra esterlina. La moneda británica cedió todas sus ganancias desde el jueves pasado, para terminar cerca de sus mínimos del mes en 1.2984. La pendiente bajista de la libra es algo más suave que la del euro, y esto anticipa que podría seguir perdiendo posiciones en las próximas horas, al menos  la zona de 1.2950, antes de iniciar algún tipo de recuperación.

La libra se ve presionada por la posibilidad de que el Banco de Inglaterra recorte la tasa de interés a mayor velocidad en los próximos meses, ante un dato de inflación de septiembre que quedó por debajo de los objetivos de la entidad, fijados en el 2% anual. La medición arrojó un 1.7% medido en forma interanual.

El yen vuelve a caer en forma vertical, siendo, una vez más, la moneda más afectada por el alza del dólar. Esta vez se detuvo recién en la zona de 150.90, ante un fuerte crecimiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que llegaron al 4.19% anual el lunes, impulsados por las dudas acerca de las próximas acciones de la Fed. La moneda nipona no encuentra un piso cierto, y podría caer nuevamente en la fecha, al menos hasta la zona de 152.00.

En cuanto a la onza de oro, se muestra muy volátil, y tocando máximos históricos a diario. El lunes alcanzó la nueva marca de 2740 dólares, para caer fuerte durante la sesión americana, a tono con el fortalecimiento general del dólar. Su corrección bajista no afecta su dirección al alza de corto plazo, la cual solo quedaría en peligro al quiebre de 2700 dólares. Por el momento, parece prepararse para seguir tocando récords, aunque su sobrecompra en los gráficos de 4 horas y día parecen limitar sus ganancias para este martes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Dólar fuerte, pero con algunas dudas

Hola Amigos, buen día. El dólar mantiene el dominio en el mercado de divisas, con el euro lejos de sus mejores guarismos del año, y debajo de 1.0900. La libra apenas logra sostenerse por encima de 1.3000, y el yen toma algo de aire, pero sin dar señales positivas.

La economía estadounidense volvió a dar signos de fortaleza este mes, apenas días después de que la Fed recortara su tasa de interés al 5%, ante el peligro de que una tasa muy alta generara una recesión.

Los datos de empleo primero, y los sólidos reportes de servicios y ventas minoristas luego, todos correspondientes a septiembre, hacen pensar en una pausa en los recortes por parte del banco central en su reunión del mes próximo. A la vez, la inflación del mes pasado apenas cedió en términos interanuales, y creció en la medición mensual, reforzando la idea de que la Fed deberá pensar muy bien antes de recortar en las próximas reuniones.

La excepción en esta escalada del dólar viene de la mano del oro. El metal precioso sigue tocando máximos históricos a diario, con un cierre de 2721 dólares del viernes.

La onza presenta una tendencia alcista muy marcada en todas las temporalidades, pero ya está brindando señales de agotamiento de cara a las próximas sesiones. El quiebre de 2700 dólares podría provocar un retroceso de mayor tenor para el resto de la semana.

En tanto, la bolsa de Nueva York sigue festejando las cifras de la economía, pero sobre todo festeja por anticipado una victoria de Donald Trump en las elecciones del mes próximo. Si bien las encuestas entre Trump y la Sra. Harris, candidata demócrata, no dan ventajas decisivas para el republicano, los operadores mantienen un optimismo que conviene tomar con mucha cautela.

Volviendo a las monedas principales, el recorte de tipos de interés del Banco Central Europeo no tuvo un efecto tan marcado en el euro. La moneda única llegó a 1.0800 en sus mínimos de varios meses, y abre la semana en torno a 1.0860, con una fuerte tendencia bajista de corto plazo. Solo el quiebre de 1.0930, lejos del precio actual, podría cambiar su dirección bajista para el resto de la semana.

En buena parte, ello dependerá de los datos de manufacturas y servicios de la Eurozona y Alemania, que se conocerán el jueves, siendo los más importantes de la semana.

Los mismos informes, pero en Reino Unido, pueden determinar el destino de la libra esterlina. Pocas semanas atrás llegó a su máximo del año por encima de 1.3400, para perder rápidamente posiciones ante los informes de inflación de septiembre, que quedaron por debajo de lo esperado, en el 1.7% interanual. Esta cifra anticipa que el Banco de Inglaterra también deberá actuar.

Por último, el yen volverá a estar bajo presión esta semana, con los rendimientos de los bonos del Tesoro al alza, y el Banco de Japón enviando señales difusas. La zona de 150.00, ya vencida, será el objetivo a seguir. Si logra superar 147.00, el yen tendrá una nueva chance de recuperación.

Precisamente, la agenda de datos de manufacturas y servicios de S&P Global en Estados Unidos, que también se conocerán el jueves, serán los que definan la dirección del billete para los últimos días del mes.

Con un calendario modesto, los primeros días de la semana servirán para consolidar la tendencia actual del dólar en prácticamente todos los frentes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Oro en nuevos máximos históricos

Hola Amigos, buen día. La onza de oro volvió a tocar máximos históricos el jueves, y mantiene un alto perfil en las primeras horas del viernes. El metal precioso alcanzó la cota de 2713 dólares en la sesión asiática de la fecha, y por el momento no brinda signos de agotamiento, salvo por la sobrecompra apreciable en los gráficos de corto plazo.

La onza había iniciado su actual rally en octubre de 2023, al inicio de la guerra en Medio Oriente, tocando varias veces marcas históricas. En los últimos meses, sin embargo, se había mantenido expectante en torno a los 2650 dólares, afectado fundamentalmente por los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años se muestran especialmente volátiles.

Por otro lado, la compra masiva de oro por parte de los bancos centrales, en especial el Banco Popular de China, han impulsado a la onza en estas últimas semanas. Por supuesto, el agravamiento de la situación en Medio Oriente también tiene peso propio en el movimiento del oro.

La onza aparece como una excepción dentro del dominio general del dólar ante los activos principales. El billete volvió a tomar fuerza en la víspera ante un dato de ventas minoristas que, como era de prever, quedó muy por encima de lo esperado en septiembre.

Desde mediados del mes pasado, todas las referencias importantes en Estados Unidos apuntan a un dólar fuerte. Los pronósticos de los informes principales siempre quedan subvaluados respecto a las cifras oficialmente publicadas, y de esta manera el dólar vuelve a apuntar alto frente a las divisas líderes.

No extraña, entonces, ver al euro luchando por no perder la zona de 1.0800. Una y otra vez, la moneda única visita la zona de 1.0820, un nivel que parece dejarla en equilibrio desde varios años atrás. Así como en los primeros años del siglo la zona de 1.1500 era recurrente, desde 2015 a la fecha 1.0800 parece ser el nivel que le queda cómodo al euro.

El previsible recorte de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo decretado el jueves no tuvo demasiado efecto, dado que estaba descontado por los mercados. También lo estaba el discurso posterior de Christine Lagarde, líder de la entidad, que en los últimos tiempos ha tomado una postura particular: recortar, pero suavizar el discurso.

Con todo, el euro no está lejos de sus máximos del año en 1.1213, pero tampoco de sus mínimos de 1.0600. Al cabo, se trata del año en que menor fluctuación ha tenido la moneda europea frente al dólar, producto de diversos factores. Entre ellos, una cierta alineación de la política monetaria del BCE y la Fed que, con diferencia de semanas, van actuando en la misma dirección. En este sentido, la Fed ha hablado más de lo que hizo, al menos por ahora.

La libra esterlina también atraviesa horas delicadas. Ya ha perdido la zona de 1.3000, por primera vez en tres meses, y pese a que muestra signos de recuperación, los datos de inflación de Reino Unido de septiembre anticipan recortes del BoE en los próximos meses. La zona de 1.2800 aparece en el horizonte para la moneda británica.

El yen vuelve a caer, tal como ha sucedido en los últimos dos años, con una velocidad inédita en una moneda tradicionalmente estable y considerada activo seguro. Ha dejado de serlo, sin dudas, ante la inacción del Banco de Japón, que ha permitido un ataque especulativo por parte de bancos y fondos de inversión.

Esta vez, el carry trade no es visible ante otras monedas como sí lo era en los primeros meses del año frente al dólar australiano, pero el efecto sobre la moneda es el mismo. Ya está quebrando 150.00, con el BoJ enviando señales difusas (confusas mejor dicho) respecto a las acciones que tomará ante una inflación en máximos de muchos años en Tokio.

El yen luce como una moneda totalmente desguarnecida, sin defensas por parte del BoJ, y se parece demasiado a las monedas de países tercermundistas, en los que la política monetaria suele ser errática y sin rumbo definido.

Este viernes, la ausencia de datos macro de importancia hará que los mercados se muevan al ritmo de la bolsa de Nueva York. En Wall Street volvió la euforia, en parte por los datos conocidos este mes en Estados Unidos, y en parte por lo que los operadores consideran un hecho: la victoria de Donald Trump en las elecciones de noviembre.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El oro, nuevamente muy cerca de máximos históricos

Hola Amigos, buen día. La onza de oro se acerca a sus máximos históricos del 26 de septiembre en 2685 dólares. Este miércoles detuvo su marcha en 2682 dólares, luego de un fuerte movimiento alcista a primera hora de la sesión asiática.

El alza del metal precioso está emparentada con una baja de relativa intensidad de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que se acercan al 4% después de rozar el 4.15% en la sesión del lunes, y también a la tensión en Medio Oriente, donde se especula que pueden producirse enfrentamientos en las próximas horas.

Cabe acotar que este rally del oro se inició en octubre de 2023, cuando cotizaba en torno a los 1830 dólares, ante la escalada bélica en esa región del planeta, y ha tocado diversos máximos históricos a lo largo de 2024.

Si logra superar los 2685 dólares mencionados, el oro tendrá su primer objetivo den 2700 dólares, un nivel frágil que podría ser solo una parada, para seguir avanzando luego a 2730 dólares. La línea de tendencia alcista que, medida en el gráfico diario, pasa este miércoles por 2625 dólares, es la que sostiene el movimiento del oro en estos días, y solo su quiebre pondría en duda que siga escalando en las próximas sesiones.

Mientras tanto, el dólar mantiene un marcado dominio ante las monedas principales. El euro ha quebrado 1.0900 y llegó hace minutos a 1.0873, nivel que aparece fácilmente vulnerable. La zona de 1.0850 y, más abajo, 1.0830, aparecen en el horizonte cercano para la moneda única, que enfrentará el jueves la decisión de política monetaria del Banco Central Europeo. Se espera que la entidad que conduce Christine Lagarde recorte nuevamente la tasa de interés, esta vez al 3.40%, lo cual podría provocar una nueva caída del euro, al menos a la zona de 1.0800.

La libra esterlina, en tanto, cotiza a 1.3016 ante el dólar, también con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, después de llegar a 1.2979, su nivel más bajo desde el 20 de agosto. La publicación de las cifras de inflación en Reino Unido, que quedaron en el 1.7% en términos interanuales, determinaron la nueva caída de la libra. Estas cifras anticipan nuevos recortes de tasa de interés por parte del Banco de Inglaterra.

El yen, por su parte, cotiza a 149.35, sin cambios importantes en las últimas horas. La moneda nipona logró escapar de sus mínimos de varios meses que tocó el martes rozando 150.00, pero no le alcanza para cambiar su pálido presente. Las dudas que deja el Banco de Japón respecto a su política monetaria son determinantes en este sentido. Diversas declaraciones de funcionarios de es entidad apuntaron a aumentar la tasa de interés solo si la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2% durante un tiempo prolongado.

La moderación de la Fed en materia de política monetaria hace pensar que la brecha entre la tasa de ambos bancos centrales se puede extender en el tiempo, afectando al yen. Esta vez, ni siquiera la baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro lo ha ayudado.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Euro mirando hacia abajo, sin piso cierto

Hola Amigos, buen día. Pese al festivo en Estados Unidos, los mercados se mostraron activos el lunes, con un dólar nuevamente fuerte en todos los frentes. El euro venció, a primera hora de este martes, la barrera de 1.0900, en tanto la libra se encamina a 1.3000, y el yen rozó 150.00.

El billete mantiene su dominio ante las monedas principales producto de los últimos informes conocidos en Estados Unidos en materia de mercado laboral e inflación, que quedaron por encima de lo esperado. Estas cifras dieron lugar a todo tipo de especulaciones respecto a las próximas medidas de política monetaria que podría tomar la Fed en los dos encuentros que quedan de aquí a fin de año.

Por otra parte, las Minutas de la reunión de septiembre dieron cuenta de una divergencia entre los miembros del Comité de Política Monetaria (FOMC), algunos de los cuales votaron por un recorte del 0.5%, como finalmente ocurrió, frente a otros que solo se volcaron a un recorte del 0.25%. El comunicado dejó en claro que el banco central no tiene compromiso alguno en futuros recortes, y que los mismos dependerán del avance de las variables antes mencionadas.

Esta situación cambió el panorama bajista de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que nuevamente se ubican por encima del 4%. Si bien ya han comenzado a ceder (cotizan al 4.07% frente al 4.15% que tocaron el lunes), este instrumento está marcando el ritmo de los mercados en estas horas.

Así, el yen está recuperando posiciones ligeramente, cotizando al momento a 149.26, después de alcanzar 148.83 en su mejor precio del día. Claro que la zona de 150.00 está cerca, y la reacción del Banco de Japón ante la devaluación de su moneda ha sido bastante laxa en los últimos años. Tan solo reaccionó en julio pasado, cuando superó 160.00, provocando a partir de entonces un verdadero caos financiero en Asia.

En el corto plazo, el yen luce sobrevendido y el quiebre de una línea de velocidad alcista medida en el gráfico de 4 horas, con un pullback posterior, podría anticipar una recuperación de la moneda nipona; el quiebre de 148.80 le daría algo de impulso adicional, para buscar en su caso 148.00.

La libra esterlina, en tanto, se mueve en torno a 1.3080, con una tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, pero con un intento de recuperación actual, que podría consolidar ganancias a la superación de 1.3100. En dicho caso, 1.3140 y 1.3170 serán las resistencias a seguir, con soportes en 1.3055 y 1.3015, mínimo de la semana anterior.

Sin embargo, los mercados comienzan a fijar su principal interés en el euro. La moneda única ha cedido posiciones en forma acelerada en las últimas sesiones, ante la inminencia de un recorte de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, previsto para la reunión de este jueves.

El euro llegó a 1.0882 en su mínimo del día, y deberá ahora volver sobre 1.0930 para cambiar su incómoda posición. Si lo logra, 1.0965 será la resistencia a seguir, con soportes en 1.0880, 1.0965 y 1.0830.

Sí se debe tener en cuenta que si logra recuperarse este martes, es altamente probable que el euro vuelva a caer, en gran forma, con los anuncios del BCE del próximo jueves. En dicho caso, la zona de 1.0770 aparecerá rápido en el horizonte.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

China, Medio Oriente y Fed, claves de la semana

Hola Amigos, buen día. El dólar volvió a escalar posiciones el viernes en prácticamente todos los frentes, pese a que la inflación mayorista cayó más de lo esperado en septiembre, en un informe conocido a mitad de la sesión.

El billete goza de buena salud en estos días. Los datos de inflación minorista del mes pasado quedaron por encima de los pronósticos en términos interanuales, a la vez que el mercado laboral volvió a dar signos de fortaleza. Nada de esto sorprende demasiado, de acuerdo al comportamiento que mostró el mercado en los días anteriores a estos anuncios.

Las principales contrapartes del dólar presentan un panorama distinto. El euro llegó a 1.0900 el jueves, producto de la embestida del dólar, pero también de datos propios de la Eurozona. Todo parece apuntar a que el Banco Central Europeo deberá recortar la tasa de interés el próximo jueves, y los pronósticos hablan de un 3.4% a partir de esa fecha, frente al 3.65% actual.

La moneda única sigue apuntando a la baja para los próximos días, acelerando su caída después del quiebre de una línea de tendencia alcista medida en el gráfico diario, que tuvo lugar el 4 de octubre. Por otro lado, la formación de un doble techo en dicha temporalidad podría marcar el rumbo del euro para el resto del mes.

Para este lunes, las zonas de 1.0900, 1.0865 y 1.0830 serán los soportes a tener en cuenta, con resistencias en 1.0955, 1.0980 y 1.1005.

La libra esterlina, en tanto, cerró la semana a 1.3064, manteniendo una tendencia bajista muy marcada en el gráfico de 4 horas. La pérdida de velocidad bajista, apreciable en la divergencia entre momento y la curva de precios, podría darle algún impulso favorable a la moneda británica en las próximas horas, aunque solo el quiebre de 1.3100 confirmará tales ganancias. En dicho caso, 1.3130 y 1.3160 serán las resistencias a considerar.

En cuanto al yen, se ve nuevamente debilitado por diversos factores. La situación en Medio Oriente empuja al alza al petróleo (en un movimiento que lentamente va perdiendo fuerza), impactando directamente en la moneda nipona. Por otro lado, y tal vez el más importante, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, con las notas a 10 años llegando al 4.1% el viernes.

En otro orden, las dudas que dejó el Banco de Japón días atrás, sin aclarar si seguirá endureciendo o no la política monetaria, también tienen un efecto en los precios del yen. La zona de 150.00 aparece en el horizonte cercano, y solo el quiebre de 146.00, muy lejos del precio actual, podría cambiar su actual situación.

La onza de oro vuelve a apuntar alto, justamente apuntalada por la grave situación en Medio Oriente. Los máximos históricos del 26 de septiembre en 2685 dólares están muy cerca de ser vencidos, y la zona de 2700 dólares se ve muy clara.

Habrá que prestar atención a lo que suceda en China. El gobierno de la República Popular anunció un plan de crecimiento del cual no dio detalles, y la euforia inicial en las bolsas mundiales se va apagando. El yen puede verse beneficiado si no trascienden mayores novedades.

Por último, la Fed parece decidida a seguir ajustando su tasa, aunque a un ritmo menor al que los mercados esperaban. Las minutas de la reunión de septiembre dejaron en claro que era necesario un recorte, aunque no fue unánime hacerlo al 0.5%. De lo que surja de distintas presentaciones de varios funcionarios del organismo en los próximos días podrían surgir pistas de lo que hará el banco central el mes próximo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Inflación de EE.UU.: ¿nuevo impulso para el dólar?

Hola Amigos, buen día. Este jueves, a las 8:30 del este, se conocerán los datos de inflación de Estados Unidos de septiembre. Al respecto, se espera que la medición mensual haya bajado ligeramente tanto en el índice general como en el subyacente, que excluye alimentos y energía.

En términos interanuales, la medición general caería al 2.3%, en tanto la subyacente quedaría sin cambios, en el 3.2%. Precisamente, esta última cifra -interanual y excluyendo las variables que están fuera del alcance de la Fed-, es la que podría definir el destino del dólar en todos los frentes.

El billete llega nuevamente fuerte a esta instancia. El euro cayó a 1.0926 en el mínimo diario, y se mantiene en dicha zona antes de los informes. La órbita de 1.0930 siempre es soporte para la moneda única, o resistencia si viene creciendo. La caída del euro podría profundizarse a 1.0900 próximamente si los datos de inflación favorecen al dólar, algo bastante viable. Tan solo la sobreventa que presenta el euro en el gráfico de 4 horas podría detener su caída más allá del soporte mencionado.

La libra esterlina también se muestra débil, si bien ha frenado su baja en 1.3055, soporte contra el que ha impactado varias veces en las últimas sesiones. La moneda británica parece algo más sólida que el euro, como se refleja en la baja del par EUR/GBP. El quiebre de 1.3050 podría acelerar la baja de la libra, para buscar en su caso 1.3000 durante las próximas horas. Solo la superación de 1.3130, lejos del nivel actual, podría cambiar el panorama bajista de libra.

El yen vuelve a caer, esta vez a 149.55, mínimo que no alcanzaba desde el 2 de agosto pasado. Esto significa que la moneda nipona perdió todo lo que había recuperado después del colapso de la bolsa de Tokio el día 5 de ese mes, producto de los datos de empleo de Estados Unidos de julio, y del ISM de manufacturas muy débil de entonces. La salida masiva de posiciones en contra del yen y a favor, entre otras, del dólar australiano, había generado un fuerte crecimiento del yen, que quedó neutralizado en estas últimas horas.

Esta vez, el fuerte alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro, con las notas a 10 años al 4.08%, están impactando de lleno en el yen, que a su vez se ve afectado por el alza del petróleo, variable que también marcha a contramano de la moneda de Japón.

Si los datos de inflación de Estados Unidos quedan por encima de lo esperado -algo esperable- el yen podría visitar 150.00 sin dificultades en las próximas horas. La actual recuperación de la moneda nipona, sin datos en el medio, hace suponer su caída posterior a la publicación de los informes mencionados.

Algo similar sucede con el oro. Lejos de sus máximos históricos del 26 de septiembre en 2685 dólares, la onza intenta ahora no perder la cota de 2600 dólares, mientras se mueve en un estrechísimo rango de precios, de no más de 15 dólares. El gráfico de 4 horas, en principio, favorece una recuperación del oro, con un alcance no muy fuerte: le será difícil superar los 2635 dólares. Recién por encima de los 2650 dólares se encaminaría a sus máximos históricos.

Como se ve, los mercados están totalmente pendientes de los datos de inflación, dejando de lado, al menos por ahora, la tensión en Medio Oriente. Si bien los enfrentamientos se mantienen, el escenario no parece haberse agravado como para que tenga impacto en los activos principales.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

El dólar consolida ganancias

Hola Amigos, buen día. Tal como suele ocurrir el día posterior a la publicación de los datos de empleo de Estados Unidos, el dólar se movió sin mayores novedades el lunes, con una escasa amplitud de precios frente a las monedas principales.

El mundo está pendiente del conflicto en Medio Oriente, con una escalada bélica que se agrava día a día, aunque por el momento no ha tenido mayor relevancia en los mercados.

Tan solo el petróleo se muestra muy activo, con una ganancia de más de 10 dólares en los futuros del WTI y más de 12 dólares en el Brent. La posibilidad de que se produzcan cortes de suministro de Oriente a Occidente va en crecimiento, y ello explica este comportamiento de la materia prima.

Claro que ello también tendrá repercusiones en los datos de inflación. No en los de septiembre, que se conocerán esta misma semana en Estados Unidos, sino en los de octubre, que se publicarán el mes próximo. Una nueva incógnita respecto a las decisiones que, en materia de política monetaria, deba tomar la Fed tanto en  noviembre como diciembre.

Las monedas europeas, en tanto, mantienen un perfil bajista de corto plazo. El euro se ve incapaz de superar 1.1000, nivel que aparece ahora como su principal resistencia, en tanto la libra esterlina mira 1.3100 como el objetivo a vencer. Si bien impactó contra el mismo a primera hora, se mantiene debajo del mismo antes del inicio de la sesión europea de este martes.

El yen, por su parte, opera en la zona de 147.90, con un perfil bajista de corto plazo. El aumento del petróleo, pero sobre todo de los rendimientos de los bonos del Tesoro, están impactando de lleno en su precio. Las notas a 10 años pagan más del 4% nuevamente, después de varias semanas de estar por debajo de tal nivel.

En otro orden, la situación en Medio Oriente obligaba a pensar en un rally del oro, tal como sucedió exactamente un año atrás, cuando cotizaba en la zona de 1830 dólares. Los más de 800 dólares que ganó la onza desde entonces no parecen suficientes ante el agravamiento del conflicto bélico, pero una y otra vez el oro se acerca a sus propios máximos históricos del 26 de septiembre en 2685 dólares, sin poder superarlos.

Este martes, la onza cotiza a 2644 dólares, sin una tendencia definida en el gráfico de 4 horas, pero con un ligero sesgo bajista si se toman los últimos máximos descendentes. Solo el quiebre de 2645 dólares podría darle al oro la chance de quebrar dichos máximos históricos en la fecha.

La ausencia de datos importantes de uno y otro lado del Atlántico hará que los mercados se muevan en forma lenta, y con extrema precaución. La cercanía con los datos de inflación de septiembre -se publicarán el jueves- también influye en la cautela de los mercados.

Tan solo una postrera presentación del titular de la Fed de Atlanta, Sr. Bostic, podría tener algún impacto en el dólar, ya en el cierre de la sesión americana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

El dólar se fortalece en todos los frentes

Hola Amigos, buen día. Como resultaba previsible desde varios días antes de la publicación, los datos de empleo de Estados Unidos quedaron muy por encima de lo esperado. Y lo esperado era un ligero crecimiento después de varios meses de creación de empleo muy magra. Los pronósticos, lo señalamos todos los meses, siempre se equivocan a favor de la tendencia del dólar del momento, y el viernes pasado el billete llegaba listo para crecer.

No resultaba difícil, pues, anticipar lo que pasó. El euro quebró 1.1000 con facilidad, y forma, en el gráfico diario, un doble techo de peligroso alcance a la zona de 1.0790. Si se cumple dicha formación, su objetivo no sería alcanzado de inmediato. El alza de la moneda europea fue lento, y su caída también podría serlo.

En el corto plazo, el euro luce sobrevendido, y es probable que ofrezca algún tipo de recuperación. Pero es claro que su dinámica alcista de las últimas semana se desvaneció, y puede seguir cayendo en las sesiones que siguen. Al alza, la zona de 1.1010, 1.1030 y 1.1045 son las resistencias a seguir, con soportes en 1.0945 (61.8% de retroceso de su alza anterior), 1.0930 y 1.0905.

La libra esterlina también sufre el ataque del dólar, y hasta en mayor medida que el euro. Así lo refleja el par EUR/GBP, que el viernes mostró una firme recuperación. La caída de la libra del viernes fue violenta, y la zona de 1.3060, mínimo de la semana pasada y del mismo viernes, es el soporte a considerar. La sobreventa y pérdida de velocidad del precio en el gráfico de 4 horas podría ser un atenuante para la moneda británica en las primeras horas del lunes, aunque le costará superar 1.3170. Si lo logra, se pondrá nuevamente en carrera alcista.

Como es habitual en estos casos, el yen es la moneda más afectada por el alza del dólar. Su caída de más de 300 puntos en pocas horas se sumó a los más de 400 que había perdido en los días anteriores, finalizando la semana en 148.66. El yen es, nuevamente, objeto de especulación por parte de fondos y bancos que ven en el diferencial de tasa de interés entre el BoJ y el resto de los bancos centrales un excelente negocio.

El BoJ es funcional a este tipo de maniobras, que suelen terminar como lo hizo en agosto, con un colapso de la bolsa local, en medio de una burbuja demasiado evidente.

A la vez, el alza importante del petróleo, derivada del crónico y cada día más complejo conflicto en Medio Oriente, impacta de lleno en el yen. Como para completar su desventura, la moneda nipona se ve afectada por el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que en las notas a 10 años llegaron el viernes al 3.99%, para cerrar cerca de tal nivel. Por el momento, el yen no tiene mucho para ofrecer, más que pérdidas, y solo su sobreventa de corto plazo podría darle algo de aire en las primeras horas del lunes.

La onza de oro cerró a 2652.00 dólares, con una extraña performance de escasa amplitud de precios. El metal precioso se encuentra en el centro de atención de los mercados, que esperan un firme crecimiento en su precio producto del conflicto en Medio Oriente. Para este lunes apunta ligeramente a la baja, aunque no parece que vaya a ceder de 2630 dólares. Sí, en cambio, podría acercarse a 2685 dólares, los máximos históricos, si logra vencer 2672 dólares.

La semana que se inicia tiene como principal atractivo el dato de inflación de Estados Unidos de septiembre. Con el dólar en el estado actual va a ser difícil que las cifras de inflación queden por debajo de los guarismos de agosto. La Fed se encargó de poner paños fríos en las expectativas de recortes de tipos durante los próximos encuentros, y es habitual que a estas expresiones le sigan informes en línea con estas palabras.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.