Hola Amigos, buen día. La sesión del martes dejó como saldo un fuerte crecimiento del dólar en todos los frentes, que sin embargo se fue atenuando sobre el cierre de la sesión americana.
En esta oportunidad, el oro fue el activo que más sufrió los embates del billete, con una caída de 380 dólares en el día, y 420 en la semana, hasta el cierre de Nueva York. Se trata de una corrección inesperada, dado que las apuestas por el oro han sido muy fuertes en los últimos días, en especial desde que el sábado se desató el nuevo conflicto bélico en Medio Oriente.
La crisis se agrava, y sobre todo se extiende a otros países de la región, mientras las grandes potencias ya comienzan a dar sus opiniones con tonos más agresivos. A la vez, los ataques de ambos lados se profundizan, llegando a embajadas y aeropuertos de países que no están directamente involucrados en el conflicto.
Cada noticia como esta es suficiente para generar movimientos alocados en los mercados. Así como el oro cayó de manera violenta, el petróleo se disparó a máximos de junio pasado, quedando a centavos (los futuros del WTI) de tocar máximos de más de un año.
La salida de servicio del Estrecho de Ormuz, por el que pasa buena parte del petróleo y el gas del mundo, es el principal causante de este aumento. Y dado que el conflicto no da señal alguna de finalizar, se trata de una situación que puede alargarse en el tiempo, generando temores a nivel global por las consecuencias inflacionarias que puede tener un aumento sostenido del petróleo en primer lugar, y el gas en una segunda instancia.
Muchos especialistas del sector apuntan a un petróleo que podría rozar los 100 dólares. No parece algo excesivo, si se tiene en cuenta que en marzo de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, tocó 130 dólares. Claro que había iniciado el mes en 94 dólares, y después de tocar dicho máximo, aun no superado, se desplomó. El efecto sobre la inflación global, si algo así sucede, será demoledor.
Pero también abrirá fuertes interrogantes sobre la política monetaria de los bancos centrales. Con esfuerzo, muchos de ellos recortaron la tasa de interés a niveles realmente bajos, buscando sostener el crecimiento económico, después de un largo periodo de alta inflación que, justo es decirlo, crearon las propias entidades desde 2021, emitiendo dinero sin respaldo en tiempos posteriores a la pandemia de 2020.
Si la inflación se dispara, y lo hace justo en una variable como el petróleo, que está lejos del dominio de los bancos centrales, probablemente veamos una inflación muy alta en términos generales (la que “sufren” los consumidores todos los días), y una inflación subyacente también alta, porque el petróleo termina influyendo en prácticamente todas las variables, pero mucho más baja que la medición general.
Este clima de pesadumbre se refleja, como no puede ser de otra manera, en las bolsas de valores. Los índices Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq 100 caen a gran velocidad, con el primero de ellos que tocó el martes un mínimo que no visitaba desde el 10 de diciembre pasado.
En Latinoamérica, las bolsas locales han sufrido pérdidas relevantes. El dólar, en la mayoría de los países, ganó posiciones en forma concluyente, pese a los altos precios de las materias primas.
En cuanto a las monedas principales, el euro perdió una cota importante, 1.1640, iniciando una tendencia bajista que puede profundizarse en los próximos días. Solo la superación de tal nivel podría cambiar su presente, y para las próximas horas los soportes a seguir son 1.1565 y 1.1530. El quiebre de 1.1640 tendrá resistencias en 1.1665 y 1.1690. En 1.1810 quedó un gap sin cubrir.
La libra esterlina recupera terreno, cotizando a 1.3440 frente al dólar, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, luego de tocar 1.3375, línea bajista que guía al movimiento del par GBP/USD en estos momentos. Los próximos soportes se hallan en 1.3315, 1.3285 y 1.3250, mínimo de la semana al momento.
El yen se mantiene muy débil, esta vez empujado por el alto precio del petróleo, una variable muy sensible para la moneda nipona. Sin perspectivas de alza de tipos de interés por parte del Banco de Japón en los próximos tiempos, el yen ha dejado de actuar como activo seguro, papel que cumple, en estos momentos, el franco suizo. Para el resto del día, 158.10 es el objetivo a seguir en el par USD/JPY, donde asoma una línea bajista del gráfico diario, con soportes en 157.10 y 156.50.
La zona de oro cotiza a 5180 dólares, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, en un contexto ampliamente alcista de corto plazo. La superación de 5200 dólares le daría un fuerte impulso al metal, para buscar en su caso 5255 dólares, que es el 61.8% de retroceso de la baja 5416/4995 dólares, desde donde esperamos un fuerte rebote bajista.
El calendario de noticias de este miércoles incluye las nóminas de empleo privadas de ADP, a las 8:15 del este, y el ISM de servicios, a las 10:00.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.