Trump presiona a Powell: ¿Cederá?

Hola Amigos, buen día. En medio de una guerra comercial con final imprevisible, apareció un nuevo foco de conflicto, esta vez dentro de Estados Unidos. El presidente Trump presiona al titular de la Fed, Jerome Powell, a dejar su cargo antes de tiempo, entrometiendo al poder político en el manejo financiero del país, algo prohibido por la Constitución.

Trump “heredó” el segundo período de Powell a cargo de la Fed, aunque fue él mismo quien lo nominó para reemplazar a la entonces titular Jannet Yellen, quien había gobernado durante la presidencia de Barack Obama. Cabe acotar que el presidente de la Fed es nominado por el presidente de la Nación al cabo de su primer año de mandato.

El vínculo previo de Trump con Powell parecía ir sobre rieles apenas iniciado su primer mandato. Sin embargo, ya en 2018 Powell exhibió un fuerte poder de independencia, aumentando la tasa de interés en varias oportunidades, después de casi una década de tener una tasa prácticamente en cero.

Esta actitud le valió la enemistad inmediata de Trump que, se sabe, cambia de opinión con suma facilidad. Las humillaciones públicas que recibió Powell en esos años quedaron en la historia. En 2020, apenas iniciada la pandemia, la tasa volvió a cero. Pero ni eso pudo sostener a Trump en la presidencia.

Ya durante el mandato de Biden, Powell fue nominado para un segundo mandato. El mismo fue aprobado rápidamente en el Senado, y así Powell inició sus segundos cuatro años, que terminan a fines de 2025. Extrañamente, 24 horas después de ser aprobado, Powell reconoció que la inflación que atravesaba Estados Unidos en esa época, alrededor del 5.5% anual, había dejado de ser un fenómeno transitorio, como lo denominaba, para transformarse en un problema algo más complejo.

De este modo se iniciaron los aumentos de tasa de interés, después de varios años de inyectar dinero en el circuito en forma casi descontrolada, postura que no solo a la Fed y los bancos centrales le quedaba sumamente cómoda -emitían dinero sin generar inflación ante un mundo que recién salía de la pandemia- sino también a los gobiernos, que gozaron de un año 2021 soñado, repartiendo dinero por doquier, en una suerte de populismo exacerbado en varias latitudes.

Powell transita su último año de mandato, y así como demostró su cintura política para esperar pacientemente su segunda nominación antes de iniciar los aumentos de tipos de interés, ahora sabe que cuenta con el aval de la Ley. Estos dos factores le quitan cualquier presión de cara a los próximos meses, por lo que un recorte de tipos de interés se torna poco viable. Tan solo podría llegar si la inflación llega al objetivo del 2% anual, o el mercado laboral se resiente, algo que por ahora no parece que vaya a ocurrir.

La otra deducción es que si Trump presiona de este modo a Powell, que por supuesto seguirá hasta el final de su mandato, lo mismo hará con quien ocupe su lugar desde diciembre. Tal vez no haga falta, dado que el propio Trump será quien lo nomine. Garantía total de tasas bajas desde 2026. ¿También será el anuncio de un dólar débil por el mismo motivo?

Este lunes, después del largo festivo de Semana Santa, habrá pocos cambios en los mercados. El dólar se mantiene débil en todos los frentes, sin estímulos para crecer. Recién el miércoles se conocerán datos en Europa y en Estados Unidos que podrían generar efectos importantes en los precios.

El euro se mantiene firme cerca de 1.1400, pese a los recortes de tasa del BCE (sobre los cuales habló Trump en su ataque a Powell), y con pocas perspectivas de cambio. Solo debajo de 1.1000 podría haber una baja sustentable de la moneda única, y esto, por supuesto, no ocurrirá en estos días.

La libra esterlina rozó 1.3300 en la corta sesión del viernes, algo poco esperable, pero en línea con el comportamiento que viene presentando la moneda británica en las últimas semanas. El alza del viernes, con escaso volumen, podría ser revertida rápidamente en la sesión del lunes.

El yen se mantiene en la zona de 142.00, y el quiebre de 141.50 podría llevarlo a 140.00 esta semana. Su tendencia luce firme en el corto plazo, aunque deberá consolidarla debajo de 140.00.

La onza de oro, que sigue por encima de 3300 dólares, no deja mucho margen para el análisis. Su último rally no guarda relación con lo que viene sucediendo en los mercados, y asoma como un movimiento especulativo sin sustento. Pero el precio lo descuenta todo, hasta el escaso volumen que lo llevó al nivel actual. Por ahora, pocas correcciones se pueden esperar en contra del oro.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Ligero optimismo en los mercados por las negociaciones Estados Unidos – Japón

Hola Amigos, buen día. Pese a que la guerra comercial sigue siendo el principal foco de preocupación a nivel global, las negociaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Japón por los aranceles a sus respectivas importaciones cambiaron el ánimo de los inversores en la sesión previa al festivo de Semana Santa.

Desde Tokio se anunció que dichas negociaciones tendrán prioridad absoluta, lo cual hizo retroceder al yen más de 100 puntos desde su máximo de septiembre de 2024, que tocó el miércoles en 141.42. El par USD/JPY se ubica en 142.65, con una tendencia alcista que podría profundizarse durante las próximas sesiones. Para este jueves, las zonas de 143.00 y 143.50 aparecen como las resistencias a seguir.

Sin embargo, en otros ámbitos el optimismo no tiene tanto espacio. El gobierno del presidente Trump impuso límites a las exportaciones de Nvidia a China, sufriendo su acción una baja importante que se detuvo recién en los 100 dólares, y llevando consigo al índice Nasdaq 100 a la baja.

En las horas previas a la sesión americana de este jueves, los futuros del Nasdaq 100 operan sin fluctuaciones importantes, aunque los del Dow Jones caen con fuerza, anticipando una sesión complicada para los papeles principales.

En cuanto a las divisas europeas, el euro se encuentra bajo la presión del Banco Central Europeo, que probablemente recortará la tasa de interés al 2.40%, en lo que será el séptimo recorte desde abril de 2024, y el sexto consecutivo. El euro podría sufrir una baja moderada al momento de la conferencia de prensa posterior al anuncio, a cargo de la Sra. Christine Lagarde, titular del banco central.

A la espera de tal anuncio, el euro cotiza a 1.1371 frente al dólar, conservando una tendencia alcista en el gráfico de 4 horas, que fue perdiendo fuerza con el paso de los días, desde el inicio de la semana. La moneda única había alcanzado un máximo anual la semana pasada, cuando tocó 1.1470, y se mantuvo cerca de tal nivel durante los últimos días. El quiebre de 1.1305 podría determinar un cambio en la dirección del euro para la semana próxima, con soportes en 1.1270 y 1.1230; las resistencias, en tanto, se ubican en 1.1400, 1.1430 y 1.1470.

La libra esterlina cotiza a 1.3234, no muy lejos de 1.3295, nivel máximo del año que tocó en la víspera. Una formación de un hombro – cabeza – hombro en el gráfico de 4 horas (aún no confirmada) podría cambiar el rumbo de la moneda británica en las próximas horas. Sin noticias que ameriten movimientos fuertes en su contra, los soportes del jueves serán 1.3200 y 1.3150.

Respecto a la onza de oro, ya no es noticia que toque día a día máximos históricos. Este jueves se detuvo en 3358 dólares, en un alza parcialmente justificada por la guerra comercial, pero que tiene mucho de especulación. El actual retroceso a 3325 aparece como una toma de ganancias del rally del miércoles, cuando avanzó 112 dólares en pocas horas. Desde el día 7 de abril avanzó 335 dólares, superando cualquier pronóstico, y por el momento no encuentra un techo cierto. Ante una continuación en la corrección bajista, 3300 y 3270 dólares serán los soportes a seguir.

La agenda de noticias de este jueves incluye, además de los anuncios del Banco Central Europeo a las 8:15 del este, las peticiones semanales de subsidio por desempleo a las 8:30.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el próximo lunes.

El oro, nuevamente imparable y en máximos históricos

Hola Amigos, buen día. La incertidumbre por la guerra comercial, que tiene vaivenes y vericuetos de difícil comprensión, genera una búsqueda masiva de refugio por parte de los inversores. El oro llegó este miércoles a un nuevo máximo histórico, superando los 3300 dólares, y sin un techo claro para las próximas horas.

El metal precioso creció, hasta el momento, 358 dólares desde sus mínimos de la semana pasada, cuando su tendencia alcista de corto plazo estuvo en peligro. Desde el mínimo del día 7 de este mes, en 2956, ha ofrecido ganancias importantes, y solo el lunes que pasó no pudo cerrar al alza.

De las últimas 16 semanas, incluida la actual, el oro cerró a la baja solo en 2, en un movimiento que no tiene precedentes. El último movimiento similar se produjo entre 2007 y 2008, aunque con varias semanas bajistas, y con alzas mucho menos significativas que la actual.

El escenario actual favorece también al yen. La moneda nipona se acerca a sus máximos del año en 141.98, que tocó la semana pasada, su mejor nivel desde fines de septiembre pasado.

Técnicamente, el par USD/JPY presenta un pennant en el gráfico diario, con un objetivo de unos 230 puntos, que podría llevarlo a la zona de 140.00 durante las próximas sesiones.

La baja significativa de los rendimientos de los bonos del Tesoro (las notas a 10 años pagan actualmente el 4.29%) también representa un estímulo para el oro y el yen en estas horas.

En otro orden, el euro mantiene un perfil alcista en estas horas, cuando se acerca la decisión de política monetaria del Banco Central Europeo, previsto para el jueves. En una sesión de menor volumen por el inicio de la Semana Santa, el BCE podría recortar la tasa de interés al 2.4%, lo cual le quitaría al euro parte de su actual atractivo. La moneda única alcanzó 1.1470 en su máximo anual, producto de la debilidad del dólar de estas semanas.

En estos momentos, el euro cotiza a 1.1375, después de quebrar momentáneamente 1.1300 en la víspera. Todo indica que podría retomar la cota de 1.1400 en las próximas horas, aunque la zona de 1.1430 aparece como una resistencia difícil de superar en la sesión americana de este miércoles.

La libra esterlina, en tanto, llegó a 1.3280 en un nuevo máximo anual, completando, hasta el momento, 8 días consecutivos de ganancias. La moneda británica se vio favorecida el martes por una baja en las cifras de desempleo, y pese a que este miércoles se conocieron los datos de inflación que quedaron debajo de lo esperado, la corrección bajista apenas se sintió. La superación de 1.3300 podría darle una mayor fortaleza a la libra, que tendrá objetivos en 1.3340 y 1.3380 para el resto del día.

Por su parte, el franco suizo apenas retrocede desde sus máximos de 2015, que tocó el viernes 11 en 0.8085. La moneda helvética, que actúa en forma similar al yen y al oro, se ha fortalecido en 760 puntos desde el inicio de mes, entrando en una zona de sobrecompra muy marcada, que implica una corrección bajista (alcista en el par USD/CHF) de corto plazo. El objetivo de la misma aparece cerca de 0.8200 para las próximas horas.

La agenda de este miércoles incluye el anuncio de política monetaria del Banco de Canadá, que dejará sin cambios la tasa de interés en el 2.75%, y una presentación del presidente de la Fed. Sr. Powell, en Chicago, a partir de las 2:30 pm del este. La Fed se encuentra bajo presión por una inflación que se acerca a su objetivo que implicaría recortes en la tasa de interés, pero con una marcada incertidumbre por el efecto que tendrán los aranceles sobre la economía.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El dólar recompone su imagen

Hola Amigos, buen día. Después de varios días, la sesión del lunes tuvo un ritmo normal en los activos principales. El dólar se alejó de sus mínimos ante el euro, el oro y el yen, aunque se mantiene débil frente a la libra esterlina, que se mueve cerca de sus máximos anuales. A la vez, el petróleo recompone posiciones lentamente, con un precio actual de 61.80 dólares en los futuros del WTI.

Los anuncios del presidente Trump, conocidos el fin de semana, fueron determinantes para traer algo de calma a los mercados. El mandatario excluyó de los aranceles que impuso a los productos chinos a varios ítems relacionados a la tecnología, dentro de los cuales los teléfonos móviles representan los más importantes.

La acción de Apple, lejos de dispararse, solo logró recuperar parte de sus pérdidas del mes, aunque se mantiene débil en el corto plazo. El índice Nasdaq 100, que agrupa precisamente a las acciones tecnológicas, abrió el día con fuertes ganancias, que se diluyeron con el paso de las horas.

Estos cambios de postura por parte del gobierno de Trump en todo lo referente a los aranceles le ha quitado credibilidad. Si bien varios de sus argumentos son totalmente entendibles, las formas en que se ha movido el presidente, junto con las idas y vueltas que dio en los últimos días, parece demostrar que no había un plan determinado para fijar los aranceles anunciados, o que sí lo había, y que mas de un operador con información privilegiada quedó en mejor posición que antes, como lo sugieren varias publicaciones en estas horas.

Pero yendo estrictamente a lo que muestran los precios, el billete toma aire, al menos por ahora. Después del sacudón que recibió por los anuncios de las últimas semanas, y por la baja importante de la inflación, tanto minorista como mayorista, las monedas principales apuntan a una corrección bajista.

El euro, por caso, cotiza a 1.1330 en la sesión asiática de este martes. Si bien el gráfico de 4 horas deja entrever un triángulo de continuación de la tendencia alcista dominante, los indicadores muestran divergencias respecto a la curva de precios. El quiebre de 1.1305, primer soporte, y más abajo de 1.1265 podrían cambiar el panorama de corto plazo de la moneda única. En tanto, la superación de 1.1370 abrirá las puertas a 1.1400 y, por qué no, a nuevos máximos anuales, que por ahora se ubican en 1.1470.

La libra esterlina se mantiene firme ante el dólar, a la espera de los datos de empleo en Reino Unido, que podrían darle un nuevo impulso alcista. Sin embargo, el lunes intentó superar los máximos del mes en 1.3210, ingresando en una zona de sobrecompra, y perdiendo velocidad en las últimas horas del día. Los indicadores apuntan ligeramente a la baja, con soportes en 1.3120 y 1.3080, y resistencias en 1.3210 y 1.3260.

El yen, en tanto, abrió la semana a la baja, ante el modesto optimismo de los operadores, superando 144.00, tras lo cual se movió en torno a 143.00. El gráfico de 4 horas presenta una dirección alcista muy ligera, por lo que el dólar necesita superar 143.50 para apuntar nuevamente a 144.00. Los soportes, en cambio, se encuentran en 142.80, 142.50 y 142.00.

La onza de oro cotiza a 3212 dólares, con una tendencia muy marcada al alza en el gráfico de 4 horas. La baja actual encontrará soportes en 3195, 3180, 23.6% de retroceso del alza anterior, y 3140 dólares, 38.2% del mismo movimiento. Al alza, no queda lejos el máximo histórico que tocó el viernes en 3245 dólares. Cualquier noticia que genere algún temor -que en estos tiempos abundan- podría darle el impulso necesario para alcanzar tal nivel.

La agenda de noticias de este martes es modesta, con los inversores a la espera de novedades de la guerra comercial, la cual, al menos, no se agravó el lunes. Y eso, a esta altura, no es poco.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Trump cede parcialmente, y le quita presión al dólar

Hola Amigos, buen día. Durante el fin de semana se conoció la decisión del presidente Trump de excluir de los disparatados aranceles que le impuso a las importaciones desde China a varios productos electrónicos, como teléfonos móviles, computadoras entre otros.

El anunció descomprimió parcialmente el tenso clima que se generó la semana pasada, cuando día tras día Estados Unidos y China fueron aumentando los aranceles recíprocos, tornando prácticamente inviable el comercio entre las dos primeras potencias económicas del mundo.

La situación creada por la llamada “guerra comercial” que impulsó Estados Unidos desde la asunción de Trump está lejos de alivianarse. Más de 70 países esperan su turno para negociar con el gobierno estadounidense la quita y rebaja de los aranceles recíprocos, y se supone que en la mayoría de los casos habrá un acuerdo que beneficie a ambas partes. Sin embargo, la situación con China es muy tensa, y desde Pekín advirtieron que las exenciones anunciadas por Trump son un pequeño paso para comenzar a enmendar un “gran error”.

La apertura del lunes refleja esta relajación. El euro se aleja de sus máximos del año que tocó la semana pasada en torno a 1.1480, en tanto la libra esterlina cedió unos 80 puntos desde los máximos del jueves, para abrir el lunes en 1.3065. El yen, por su parte, cayó en la apertura a la zona de 144.00, después de llegar a 141.98 en su máximo de más de 6 meses que tocó el jueves pasado.

La onza de oro, que ha tocado máximos históricos durante varios días consecutivos, cedió 38 dólares desde dicho nivel en las primeras horas del lunes, y cotiza actualmente a 3219 dólares. El metal precioso mantiene, de este modo, una tendencia alcista de corto y largo plazo en simultáneo, poco vulnerable en estos días.

A su vez, los futuros de los índices bursátiles de Nueva York abrieron la semana con ganancias moderadas, que se van diluyendo con el paso de las horas.

La impresión que queda al cabo de estas primeras horas de operaciones es que esa suerte de tranquilidad que les trajo el anuncio de Trump a los mercados no durará mucho. Puede, sí, ser el inicio de una mayor flexibilidad de ambas partes en próximas negociaciones, que tal vez ya se están llevando a cabo en secreto.

Es claro que la suerte del dólar en el corto plazo depende en buena parte de algún acuerdo que retrotraiga los aranceles a niveles algo más sustentables.

Aunque claramente los aranceles no son lo único que miran los mercados. La baja de la inflación, tanto minorista como mayorista, es un mensaje para la Fed, que hasta el momento ha recortado la tasa de interés a regañadientes, solo impulsada por una baja leve del costo de vida en los últimos meses. Si se mantiene esta situación, y la inflación de abril no refleja una presión excesiva de los aranceles sobre los precios, es probable que en mayo el discurso de Powell apunta a un recorte para junio. Todo puede ser.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Se desploma el dólar: oro en máximos históricos, euro en máximos de 3 años

Hola Amigos, buen día. El euro alcanzó este viernes un máximo de febrero de 2022 en 1.1416, producto de la fuerte baja del dólar en todos los frentes. A la vez, el oro bate récords históricos hora tras hora, y se detuvo, por el momento, en 3220 dólares a primera hora de la fecha. La libra esterlina se acerca a 1.3100, algo más lejos de sus máximos del año en 1.3200, y el dólar canadiense llega a máximos de noviembre de 2024 en 1.3880. El yen llegó a 142.40 en un nivel que no tocaba desde fines de septiembre pasado.

Este es el resultado de una sesión asiática en la que el dólar sufrió un duro castigo, producto del mal humor de los inversores ante la guerra comercial que comenzó semanas atrás.

Si bien el miércoles se produjo una recuperación en la bolsa de Nueva York, que contagió a los inversores en todo el mundo por unas horas, una fuerte baja en el índice Nikkei 225 de Tokio en la sesión que acaba de terminar determinó un alza importante del yen, que fue acompañada por los movimientos antes mencionados.

El presidente Trump endureció el jueves su posición contra China, aumentando aun más los aranceles a las importaciones de ese país. A la vez, varios funcionarios de su gobierno sentaron una posición contraria a la importación de determinados bienes desde otros países. Y minutos atrás China llevó los aranceles a las importaciones desde Estados Unidos al 125%, apenas debajo del 145% que anunció Trump horas antes.

Es evidente que una guerra comercial entre las dos primeras potencias globales hará inviable el comercio entre ellas, y generarán una ola de inflación mundial, con alcance desconocido. Los activos de refugio se fortalecen minuto a minuto, y ello explica este nuevo rally del oro y la fuerte recuperación del yen, que es la moneda que más tiene para ganar próximamente. El euro, esta vez, también es tomado como un activo seguro.

La impresión es que lo que viene es una tregua, que podría llegar el fin de semana. Esta escalada entre Estados Unidos y China no es sostenible en el tiempo, y puede tener peligrosas derivaciones. Habrá que seguir de cerca las noticias durante las próximas horas.

En un contexto como este el análisis de las monedas principales se desvirtúa en los cortos plazos. El euro opera cerca de 1.1400, con un nivel de sobrecompra muy marcado en el gráfico de 4 horas, que torna inminente una corrección bajista. Sin embargo, solo el quiebre del muy lejano 1.1280 podría ponerle un freno sustentable a la moneda única.

El yen tiene argumentos más sólidos. Su devaluación de los últimos años no tuvo sustento, y si bien se mantiene débil en los niveles actuales, está dando señales de recuperación más sustentable. Aunque deberá superar 140.00 para buscar un camino de crecimiento sólido. Para este viernes, 141.80 aparece como el nivel a seguir.

La libra esterlina puede superar 1.3100 próximamente, y su objetivo es 1.3195, nivel que tocó en su máximo anual días atrás. La moneda británica perdió posiciones frente al euro, y el par EUR/GBP se disparó a máximos de un año y medio minutos atrás.

El oro no tiene análisis posible en estas horas, y su nivel de sobrecompra torna no aconsejable tomar posiciones de compra.

La agenda de noticias de este viernes incluye los datos de inflación mayorista de marzo, que probablemente tengan poco impacto en los precios. Las noticias que sí lo tendrán llegarán de Estados Unidos y China.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Trump maneja el humor de los mercados a voluntad

Hola Amigos, buen día. Hay que remontarse a los primeros años del siglo para encontrar un personaje que acapare la atención de los mercados y maneje su ánimo a gusto. El expresidente de la Fed Alan Greenspan tenía esa facultad. Cada vez que hablaba Greenspan el mundo financiero se detenía, y sus palabras eran una sentencia. Su estrella se fue apagando de a poco, y muchos atribuyen a la política monetaria de sus últimos años de presidencia como la causa principal del colapso de septiembre de 2008.

El presidente Trump, por motivos distintos, también tiene ese raro privilegio. La diferencia es que este último es absolutamente imprevisible, y sus decisiones parecen a veces llevadas por sentimientos y no por un análisis serio.

Tal es el caso de lo ocurrido el miércoles. Desde que el 2 de abril anunció la implementación de aranceles a prácticamente todos los países del mundo, los mercados se movieron bajo las palabras de Trump. La decisión de poner en pausa los aranceles de varias docenas de países por 90 días hizo virar el sentimiento de incertidumbre y pánico al de euforia, solo en segundos. Y quienes cambian esos sentimientos no son niños inocentes precisamente.

Como contrapartida, Trump anunció aranceles del 125% a las importaciones chinas, los cuales rigen desde la víspera. Pero nadie parece tomar muy en serio este aviso, o al menos la euforia por el “perdón” al resto del mundo pudo más en el humor de los operadores.

La escalada en la guerra comercial entre las dos primeras potencias globales parece interminable, y amenaza con hundir en la recesión a más de medio mundo. Si Estados Unidos mantiene esta política, China sentirá el impacto y, por caso, los países productores de materias primas lo sentirán doblemente. A la vez, miles de estadounidenses pagarán el doble por lo mismo, con el consiguiente golpe inflacionario.

Wall Street festejó como pocas veces. Los índices pasaron de atravesar su peor día en 5 años a su mejor día en 5 años. Uno detrás de otro. Los índices, a punto de caer al abismo, vuelven a apuntar alto, y tienen, al menos en el corto plazo, objetivo en un gap que dejaron la semana pasada.

El dólar se mueve frenéticamente al compás de estos desaguisados, que si no fueran dramáticos por las consecuencias que tendrán en el mundo, podrían causar gracia. Las monedas principales se mueven como si fueran las divisas de países subdesarrollados en plena crisis política.

El euro, moneda insignia, sube y baja 200 a 300 puntos diarios, sin una tendencia clara, creciendo sin mérito propio alguno por parte de la Eurozona, y sí por la debilidad del dólar, al menos en el par que las une.

La libra esterlina, algo más estable, apunta a la baja, y creemos que, al igual que el euro, no tiene mucho por ganar próximamente. El par EUR/GBP, útil para comprender la diferencia de comportamiento de ambas monedas ante el dólar, creció más de 300 puntos en pocas horas, para retroceder (cuando no) desde una resistencia establecida por una medición de Fibonacci invertido en el gráfico de 4 horas.

El yen cayó más de 350 puntos en minutos ante las novedades de Trump. Antes, había llegado a un nuevo máximo anual en 143.98. No extrañará ver al par USD/JPY en 151.00 próximamente.

La onza de oro, que salvó su tendencia alcista el martes debajo de 2900 dólares, se acerca a los 3100 dólares, después de ganar más de 100 en pocas horas.

Con semejante panorama, hacer un pronóstico que exceda las 3 o 4 horas parece descabellado. Sobre todo cuando el futuro de la economía mundial está en manos de una sola persona, y esa persona es Trump.

En medio de todo, tenemos este jueves una agenda interesante. Los datos de inflación de marzo reflejarán la fuerte caída de la energía, tanto en el petróleo como en el gas, y probablemente el costo de vida quede en el 2.5% interanual. La medición subyacente puede rozar el 3%, lejos de los objetivos de la Fed.

Es la misma Fed que deberá decidir, desde ahora, si prioriza el combate a la inflación que inevitablemente crecerá con los aranceles, aumentando la tasa, y si le da crédito al crecimiento de la economía ante la recesión que parece avecinarse, bajando la misma. Después de 8 años de mandato, Powell se encuentra ante un dilema de improbable resolución.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Dólar oscilante en medio de la guerra comercial    

Hola Amigos, buen día. El dólar presenta un comportamiento errático en todos los frentes, en medio de la implementación de nuevos aranceles a las importaciones implementados por el presidente Trump. El martes, el anuncio de que los aranceles a los productos chinos llegarán al 104% marcó el ritmo de los mercados, y la bolsa de Nueva York, que venía recuperando terreno, volvió a ceder sobre el cierre de la sesión.

Mientras esto sucede entre las dos primeras potencias globales, Europa analiza, sin tomar acción, que medidas puede implementar. El euro no se ve afectado por el momento, y aprovecha la debilidad del dólar. A primera hora de este miércoles llegó a 1.1090, para ceder en la apertura de las bolsas del viejo continente. En estos momentos, el par EUR/USD cotiza a 1.1010, manteniendo una tendencia alcista de corto plazo. Sin embargo, la misma luce frágil. Cualquier anuncio que afecte a los mercados nuevamente podría hacer trastabillar al euro, que tendrá, en su caso, soportes en 1.0965, 1.0930 y 1.0900. Al alza, 1.1030 y 1.1070 son los objetivos a seguir.

La fortaleza del euro contrasta con la debilidad de la libra esterlina. La moneda británica apenas se sostiene por encima de 1.2800, y pese a que tocó 1.2860 a primera hora de la fecha, vuelve a apuntar a sus mínimos de la semana en 1.2705. El quiebre de 1.2780, cercano al actual 1.2806, podría disparar una nueva caída de la libra.

El yen llegó a 144.57, cerca de su máximo anual, antes de retroceder con fuerza al actual 145.55. Antes del cierre de la sesión asiática, un aumento fuerte de los rendimientos de los bonos del Tesoro disparó a la moneda única a la baja, aunque mantiene un sesgo favorable para las próximas sesiones. El quiebre de 145.00 podría darle al yen un impulso adicional, para apuntar a 143.80 durante las próximas horas.

La onza de oro cotiza a 3050 dólares, ganando 83 dólares desde la apertura de la sesión de este miércoles. El metal precioso vuelve a posicionarse al alza, después de ver peligrar su tendencia alcista de mediano plazo a inicios de la semana. Para la sesión americana, los objetivos aparecen en 3070 y 3100 dólares, con soportes en 3030 y 3005 dólares.

Una venta masiva de bonos está disparando a los rendimientos de los mismos, que pasaron del 3.86% al 4.51% en pocas horas. Este movimiento muestra claramente la inestabilidad de los mercados, que pasaron de refugiarse en el activo más seguro del mundo a tomar riesgo.

Los futuros de los índices de Wall Street operan, por ahora, con ganancias moderadas, recuperando parte de sus enormes pérdidas de las sesiones anteriores. Sin embargo, todo esto puede cambiar en minutos.

La agenda del día incluye las Minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed. El comunicado llega en medio de un dilema que se plantea para el Sr. Powell y su Comité: los aranceles dispararán la inflación sin remedio, y obligarán al banco central a aumentar la tasa de interés; al tiempo, los mismos aranceles, entre otros factores, serán los que podrían provocar una recesión global en los próximos trimestres. Si la Fed aumenta la tasa, contribuirá en forma decisiva a la recesión; si la baja, cuidará a la economía, pero descuidará la inflación. Son días decisivos para Powell, en el último año de su segundo mandato.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Wall Street se recupera y calma los ánimos

Hola Amigos, buen día. Tal como era de esperar, la sesión americana del viernes trajo algo de calma en medio de la tormenta financiera global. S bien la semana se inició con pérdidas fuertes en las bolsas asiáticas y europeas, tanto los futuros del índice Dow Jones, como los del S&P 500 y del Nasdaq 100 lograron salvar, con esfuerzo, sus respectivas tendencias de largo plazo al cabo de la sesión de la víspera. Esto no significa, en modo alguno, que la crisis haya terminado; pero sí se sintió el alivio desde el mediodía de Nueva York.

Los titulares no dejan de alarmar a todos. Se señalan pérdidas de billones de dólares en las bolsas, caídas de dos dígitos en las acciones principales, pronósticos de recesión, caras preocupadas, temor, nervios….

Conviene, en estos casos, analizar por qué se producen dichas pérdidas. Y, antes de eso, por qué se generaron ganancias de x billones de dólares, los mismos que ahora se pierden.

Desde marzo de 2009 la Fed abrió generosamente la mano, emitiendo medio PBI estadounidense. En aquella época, para recuperar a la economía del colapso; en 2020, para paliar los efectos de un fantasma que apareció de golpe, la pandemia.

Ese dinero, totalmente ajeno al circuito económico, se acumuló en el llamado “balance de la Fed” y es lo que sostuvo, hasta ahora, a la bolsa en los niveles actuales. En marzo de 2009, el Dow Jones cotizaba a 6.500 puntos. Hace poco rozó los 45.000 puntos.

En 2020 hubo una vuelta a la realidad, con una baja del 50% de las ganancias obtenidas entre 2009 y los inicios de ese año. Esta vez la baja no es tan dramática, y se soluciona con negociaciones, muchas de las cuales están en marcha. En conclusión, se está desinflando, y muy poco, una burbuja que creó el propio banco central.

El dólar recuperó terreno en varios frentes. Entre las monedas principales, el yen y la libra esterlina sintieron la fortaleza del billete, y todo está dado para que sigan en un camino bajista en las próximas horas. El euro, en tanto, apenas puede con 1.0900, y también podría caer con fuerza durante la sesión del martes.

El oro perdió buena parte de sus ganancias de varias semanas, y al cabo de la sesión logró quedar por encima de una línea alcista que le da soporte en su tendencia actual en esa dirección, que se originó a fines de diciembre.

La sesión del martes luce mucho más serena que la del lunes. Pese a que tanto desde Estados Unidos como desde China llegan amenazas cruzadas de mayores aranceles a las respectivas importaciones, los mercados parecen entrar en un camino más tranquilo.

Los futuros de los índices se alejan de sus mínimos, y el dólar cae ligeramente en todos los frentes. El euro se mantiene por encima de 1.0930, apuntando al alza, con objetivos en 1.0965 y 1.1010, presentando soportes en 1.0900 y 1.0865.

En tanto, el yen cotiza en la zona de 147.30 nuevamente en una posición débil, con resistencias en 147.60 y 148.10, siendo los soportes 146.90 y 146.50.

Por su parte, la libra esterlina no logra recuperarse, y cotiza a 1.2756, con un mínimo que no tocaba desde el 3 de marzo en 1.2710. Lejos de entrar en zona de sobreventa, la moneda británica parece encaminarse mucho más abajo durante la sesión de la fecha.

El oro logra sostenerse por encima de los 3000 dólares, y podría recuperar posiciones rápidamente en las próximas horas, con resistencias en 3030 y 3060 dólares, y soportes en 2980 y 2958 dólares, los mínimos del lunes.

Por último, Fibonacci se encargó, una vez más, de anticipar lo que vino: en los futuros del S&P 500, la extensión del 100% del rally 2184 / 4817 y corrección del 50% en 3490 puntos. Desde allí llegó a los máximos históricos en 6147 puntos a fines de febrero de este año.

Y desde dichos máximos retrocedió hasta los mínimos del lunes en 4808 puntos, el 50% de corrección desde 3490 a 6147 puntos. Fibonacci resiste aranceles, guerras, anuncios, amenazas… y todo tipo de inventos de estos tiempos, que intentan mostrar métodos perfectos de operaciones, lo que pomposamente llaman “estrategias”. Simplificar la operatoria, hablar más de trading y menos de mentalidad, éxito y millones es la fórmula. ¿Vio que no es tan difícil?

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Tensión interminable, e incertidumbre en los mercados

Hola Amigos, buen día. Los efectos de los aranceles a las importaciones impuestos por el presidente Trump contra la mayoría de los países se siguen sintiendo. El viernes, como represalia, China anunció una medida similar contra Estados Unidos, por el 34% de las importaciones al gigante asiático.

El anuncio hizo temblar aun más a los mercados, que ya venían en estado de tensión. Como si ello no fuera suficiente, el presidente de la Fed, Sr. Powell, advirtió que los efectos de los aranceles sobre la inflación serán mayores a lo esperado, lo cual, en otras palabras, significa que la tasa de interés se mantendrá en el nivel actual durante mucho tiempo. O incluso más alta, si fuera necesario.

Al tiempo, el presidente Trump comienza a presionar a la Fed para bajar la tasa de interés, algo inviable en estos tiempos. Trump ansía un dólar débil que favorezca las exportaciones de su país, y por momentos, sobre todo entre el jueves y parte del viernes, pareció tener razón. Claro, no contaba con las medidas de China.

Claro que no todos parecían tan desinformados. El euro llegó a 1.1145 en su máximo anual el jueves, y el viernes se acercó a tal nivel, para caer 180 puntos con los anuncios de Pekín. Un camino similar siguió la libra esterlina, y el yen, que se había fortalecido a máximos de septiembre pasado, perdió más de 250 puntos en minutos, para estacionar justo por encima de 147.00 en el cierre semanal.

La bolsa de Nueva York sufre en forma. Los índices vivieron su peor semana desde marzo de 2020, cuando los vaivenes del inicio de la pandemia hundieron a la primera bolsa del mundo.

Los movimientos son parecidos, pero los tiempos han cambiado. En aquel momento, la bomba que lanzó Powell a fines de marzo (“estímulo ilimitado” la llamó) terminó con la crisis bursátil cuando el verdadero drama de la pandemia recién comenzaba, y no había sembrado ni una mínima parte de la devastación que dejó en los meses siguientes.

El índice Dow Jones había caído al 50% de lo que había crecido desde marzo de 2009, cuando la crisis de septiembre de 2008 se hacía sentir con todas sus fuerzas, y el mínimo de marzo de 2020 coincidió con la misma cotización que tenia el día que Donald Trump triunfó en las elecciones de 2016. ¿Casualidades de los mercados?

La situación es similar en algún aspecto, aunque Powell parece estar bastante lejos de anunciar una alegre emisión de dólares para calmar los ánimos en Wall Street. El mensaje que la bolsa le envía a Trump aun está en camino, y los futuros del Dow Jones caen verticalmente. Técnicamente, el índice, y el mal humor que contra Trump exhiben los inversores, podría frenarse en el 61.8% del alza 32320/45070, el máximo que la victoria de noviembre pasado del propio Trump alcanzó, cuando la bolsa atravesaba un período de euforia sin fin.

El doble techo (máximo similar) del Dow Jones que tocó días después de la asunción del presidente fue premonitorio: lo que venía no era fácil, y no lo es. Y no lo será durante un buen tiempo.

En buena parte, ello dependerá de las negociaciones a las que el presidente invitó a los países afectados por los aranceles. Dijo esperar anuncios extraordinarios de parte de varios de ellos, y el viernes recibió la primera respuesta a ese pedido: 34% de aranceles a sus exportaciones a China.

Si la medida del país asiático es seguida por otras potencias también muy afectadas, como Corea del Sur, India o Japón, esos anuncios que Trump espera seguirán llegando, y ciertamente no favorecerán su posición. De hecho, China, Japón y Corea ya negocian un tratado de libre comercio.

En este contexto, la volatilidad de los activos principales es total. Como quedó dicho, el euro llegó a un insólito máximo anual en 1.1145, cuando la actualidad de la Eurozona no está en línea con tal precio. La zona de 1.0700 le sería más confortable a la moneda única y, hurgando un poco más, no hay que olvidar que en 1.0380 hay un gap no cubierto. Para el lunes, 1.0930, 1.0905 y 1.0880 serán los soportes a seguir.

La libra esterlina también se escapa de sus máximos del jueves, cuando llegó a 1.3207. Los 354 puntos que cayó desde entonces vuelven a la realidad a la moneda británica, que podría apuntar a 1.2780 durante las próximas horas.

El yen luce mejor que las monedas europeas. Llegó a 144.54 el viernes, para cerrar en 146.85 la semana, aunque con la promesa del Banco de Japón y en Ministerio de Finanzas de ese país de aumentar la tasa de interés si la inflación se mantiene alta. También lo ayudan los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyas notas a 10 años cerraron en el 3.99%. ¿Habrá alguna atenuación en los aranceles si el yen vuelve a sus niveles anteriores a la guerra en Ucrania en la zona de 110.00, cómo se podría esperar de la moneda de una potencia global?

El oro perdió momento después de llegar a máximos históricos el jueves en 3168 dólares. En 2990 dólares tiene una prueba de su fuerza en el mediano plazo, después de quebrar, a la baja, varias líneas que lo sostuvieron durante las últimas sesiones. Debajo de tal nivel, habrá que mirar hacia abajo al metal precioso.

La plata y el platino se anticiparon a la caída del oro, con bajas que tienen pocos antecedentes en los últimos años. El petróleo llega a mínimos de abril de 2021, y amenaza ir mucho más abajo.

Estos movimientos bajistas de las materias primas impactan fuerte en Latinoamérica. El dólar creció en Chile, Colombia, México y Brasil. En Perú, la tradicional estabilidad del sol quedó a salvo, como también el peso uruguayo quedó indemne. En Argentina, la también tradicional intervención del tipo de cambio, una incubadora de explosiones a futuro, salvó al peso local de un derrumbe, con su gobierno festejando (como si fuera un logro histórico) los aranceles del 10% que impuso Trump a sus exportaciones, nivel similar a sus vecinos.

Por último, los datos de empleo de marzo mostraron que, pese a todo, el mercado laboral de Estados Unidos se mantiene sólido, y que los pronósticos siguen estando lejos de lo publicado. Algo que siempre, pero siempre, pasa cuando el dólar está muy débil.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.