Las bolsas recuperan, el dólar se reacomoda

Hola Amigos, buen día. Lentamente, las bolsas de valores retoman su actividad normal, después del colapso de la bolsa de Tokio, cuyo principal índice, el Nikkei 225 cayó de manera brutal. En realidad, esta fue la consecuencia del desarme de posiciones de carry trade, palabra que se puso de moda hasta en los programas amarillos de televisión, con algunas características que conviene revisar.

La modalidad del carry trade es sumamente antigua, y consiste en tomar deuda en una moneda de bajo costo, en este caso el yen, para invertir en otros activos más competitivos. Como señalamos el martes, se trata de una práctica rentable en tanto quien la practica salga de la misma a tiempo. Como quedó a la vista, muchos no lo hicieron.

Lo llamativo, o no tanto, es que el carry trade estuvo hecho entre el yen y el dólar australiano en mayor medida. El euro apenas se movió, la libra sí sintió el impacto, pero el Aussie prácticamente se desplomó a mínimos de 10 meses, alcanzando 0.6345 en su punto más bajo.

Ya en la crisis de 2007 y 2008 el dólar australiano había sido elegido por los fondos para este modelo, siendo que en aquella oportunidad la tasa de interés del Banco de la Reserva de Australia llegó a superar el 7%, siendo la más fuerte de entonces.

La libra esterlina también había sido blanco del carry trade, con una tasa del 5.75% en su hora. Ambas monedas se desplomaron apenas se iniciaron los recortes de tipos de interés de ese tiempo, en los meses previos a la debacle de septiembre de 2008. La libra esterlina, que había llegado a 2.1100 frente al dólar, alcanzó 1.3500 en su peor nivel de esa crisis. Eran otros tiempos, más volátiles y sin muchas regulaciones.

Esta vez todo fue más moderado, pero los precios bajaron con el mismo ritmo frenético. El cruce GBP/JPY cayó 2800 puntos, y el AUD/JPY 1950 puntos, llegando al mínimo de abril de 2023.

No por casualidad, el dólar australiano llegó a su mínimo (0.6345) en el mismo instante en que el yen llegaba a su máximo de varios meses (141.60), llevando al cruce que los une a 90.11. Rápidamente, el yen retrocedió más de 200 puntos, el Aussie los ganó, y el cruce AUD/JPY subió 350 puntos.

El detonante de esta situación fue el aumento de la tasa de interés por parte del Banco de Japón, ocurrido la semana pasada, que sorprendió, a medias, a quienes estaban interiorizados de la situación. El BoJ, dirigido por el Sr. Ueda, fue mucho más allá de lo previsto con su tasa en cero, que aumentó a tal nivel en abril después de 8 años, con la inflación de Tokio controlada, pero muy por encima de lo tolerable en un país que no la sufre habitualmente.

El martes, la situación se recompuso. En buena medida ayudó el ISM de servicios de Estados Unidos conocido el lunes. Sin embargo, el clima enrarecido se mantiene, y no puede descartarse una nueva baja de los índices de Nueva York. Estos, junto con el Nikkei 225 y los índices europeos, comienzan a cubrir sus gaps del viernes al lunes. Los gaps siempre se cubren.

En cuanto a las monedas principales no hay novedades relevantes. El yen mantiene su alocado ritmo de las últimas sesiones, con oscilaciones de 150 a 200 puntos en minutos, que lo tornan inoperable.

El euro sigue apuntando al alza, pero sin mucha convicción, y le costará pasar 1.1005, nivel que tocó en su máximo del lunes. La libra esterlina no se recupera del golpe de knock out del recorte de tipos del Banco de Inglaterra, pese a que estaba anunciado. La libra siente el efecto del carry trade, en menor medida que el dólar australiano, pero en forma evidente. El par EUR/GBP, por las nubes.

El oro, que se vio sacudido por lo sucedido el lunes en Asia, presenta una extraña pausa, propia de cuando está incubando algo. La crisis de Medio Oriente se agrava, y la onza parece prepararse para subir. Esto quedará confirmado a la superación de 2420 dólares.

La agenda de este miércoles no tiene mucho para ofrecer. De todos modos, es suficiente con lo que estamos viendo en todas las latitudes. Le diría que hasta generan nostalgia los informes con pronósticos groseramente errados que vemos día a día.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Crisis en los mercados: previsible y evitable

Hola Amigos, buen día. Lo que temían los mercados, finalmente sucedió el lunes. Desde el inicio de la sesión asiática, la bolsa de Tokio sufrió una caída que alcanzó niveles récord anteriores a 1987 (casualmente el yen tocó mínimos de esa época tres semanas atrás), al tiempo que el resto de las bolsas importantes de Asia perdían posiciones en forma frenética.

Un conjunto de factores se agrupó para explicar lo que parecía inevitable, y que finalmente lo fue. Los datos conocidos en Estados Unidos en las últimas semanas (no solo los de empleo a los que se atribuyó la crisis y que recién se conocieron el viernes pasado fueron por demás elocuentes. La inflación, a la baja; las ventas minoristas, creciendo en forma imperceptible; los datos de manufacturas, en niveles mínimos de un año; las nóminas de empleo privadas, debajo de lo previsto; las nóminas no agrícolas, muy por debajo de lo previsto, aunque esto último no suele ser novedad (los pronósticos, pensando que están hechos con seriedad, parecen realizados por estudiantes de economía).

La economía estadounidense viene dando señales, no tan graves por cierto, de que el crecimiento esperable después de haber inyectado 10 billones de dólares en poco más de dos años, no es tal. La Fed parece haber tomado nota hace unos cuantos días, cuando en las jornadas previas a su última reunión de política monetaria, diversos funcionarios del FOMC se dieron cuenta de que había que comenzar con los recortes de tipos lo antes posible. Como la reunión se acercaba, la expectativa se situó para septiembre.

Tanto el presidente Powell como el resto del Comité defendieron hasta ahora -con uñas y dientes- la rígida política monetaria justificada en una inflación al menos un punto porcentual menor a que había cuando los mismos funcionarios defendían su flexibilización monetaria de 2021.

En otras palabras, con la inflación al 4% se justificaba emitir 120 mil millones de dólares mensuales, que obviamente llevaron al costo de vida a rozar el 10%, bajo el argumento de que se trataba de un “fenómeno transitorio”; ahora, con la inflación apenas por encima del 3%, no se permite bajar la tasa de interés con la excusa del temor a un rebrote inflacionario.

Estas desinteligencias, por así llamarlas, han creado un nivel de confusión tal que la bolsa de Nueva York llegó a máximos históricos en las semanas anteriores durante varios días consecutivos -es verdad que la supuesta victoria de Donald Trump, ahora puesta en duda, contribuyó en forma decisiva- para ceder terreno en estos días, cuando la Fed ya está dando señales de recortes, incluso antes de su reunión de septiembre.

La situación es distinta a la de 2007 y 2008, cuando la economía ya estaba en recesión y la crisis era cuestión de tiempo. Pero llama la atención la similitud con que ahora la Fed se muestra apurada por sacarse el problema de la tasa de encima con la forma en que lo hizo entonces. De hecho, en enero de 2008 recortó dos veces, y llegó al fatídico septiembre de ese año con la tasa en el 2%. Ahora está en el 5.5%.

No solo esto llama la atención. La coincidencia se extiende al comportamiento del yen en esa época, muy similar al actual. A mediados de 2007, el yen había llegado a mínimos de 5 años en la zona de 124.00. Cuando la Fed inició los recortes, en septiembre de ese año, el yen ya operaba en 116.00, y llegó a 87.00 en diciembre de 2008, cuando la Fed dejó la tasa en cero.

En los últimos días, el yen recuperó 2000 puntos (es verdad que el lunes cedió unos 450 hasta la sesión asiática de este martes, cuando este reporte es elaborado), con la Fed preparada para comenzar los recortes. No sería lógico pensar en una tasa en cero próximamente, pero sí en un yen visitando 130.00 si la Fed se apura, y si los bancos centrales de Europa y Reino Unido siguen recortando.

Hay que acotar, en esta instancia, que el yen ha sido tomado como el activo a vender, a favor de las inversiones en monedas más competitivas como el euro y la libra esterlina. El carry trade suele terminar mal, y esta vez no es la excepción. El par EUR/JPY bajó 2100 puntos en poco más de 3 semanas, y el cruce GBP/JPY 2800 puntos en el mismo período.

Justamente, en el alza de tasa de interés del Banco de Japón reside el principal motivo de la crisis del lunes. La misma fue neutralizada rápidamente con el ISM de servicios en Estados Unidos, que extrañamente superó a la cifra esperada.

La bolsa de Nueva York sufrió menos que la de Tokio, y es lógico. En Japón preocupa que el Sr. Ueda, titular del Bank of Japan, haya dicho que los aumentos de tipos no tienen por qué detenerse en el 0.15% de la semana pasada, que llevó a la tasa al 0.25%. La caída del Nikkei 225 fue, digamos, una advertencia, dura por cierto, al BoJ, que se acordó de aumentar su tasa exactamente al tiempo en que los demás bancos centrales se acordaron de recortar. Más coordinado, imposible.

Los movimientos de las monedas son erráticos, volátiles e imprevisibles. El euro llegó a su máximo desde el 2 de enero en 1.1005, no por mérito propio, sino por la baja general del dólar. No parece tener mucho más para ganar en el corto plazo la moneda única, que podría retroceder a la zona de 1.0865 sin muchas dificultades. No hay datos que justifiquen su crecimiento.

Tampoco los tiene la libra, que se ve aturdida por el recorte del Bank of England del jueves pasado, pese a que había sido largamente anunciado. Solo la superación de 1.2900 podría cambiar su actual sesgo bajista, y no tiene incentivos para hacerlo pronto.

El yen se ve alentado por el Bank of Japan, por la baja de los rendimientos de los Bonos del Tesoro, en mínimos que no tocaba desde enero pasado, y por la búsqueda de refugio en activos seguros. Por cierto, el yen no actúa como tal en estas horas. Sus oscilaciones de 200 a 300 puntos en minutos lo asemejan a una acción que combate para no ir a la quiebra, y no con la moneda elegida por los operadores cuando las cosas se ponen difíciles. Por el momento, el gap de 141.00 es el nivel que tiene por delante la moneda nipona, aunque le costará tener un rally como el del lunes.

En medio de todo se encuentra el conflicto en Medio Oriente, con amenazas veladas entre todas las partes involucradas, que erizan la piel de los operadores. El petróleo, afectado por la posibilidad cierta de una recesión profunda, apenas se hace eco de esta cuestión clave para la seguridad global.

La impresión que queda al cabo de un lunes que quedará en la memoria y no por buenos motivos es que las pérdidas generadas en la primera parte del día fueron totalmente previsibles. Y también que si los bancos centrales no hubieran caído en la cómoda posición de emitir dinero sin sustento -sin excepciones- esta crisis, que en opinión de quien suscribe ya está neutralizada y controlada, pudo evitarse. Mucho pedir para funcionarios que, más allá de su profesión, son políticos.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Dato de empleos: ¿Golpe al dólar?

Hola Amigos, buen día. Después del anuncio de política monetaria de la Fed, con el discurso del presidente Powell dejando en claro que habrá recortes de tipos de interés en septiembre, el dólar se movió en forma errática durante la sesión del jueves.

El ISM de manufacturas, conocido en la víspera, arrojó cifras alarmantes, con una caída a 46.8 puntos, que no experimentaba desde diciembre de 2023. Esta medición no hace más que confirmar la voluntad de la Fed de iniciar su ciclo de recortes.

Pese a ello, el dólar logró hacer pie ante las monedas principales. El euro llegó a 1.0776, su valor más bajo desde el 3 de julio, donde encontró soporte en la banda inferior de un canal bajista medido en el gráfico de 4 horas, para mantenerse en dicha zona durante gran parte del día.

Para cambiar su sesgo bajista actual, la moneda única deberá ahora superar varias resistencias importantes, la primera de las cuales es 1.0805. Si lo logra, la zona que sigue es 1.0830 y, más arriba, 1.0865.

La libra esterlina tuvo un día para el olvido. No fue sorpresa. El Banco de Inglaterra recortó su tasa de interés al 5% en forma totalmente previsible, y el único atenuante fue que la votación del Board no fue unánime, y el recorte tuvo solo un voto a favor más que en contra, 5 a 4. Eso fue lo que en parte salvó a la libra de un desplome, pero no pudo evitar que llegue a 1.2726, su mínimo desde el 3 de julio, apuntando a la baja para las próximas horas.

El yen mantiene un tono positivo en estas horas, ahora luchando por alejarse de 150.00 En la sesión asiática del jueves llegó a 148.50, donde encontró soporte en el 61.8% del alza anterior medida en el gráfico semanal. También, en una línea de tendencia de largo plazo, dos obstáculos importante que deberá quebrar para apuntar a 141.00. En tal nivel dejó un gap a inicios de enero y, como se sabe, los gaps siempre son cubiertos. En el corto plazo, la zona de 149.00 es el primer soporte del par USD/JPY.

La onza de oro coquetea nuevamente con sus máximos históricos, que alcanzó el 17 de julio en 2483 dólares. La fuerte baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro favorece al metal precioso, que llegó a 2462 dólares, apenas a 21 de marca máxima mencionada.

El alza del dólar señalada al inicio responde, sobre todo, a una fuerte baja de las acciones principales en Wall Street. La euforia inicial de los mercados tras los anuncios de la Fed se apagó pronto, y los índices principales no tuvieron su mejor día.

Este viernes tienen una buena oportunidad de recuperarse, al tiempo que el dólar podría sufrir un marcado retroceso. A las 8:30 del este se conocerán las nóminas de empleo no agrícolas de julio, con un pronóstico poco alentador, y con la presunción de que la cifra finalmente publicada puede ser mucho peor de lo esperado. Si esto ocurre, euro, libra y yen tendrán mucho para ganar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

La Fed ante una decisión clave

Hola Amigos, buen día. Los mercados se aprestan a conocer la decisión de política monetaria de la Reserva Federal, prevista para este miércoles a las 2:00 pm del este. Está descontado que no habrá recortes de tipos de interés, los cuales permanecerán en el 5.5%, la tasa más alta en más de dos décadas.

Sin embargo, contrariamente a lo sucedido en encuentros anteriores, se especula con que el discurso posterior al anuncio, a cargo del presidente Jerome Powell, podría dejar las puertas abiertas a un primer recorte en septiembre.

La medida, ampliamente esperada por los mercados desde varios meses atrás, esta vez parece más justificada. La inflación está cayendo en forma sostenida (aunque algo lenta), el mercado laboral se mantiene sólido, pero lejos de sus mejores momentos de los últimos meses, y las ventas minoristas no desentonan, pero tampoco brillan.

La presunción de que la Fed podría suavizar su política ha llevado a una baja importante de los rendimientos de los bonos del Tesoro en las últimas sesiones, lo cual aceleró la recuperación del oro y del yen, dos activos claramente vinculados -a contramano- de los rendimientos mencionados.

Pero, la Fed también tiene sus puntos de vista, y a menudo no coinciden con los de los mercados. Si bien en las semanas que pasaron varios funcionarios se mostraron partidarios de recortar tipos próximamente, Powell podría sorprender con alguna expresión que desanime a los mercados. La cautela es lo que manda en estas horas, y la bolsa de Nueva York ofrece movimientos de poca monta, justamente a la espera de los anuncios.

Cómo sea, conviene no cometer el error de pensar que una pista a favor de recortes de tasa podría hacer caer al dólar en forma decisiva. El billete tiene más para ganar que para perder. Si Powell no es contundente la decepción será mayor que si lo es, y el dólar termina cayendo. En otras palabras, si el dólar sube, subirá mucho. Y si cae, caerá poco.

Algunos indicios hay, a falta de menos de 24 horas para los anuncios. El euro cayó debajo de 1.0800 (es verdad que el PBI de Alemania fue decepcionante), la libra se acerca a 1.2800, y el yen crece sospechosamente impulsado por la baja de los rendimientos, pero justo antes de que el Banco de Japón deje sin cambios sus tipos de interés en el 0%, y de que el gobernado Ueda estire, una vez más, la política monetaria ultra laxa que viene sosteniendo la entidad desde hace varios años. Aclaración: este reporte está hecho antes de conocerse el anuncio.

El euro no tiene mucho más para perder. Desde el nivel actual, cercano a 1.0800, podría recuperar la cota de 1.0830 primero, y más arriba 1.0865, regresando a su estado anterior al martes. Si Powell no convence, las zonas de 1.0765 y 1.0730 serán sus próximos destinos.

La libra esterlina, en tanto, se muestra pendiente de lo que haga en materia de política monetaria el Banco de Inglaterra. Se descuenta un recorte de tipos el jueves, fecha de la reunión de la entidad, y allí sí podría ceder en buena forma, al menos a la zona de 1.2700. En el cortísimo plazo, 1.2920 aparece como el objetivo a considerar.

El yen volverá a caer, como viene sucediendo en los últimos dos años y medio, y esta vez con justa causa. Todo indica que al menos 156.00 es la zona que puede visitar de inmediato, y ni siquiera un discurso blando de la Fed podrá salvarlo.

Como se ve, lo que viene es importante. El aperitivo lo darán las nóminas de empleo privadas, a las 8:15 del este. El dato es el preludio de las nóminas no agrícolas del viernes, pero con el anuncio de la Fed pocas horas después, poco impacto tendrá en los pares principales de divisas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Comienzan los datos clave para el dólar

Hola Amigos, buen día. El euro volvió a caer el lunes ante el dólar, frenando su baja en 1.0802, donde se encontró con el 50% de retroceso del alza 1.0665/1.0943. Este soporte aparece frágil en el corto plazo, y vulnerable de cara a una sesión americana que tendrá datos de suma importancia.

La libra esterlina, que ya comienza a palpitar un recorte de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra, está cayendo en forma acelerada. La zona de 1.2800 está a la vista, y su quiebre no parece difícil, sobre todo si el euro cae del soporte mencionado. Podríamos decir que a un soporte próximo del euro como 1.0780 le corresponde un precio de 1.2820.

El yen mantiene un tono de recuperación, cotizando a 153.95 al momento. Sin embargo, dentro de unas horas, el Banco de Japón anunciará que deja sin cambios la tasa de interés en el 0%, lo cual generará una caída formidable de la moneda nipona.

Si bien el yen logró recuperar una parte de sus pérdidas de los últimos meses, esta ganancia se diluirá pronto, apenas el Sr. Ueda diga que no hay motivos para aumentar la tasa de interés, sobre todo ahora que la inflación de Tokio está dando signos de baja. Para el resto del martes, la zona de 155.00 como la resistencia a tener en cuenta, con soportes en 153.50 y 153.20.

La onza de oro no ha tenido variaciones importantes en las últimas horas, y se mueve esencialmente al ritmo de los rendimientos de los bonos del Tesoro, cuyos movimientos también son erráticos. La superación de 2400 dólares pondría en órbita a la onza, que en las últimas sesiones se vio algo debilitada. Sin embargo, el quiebre de 2355 dólares la situaría en una posición defensiva mucho más marcada a la espera de los anuncios de la Fed.

La bolsa de Nueva York operó el lunes con alzas y bajas constantes, pero con los índices en niveles conocidos, sin cambios de tendencia importantes. Si la Fed anuncia recortes próximos, retomará el clima de euforia apagado por los balances de Google y Tesla conocidos días atrás.

La agenda de noticias luce nutrida e importante, con datos clave, como quedó antes mencionado.

Si bien el índice de confianza del consumidor del Conference Board tendrá peso propio en el mercado, las vacantes de empleo, que en junio volvieron a crecer después de varios meses de baja, serán las que marquen la diferencia en el dólar.

Los datos de empleo, en todas sus mediciones, son de fundamental importancia para los mercados. Los operadores están pendientes de cualquier señal que brinde la Fed para un recorte de tipos de interés, y estas cifras son pistas sólidas en ese sentido.

De todas maneras, la cercanía al encuentro del organismo, que precisamente comienza este martes y finaliza el martes al mediodía, neutralizará movimientos violentos. Esperamos, en otras palabras, oscilaciones suaves en los pares del dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Semana de bancos centrales

Hola Amigos, buen día. Después de una semana de escasas variantes en el mercado de divisas, con una marcada recuperación del yen rápidamente neutralizada como único atractivo, la semana que se inicia tendrá un calendario completo de datos, que incluyen anuncios de política monetaria de la Fed, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra.

El dólar mantiene una postura neutra en sus pares principales de divisas. El euro apenas se movió el viernes, pese a que la inflación subyacente por consumo quedó por encima de lo esperado, con los mercados expectantes por los próximos anuncios de la Fed, previstos para el miércoles. El nulo efecto de este informe es una clara muestra de la cautela que impone el Sr. Powell y el FOMC en general, a la espera de pistas por futuros recortes de tipos de interés, que muchos analistas especulan tendrán lugar a partir de septiembre.

La moneda única tiene que superar 1.0900 para apuntar nuevamente a 1.1000, nivel que estuvo cerca de alcanzar dos semanas atrás. Sin embargo, técnicamente  no tiene muchos incentivos, y el quiebre de 1.0825, mínimo de la semana anterior, podría echar por tierra cualquier intento de ganancia. Claramente, si el euro cae de 1.0800 en las próximas 48 horas, será un anuncio de compra apenas conocido el comunicado de la Fed, pasado el miércoles al mediodía.

En cuanto a la libra esterlina, tiene por delante un casi seguro recorte de tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra. La tasa actual del 5% parece excesiva con la inflación en el objetivo del 2% conseguido meses atrás. La libra apunta a la baja en el corto plazo, a casi 200 puntos desde sus máximos del año que tocó este mismo mes. El quiebre de 1.2820 generará una caída mayor de la moneda británica, aunque su baja más importante podría llegar con el recorte de tipos del próximo jueves.

El yen, por su parte, tuvo una semana frenética, con una recuperación que lo depositó en 151.93,  y una posterior caída a 154.73 con pocas horas de diferencia. El cierre del viernes, en 153.74, deja a la moneda nipona a mitad de camino, cuando se acerca la decisión de política monetaria del Banco de Japón. La entidad que conduce el Sr. Ueda podría dejar sin cambios la tasa de interés, actualmente en 0%, pese a algunos pronósticos que hablan de un aumento al 0.1%. El yen no tiene mucho para ganar en los próximos días, y podría buscar la zona de 156.00 rápidamente.

La onza de oro cerró la semana a 2388 dólares, con un perfil bajista de corto plazo. La superación de 2400 dólares cambiaría su actual tendencia, aunque ello no parece del todo viable en las próximas horas.

Los mercados están pendientes de la Fed, y solo el yen podría ofrecer movimientos algo más destacables hasta el discurso del Sr. Powell. Y este, fiel a su estilo, volverá a decir que las futuras acciones en materia de política monetaria dependerán de los datos, dejando abierta la puerta para un recorte en septiembre. La inflación y los datos de empleo parecen suficientes motivos para que esos datos de los que habla Powell sean convincentes.

Amigos, tengan todo una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Dólar en alerta por el deflactor de inflación

Hola Amigos, buen día. Fuertes movimientos presentan los mercados en estas horas, siguiendo a un jueves frenético, que ofreció una volatilidad poco usual en estos tiempos. El humor de los mercados ha cambiado desde la semana pasada, con el retiro de la candidatura del presidente de Estados Unidos Joe Biden para un nuevo mandato, que prácticamente aseguraba un triunfo de Donald Trump en las elecciones del mes de noviembre próximo.

El reemplazo de BIden recaerá seguramente en Kamala Harris, cuya postura respecto a mercados y política fiscal es opuesta a la de Trump.

Ya esta semana, la presentación de los balances de dos de los siete gigantes del sector tecnológico -Google y Tesla- acentuó el malestar. Google ganó en el segundo trimestre casi lo esperado, pero sus números reflejan un aumento significativo de las inversiones, y Tesla cerró un balance con cifras muy por debajo de los pronósticos. La baja de sus acciones en Wall Street tuvo un efecto cascada sobre gran parte de los papeles, y así llegamos al viernes con algunos signos de recuperación en los índices principales, pero con pérdidas en el mes que opacan las ganancias obtenidas en varias semanas.

En el mercado de divisas, el dólar se mantiene expectante. El euro se alejó de sus máximos del mes en 1.0945, pero no quebró varios soportes clave que tocó en la víspera. Uno de ellos, la zona de 1.0830. La moneda única podría recuperar posiciones próximamente, y buscar 1.0900.

La libra esterlina pierde posiciones desde el inicio de la semana, y cotiza a 1.2870 al momento. Su tendencia luce bajista en el corto plazo, aunque un cierto nivel de sobreventa podría darle un impulso alcista durante el resto del día. La zona de 1.2920 aparece como la resistencia a vencer en la sesión americana.

El yen perdió buena parte de sus ganancias de la semana, cotizando a 154.20, después de llegar a 151.75 el jueves. En dicho nivel, el yen cubrió un gap que había dejado en abril (los gaps siempre se cubren). La recuperación del dólar ante la moneda nipona refleja el grado de influencia que tienen los fondos de inversión, que buscar estirar el carry trade derivado de la tasa en cero del Banco de Japón respecto a la tasa del resto de los bancos centrales, que les da a las demás monedas un gran atractivo. El quiebre de 155.00 podría derivar en una nueva baja del yen durante las próximas horas, sin depender demasiado de los datos que se conocerán en Estados Unidos.

La onza de oro llegó el jueves a su mínimo del 9 de julio en la zona de 2350 dólares, tras lo cual comenzó una lenta recuperación. Sin muchos fundamentos, la onza ha perdido fuerza en las últimas sesiones, y su tendencia podría tornarse alcista si el dólar cede posiciones en las próximas horas.

En buena parte, todo lo mencionado dependerá del deflactor de inflación en Estados Unidos, que se conocerá a las 8:30 del este, y sobre el cual están puestas las expectativas de los mercados. Una baja en esta medición de inflación confirmaría prácticamente un recorte de tipos de interés por parte de la Fed en septiembre, generando una baja del dólar en el corto plazo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Mercados pesimistas favorecen al dólar y al yen

Hola Amigos, buen día. Diversas noticias alrededor del mundo cambiaron el humor de los mercados en los últimos días. El recorte de tasa de interés por parte del Banco Popular de China, que tuvo lugar el lunes (3.35% frente al 3.45% anterior y esperado), generó preocupación por el crecimiento de la economía de ese país. Ya los datos de inflación mensual habían quedado debajo de lo esperado, y el PBI anual creció solo al 4.7%, frente al 5.1% esperado.

Pero no solo de China llegan malas noticias. Los balances de Apple y Alphabet (Google) del segundo trimestre decepcionaron a los inversores con ganancias por debajo de las expectativas. La bolsa de Nueva York sintió el impacto, con una pesada baja en el índice Nasdaq 100, que agrupa acciones de tecnología, y una baja de menor tenor de los índices Dow Jones y S&P 500.

También se involucra el panorama político, infaltable en los meses anteriores a las elecciones en Estados Unidos. El seguro triunfo de Donald Trump ya no es tan seguro. La salida de Joe Biden como candidato, y la probable candidatura de Kamala Harris preocupa a los mercados, que esperaban una baja en los impuestos y una desregulación casi total del ámbito financiero, acciones prometidas por el expresidente.

En este contexto, el dólar se ve beneficiado en distintos frentes, apurando sus ganancias ante el euro, que a su vez se debilitó en la víspera por débiles datos de manufacturas y servicios en Alemania. Tal como señalamos en el informe del miércoles, la figura de hombro cabeza hombro en el gráfico de 4 horas del par EUR/USD anticipó la baja de la moneda única, y la impresión es que podría seguir cayendo al menos a 1.0805.

La libra esterlina atenuó su caída ante los datos de manufacturas en Reino Unido, que quedaron por encima de los pronósticos. Ello explica la baja del par EUR/GBP, inusual por su pendiente casi vertical de esta semana. La libra se mantiene apenas por debajo de 1.2900, con una tendencia bajista no muy pronunciada.

El yen, en tanto, saca provecho del mal humor de los mercados. La moneda nipona vuelve a tomar oxígeno después de tocar, este mismo mes, dos mínimos de 38 años, rozando 162.00. El precio actual del par USD/JPY de 153.15 parece avisar que se prepara para seguir a la baja. El quiebre de 152.00 situaría al yen en las puertas de 150.00, nivel cuyo quiebre determinaría una nueva etapa en la maltrecha moneda.

La onza de oro no logró capitalizar, por ahora, este cambio de ánimo de los mercados. El metal precioso apunta a la baja en el corto plazo, con un precio actual de 2396 dólares, y próximos soportes en 2380 y 2355 dólares. Lejos de la zona de sobreventa, el oro podría acelerar su baja durante la sesión del jueves, acompañando la baja del euro y, en menor medida, la de la libra.

El rebote en el 61.8% de retroceso del alza 72.54/84.80 salvó, por el momento, a los futuros del WTI. El petróleo se ve afectado directamente por los problemas que afectan a China, y deberá superar ahora los 80 dólares para cambiar su opaco presente. El quiebre de 77.20 dólares lo hará trastabillar una vez más, para buscar en su caso la zona de 75.00 dólares.

El calendario de noticias incluye este jueves las peticiones semanales de subsidio por desempleo, las órdenes de bienes durables y el PBI avanzado del segundo trimestre. Este último podría tener algún impacto en el dólar.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

El euro, ante una prueba importante

Hola Amigos, buen día. Dos herramientas técnicas de análisis parecen anticipar un futuro bajista de corto plazo para el euro. La primera es una formación de cambio de tendencia en el par EUR/USD, -hombro cabeza hombro-  en el gráfico de 4 horas que ya está cumpliendo su objetivo, aunque aún tiene un camino bajista por recorrer.

La otra herramienta aparece en el par EUR/JPY. El quiebre de una línea de tendencia alcista medida en el gráfico diario, que se produjo el martes, ponen a la moneda única a la defensiva también ante el yen, que en las últimas semanas comenzó a recomponer su imagen.

Estas formaciones son importantes de cara a una sesión que tendrá al euro como protagonista. Los datos de manufacturas y servicios de Alemania y la Eurozona pueden mover a los pares mencionados en forma concluyente para el resto del día. Estos informes se conocerán a primera hora de la sesión europea.

Los pronósticos sobre los informes señalados no tienen mucho valor. Suelen producirse sorpresas, datos totalmente fuera de contexto, con desviaciones groseras. De allí es que, si técnicamente se cumple lo que estamos viendo, el euro tendrá un día difícil.

La libra esterlina tampoco la tiene fácil. Los mismos datos, pero en Reino Unido, se conocerán en simultáneo con los de Europa. La moneda británica había mostrado signos de fortaleza en las semanas anteriores, pero ya desde el jueves pasado comenzó a flaquear, y ahora lucha con la zona de 1.2900.

El yen, en tanto, se mueve en torno a 155.80, y brinda algunas señales positivas. Una de ellas es el quiebre de la línea alcista del par EUR/JPY antes mencionada. Otra es el quiebre de varias líneas alcistas en el par USD/JPY, aunque quedan varias líneas de velocidad en esa dirección que aún permanecen intactas. El yen comenzaría a dar señales de fortaleza real quebrando la zona de 153.00.

La onza de oro, en tanto, permanece algo más estática, en el área de 2400 dólares. Lejos de sus máximos históricos, aun tiene lugar para crecer si logra superar la barrera de 2420 dólares en las próximas horas. La tarea no asoma fácil: el dólar se recupera, y el oro cae aceleradamente pese a que los rendimientos de los Bonos del Tesoro, que suelen actuar a contramano del metal precioso, siguen cayendo.

El calendario de noticias incluye, además, los datos de manufacturas y servicios de S&P Global en Estados Unidos. En principio, ambas mediciones se encuentran a salvo de cualquier contratiempo, y la pregunta es cuanto se han expandido los dos sectores.

Por otro lado, el Banco de Canadá anunciará sus tipos de interés, y está previsto un recorte de los mismos, del 4.75 al 4.5%. Tal medida puede no tener el habitual impacto negativo en el Loonie, después de caer desde el 11 de julio en forma consecutiva, casi sin pausas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Divisas, a la espera de noticias

Hola Amigos, buen día. La sesión del lunes no dejó demasiado para el análisis. Los pares principales de monedas se movieron dentro de rangos de precios estrechos, ante la ausencia de noticias relevantes. El dólar mantiene un tono moderadamente alcista en varios frentes, pero sin convencer, y a la espera de referencias desde ambos lados del Atlántico, que llegarán recién el miércoles.

En este contexto, el euro, que llegó la semana pasada a 1.0945, parece formar una figura de hombro cabeza hombro, que podría comenzar a cumplir al quiebre de 1.0870. En dicho caso, el objetivo de la moneda única aparecerá lejos, en 1.0805, aunque aun así podría recuperarse durante las próximas sesiones.

El euro se encuentra ahora a la espera de los datos de manufacturas y servicios de S&P Global de Alemania y la Eurozona, que se publicarán el miércoles a primera hora. Dichos informes podrían mostrar una recuperación modesta respecto a la medición anterior, ayudando en ese caso al euro. En las próximas horas, la superación de 1.0915 podría dejar sin efecto la figura antes planteada, y apuntar así a los máximos mencionados en 1.0945.

La libra esterlina también ofrece algunos signos de debilidad en el gráfico de 4 horas, pero sin formaciones a la vista. El quiebre de 1.2900, mínimo de la semana pasada, generará una caída más importante del cable, con próximo soporte en 1.2850. Los datos de manufacturas y servicios en Reino Unido también serán clave para la divisa británica el miércoles, por lo que esperamos una operatoria cautelosa durante la sesión de la fecha.

El yen se muestra oscilante, aunque visiblemente recuperado, ayudado a la vez por la baja de los rendimientos de los Bonos del Tesoro, que aceleraron su caída en los últimos días de la semana anterior. Por el momento, la moneda nipona tiene más para ganar al quiebre de 156.50, con siguiente soporte en 156.20, mínimo del lunes, y 155.80, cuyo quiebre sería clave para una recuperación de corto plazo.

La onza de oro detuvo su caída en 2383 dólares, apenas por debajo del 50% de su último movimiento alcista medido en el gráfico diario. La superación de 2410 dólares es clave para la onza, que tendrá en su caso resistencia en 2430 y 2450 dólares durante las próximas horas. En cambio, el quiebre de 2380 dólares aceleraría la baja del metal precioso, con objetivo en 2340 dólares.

La bolsa de Nueva York no sintió el impacto de la renuncia de Joe Biden a la candidatura a presidente de los Estados Unidos. El dato era medianamente descontado por los mercados, y la expectativa en torno a su reemplazo sigue creciendo.

Una hipotética candidatura de la actual vicepresidente Kamala Harris pondría en apuros la hasta ahora segura victoria de Donald Trump, cuya imagen había crecido muy fuerte después del fallido atentado de poco más de una semana atrás.

Al igual que en 2020, la victoria de Trump parecía asegurada, con el beneplácito de los mercados, que esperan una baja en los impuestos y una desregulación casi total de los mercados. En aquella oportunidad, la aparición fulminante de la pandemia desplomó la imagen del entonces presidente, que terminó con la victoria de Biden.

Harris, con una línea política casi opuesta a la de Trump, no goza de la gracia de los mercados, por lo que su candidatura podría provocar una baja generalizada de las acciones en los próximos meses, justo antes de las elecciones.

Lo que haga la Fed con la tasa de interés será lo que termine por definir la dirección de los índices principales en Wall Street.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.