Powell e inflación, claves para un dólar en duda

Hola Amigos, buen día. Los datos de empleo de Estados Unidos de junio quedaron por encima de lo esperado, pero debajo de la medición anterior, algo previsible. Esta última, a su vez, fue revisada a la baja, en tanto la tasa de desocupación aumentó al 4.1%, su nivel más alto desde noviembre de 2021, cuando la tasa venía bajando rápidamente después de la enorme pérdida de empleos por la pandemia de 2020.

Estas cifras deberían, en principio, hacer replantear a la Fed su política monetaria. El banco central se empeña en mostrar que hasta que la inflación no caiga al 2%, o se encamine sin barreras hacia ese nivel, mantendrá su tasa de interés en el actual 5.5%, algo que confirma en cada comunicado, y que los funcionarios de más alto nivel apoyan sin dudar.

En medio de este período, el presidente Powell ha mostrado que es consciente del daño que le produce a la economía una tasa que ya se ubica varios puntos porcentuales por encima de la inflación.

El resto de los funcionarios no parece muy preocupado. Incluso, algunos de ellos toman una postura extrema de seguir aumentando la tasa si la inflación no cede. Se trata de la misma inflación que estos mismos funcionarios han creado desde mediados de 2020, cuando la Fed comenzó a inyectar 120 mil millones de dólares en la economía. En ese momento, claro está, era necesaria una medida semejante. Dejó de serlo a mediados de 2021, y aunque las advertencias no tardaron en llegar, desde el banco central insistían en una opinión algo extraña: “la inflación es un fenómeno transitorio”.

En ese momento, la inflación superaba el 5%, y los mismos funcionarios que ahora pretenden seguir aumentando la tasa defendían una tasa al 0%.

Los datos conocidos en julio sobre el mes pasado son, por lo menos, llamativos. Los ISM de manufacturas y servicios, debajo de los 50 puntos, marcando contracción de ambos sectores; la encuesta ADP de empleos privados, debajo de lo esperado; las nóminas no agrícolas, revisadas a la baja en mayo y con una baja sensible en junio. Solo las vacantes de empleo quedaron bien paradas, con un alza sorpresiva.

Precisamente, esta semana será protagonista Jerome Powell, con sus presentaciones en el Congreso. La más importante está prevista para el martes, y allí tendremos un avance de lo que hará la Fed a fin de mes, y puede que se aclare algo el panorama de cara a septiembre, que es la reunión sobre la cual los mercados esperan un recorte de tipos.

Los datos de inflación de junio se conocerán el jueves, y hay motivos para pensar en una baja moderada del costo de vida el mes pasado.

Naturalmente, el dólar titubea, y si bien mantiene un sesgo alcista ante el resto de las monedas, su rally comienza a dar señales de agotamiento. El euro superó con cierta facilidad 1.0830, aunque las elecciones en Francia (este reporte está escrito antes de los resultados en ese país) serán definitorias para la suerte de la moneda única en los próximos días. Pese a lo que pueda pasar, el euro no estará en peligro, más allá de que pueda caer unos cuantos puntos. Si esto sucede, la zona de 1.0730 será el soporte principal, antecedido por 1.0765. Al alza, la zona de 1.0905 será el objetivo a tener en cuenta.

La libra esterlina llegó el viernes a su máximo de 3 semanas en 1.2815. Si bien podría extender sus ganancias en el corto plazo, sobre todo ahora que quedó parcialmente despejado el panorama político en Reino Unido, la sobrecompra que presenta la moneda británica limitará un alza más profunda durante la semana. Antes de hacerlo, la libra podría regresar a la zona de 1.2730.

El yen recuperó el viernes algo de sus pérdidas, aunque se mantiene débil, cerca de 161.00. Los mercados esperan una acción por parte del Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón para defender a su vapuleada moneda, la más débil de los últimos dos años. Por ahora, el yen sigue inoperable.

La onza de oro cerró el viernes a 2390 dólares, su máximo desde el 22 de mayo pasado, dejando sin efecto cualquier baja que se perfilaba desde varias semanas atrás. La fuerte baja de los rendimientos de los Bonos del Tesoro (las notas de 10 años cerraron en el 4.27%), fue determinante para el nuevo movimiento alcista del oro, que funciona a contramano de dichos rendimientos, siendo ambos activos de refugio. Si bien aún se halla lejos de sus máximos históricos de 2452 dólares que alcanzó precisamente a mediados de mayo, el metal precioso apunta a dicho nivel para los próximos días.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Dato de empleos: ¿Decepción para el dólar?

Hola Amigos, buen día. Los memoriosos recordarán que a mediados de diciembre de 2019 triunfó Boris Johnson en las elecciones generales en Reino Unido, venciendo a un candidato que atemorizaba a los mercados por sus ideas de extrema izquierda. La victoria de Johnson disparó a la libra esterlina a un máximo de un año, por encima de 1.3500. Los tiempos han cambiado.

En las elecciones que tuvieron lugar el jueves, resultó ganador por amplísimo margen el partido Laborista, opositor al Conservador gobernante. Los mercados descontaban ese resultado, y la libra apenas se movió con las noticias, manteniendo un tono ligeramente alcista de corto plazo en torno a 1.2750.

Sin dudas, los efectos de esta elección, en la cual terminó ganando el nuevo líder Keir Starmer, se verán desde su asunción. La libra esterlina sufrió fuertes bajas durante los últimos años, enfrentando diversas crisis que azotaron a Reino Unido. El Brexit, la pandemia, la inflación y el desmesurado aumento de la energía generaron el clima social que llevó a lo ocurrido en la víspera, con la moneda local como espejo. Si bien luce algo mejor que hace unos años, el precio actual, por debajo de 1.3000, muestra que está lejos de sus mejores días, aún cuando regresa de un mínimo histórico de octubre de 2022, cuando la llegada a 1.0300 hizo caer al gobierno de la entonces líder Liz Truss.

La suerte de la libra en estos tiempos está más ligada a las acciones que lleve, en materia de política monetaria, el Banco de Inglaterra. La inflación derivada de la colosal emisión de todos los bancos centrales en el período posterior a la pandemia apenas fue neutralizada con altísimas tasas de interés, y por supuesto el BoE no fue la excepción.

La libra se mueve ahora al compás de su propio banco emisor, y también de la Fed, que mantiene un discurso duro mientras los datos de la economía estadounidense comienzan a mostrar grietas.

Precisamente, los datos de empleo de junio serán protagonistas este viernes. Las nóminas no agrícolas podrían quedar muy por debajo de la medición anterior, de acuerdo a los poco creíbles pronósticos. Sin embargo, una medición extraoficial confirma que le creación de puestos de trabajo será débil, al tiempo que la tasa de desempleo quedaría en el 4%.

Si esto efectivamente ocurre, el dólar podría volver a tropezar en sus principales pares. El euro, que el miércoles se fortaleció superando 1.0800, se mantuvo durante la sesión del jueves (festivo en Estados Unidos y con casi nula actividad) en dicha zona, con una perspectiva alcista de corto plazo. Solo la superación de 1.0865 podría extender sus ganancias de cara a la segunda semana del mes, aunque no le será fácil lograr tal cometido.

El yen, en tanto, se mueve cerca de sus mínimos de 38 años, luego de que la bolsa de Tokio alcanzara un máximo desde 1989 en la mañana del jueves. La euforia de la bolsa, junto con los altos rendimientos de los bonos del Tesoro, y la inacción del Banco de Japón condenan al yen al ostracismo, sin fecha visible de recuperación.

La onza de oro mantiene un sesgo alcista de corto plazo, que podría estirar sus ganancias a la zona de 2370 dólares, donde encontrará una firme resistencia. Lejos de la zona de sobre compra y con un triángulo de continuación de tendencia en el gráfico de 4 horas, el metal precioso tiene el camino limpio para seguir creciendo en la sesión del viernes.

La bolsa de Nueva York huele que la Fed deberá cambiar su postura, ante los malos datos conocidos esta semana, a los que puede sumarse la cifra de empleos de este viernes. Los índices S&P 500 y Nasdaq 100 festejan a cuenta, haciendo caso omiso al Sr. Powell y su Comité Federal. En los próximos días se verá quien cede.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Retrocede el dólar, avanzan euro y libra

Hola Amigos, buen día. La cifra de ISM de servicios ofreció su peor medición desde mediados de 2020, en épocas en las que la actividad económica se desplomó por la pandemia. Si el dato es alarmante, mucho más lo es si se considera que, excluyendo tales mediciones, los 48.7 puntos publicados son los más bajos desde diciembre de 2009, cuando el mundo aún salía de la crisis de septiembre del año anterior.

Antes, las nóminas de empleo privadas, publicadas por ADP, mostraron una disminución respecto a mayo, con una cifra muy por debajo de lo esperado.

Ambos datos impactaron en la línea de flotación del dólar, que se tornó bajista desde entonces, impulsando al euro, a la libra esterlina, al franco suizo y al dólar australiano al alza en forma inmediata. Hasta el yen tuvo sus minutos de respiro, antes de volver a caer, como lo ha hecho desde marzo de 2022 con muy pocas pausas en el medio.

Las Minutas de la Fed mostraron, pese a todo, que los oficiales del Comité de Política Monetaria no se conmueven demasiado con la baja de inflación y la desaceleración en la generación de empleo, como tampoco por las débiles cifras de manufacturas y servicios. El FOMC recién ahora reconoce que la inflación baja, aunque algunos políticos del organismo insisten en que habrá que seguir aumentando la tasa si el costo de vida no cede. Quien suscribe no había escuchado argumentos tan insólitos como estos desde que Jean Claude Trichet aumentó la tasa de interés del BCE en 2011 en medio del incendio la economía de la Eurozona de entonces.

El euro llegó a 1.0816, creciendo más de 100 puntos en el día, un récord de varios meses si se considera que su amplitud anual apenas supera los 400 puntos. La libra esterlina hizo lo propio, con un alza de 99 puntos. Ambas monedas cedieron terreno en la tarde de Nueva York, aunque mantienen un sesgo alcista de corto plazo medido en el gráfico de 4 horas.

El yen aprovechó para escapar de sus nuevos mínimos de 38 años en 161.95, aunque cerró el miércoles cerca de tal nivel. Nada frena por ahora la devaluación de la moneda nipona, que no tiene incentivos ante la inacción manifiesta del Banco de Japón.

La onza de oro gana posiciones rápidamente, y también se aleja de la zona de peligro que constituye el soporte de 2300 dólares. La formación de hombro cabeza hombro que podía cambiar su rumbo se desvanece, y la suerte del metal precioso aparece atada a lo que pueda hacer el dólar desde ahora.

La bolsa de Nueva York no reaccionó violentamente a los anuncios mencionados, y se mantuvo calma.

La actividad del mercado se verá reducida este jueves, por ser el Día de la Independencia en Estados Unidos. Si bien el resto de las plazas financieras trabajará normalmente, el cierre de Nueva York hará de este jueves un día más tranquilo en los movimientos de los activos líderes.

A partir de la sesión asiática del viernes, la actividad retornará a su normalidad, y potenciada: espera la cifras de nóminas de empleo no agrícolas de junio, un informe que sin dudas impactará de lleno en los pares principales de divisas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Monedas sin cambios, a la espera de informes clave

Hola Amigos, buen día. Las vacantes de empleo volvieron a crecer en junio en Estados Unidos, lo cual mantuvo al dólar fuerte el martes en la sesión americana. Previo al dato, el presidente de la Fed, Sr. Powell, reiteró que el banco central necesita datos adicionales para comenzar con los recortes de tipos de interés, ante una inflación que cae, pero no a la velocidad pretendida por el Comité Federal.

El alza del euro anterior a las mencionadas vacantes de empleo hacía pensar en un informe favorable. Una vez más, los movimientos previos a los informes importantes fue exactamente el opuesto al que se dio minutos después, en una de las tantas sorpresas que ofrece el calendario de noticias.

El euro logró llegar a 1.0745, después de cubrir el gap que dejó el lunes con los resultados de las elecciones en Francia, y se mantuvo sin cambios durante gran parte del día. La moneda única no logra convencer a los inversores, luego de que el Banco Central Europeo recortara su tasa de interés, ampliando la brecha existente con la Fed, que se empeña en mantener su tasa en el 5.5%.

De todas formas, la moneda única mantiene un sesgo alcista de corto plazo, y podría extender sus ganancias si logra superar 1.0765. En dicho caso, la zona de 1.0805 será la resistencia a tener en cuenta. A la baja, el quiebre de 1.0730 será una primera señal de alerta, seguida de 1.0705; debajo de tal nivel, 10665 aparecerá rápido en las pantallas.

La libra esterlina se ubica a mitad de camino entre un alza de cierta relevancia, si logra superar 1.2750, y una baja del mismo tenor al quiebre de 1.2610, los mínimos de las últimas semanas. Los fundamentales no favorecen por ahora a la moneda británica, con el Banco de Inglaterra cerca de recortar sus tipos de interés. Con todo, la libra aparece más sólida que el euro, pese a la apreciación de este en las últimas dos semanas, que no ocultan varios meses opacos para la libra: desde 0.8620 que tocó en el máximo de mayo, el par EUR/GBP llegó a 0.8395, para ubicarse ahora mismo a 0.8470.

El yen sigue tocando mínimos de 38 años día tras día, y pese a que suenan rumores de intervención por parte del Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas, nada de ello ocurre. Solo el quiebre de 158.00 podría comenzar a cambiar el oscuro presente de la moneda nipona.

La onza de oro se mueve sin un rumbo claro. Si bien no supera 2340 dólares, no cae de 2300 dólares, y aún mantiene una formación de cambio de tendencia, que lentamente se desvanece. El quiebre del soporte planteado podría provocar una baja importante del metal precioso, aunque no parece que vaya a ser este miércoles el día en que ello suceda.

La bolsa de Nueva York sigue de festejo, aunque los recortes de la Fed aparecen lejanos. Los índices S&P 500 y Nasdaq 100 se encaminan a nuevos máximos históricos, con varios papeles líderes que encabezan el nuevo rally. Uno de ellos, Tesla, observó en la víspera una fuerte ganancia, y otros del sector tecnológico podrían seguir su camino en estos días.

El calendario de noticias de este miércoles incluye la encuesta de empleos privados de ADP a las 8:15 del este, con un pronóstico que habla de 163 mil nuevas nóminas, frente a las 152 mil de mayo. A las 8:30 se adelantan en 24 horas las peticiones semanales de subsidio por desempleo, y a las 10:00 será el turno del ISM de servicios. Sobre este informe hay marcadas expectativas: se espera que muestre un sólido crecimiento, aunque debajo de la medición anterior.

Por último, las Minutas de la última reunión de política monetaria de la Fed. Los argumentos del FOMC para mantener la tasa sin cambios y sin fecha prevista de recorte ya son aburridos y hasta arcaicos. Con la inflación por encima del 5%, el mismo comité que ahora defiende el 5.5% de tasa la mantenía en cero, bajo el argumento de que se trataba de un “fenómeno transitorio”.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Euro ¿Euforia momentánea o cambio de tendencia?

Hola Amigos, buen día. Cuando en abril de 2017 el actual líder francés Emmanuel Macron ganó las elecciones presidenciales, los mercados respiraron aliviados. Macron se enfrentó a un conjunto de candidatos que pugnaban por la salida de Francia de la Eurozona y, por lo tanto, de la eliminación del euro como moneda nacional. Fácil es deducir que una eventual salida de Francia de la Eurozona sería una herida mortal para la joven moneda única.

El gap que dejó aquella elección fue, con el tiempo, denominado “el gap de Macron”. Pasaron muchísimas cosas desde entonces: el euro llegó a 1.2500, se cayó, volvió a subir y finalmente cubrió dicho hueco cuando la pandemia de marzo de 2020 lo hizo trastabillar hasta la zona de 1.0600.

Las elecciones parlamentarias de Francia que tuvieron lugar, al menos en su primera vuelta, el domingo pasado, dejaron una sensación similar. Los partidos políticos son los mismos, pero los tiempos cambian, y esta vez los mercados festejaron no una victoria, sino una derrota de Macron, pero por escaso margen.

Si bien las crónicas sitúan al partido Nacional, el gran ganador de la primera vuelta, como bien posicionado para la segunda vuelta electoral que tendrá lugar el domingo próximo, todo parece indicar que Macro buscará aliados que impidan la formación de un gobierno por parte de Marine Le Pen, máxima figura del partido ganador, muy temida por los mercados.

El euro inició la semana con un gap algo más modesto que el de 2017, pero que puede ser el anticipo de un movimiento algo más pronunciado en su favor la semana próxima si, como ahora las encuestas lo dicen, Macron conserva la mayoría parlamentaria.

Técnicamente, el gap que quedó en 1.0712, cierre de la semana pasada, parece no ser un problema. Dado que los gaps siempre se cubren, es fácil deducir que el euro pasará por allí próximamente.

Lo que no es tan sencillo es ver que dirección tomará el euro más adelante. El efecto de las elecciones no suele ser duradero. Si el euro sigue creciendo lo hará por otros motivos. Muchos de ellos vendrán del lado de Estados Unidos. El más fuerte es el dato de empleos no agrícolas, que se espera con una fuerte baja en junio, y que se conocerá el viernes. El lunes, el ISM de manufacturas quedó muy lejos de los 50 puntos, y ello también es una razón para explicar la remontada del euro.

Para seguir escalando, el par EUR/USD deberá ahora superar 1.0805, firme resistencia, antes de 1.0820, donde justamente se encontraba el famoso gap de Macron. Pero el quiebre de 1.0700, que puede producirse en cualquier momento, encaminará a la moneda europea cerca de sus mínimos del año en 1.0600.

Poco explicable resultó el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro con ese dato. En teoría, una baja en las manufacturas debería impulsar a la Fed a dejar de vender bonos a la velocidad con la que lo hace, y con ello favorecer una baja en los rendimientos. Ello no sucedió, y el yen, la moneda que volvió a ser noticia el lunes, llegó a nuevos mínimos desde mediados de 1986.

La inactividad del Banco de Japón, cuyos funcionarios hablan sin actuar, manteniendo los rendimientos de sus propios bonos con un tope del 1% frente a las oscilaciones de los del Tesoro, explican tal caída. El resto de las monedas, y el oro, no han dejado mucho para el análisis.

Este martes, las vacantes de empleo, que también se esperan con una fuerte baja en las cifras de junio, serán protagonistas. También tendrá la atención de los inversores la presentación del presidente de la Fed, Sr. Powell, en el Foro de Sintra, sobre el cual hay marcadas expectativas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Mercados pendientes de los datos de empleo y manufacturas

Hola Amigos, buen día. Como es habitual, la primera semana del mes viene cargada de informes de todo tipo, tanto en Estados Unidos como en Europa. Sin dudas, los datos de empleo de junio será la clave de estos días, aunque las cifras de manufacturas y servicios tendrán un fuerte impacto en los mercados.

Cerrando el mes de junio, la inflación por consumo quedó en línea con lo esperado, por lo que el efecto sobre el dólar fue neutro. Sin embargo, el billete mantiene su dominio ante las monedas principales, especialmente ante el euro y el yen. La libra esterlina tampoco atraviesa sus mejores horas, pero en las últimas semanas ha logrado mantener una cierta estabilidad.

El mes que se inicia resultará clave para lo que pueda suceder durante el segundo semestre. La Fed mantiene, a través de sus principales funcionarios, un discurso de política monetaria dura, haciendo caso omiso a una inflación que ya se ubica relativamente cerca de sus objetivos, y la expectativa de los mercados que ven, ante cada reunión del FOMC, una chance de comenzar con los recortes de tipos de interés.

La entidad que conduce Jerome Powell mantiene una postura homogénea: no habrá recortes hasta que haya certezas de una baja sustancial de la inflación, algo que es absolutamente subjetivo. El dólar aprovecha la circunstancia, en momentos en que tanto el Banco Central Europeo, que ya recortó su tasa, y el Banco de Inglaterra, que amaga hacerlo con votos en esa dirección en sus reuniones de política monetaria. Ello explica en gran parte que el euro no escape de la zona de 1.0700, cerca de sus mínimos anuales en 1.0600, y que la libra no logre acceder siquiera a 1.3000.        

El yen sigue tocando mínimos de 38 años, habiendo llegado ya a 161.28 el jueves pasado. Las intervenciones verbales del Banco de Japón ya no tienen efecto alguno, aunque muchos apuestan por una intervención sustancial en el corto plazo. Con el yen en el nivel actual cuesta pensar hasta donde podría recuperar posiciones ante una medida de esta naturaleza.

La onza de oro logró sostenerse el viernes sobre 2300 dólares, con una marcada recuperación a la zona de 2330 dólares sobre el final de la semana. El patrón de cambio de tendencia medido en el gráfico diario, que podría provocar una baja a la zona de 2090 dólares se mantiene intacto, aunque si se extiende demasiado en el tiempo quedará sin efecto.

Pasando al calendario de esta semana, las cifras de manufacturas de ISM tendrán el protagonismo este lunes. El sector viene en franca recuperación, aunque aún no logrado superar los 50 puntos, que marcarían una expansión del sector.         

El martes, la presentación de Jerome Powell en el Foro de Sintra podría poner algo más en claro que planes tiene la Fed para la reunión de fin de mes, justo antes de que se conozcan las vacantes de empleo, que podrían haber caído en forma dramática el mes pasado.

Pasando al miércoles, el ISM de servicios seguirá mostrando la solidez del sector mayoritario de la economía estadounidense, seguido de la encuesta ADP de empleos privados.

Finalmente, como quedó antes mencionado, las nóminas de empleo no agrícolas, previstas para el viernes, cerrarán el calendario de la semana.

Para este lunes, el euro podría encontrar resistencia en 1.0725; si logra pasarla, 1.0760 será el objetivo a tener en cuenta, con soportes en 1.0690 y 1.0665, el mínimo de junio.

La libra esterlina tendrá en 1.2660 primero, y en 1.2685 más arriba sus principales resistencias; los soportes se hallan en 1.2610, mínimos de junio, y 1.2580. Cabe acotar que, por el momento, tanto el euro como la libra mantienen sendas tendencias bajistas.

El yen podría ensayar una recuperación a la zona de 160.30, primer soporte del par USD/JPY, con resistencia en 161.28, los máximos del cruce de casi 4 décadas.

Finalmente, la onza de oro deberá luchar para superar 2340, el máximo del viernes y 61.8% de retroceso de su baja anterior. El quiebre de 2310 dólares, en cambio, ofrecerá soporte en 2395 y 2385 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.                                                                                                                                          

Inflación por consumo: examen para el dólar

Hola Amigos, buen día. La sesión del jueves ofreció movimientos moderados en el mercado de divisas. La cautela es lo que reina, a la espera del dato más importante de la semana: el deflactor de inflación.

Los pronósticos apuntan a una ligera baja de la inflación por consumo, del 0.2 al 0.1% en términos mensuales. En la medición interanual se espera que el costo de vida haya caída del 2.8 al 2.6% el mes anterior, lo cual podría poner a prueba la resistencia del dólar.

El billete se muestra fuerte en todos los frentes, pese a la ligera baja que presentó el jueves. Los pronósticos no lo favorecen, precisamente, pero esos mismos pronósticos no han sido lo más confiable en los últimos tiempos.

Las constantes declaraciones de distintos funcionarios de la Fed confirmando la dura política monetaria actual no deja dudas: la inflación sigue alta y, salvo que cambie radicalmente, no habrá recortes de tipos de interés en los próximos meses.

De alguna forma, esta certidumbre le quita algo de interés al dato que se conocerá este viernes. Hay pocas chances de que el banco central cambie su visión solo por una ligera baja en la inflación por consumo, un informe que, por otra parte, se conoce con un mes de atraso.

En definitiva, el dólar parece prepararse para una nueva embestida. La baja del jueves, sin motivos desde las noticias, parece premonitoria. Puede crecer rápidamente si, como creemos, la inflación no baja, o directamente aumenta. Es un problema que, además, ya están experimentando otras economías que dieron sus primeros pasos en materia de recortes de tipos.

Por otra parte, aumentar la tasa de interés no es suficiente para esterilizar la inmensa emisión de dinero en el período posterior a la pandemia de 2020. La cómoda posición de los bancos centrales en esos años, dejando contenta a la población y a los gobiernos está siendo muy cara.

Entre las monedas principales, el euro logró escapar de la zona cercana a sus mínimos anuales de 1.0600, pero puede ir a buscarlos en las próximas horas, e incluso quebrarlos sin inconvenientes. Como nunca en su joven historia, el discurso del Banco Central Europeo discrepa respecto al de la Fed, y ello está teniendo efecto desde hace varias semanas. Y lo seguirá teniendo. Nuestro objetivo visible para el euro es 1.0460 durante el mes de julio.

La libra esterlina, vinculada por tradición al euro, tampoco tiene incentivos para revertir su baja actual. Si bien hace poco más de un mes rozó 1.2900, máximo anual, su fuerza se desvanece ante la posibilidad de que el Banco de Inglaterra recorte sus tipos de interés en julio, algo lógico con la inflación en el 2%, objetivo soñado por Powell, Lagarde y tantos otros banqueros centrales. Apropósito ¿en qué habrá quedado el objetivo de “inflación simétrica” del 2% que buscaba Lagarde antes de emitir una montaña de dinero y demorar meses en reaccionar ante lo inevitable?

El yen sigue batiendo su propio récord de caídas de 38 años, esta vez llegando a 161.27, mientras el Banco de Japón sigue mirando para otro lado. Técnicamente, el par USD/JPY presenta signos de sobrecompra en los gráficos de mediano plazo, aunque ya no cuentan demasiado en una instancia como la actual. Los datos de inflación de este viernes pueden disparar nuevamente al dólar ante la moneda nipona.

La onza de oro resiste, y rebotó el jueves en el soporte que es la línea de cuello de una formación de cambio de tendencia -hombro cabeza hombro- cuyo quiebre generará una caída importante del metal precioso, probablemente a la zona de 1090 dólares durante las próximas semanas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El dólar acelera y desploma al yen

Hola Amigos, buen día. El dólar mantiene una marcada tendencia alcista en todos los frentes en las primeras horas del jueves, luego de que diversos funcionarios de la Reserva Federal pusieran en duda cualquier tipo de recortes de tipos de interés en las próximas reuniones de política monetaria del organismo.

Los mercados descontaban un recorte en septiembre, y de hecho los pronósticos en tal sentido habían crecido por encima del 60% a inicio de esta semana. Sin embargo, los formadores de política monetaria insisten en que no solo no los habrá, sino que aún podría haber algún aumento de tipos si se produjera un rebrote inflacionario.

Curioso criterio el de los oficiales del FOMC, que con una inflación por encima del 5% insistían en que se trataba de un fenómeno transitorio a mediados de 2021; con el costo de vida por debajo del 4%, y con el mismo en baja, ahora ven riesgos que, huelga decirlo, ellos mismos generaron desde mediados de 2020 con la emisión de una montaña de dinero.

Del otro lado del Atlántico, la visión es casi opuesta. El Banco Central Europeo comienza a enviar señales de dos recortes adicionales al que ya realizó este mismo mes, y el choque de planetas es inevitable.

Ello explica la debilidad del euro, que no solo se acerca a sus mínimos anuales en 1.0600, sino que podría quebrar los mismos y comenzar a buscar lentamente 1.0460, un histórico nivel de soporte / resistencia de la moneda única.

Si esto sucede, la libra se encaminará a 1.2500, o más abajo, y el oro, debilitado pese a su sesgo alcista tan marcado, buscará la zona de 2100 dólares en pocos días.

Claro que aún queda, como cierre del mes, el dato de inflación por consumo, que es el llamado deflactor de inflación, medición a la que la Fed alude en cada una de sus presentaciones. Allí puede definirse el destino de las monedas europeas para los próximos días, ya en julio.

Pero si una moneda se ve afectada por esta fortaleza del dólar, esa es el yen japonés, que vuelve a sorprender, tanto como el comportamiento anómalo de su emisor, el Banco de Japón.

El yen llegó el miércoles a 160.84, su mínimo desde 1986, sin que el BoJ brinde señal alguna de intervención, al menos en términos oficiales. La especulación en contra de la moneda nipona no reconoce niveles técnicos ni noticias que puedan atenuar su caída, y su performance se rige solo por el poder de los fondos que actúan en su contra, como si fuera una moneda débil de un país recóndito.

El yen es la moneda de un país que es potencia global, y por tal motivo siempre ha sido tomada como un activo de refugio. Incluso, unos días antes del inicio de la guerra en Europa del Este, el yen se apreció debajo de 110.00, ante la suposición de que el conflicto afectaría a los mercados globales. Con el efectivo inicio de la guerra, la moneda de Japón no logró sobrevivir a la embestida del dólar, empujada por la tasa de la Fed, los rendimientos de los bonos del Tesoro que llegaron a superar el 5% en las notas a 2 años, y por una política del Banco de Japón por demás extraña.

La inflación en Japón se ubica en máximos de décadas, y el aumento desmedido del dólar surte un efecto negativo muy fuerte en una población no acostumbrada a las oscilaciones de precios en su propia economía cotidiana. La tasa en cero no hace más que avivar un fuego cuyo final parece bastante lejano.

Si bien se torna inminente una intervención, el daño a la credibilidad del BoJ es evidente, sobre todo cuando se observa un tire y afloje con los fondos que van contra el yen, en un ida y vuelta constante de precios que no tiene antecedentes en muchas décadas.

Este jueves, las peticiones semanales de subsidio por desempleo y el PBI final del primer trimestre en Estados Unidos serán los impulsores del dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Mercados tensos, movimientos cautelosos

Hola Amigos, buen día. La última semana del mes suele ofrecer movimientos importantes en los activos principales. Los datos de confianza del consumidor y el deflactor de inflación provocan oscilaciones de precios difíciles de predecir. Este mes, sin embargo, los pares de divisas del dólar se muestran cautelosos, con rangos de precios muy estrechos.

En la bolsa de Nueva York, el índice Dow Jones perdió terreno en forma vertical desde el mediodía americano, en tanto el Nasdaq 100 recuperó posiciones impulsado por Nvidia, que después de perder casi medio billón de dólares en tres días, logró estabilizarse en 126 dólares por acción. Como suele suceder con estas acciones “estrella”, el valor de la tecnológica vinculada a la inteligencia artificial fue llevada a máximos históricos, en una sobreactuación bastante típica, con un desplome posterior también previsible. Cabe acotar que lo que perdió NVIDIA en tres sesiones equivale al PBI de decenas de países importantes en el mundo. Desde ese punto de vista, es difícil imaginar cual es la lógica que lleva a los mercados a premiar a una empresa de esa forma, más allá de la actividad que desarrolle.

Como quedó antes mencionado, las monedas principales observan un comportamiento algo más sereno. Es indudable que la atención está puesta en la cifra de inflación por consumo que se conocerá el viernes, y que puede generar un movimiento decisivo para los primeros días de julio.

El dólar mantiene una posición claramente dominante ante el euro, que se ubica a tan solo 100 puntos de sus mínimos anuales, y no logra despejar su senda bajista, algo que solo conseguirá superando 1.0900. El recorte de tipos del Banco Central Europeo, frente al escepticismo de la Fed que se empeña en enviar mensajes excepcionalmente duros, está impactando en contra de cualquier intento del euro de escapar de su incómoda situación.

Con todo, hasta parece extraño que no haya quebrado los mínimos del año en 1.0600, siendo que tiene muy pocos incentivos para crecer. Por caso, los datos de manufacturas y servicios de la Eurozona y de Alemania conocidos el viernes pasado fueron más que decepcionantes.

La libra esterlina ha logrado mantenerse algo más firme que el euro, cerca de 1.2700, nivel que supera en ambas direcciones en forma constante. La moneda británica mantiene un perfil bajista muy acentuado, aunque un desplome parece improbable en estos días, salvo que el deflactor de inflación presente cifras sorprendentemente alcistas. La zona de 1.2600 sigue siendo el soporte a considerar para las próximas horas, con resistencia en 1.2750.

El yen se mantiene sin cambios en torno a 159.60, ante las especulaciones de que el Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón podrían defender su moneda en forma inminente. La tibieza que ha presentado el BoJ, sumado al diferencial de tasa frente a la Fed (0 a 5.5%) y, por consiguiente, el aumento excepcional de los rendimientos de los bonos del Tesoro está extendiendo más de lo pensado la debilidad del yen. La fiesta del carry trade sigue vigente, aunque suele terminar en forma abrupta.

La onza de oro se mueve en la zona de 2320 dólares, con un sesgo claramente bajista para los próximos días, configurado en una formación de hombro cabeza hombro apreciable en el gráfico diario. El objetivo de la misma, una vez vencida su línea de cuelo en 2280 dólares, aparece apenas por debajo de los 2100 dólares. Sin embargo, en el cortísimo plazo, la dirección de la onza no es tan clara. Durante las próximas horas podría acercarse a 2335 dólares, en tanto no vulnere la zona de 2300 dólares, primer soporte de suma importancia.

El calendario de noticias ofrece este miércoles la cifra de ventas de viviendas nuevas, un dato que podría tener un impacto medio en el dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Confianza del consumidor, clave del día

Hola Amigos, buen día. La sesión del lunes no dejó mucho para el análisis en el mercado de divisas. La tensión renovada en Medio Oriente generó, a inicio del horario asiático, un repunte de la onza de oro, que se fue diluyendo con el paso de las horas. En general, el dólar se mostró errático, a la espera de noticias relevantes.

En otro orden, la bolsa de Nueva York ofrece algunos movimientos llamativos. Así como en las últimas semanas el índice Nasdaq 100 -impulsado por Nvidia entre otras compañías líderes- tocaba máximos históricos a diario, el Dow Jones perdía terreno aceleradamente.

En la sesión de la víspera se dio todo lo contrario. Las acciones del Dow Jones se valorizaron, llevando al selectivo a máximos de más de un mes, mientras el S&P500 y Nasdaq 100 continuaron con una senda bajista iniciada a mediados de la semana pasada.

Sabido es que las acciones tecnológicas son sumamente volátiles, y se mueven en buena parte por el sentimiento de los inversores, muchas veces sobreactuado. La baja, desde 140 a 118 dólares que observó el papel en tres días se parece bastante a otras acciones del sector, como Meta o en su hora Twitter, que se movían a igual o mayor velocidad.

Este martes, el índice de Confianza del Consumidor del Conference Board tendrá el protagonismo en los mercados. Los pronósticos apuntan a una ligera baja, en torno a los 100 puntos, frente a los 102 de la medición anterior.

Habitualmente, este dato no suele ser decisivo en la tendencia del dólar, aunque ante la ausencia de otras referencias, y con la sesión americana ya iniciada, podría tener un impacto de mediana intensidad en los pares principales de divisas. El billete mantiene una tendencia alcista marcada ante las monedas europeas, y mucho más visible aún ante el yen.

El euro se mueve en un rango de precios estrecho, del cual no ha salido en varias semanas. Esta amplitud tan acotada brinda buenas oportunidades a quienes operan en corto plazo, con margen de maniobra manejables. Aún así, el quiebre de 1.0665 podría acercar a la moneda única a sus mínimos anuales en 1.0600. En cambio, la superación de 1.0765 podría darle impulso alcista, aunque no más allá de 1.0800.

La libra esterlina logró recuperar parte de sus pérdidas derivadas del comunicado de política monetaria del Banco de Inglaterra. La moneda británica llegó el viernes a 1.2620, para cotizar, en las primeras horas del martes, a 1.2680. Le costará superar 1.2695, primera resistencia fuerte del par GBP/USD.

El yen detuvo su caída apenas unos puntos debajo de 160.00. El mes anterior, una baja similar a la que sufrió el viernes, un verdadero ataque especulativo que lo hizo caer a 160.20, motivó una fuerte intervención del Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas de ese país. La cautela con que se mueve la moneda nipona en estas horas hace pensar en una batalla entre los fondos que buscar derrumbarla y las autoridades japonesas, que no se han mostrado muy enérgicas en sus acciones. Costaría pensar en que los mercados puedan ganarle a un banco central de la magnitud del BoJ.

Respecto a la onza de oro, se mueve en la zona de 2330 dólares, con una formación de cambio de tendencia que puede tener su desenlace en los próximos días, llevando al metal precioso muy por debajo de los 2200 dólares. El oro se mantiene por encima de los 2300 dólares, nivel cuyo quiebre sería un primer indicio de que la figura mencionada entra en acción.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.