El dólar sigue imparable ¿nadie lo frena?

Hola Amigos, buen día. El dólar inició 2025 con un fuerte aumento ante las monedas principales, aunque cedió frente a las materias primas. A la vez, creció con fuerza frente a las monedas de Latinoamérica.

La pausa impuesta por los dos largos festivos de las semanas anteriores ha terminado, y el mercado parece querer recuperar todo lo que no ha movido en unas pocas horas. Así, el euro perdió más de 150 puntos desde la apertura del jueves hasta el cierre de Estados Unidos, y la libra esterlina cayó hasta acercarse a sus mínimos de 2024, en 1.2295. El franco suizo llegó a mínimos de mayo del año pasado, en tanto el dólar australiano ya roza niveles mínimos de octubre de 2022. 

A contramano, el oro logró acomodarse por encima de 2650 dólares, en tanto el yen logró hacer pie durante parte de la sesión, para finalizar nuevamente desdibujado -como viene sucediendo desde hace casi 3 años- en la zona de 157.50.

Precisamente, estos dos activos pudieron hacer frente al billete apoyados en los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años bajaron del 4.65 al 4.52%, para finalizar la sesión en el 4.56%. No hay muchos fundamentos que justifiquen tal baja.

El contexto sigue favoreciendo ampliamente al dólar en todos los frentes. Ya desde mediados de diciembre, cuando la Fed dejó en claro que no habrá recortes de tipos de interés en enero y probablemente tampoco en marzo, el billete se vio impulsado en casi todos los frentes.

El euro llega, de esta manera, a mínimos de octubre de 2022, y se acerca a la paridad. En la víspera alcanzó la cota de 1.0225, para recuperarse ligeramente. La sobreventa que presenta la moneda única en el corto plazo podría servirle para recuperar la zona de 1.0300 en las próximas horas, aunque difícilmente logre superar 1.0330, el mínimo de 2024, que tocó a mediados de noviembre. Por el contrario, el quiebre de 1.0205 podría desencadenar una nueva baja del euro a la zona de 1.0160 en pocos minutos.

La presunción de que el BCE seguirá recortando la tasa frente a la inmovilidad de la Fed, y el nuevo agravamiento de la crisis en Europa del este, con el corte de suministro de gas desde Rusia a Occidente (que de todas formas ya era bastante limitado) impactan de lleno en el euro.

La libra esterlina, en tanto, coquetea con sus mínimos de 2024 en 1.0298. Sin datos relevantes desde Reino Unido, la moneda británica parece lista para buscar 1.2250 en pocas horas, paso previo antes de ir a 1.2000, nivel por ahora lejano. De todas formas, cabe señalar que la libra se mueve a una velocidad mucho mayor que el euro, y un desplome de este podría hacer trastabillar a la primera rápidamente.

Respecto al yen, luce frágil en estas horas, aunque se mantuvo por encima de 158.00, nivel cuyo quiebre lo encaminaría cerca de 160.00. La baja modesta de los rendimientos de los bonos del Tesoro le han dado soporte a la moneda nipona, que podría visitar 156.50 durante la sesión del viernes.

En cuanto a la onza de oro, acaba de llegar a un máximo de 3 semanas en 2663 dólares, y sigue apuntando al alza, para buscar como objetivo la zona de 2672 dólares, un 61.8% de retroceso de su baja anterior. La sobrecompra del oro en el gráfico de 4 horas impone una corrección bajista que esperamos para la sesión americana de este viernes.

La agenda de la fecha incluye el ISM de manufacturas en Estados Unidos. Si bien aún se halla lejos de los 50 puntos cuya superación marcaría expansión del sector, el mes pasado ha mejorado notoriamente, llegando a los 48 puntos. Se espera un guarismo similar en esta publicación, que podría redundar en un nuevo impulso alcista del dólar en todos los frentes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El euro, cerca de mínimos importantes

Hola Amigos, buen día. En medio de una sesión de escaso volumen como fue la del martes, el euro cayó ante el dólar, cerrando 2024 a apenas 30 puntos por encima de sus mínimos anuales, que a su vez es el más bajo valor de la moneda única desde octubre de 2022.

Un cierre anual de tal magnitud puede estar anunciando una baja más importante del euro durante los próximos tiempos. Claramente, el quiebre de 1.0330 podría acelerar su caída, para buscar, en las primeras horas del jueves, las zonas de 1.0305 y, más abajo, 1.0265.

En tanto, la libra esterlina no logra hacer pie ante el dólar, y también cerró diciembre con una baja marcada, en 1.2518. La moneda británica se encuentra bajo presión en estos días, en parte por la propia fortaleza del dólar, y también por la presunción de que el Banco de Inglaterra podría seguir recortando su tasa de interés, como lo ha hecho el Banco Central Europeo.

El diferencial de tasas entre la Fed, el BoE y el BCE se ha modificado sensiblemente en los últimos meses. Así como la Fed recortó su tasa tres veces y la dejo en el 4.5%, la más baja desde inicios de 2023, la del BoE quedo por encima, en el 4.75%, algo que no ocurría desde antes de la crisis de 2008. La tasa del BCE, por su parte, quedó en el 3.15%, después de sucesivos recortes dispuestos por el Comité que encabeza la Sra. Lagarde.

Pero más allá de lo que puedan hacer estas entidades, el evento más importante de estos primeros meses de 2025 será la asunción de Donald Trump en Estados Unidos. El nuevo mandatario prometió la implementación de impuestos a las importaciones de todo el mundo, pero más aún a las de China, que quedarían con una carga extra del 60%.

Si bien no se espera que pueda cumplir en su totalidad con estas promesas electorales (es verdad que algunas cosas las prometió también después de las elecciones), los mercados ven con cautela lo que viene.

Nuevos impuestos a las importaciones generarán un rebrote inflacionario cuyo alcance se desconoce, obligando a la Fed a mantener la tasa en los niveles actuales, o incluso aumentarlas si la situación es más compleja de lo previsto.

A la vez, Trump brega por tener tasas bajas, algo que se contradice con los anuncios que ha hecho.

La bolsa de Nueva York ha crecido en forma exponencial en los últimos tiempos, alentada primero por probables recortes de tipos de la Fed, y después por la victoria de Trump. La primera bolsa del mundo ha crecido un 20% por segundo año consecutivo, empujada a la vez por una liquidez extrema que la venta de bonos de la Fed no ha llegado a combatir.

De allí es que el panorama del mercado de divisas luce incierto para estas primeras semanas de enero. Ente las monedas principales, el euro parece tener el rumbo más definido, a la baja, con la paridad 1 a 1 ya bastante más cerca que en noviembre, cuando llegó a los niveles actuales, pero era prácticamente inviable que la alcanzara.

La libra esterlina luce más firme que el euro pese a la baja que sufrió en las últimas semanas, aunque se le hará difícil cambiar de rumbo si el euro sigue cayendo. La zona de 1.2200 aparece cercana para la moneda británica en las próximas semanas.

El yen sigue sufriendo el embate de los fondos de inversión que especulan contra él, ante la inacción del Banco de Japón que hace caso omiso a la alta inflación de Tokio. Japón se ve favorecido en sus exportaciones por el dólar caro, pero a la vez esta situación genera inflación, algo que en ese país es prácticamente desconocido desde hace lustros. La moneda nipona se encuentra cerca de sus mínimos de 38 años que tocó a mediados de 2024 en 161.30, aunque antes de llegar allí el Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas podrían intervenir su cotización, un mal necesario de efímero efecto.

El dólar australiano también terminó muy débil el mes de diciembre, apenas a unos puntos por encima de sus mínimos de 2024, debajo de los cuales quedará en niveles que no tocaba desde marzo de 2020, en medio de la pandemia de entonces. El Aussie poco pudo defenderse durante gran parte del año, y se mantuvo débil, acelerando su caída en los últimos dos meses. Y todo indica que seguirá en la misma dirección durante los próximos días.

También el dólar canadiense cayó fuerte entre noviembre y diciembre, alcanzando mínimos de casi 5 años, por encima de 1.4500. La ligera recuperación posterior no alcanza a cambiar su perfil bajista de mediano plazo, que podría profundizarse si el Banco de Canadá sigue recortando su tasa de interés como lo hizo en sus últimas cinco reuniones, ante la estabilidad que se espera por parte de la Fed.

Respecto a la onza de oro, cerró el año a 2624 dólares, perdiendo algo del protagonismo que tuvo desde octubre de 2023, cuando inició un rally en 1830 dólares que solo se detuvo en 2789 dólares, el máximo histórico que tocó a fines de octubre de 2024. Desde allí presentó un comportamiento irregular, con un primer objetivo en 2562 dólares, un gap que dejó a mediados de noviembre y aún no cubrió.

Para la primera sesión del año esperamos movimientos moderados, con el dólar acelerando y ampliando sus ganancias en prácticamente todos los frentes.

La agenda de noticias del día es modesta, y recién el viernes, con el ISM de manufacturas, tendremos informes que impacten en forma decisiva en las monedas principales.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.