Inflación y Fed, con el dólar nuevamente fuerte

Hola Amigos, buen día. Los datos de empleo de Estados Unidos arrojaron cifras muy por encima de lo esperado, algo que ya es habitual, pero que de alguna manera sorprendió a los mercados. El mes anterior la “sorpresa” había sido negativa. La tasa de desempleo, en tanto, creció al 4%, el mayor nivel desde enero de 2022. Nada para alarmarse, pero seguramente la Fed habrá tomado nota de la novedad.

Estas cifras vuelven a apuntalar al dólar. El billete creció especialmente ante el euro y la onza de oro, por distintos motivos. El jueves, el Banco Central Europeo había recortado por primera vez desde 2016 su tasa de interés, pese a lo cual el euro no había sufrido grandes modificaciones.

Los datos de empleo señalados vuelven a poner a la Fed en el centro de la escena, sobre todo en su discurso de “línea dura” que apunta a mantener la tasa de interés alta por mucho más tiempo. Esta divergencia entre la Fed y el BCE hizo lo suyo, y así la moneda única volvió a la zona de 1.0800 después de 10 días.

Técnicamente, el euro se detuvo en un retroceso del 38.2% de su rally medido en el gráfico diario, lo cual torna ampliamente esperable una recuperación del mismo. Sin embargo, la fuerza del dólar podría acelerar sus ganancias, en cuyo caso 1.0765 será el soporte a seguir. La primera y fuerte resistencia es 1.0835.

En cuanto a la onza de oro, trascendió durante la sesión europea del viernes que China dejaría de comprar el metal precioso a la velocidad que lo venía haciendo. El dato es incomprobable, pero sirvió para que la onza perdiera de inmediato 20 dólares, y acelerara su baja, debajo de 2300 dólares, con los datos de empleo de Estados Unidos. Si bien aparece sobrevendido, el oro podría caer a 2270 dólares antes de recuperar algo de terreno.

La libra perdió 100 puntos y el yen 200, algo normal en circunstancias como las actuales. La moneda británica mantiene un sesgo alcista intacto, mientras el yen sigue sin poder reencontrar un rumbo de recuperación. El fuerte aumento de los rendimientos de los Bonos del Tesoro, producto de que los bonos pierden valor ante las ventas masivas de la Fed, atentan tanto contra el yen como contra el oro.

En la bolsa de Nueva York, el índice Dow Jones pierde posiciones, formando una figura de continuación de su tendencia bajista en el gráfico diario (cuña), la cual podría dar lugar a una baja de proporciones en este selectivo.

La semana que se inicia tiene un nutrido calendario de informes y eventos. Sin dudas, el centro de atención estará puesto en la reunión de la Fed, que mantendrá el miércoles su tasa en el 5,5%, algo ampliamente esperado por los mercados. Unas horas antes se conocerán las cifras de inflación de mayo, que no tendrán especial impacto ante la inminencia del anuncio de la Fed, tras el cual estará el discurso del presidente Powell.

Los operadores descontaban un recorte de tipos en septiembre. Tal chance quedó casi descartada desde el viernes, y ahora los pronósticos apuntan a diciembre, y también, en menor medida, a enero de 2025. Por ahora, la Fed disfruta de sólidos datos de empleo y una inflación que cae a cuentagotas. La misma inflación que el banco central generó en los meses posteriores a la pandemia, con una emisión colosal.

Otros datos de interés durante esta semana serán las cifras de desempleo en Reino Unido, los anuncios de política monetaria del Banco de Canadá y el Banco de Japón, la inflación mayorista en Estados Unidos, y el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. Como para no aburrirse, sin dudas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Fuerte expectativa por los datos de empleo no agrícolas

Hola Amigos, buen día. El Banco Central Europeo recortó, por primera vez en varios años, su tasa de interés de referencia, del 4.5% al 4.25%, una medida ampliamente esperada por los mercados. El comunicado oficial de la entidad, tanto como la titular de la misma, Christine Lagarde, justificaron la medida en una mejora de las expectativas de inflación.

Según el comunicado, la inflación de la Eurozona quedará en el 2.4% en 2024, con una perspectiva bajista para 2025 y 2026, cifras que, por supuesto, siempre quedan lejos de los pronósticos. De todas formas, quedó claro que la presión de la inflación sigue siendo alta ante el notable crecimiento de los salarios en la región.

Como era de esperar, el euro, lejos de ceder posiciones, se mantuvo alcista durante todo el jueves. En la sesión europea de este viernes, la moneda única apunta a superar 1.0905, nivel que rozó en la víspera, sin poder quebrarlo. El máximo de mayo, en 1.0915, aparece en el horizonte cercano.

La libra esterlina sigue los pasos del euro, y se acerca nuevamente a 1.2800. La moneda británica no ha tenido noticias impactantes que puedan modificar su panorama de corto plazo, al menos en cuanto a datos de Reino Unido, y se mueve esencialmente por los informes de Estados Unidos. Si el euro estira sus ganancias el viernes, la libra podría superar con comodidad 1.2820, y comenzar a buscar 1.2900 durante las próximas horas.

Respecto al yen, opera en la zona de 155.70, con una ligera recuperación de corto plazo. La baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro esta vez sí surtió efecto sobre la moneda nipona, impulsada a la vez por una baja general del dólar en sus cruces principales.

La circunstancia es aprovechada por la onza de oro, que superó sus propios máximos de las sesiones anteriores, y comienza a mirar de cerca la zona de 2400 dólares. Si bien esta misma semana el oro estuvo a punto de tocar 2300 dólares, los informes de Estados Unidos le han dado un nuevo impulso a la onza. Su tendencia es alcista para las próximas horas.

La excepción viene del lado del peso mexicano. La moneda líder en Latinoamérica cotiza a 17.93 frente al dólar, y apunta a 18.15, el mínimo del peso en los últimos meses. Diversas reformas políticas propuestas por el gobierno actual, que tiene el mismo sesgo político del gobierno que asumirá en los próximos meses, han generado temor en los mercados, en momentos en que crece la preocupación por una fuga de capitales desde México, algo que estaba previsto que suceda en un escenario como el actual.

La superación de 18.15 podría provocar un desplome del peso, que tendrá objetivo en 18.50 próximamente. Desde un costado técnico y atendiendo lo que puede suceder en la sesión de este viernes, el gráfico de 1 hora presenta un triángulo que parece prometer un nuevo embate del dólar durante el horario americano.

El calendario de noticias de este viernes incluye el dato más esperado por los mercados: las nóminas de empleo no agrícolas. Huelga acotar que los pronósticos quedan demasiado lejos de las cifras publicadas, por lo que se convierten en una referencia sin mucho valor.

Pero como el pronóstico es la base contra la cual se compara el dato efectivamente publicado, conviene resaltar que si el informe queda por debajo de lo esperado, el dólar podría caer con fuerza. Eso sí, si la cifra no difiere en forma escandalosa, el euro, y el resto de las monedas principales, terminarán el viernes en el mismo nivel en que se ubiquen minutos antes de la publicación. Los mercados tienen memoria.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El euro, pendiente del Banco Central Europeo

Hola Amigos, buen día. El destino del euro, al menos en el corto plazo, estará signado este jueves por la decisión de política monetaria del Banco Central Europeo. Se espera que la entidad que lidera Christine Lagarde recorte, por primera vez en varios años, su tasa de interés.

Actualmente, el BCE mantiene una tasa del 4.5%, frente a la de la Fed del 5.5%. En las últimas semanas, varios funcionarios del banco dejaron ver que el próximo paso es un recorte, de al menos un cuarto de punto, por lo que los inversores descuentan que a partir de la fecha quedará en el 4.25%.

Lo que no puede darse por seguro es que el euro caiga con fuerza apenas conocido el dato. La lógica indicaría que la moneda única debe depreciarse, sobre todo porque la Fed no tiene en sus planes hacer recorte alguno, al menos hasta septiembre. Sin embargo, la conferencia de prensa posterior al anuncio, a cargo de Lagarde, será la que eche luz a la cuestión.

Lo más probable es que, tras una baja de cierto tenor del euro, propia de un anuncio de este tipo, se estabilice hasta que Lagarde diga lo suyo. Y si algo caracteriza a la funcionaria es que en todo su mandato no ha generado “ruidos” importantes en sus presentaciones.

Lagarde pondrá en manos de los datos las futuras acciones del BCE. Con la inflación ya bajo control, pero lejos de los objetivos del 2%, el banco central deberá monitorear que es lo que sucede a partir de ahora, por lo que si Lagarde se expresa en esa dirección parece algo sensato.

El euro llega a esta instancia con signos de cierta fortaleza. Después de visitar 1.0600 en su mínimo anual, la moneda única se ha mantenido en un rango de precios conocido, incapaz de superar 1.0900 con firmeza, pero también por encima de 1.0700. El precio actual, de 1.0870, muestra al euro más cerca de su punta máxima, expectante.

Si Lagarde pone en duda futuros recortes, es probable que el euro crezca al menos hasta la zona de 1.0930, zona por encima de la cual aparecerá 1.0965 y 1.1000. No vemos, de todas formas, que el euro supere 1.0930 con facilidad.

A la baja, la zona de 1.0825/30 es el principal soporte, seguido de 1.0805 y 1.0765. El quiebre de tales niveles generaría una caída mucho más importante.

En otro orden, se conocerán las peticiones semanales de subsidio por desempleo, y también podrían provocar un movimiento de cierto tenor en el dólar. La libra esterlina, por caso, se mantiene cerca de 1.2800, y su próxima dirección dependerá en parte de lo que suceda con el euro -algo habitual-, pero también de los datos mencionados.

El yen vuelve a caer y cotiza a 156.14, presentando una tendencia bajista de corto plazo, y sin poder aprovechar la baja en los rendimientos de los bonos del Tesoro. Sí lo hizo el oro, que otra vez se sitúa por encima de los 2360 dólares, con una tendencia alcista de corto plazo. La superación de 2375 dólares, máximo del día, apuntará a 2400 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

El dólar, a prueba con datos de gran importancia

Hola Amigos, buen día. Las cifras de vacantes de empleo conocidas en Estados Unidos el martes quedaron en el nivel más bajo en tres años, consolidando una tendencia bajista que se inició a mediados de 2022. La reacción de los mercados fue moderada, aunque el dólar cayó ligeramente frente al euro, la libra esterlina y el dólar australiano.

Por otro lado, la fuerte baja de los rendimientos de los Bonos del Tesoro tanto en las notas de 2 como de 10 años fortalecieron al yen. La moneda nipona llegó a 154,53, su mejor nivel en 20 días, antes de caer sobre el final de la sesión a la zona de 155.00.

Por su parte, al onza de oro se mueve en un rango de precios estrecho, aunque con un perfil bajista en los gráficos diario y de 4 horas. El metal precioso parece preparado para quebrar la zona de 2300 dólares, cediendo sus ganancias de casi un mes, dentro de las cuales obtuvo un máximo histórico en 2448 dólares.

La bolsa de Nueva York, en otro orden, se muestra expectante. Los datos conocidos en estos días parecen favorecer un recorte de tipos de la Fed en septiembre, algo que las autoridades del banco central buscan desestimar.

Sin embargo, la baja de la inflación en abril (aún no se conocieron las cifras de mayo), y un mercado laboral que comienza a dar signos de agotamiento después de mantenerse firme durante mucho tiempo pese a la tasa de interés al 5.5%, alientan tal posibilidad. Ello, más una serie de balances muy positivos presentados la semana pasada, apuntalan las ganancias en Wall Street.

Entre los datos que llaman la atención y que despiertan expectativas en los inversores se encuentra el ISM de manufacturas, que quedó nuevamente debajo de los 50 puntos en el reporte conocido el lunes. Este miércoles será el turno de el ISM de servicios, que abarca la parte más importante de PBI de Estados Unidos. Se espera que la expansión de este sector se haya mantenido sin peligro, en unos 51 puntos. Claramente, una medición por debajo de tal nivel podría impactar negativamente en el dólar.

La agenda del día tiene otro informe de primer nivel: la encuesta ADP de empleos privados se espera con una sensible baja respecto a abril, con unos 173 mil nuevas nóminas, frente a las 192 mil de marzo. Esta cifra suele representar un anticipo de las nóminas no agrícolas, que se darán a conocer el viernes, y que tendrán especial impacto en el dólar, pudiendo a la vez influir en la decisión de la Fed de la semana próxima.

Al cabo de estos primeros días del mes, la impresión que queda es que las monedas europeas podrían ceder terreno desde el jueves, en especial el euro, cuando el Banco Central Europeo recorte su tasa de interés. Se trata de una hipótesis lógica, aunque cuestionable, dado que el discurso posterior de la titular Sra. Lagarde echará luz sobre esta materia.

Pero así como podrían caer en estos días, tanto el euro como la libra se preparan para crecer en los próximos meses. Si los informes sugieren cambios en la Fed, y los bonos comienzan a tomar valor, es probable que las divisas principales se asomen, después de varios meses de dudas y bajas de relevancia.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El dólar se debilita ante los datos de manufacturas

Hola Amigos, buen día. El mes de junio comenzó con sorpresas en los informes de manufacturas de Estados Unidos, y la reacción del mercado fue inmediata, con una baja sensible del dólar ante las monedas principales, y una cierta estabilidad de la bolsa de Nueva York, después de un inicio de sesión en negativo.

El ISM de manufacturas quedó nuevamente por debajo de los 50 puntos, entrando en zona de contracción, algo que no era esperado. La novedad despierta las esperanzas de que la Fed comience a recortar sus tipos de interés en los próximos meses, lo cual ya había sido deslizado por algunos funcionarios del banco central, pero desmentido rápidamente por el presidente Powell y algunos gobernadores con peso propio en el Comité de Política Monetaria.

A falta de poco más de una semana para la próxima reunión del organismo, está descontado que la tasa quedará en el actual 5.5%, por lo que la atención estará puesta en el discurso posterior de Powell.

Sin embargo, falta mucho para esa instancia. Este martes, por caso, se conocerán las vacantes de empleo, un informe que ha ido tomando gran importancia en los últimos años, y que en general queda en línea con los pronósticos. No se esperan cambios relevantes en la medición que se conocerá este martes a las 10:00 del este, aunque el impacto en el dólar será inmediato.

Precisamente, el billete viene de perder terreno rápidamente ante las monedas europeas, y algo más tímidamente ante el yen. El euro llegó a un máximo de 1.0916 a primera hora del martes, un nivel que no tocaba desde el 21 de marzo pasado. La corrección posterior, que estamos viendo y podría prolongarse en el horario americano de este martes, anticipa que a la moneda única no se le hará fácil seguir escalando posiciones. Cabe recordar que el Banco Central Europeo prepara su primer recorte de tipos de interés desde fines de 2014 para este jueves, ampliando la brecha que existe con la Fed y, probablemente, generando una caída moderada del euro en el corto plazo.

La libra esterlina fue aún más allá. Su nivel más alto fue en 1.2816 en la sesión asiática de la fecha, que no visitaba desde el 14 de marzo. Tanto el euro como la libra esterlina lucen sobrecomprados ante el dólar en temporalidades cortas, y están expuestos a correcciones de cierto tenor. El euro, en la zona de 1.0860; la libra, con soporte en 1.2750.

El yen logró quebrar la zona de 156.00 después de varios días, aunque vuelve a caer en la sesión del martes, empujado por un firme comportamiento del Nikkei 225 de Tokio. La moneda nipona poco puede hacer por defenderse ante la quietud del Banco de Japón y los aumentos de los rendimientos de los Bonos del Tesoro, que operan a contramano del yen.

La onza de oro, en tanto, presenta un comportamiento estable, con un precio actual de 2345 dólares, apuntando ligeramente al alza en el gráfico de 4 horas. Sin embargo, con el dólar en baja, la onza se mostró incapaz de ganar terreno en forma concluyente, lo cual pone en duda su poder en el corto plazo. El quiebre de 2320 dólares podría generar una baja de proporciones en el metal precioso.

El petróleo abrió el mes con una marcada baja. Los futuros del WTI cotizan a 73.68 dólares, su precio más bajo desde el 8 de febrero pasado. La reunión de la OPEP+, que tuvo lugar el domingo, fue determinante en este movimiento. Los países exportadores acordaron seguir con los recortes de producción al menos hasta fin de 2024, con la posibilidad de mantener tales recortes en 2025. Pero estas medidas se han diluido por el aumento récord de bombeo de petróleo por parte de países como Estados Unidos y Brasil, que colocan su producción en otras latitudes, compensando el supuesto beneficio del recorte de los países de la organización. La tendencia del petróleo es claramente bajista para las próximas horas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Dólar y euro, en una semana vibrante

Hola Amigos, buen día. La agenda de noticias de esta semana marcará de alguna forma la dirección que tomarán el dólar en sus principales cruces, y el euro, que en los últimos días se mantuvo casi sin cambios.

Como en cada inicio de mes, los distintos datos de empleo de Estados Unidos tendrán especial impacto en los pares líderes. En primer lugar, las vacantes de empleo, que se conocerán el martes, seguidas por la encuesta ADP de empleos privados (miércoles), y las nóminas no agrícolas, que se publicarán el viernes. Claramente, este es el dato más esperado por los mercados, dado que tiene un especial peso en la decisión de la Fed en materia de política monetaria. Los pronósticos apuntan a los 185 mil nuevos empleos generados en mayo, aunque se trata de una cifra siempre sujeta a revisiones.

Desde ya, las cifras de manufacturas (este lunes a las 10:00 del este) y servicios, previstas para el miércoles, tendrán impacto en el dólar. Sobre el primero existen dos mediciones, una de S&P Global y otra de ISM, la más valorada. En ambos casos se espera que ronden los 50 puntos, barrera que separa la expansión de la contracción del sector.

Respecto al euro, el jueves se conocerá la decisión de política monetaria del Banco Central Europeo. En los últimos días, varios funcionarios de la entidad anticiparon un recorte de tipos de interés, que se ubica en el 4.5%. Llamativamente, esta postura del BCE difiere con la visión de la Fed, cuyos integrantes (en su mayoría) prefieren mantener la tasa en el nivel actual (5.5%) hasta tener la certeza de que la inflación se encamina al objetivo del 2%.

El BCE, que conduce Christine Lagarde mantiene el mismo objetivo, y la inflación en la Eurozona se encuentra igualmente lejos del mismo. Pero es evidente que el banco central evalúa como más negativo el hecho de priorizar la lucha contra la inflación que el crecimiento y el encarecimiento del crédito. El BCE recortaría todas sus tasas en un cuarto de punto, lo cual ampliaría la brecha con la Fed.

El mercado, de alguna manera, ya descuenta dicho movimiento. La caída del euro (parcialmente revertida durante el jueves y viernes) posterior a los dichos de los funcionarios del BCE parece haberse adelantado a la decisión del banco central, por lo que el efecto sobre la moneda única podría ser menor.

Sí conviene resaltar que si la Fed mantiene su tasa durante varios meses más, y el BCE comienza a recortar en forma periódica, el euro se verá afectado, con un objetivo que podría apuntar en los próximos 60 días a 1.0500. El BCE no recorta su tasa desde fines de 2014.

La debilidad relativa del euro contrasta con una cierta estabilidad de la libra esterlina. Si bien el Banco de Inglaterra dejó en claro que sus miembros también comienzan a ver con interés un recorte de tipos (2 de los 9 votos de la última reunión se volcaron a tal opción) la libra no abandona la zona de 1.2700, y su tendencia de corto plazo se mantiene alcista. La baja notable que sufrió el par EUR/GBP en las últimas sesiones es elocuente en este sentido.

El yen mantiene un perfil claramente bajista en el corto plazo, si bien la semana pasada intentó, sobre todo el viernes a posteriori de los datos de inflación por consumo en Estados Unidos, recuperar algo de terreno. Es evidente que su suerte está atada a los rendimientos de los bonos del Tesoro, y estos están lejos de volver a niveles “normales” en torno al 1.5%. Mientras la Fed mantenga su postura de venta de bonos eso no ocurrirá.

En cuanto a la onza de oro, el viernes llegó a 2320 dólares, su mínimo desde el 9 de mayo. El gráfico diario muestra, en un contexto alcista, un movimiento bajista de cortísimo plazo, que podría quedar cristalizado si los datos de manufacturas de este lunes favorecen al dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Máxima expectativa por los datos de inflación por consumo

Hola Amigos, buen día. Después de una semana casi completa de movimientos erráticos y, en general, favorables al dólar, la agenda de noticias de este viernes estará repleta de informes clave, que puede generar un fuerte impacto en el mercado de divisas.

En orden cronológico, se conocerán las cifras de inflación de la Eurozona, tanto a nivel general como subyacente (medición que excluye las volátiles variables de alimentos y energía). Los pronósticos apuntan a que el costo de vida se haya mantenido sin cambios, en momentos en que el Banco Central Europeo prepara su reunión de política monetaria (prevista para el jueves 6 de junio) en la cual podría producirse el primer recorte de tipos de interés, algo poco usual si se tiene en cuenta que la Fed es la que generalmente toma ese temperamento antes que el resto de los bancos centrales.

Claramente, si la inflación crece por debajo de lo esperado, el efecto negativo sobre el euro será inmediato. En los últimos días, la moneda única presentó una amplitud de precios muy estrecha entre máximos y mínimos. Por el momento se ha visto incapaz de superar 1.0905, nivel cuyo quiebre podría darle un impulso alcista algo más sustentable. Pero también una caída por debajo de 1.0765 provocaría un desplome del euro.

Pero siguiendo el orden del calendario, nos encontramos, a las 8:30 del este, con el deflactor de inflación (o inflación por consumo) en Estados Unidos. Será en ese momento cuando se defina la tendencia de las divisas principales.

Se trata de una de las mediciones que más tiene en cuenta la Fed a la hora de diseñar su política monetaria. En esta oportunidad, se espera que el costo de vida medido por consumo haya aumentado un 0.3%, similar al mes anterior.

La inflación general, conocida a mediados de mes, arrojó cifras algo más blandas de lo pronosticado, y generó una expectativa de recortes de tipos por parte de la Fed. Desde el banco central se encargaron rápidamente de dar por tierra tal posibilidad, aunque los inversores aún mantienen tal esperanza.

De allí es que este informe reviste especial importancia, justamente en el último día hábil del mes, dejando abierta la puerta para movimientos más fuertes durante la primera semana de junio.

En este contexto, decíamos antes que el euro logró estabilizarse en orden a 1.0850, aunque el final de mayo luce abierto. Los informes antes mencionados dibujarán su destino de corto plazo.

La libra esterlina, en tanto, logró “salvar” la cota de 1.2700 en estos días, pese a la baja del euro, lo cual se refleja en la baja del par EUR/GBP. Por el lado del Banco de Inglaterra hubo algunos indicios de prontos recortes de tipos de interés, aunque ello no ha afectado sustancialmente a la moneda británica. Para este viernes, la superación de 1.2760 podría llevar a la libra a 1.2800, los máximos del mes, con soportes en 1.2690 y 1.2660.

El yen recompone posiciones lentamente, cotizando a 156.75 en estas horas, luego de superar con claridad 157.00 el jueves. Al igual que las monedas europeas, el yen está pendiente de los datos de inflación de este viernes, y el quiebre de 156.00 podría darle mayor aire para la próxima semana.

Respecto a la onza de oro, observa una ligera recuperación de corto plazo, aunque la tendencia bajista del gráfico de 4 horas se mantiene sin cambios. Solo la superación de 2352 dólares (línea de tendencia bajista) podría cambiar el destino del oro en el corto plazo, con resistencias, en su caso, en 2365 y 2377 dólares. En cambio, el quiebre de 2325 dólares generará una baja importante del metal precioso en horario americano.

Finalmente, los futuros del índice Dow Jones operan en mínimos de un mes, y este vieres tienen una buena oportunidad de cambiar su opaco presente. Si los datos de inflación son más suaves de lo esperado, la ola de euforia será incontenible. ¿Será acaso la sorpresa que prepara Wall Street para fin de mes?

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El dólar apura la marcha

Hola Amigos, buen día. Habíamos mencionado esta misma semana que el euro comenzaría a sentir la presión de que el Banco Central Europeo haya decidido recortar su tasa de interés la próxima semana.

El avance del dólar, visible en prácticamente todos los frentes el miércoles, se hizo más notorio aún frente a la moneda única, que en las primeras horas del jueves ve peligrar su estabilidad por encima de 1.0800, nivel que quebró momentáneamente en la víspera.

El BCE mantiene su tasa de interés en el 4.5% desde septiembre de 2023, después de aumentar la misma de 0 a tal nivel en sucesivas alzas desde julio de 2022. La entidad que conduce Christine Lagarde fue la última en reaccionar ante la inflación creciente en esa época, posterior a la pandemia de 2020, y consecuencia de la enorme emisión que desde entonces los bancos centrales se encargaron de realizar.

Un escenario que incluya al BCE recortando tipos frente a una Fed que se empeña en mantenerlos altos hasta donde pueda (5.5% en su nivel más alto desde diciembre de 2000) suena sumamente extraño. Y sin embargo, todo indica que el 6 de junio va a ocurrir.

El euro puede seguir retrocediendo en las próximas horas, a despecho de su sobreventa de corto plazo, visible en los gráficos de 4 horas. Es verdad que el calendario de noticias de esta semana es particularmente modesto, y que recién el viernes, con el deflactor de inflación en Estados Unidos, podríamos ver un movimiento de cierta relevancia.

Desde ese lugar, podríamos decir que el dólar se prepara para ceder posiciones justamente el viernes con dicho informe. A falta de noticias, si un activo crece antes de un dato, cae después, prácticamente sin excepciones.

Pero una eventual baja del billete el viernes no sería obstáculo para que el euro se acerque a la zona de 1.0700 próximamente. Para ello, en principio, habrá que esperar varios días.

La libra esterlina, sin la presión del euro, cotiza apenas por debajo de 1.2700. La debilidad del euro resalta la estabilidad de la moneda británica, con el par EUR/GBP en mínimos de agosto de 2022, cuando la situación era distinta para ambas divisas, y se acercaban a sus respectivos mínimos históricos.

La libra tampoco tiene mucho para ganar en las próximas horas. El quiebre de 1.2680 derivará en una baja sustancial de la misma, para buscar 1.2600 como soporte de importancia.

El yen no logra siquiera recuperar un puñado de puntos. La moneda nipona se acerca a 158.00, un valor insólito en el cruce USD/JPY, y solo explicable por los movimientos especulativos de fondos que apuestan al carry trade con monedas de alto rendimiento, al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, y a la inmovilidad del Banco de Japón, que mira para otro lado mientras su moneda se derrite.

La onza de oro apunta a la baja en el corto plazo. Pese a que pareció dispararse el lunes después del agravamiento del conflicto en Medio Oriente, la onza pierde velocidad y fuerza, apuntando a la zona de 2300 dólares. En el gráfico de 1 hora, el triangulo bajista del oro anuncia una baja a la zona de 2315 dólares en estas horas, a la espera de una baja mayor durante la sesión americana.

El índice Dow Jones termina el mes, salvo algo excepcional, cediendo todas sus ganancias de mayo. Cotiza en el mismo nivel del inicio del período, cuando contradiciendo el discurso duro del Sr. Powell posterior a la reunión de la Fed, se disparó para tocar máximos históricos hasta mediados de mes. Desde ya, este movimiento favorece claramente al dólar.

El PBI revisado del primer trimestre, las peticiones semanales de subsidio por desempleo (ambos a la 8:30 del este) y las ventas pendientes de viviendas serán los disparadores de precios de este jueves. Sin embargo, los mercados estarán pendientes de un dato clave que se conocerá en la sesión asiática del viernes: el PMI de manufacturas de China, que tendrá especial impacto en las materias primas. Todo ello, claro, previo a los datos de inflación de Estados Unidos antes mencionados, y previstos para el viernes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Mercados a la espera de informes clave

Hola Amigos, buen día. El índice de confianza del consumidor del Conference Board ofreció sus mejores guarismos en varios meses, en un informe conocido el martes. El dato hizo trastabillar a la bolsa de Nueva York, que pareció convencerse, a partir de los informes de las últimas jornadas y de diversas presentaciones de funcionarios de la Fed que la tasa de interés alta seguirá sin cambios durante varios meses más.

La caída coincidió con la cobertura de un gap que dejó la semana anterior el índice S&P 500. Se sabe, los gaps siempre se cubren.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a crecer el martes, generando una nueva caída del yen, que quebró 157.00. La posibilidad de una intervención por parte de las autoridades de Japón vuelve a hacerse presente.

La onza de oro hizo caso omiso a los informes, superando por momentos 2360 dólares. La tendencia del metal precioso se mantiene claramente alcista, pese a que en los últimos días el movimiento se ha ralentizado. La superación de 2375 dólares podría acelerar el crecimiento del oro, mientras que el quiebre de 2335 dólares generaría un cambio de tendencia de corto plazo.

El aumento de la tensión en Medio Oriente durante el fin de semana mantuvo alcista al oro. Por otra parte, la pausa que el dólar se está tomando en prácticamente todos los frentes contribuye a mantener a la onza con un alto perfil.

Respecto a las monedas europeas, ofrecen un panorama similar. El euro se ve incapaz de superar 1.0905, nivel cuyo quiebre podría darle un impulso alcista más importante, y acercarlo a 1.1000. Los estrechos rangos de precios que ofrece la moneda única hace variar la visión de los inversores: un quiebre de 1.0830 cambiaría, al menos en el corto plazo, la tendencia alcista del euro.

Esto sucede en medio de una creciente evidencia de que el Banco Central Europeo podría recortar la tasa de interés, actualmente en el 4.5%, en su reunión del jueves 6 de junio, después de haberla aumentado a niveles récord durante 2023. Si esto se confirma, el euro tendrá un destino bajista durante los próximos meses.

La libra esterlina, en tanto, se mueve en torno a 1.2760. La barrera de 1.2800 aparece poco vulnerable en estas horas, y al igual que el euro, la moneda británica se mueve en niveles conocidos, sin consolidar tendencias importantes. El quiebre de 1.2720 podría provocar una baja de la libra en las próximas horas.

La agenda de noticias de este miércoles luce modesta. La presentación de dos altos funcionarios de la Fed (John Williams y Raphael Bostic) podría generar algún impacto en los precios, como también podría hacerlo el Libro Beige de la Fed. Se trata de un compendio de la visión de los oficiales del Comité Federal, que mantendrán su próxima reunión de política monetaria en junio.

Los mercados comienzan a palpitar las cifras de inflación por consumo, previstas para el viernes, ya sobre el cierre del mes. Allí puede definirse, a favor del dólar, el destino de los mercados para los primeros días de junio.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El euro, bajo presión

Hola Amigos, buen día. Pese al festivo del lunes en Reino Unido y Estados Unidos que mantuvo prácticamente sin movimiento a los mercados, las declaraciones de diversos funcionarios del Banco Central Europeo en materia de política monetaria dieron que hablar.

De acuerdo a dichas declaraciones, la entidad que conduce Christine Lagarde está lista para recortar los tipos de interés en junio, puntualmente el jueves 6, cuando tenga lugar un nuevo encuentro del Comité de Política Monetaria.

Si esto efectivamente se produce, no solo será un hecho casi inédito (habitualmente es la Fed quien toma la iniciativa de aumentar o recortar tipos y detrás de ella van el resto de los bancos centrales), sino que también generará una presión bajista sobre el euro.

El BCE fue criticado durante mucho tiempo cuando, mientras los bancos centrales aumentaban su tasa de interés en el ciclo posterior a la pandemia de 2020, se tomó mucho más tiempo del esperado para tomar dicha medida. Evidentemente, las autoridades ven ahora a la inflación bajo control.

Paradójicamente, la baja que experimenta el dólar en las primeras horas del martes lleva al euro a un máximo de una semana, por encima de 1.0880. Pero necesitará superar 1.0905 para continuar en la senda alcista actual, algo que no parece fácil de conseguir.

La libra esterlina sigue el camino de la moneda única. Acaba de tocar 1.2782 en su máximo de dos meses, para cotizar al momento a 1.2766. La tendencia alcista de la libra podría mantenerse durante las próximas horas, aunque debe quebrar la zona de 1.2800 durante el horario americano.

El yen, en cambio, se mantiene débil, en la zona de 156.90. Por el momento, la moneda nipona se ve incapaz de seguir el camino de las monedas europeas, y continúa bajo una presión bajista constante.

La onza de oro, por su parte, cotiza a 2341 dólares, con un ligero retroceso desde 2356 dólares, nivel que tocó en el máximo diario. La onza había quebrado una línea alcista en el gráfico diario el viernes, con un pullback posterior que lo llevó al máximo mencionado, aunque el gráfico de 4 horas comienza a apuntar a la baja en estas horas. El quiebre de 2330 dólares podría generar una baja de la onza durante la sesión americana.

Los futuros de los índices bursátiles de la bolsa de Nueva York no ofrecen variantes importantes por el momento. Los del Nasdaq 100 operan cerca de sus máximos históricos, y podría alcanzar una nueva marca durante las próximas horas. Los del Dow Jones dejan algunas dudas para el resto del día.

El calendario de noticias ofrece como atractivo principal el índice de confianza del consumidor del Conference Board, a las 10:00 del este. El informe podría provocar movimientos de mediana intensidad en los pares principales de divisas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.