El dólar profundiza su baja

Hola Amigos, buen día. La expectativa de los mercados por un probable recorte de tipos de interés por parte de la Fed ha hecho caer al dólar el martes, a la espera de los datos más importantes de la semana. Esta presunción contrasta con distintas presentaciones que varios funcionarios del banco central que se expresan en sentido contrario, aduciendo riesgos de rebrotes inflacionarios.

El euro llegó a un nuevo máximo anual, superando 1.1140, el máximo de diciembre de 2023. Ahora, comienza a buscar la zona de 1.1275, el máximo de julio de 2023, que coincide con la cobertura de un gap que había dejado el par EUR/USD en febrero de 2022, cuando se inició la guerra en Ucrania.

La extrema sobrecompra del euro en el corto plazo impone una pronta corrección bajista. Sin embargo, si logra mantenerse por encima de 1.1100 durante la sesión europea, podría consolidar sus ganancias de la víspera e ir a buscar el objetivo planteado durante el reto de la semana.

A la vez, la libra esterlina también alcanzó un nuevo máximo anual, en 1.3050. La tendencia alcista del cable encuentra límites en su sobrecompra extrema de corto plazo aunque, al igual que el euro, podría buscar nuevos objetivos, esta vez cercanos a 1.3200 durante los próximos días.

Por su parte, el yen llegó en las primeras horas de este miércoles a 144.83, tras lo cual inició una lenta baja. La moneda nipona no abandona su volatilidad extrema, lo cual la torna poco operable. La baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro se profundiza, y así el yen podría buscar la zona de 140.00 en las próximas semanas.

El oro, en tanto, sigue batiendo récords históricos día a día. Este martes llegó a 2531 dólares, con una moderada baja posterior, que apenas le da aire al dólar. Por el momento, el rally del oro no está en peligro, y podría estirarse mucho más si el billete sigue cediendo posiciones.

Desde Citibank, algunos analistas señalan que ha vuelto el carry trade, pero que esta vez tiene como moneda de bajo costo al dólar. Dichas fuentes acotan que las monedas de alto rendimiento buscadas son algunas latinoamericanas, como el real brasileño. Esto sucede al amparo de lo que muchos descuentan será un ciclo de recortes de tipos de interés en los próximos meses por parte de la Fed, y pese a que desde los demás bancos centrales el temperamento será similar.

Este miércoles, las Minutas de la última reunión de la Fed, que tuvo lugar a fines de julio, podrían tener un fuerte impacto en el mercado. El comunicado, que se publicará a las 2:00 pm del este, reflejará la decisión del banco central de mantener la tasa sin cambios, aunque dejando la puerta abierta para futuros recortes, como los mencionados más arriba.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El euro acelera y llega a máximos anuales

Hola Amigos, buen día. La sesión el lunes mostró un comportamiento moderado de los pares principales de divisas. En este contexto, el euro se destacó por alcanzar nuevos máximos anuales, en 1.1086, algo más cerca de los máximos de noviembre de 2023 en 1.1140, principal resistencia del par EUR/USD en el corto plazo.

El dólar cayó en la mayoría de sus paridades, y aunque se destacó el alza del euro, la libra esterlina también ofreció ganancias de importancia, rozando 1.3000. Tanto el euro como la libra tendrán un fuerte desafío esta semana, cuando se conozcan los datos de manufacturas y servicios tanto en la Eurozona, como en Alemania y Reino Unido. En los últimos meses, estas mediciones quedaron debajo de lo esperado, generando sendas bajas de ambas monedas.

Es verdad que también el dólar estará pendiente de estos datos, pero publicados en Estados Unidos. Dado que todos ellos se conocerán el jueves, esperamos movimientos realmente fuertes ese día, por lo que tanto el martes como el miércoles podrían ser algo más tranquilos.

De todas formas, lo que esperan los operadores es el discurso que, en el marco del Simposio de Jackson Hole, ofrecerá el presidente de la Fed, Jerome Powell. La presentación, prevista para el viernes, mantiene en alto las expectativas de los mercados, que esperan encontrar pistas de un recorte de tipos de interés en septiembre.

Las palabras de Powell suelen tener un fuerte efecto en los mercados en este Simposio. En 2021, por caso, su discurso “blando”, favorable a mantener la tasa en cero pese a que la inflación estaba por encima de los niveles actuales, dio lugar a una baja importante del dólar. Fue allí cuando comenzó a hablar de “fenómeno transitorio”. Ya en 2023 presentó un tono duro, acorde a lo que estaba haciendo la Fed en ese momento, con una tasa ya en el 5.5%, y sin perspectivas de baja. Veremos que dice en 2024.

En este contexto, el dólar cae sin muchos argumentos, lo cual puede ser un anticipo de alza para los próximos días. La bolsa de Nueva York experimenta un fuerte rally, a la espera de definiciones de la Fed. Ya se sabe que conviene comprar con el rumor y vender con la noticia. Si esta máxima aplica a la actualidad, el índice Dow Jones puede retroceder en buena forma en los próximos días.

Lo mismo aplica al euro y a la libra esterlina. Ambas divisas lucen sobrecompradas, y justamente los datos antes mencionados podrían quebrar su dinámica alcista de corto plazo. Con todo, el euro puede aún mantenerse por encima de 1.1100 antes de retroceder el jueves, e incluso llegar a 1.1140, el máximo señalado.

La libra tiene más cerca su propio máximo anual, en 1.3043, nivel que tocó el mes pasado. La moneda británica luce algo más sólida que el euro en estos días, pese a que creció a menor velocidad. El máximo mencionado podría ser vencido próximamente.

Respecto al yen, mantiene su volatilidad de los últimos meses, y después de llegar a 145.16 retrocedió a 146.70 el lunes. Su tendencia se mantiene alcista para el martes, aunque nuevamente la zona de 146.00 será el nivel a quebrar, para apuntar a los niveles máximos del lunes.

La onza de oro no pudo repetir sus máximos históricos del viernes, aunque se mantiene cerca de los mismos. La superación de 2510 dólares estirará las ganancias a 2525 dólares como primer objetivo alcista.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Agenda completa: máxima atención en Jackson Hole

Hola Amigos, buen día. Cada año, en la segunda parte de Agosto, la Reserva Federal de Kansas organiza el Simposio de Jackson Hole, un evento que congrega a las máximas autoridades de la economía mundial. Si bien el Simposio cuenta con diversas actividades, el plato fuerte suele el discurso del presidente de la Fed, ocupado desde hace varios años por Jerome Powell.

Ya en 2021, con la inflación al alza -y muy por encima de los objetivos del 2% anual- Powell afirmó que se trataba de un fenómeno transitorio, dejando en claro que la tasa de interés seguiría en cero durante un tiempo prolongado. En noviembre, después de su reelección ante el Senado, cambió radicalmente su postura, y desde marzo de 2022 el FOMC aumentó la tasa durante más de un año en cada reunión de política monetaria, puntualmente hasta julio de 2023, cuando quedó en el actual 5.5%.

La inflación volvió a niveles algo más tolerables, rondando el 3% en julio en términos interanuales. Sin embargo, los mercados descuentan un recorte de tipos en septiembre, dado que las variables del empleo, tasa de desempleo y manufacturas entre otras comienzan a dar signos de agotamiento.

De allí es que la presentación de Powell, prevista para el viernes por la mañana americana, será el evento más importante de esta semana. En los últimos días, el clima de preocupación por una futura recesión fue quedando de lado, aunque el dólar mantiene un tono bajista en sus pares principales. Si Powell deja en claro que habrá un recorte, esta baja del billete podría profundizarse.

Antes de ello, los datos de manufacturas y servicios de S&P Global serán los informes a seguir, tanto en la Eurozona, como en Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, todos ellos previstos para el jueves

El euro llegó a un nuevo máximo anual la semana pasada en 1.1046, y pese a alguna corrección bajista posterior no se ha alejado demasiado de tal nivel. De hecho, el cierre del viernes en 1.1028 lo deja a pasos de quebrar tal nivel. Los mercados comienzan a especular con recortes no solo de la Fed, sino del Banco Central Europeo, aunque parecen percibir que en Estados Unidos están algo más apurados por comenzar. El BCE ya recortó dos meses atrás, aunque su tasa es más baja (4.25%) y puede favorecer al euro para los próximos meses.

En el corto plazo, la aceleración del euro durante la tarde del viernes puede anticipar alguna corrección bajista, no más allá de 1.0980, tras lo cual podría iniciar un nuevo ciclo alcista. El quiebre del máximo antes mencionado le daría una mayor aceleración, aunque a los movimientos como el del viernes suele seguirles una baja por lo menos moderada. El objetivo del euro para la semana se ubica en 1.1140, el máximo de diciembre de 2023.

La libra esterlina también presenta un tono positivo, aunque está lejos de sus mejores guarismos de 2024, por encima de 1.3040. Para este lunes, el rally actual de la moneda británica tendrá una fuerte resistencia en 1.2955, 76.4% de retroceso de la baja 1.3043/1.2660, en especial por haber superado el 61.8% de tal movimiento prácticamente sin pausas. Los soportes de la libra aparecen en 1.2900 y 1.2860.

El yen cerró la semana en 147.59, y podría continuar creciendo en la sesión del lunes. La duda aparece por la línea de velocidad alcista que, medida en el gráfico de 4 horas, guía al movimiento del par USD/JPY, apenas superada sobre el cierre semanal. La moneda nipona mantiene un comportamiento muy volátil, con alzas y bajas permanentes, y este lunes podría visitar la zona de 146.50 si logra mantener su tono de las últimas sesiones.

La nota más destacada la dejó la onza de oro. El metal precioso superó finalmente los 2500 dólares el viernes, estableciendo un nuevo máximo histórico en 2509.15 dólares. Allí encontró una fugaz resistencia en el gráfico de 4 horas (161.8% de retroceso de Fibonacci de su última baja), y no ha llegado siquiera a zonas de sobrecompra, por lo que podría seguir creciendo durante las próximas sesiones. La baja de los rendimientos de los Bonos del Tesoro y la creciente tensión en Medio Oriente son decisivas en este movimiento del oro.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Crecen las ventas minoristas y el dólar se recupera

Hola Amigos, buen día. El escaso impacto que tuvo el dato de inflación en los mercados permitía pensar que algo más grande se acercaba. Y efectivamente, las cifras de ventas minoristas se encargaron de darle a los mercados el ritmo que le faltaba. El 1% de crecimiento en este informe clave fue suficiente para despertar al dólar.

Una vez más, los pronósticos se equivocaron en forma grosera. Y casualmente -o no- los errores contradicen la posición del dólar de los días previos a la publicación. El billete había perdido vuelo durante la semana, con el euro llegando a un nuevo máximo anual en la zona de 1.1050, y la libra había resistido una baja importante de la inflación de julio en Reino Unido, permaneciendo por encima de 1.2800.  A la vez, el yen se mantenía expectante debajo de 148.00.

Como de costumbre, la vapuleada moneda nipona fue la que más sufrió el embate del dólar, y ahora se encamina a la zona de 150.00. Los más de 200 puntos que cayó en pocos minutos demuestran que lejos está de cambiar la postura de los mercados respecto al yen, y solo cuando la Fed recorte los tipos de interés -y el Banco de Japón aumente nuevamente los suyos- el yen volverá por debajo de 140.00. Esto puede ocurrir en octubre.

En cuanto a la onza de oro, a punto estuvo de quebrar sus máximos históricos en 2483 dólares esta misma semana, antes de caer fuerte en la víspera, en un movimiento que parecía previsible incluso antes de los datos de ventas minoristas en Estados Unidos. Sin embargo, ya sobre el final de la sesión americana, el oro volvió a crecer, y otra vez se acerca de dichos máximos. Más allá de los informes puntuales, si el conflicto en Medio Oriente se agrava -y hay motivos para creer que así será- el metal precioso quedará muy cerca de los 2500 dólares en las próximas sesiones.

La bolsa de Nueva York volvió a crecer con fuerza ante los datos de ventas minoristas. Sorprendió el alza, toda vez que se contradice con el divorcio que la bolsa tiene respecto a la economía. Habitualmente, a datos positivos le sigue un desplome de las acciones, ante la chance de que la Fed mantenga su tasa de interés muy alta por más tiempo. En esta oportunidad, los mercados descuentan dicho recorte en septiembre, y la duda es si será sueve o agresivo. La impresión, a un mes vista, es que será moderado.

La agenda de este viernes asoma algo más calma, con las cifras de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan como principal atractivo. El dólar tiene todo para seguir creciendo en las próximas horas, por ahora sin obstáculos a la vista.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Inflación moderada, reacción moderada

Hola Amigos, buen día. Los datos de inflación de julio en Estados Unidos mostraron una baja, esperada, respecto al mes anterior. Una de las mediciones, la que excluye alimentos y energía en términos interanuales, quedó incluso por debajo de los pronósticos, cayendo al 2.9% anual frente al 3% esperado.

Sin embargo, las cifras no parecieron conformar a los mercados. Después de los primeros caóticos días del mes, la impresión es que los operadores esperaban cifras más contundentes, que condujeran a la Fed a un recorte de tasa agresivo en septiembre.

De esta manera, todo indica que el banco central iniciará sus recortes el mes próximo, pero de manera moderada, de no más de un cuarto de punto, para evitar rebrotes inflacionarios.

Esta presunción deja de lado, al menos por ahora, que el mercado laboral ofreció en julio (dato conocido hace dos viernes) su peor cifra en más de tres años en la tasa de desempleo, y la menor creación de empleo desde noviembre de 2020. También omite que las cifras de manufacturas medidas por ISM quedaron en su nivel más bajo en un año.

La bolsa de Nueva York festejó las novedades de la víspera, esperando un recorte de la Fed, aunque la reacción tampoco fue eufórica. El índice Dow Jones llegó a su nivel más alto desde el 2 de agosto, borrando las pérdidas que sufrió desde entonces, y un comportamiento similar mantuvieron el S&P 500 y Nasdaq 100.

El dólar cedió ligeramente en sus pares principales, acelerando su sesgo bajista ante el euro, que llegó a un nuevo máximo anual en 1.1047. La sobrecompra que presenta la moneda europea en las primeras horas del jueves invita a pensar en una corrección bajista, que podría tener lugar durante la sesión americana. En dicho caso, la zona de 1.0970 será el primer soporte, con siguiente objetivo en 1.0930. La superación de 1.1045 le dará al euro impulso para buscar 1.1070 y 1.1110, próximas resistencias.

La libra esterlina, en tanto, apenas pudo sacar provecho de los datos de inflación. Horas antes de los mismos se conocieron las mismas cifras en Reino Unido, con resultados menores a lo esperado. Si bien la libra reaccionó al alza, su fortaleza se apagó en horario americano, y apunta a la baja para las próximas horas, con un soporte inmediato en 1.2800, seguido de 1.2780.

El yen, por su parte, cae ante el dólar en las primeras horas del jueves, luego de una recuperación efímera con los datos de inflación antes mencionados. El precio actual del par USD/JPY de 147.30 deja al cruce sin una tendencia clara, y a la espera de otros datos importantes. El quiebre de 146.50 le daría un impulso alcista de corto plazo a la moneda nipona.

La onza de oro sufrió una fuerte baja en la sesión americana, y rebotó recién en 2437 dólares, donde encontró soporte en el 38.2% de su alza anterior, que la había dejado al borde de sus máximos históricos (tocó 2480 dólares frente a los 2483 del 17 de julio). El metal precioso mantiene un sesgo alcista marcado, y probablemente busque dichos máximos durante las próximas horas.

El calendario de noticias incluye el crucial dato de ventas minoristas de julio. Se espera que las mismas hayan crecido un 0.4% el mes pasado, aunque las que excluyen ventas de vehículos solo lo harían en un 0.1%. Si estos pronósticos se cumplen el dólar tendrá un fuerte respiro durante el resto de la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.

Datos de inflación de julio, el dato del mes

Hola Amigos, buen día. Cuando este miércoles a las 8:30 del este se conozcan las cifras de inflación de julio en Estados Unidos comenzará a develarse una incógnita que mantiene en vilo a los mercados: ¿comenzará la Fed a recortar su tasa de interés en septiembre, o necesitará más tiempo para verificar que el costo de vida baja en forma sustentable?

Los números de los últimos meses han sido elocuentes en ese sentido. La inflación hasta junio se situó en el 3.3% en términos interanuales excluyendo las volátiles variables de alimentos y energía, que quedan fuera del alcance del banco central.

Asimismo, los datos de empleo ofrecieron el mes pasado cifras muy por debajo de lo esperado, con un alza de la tasa de desempleo en su máximo de casi tres años, en el 4.3%. Por otro lado, el ISM de manufacturas se aleja de la barrera de los 50 puntos, que debe superar para marcar expansión del sector, y tan solo el ISM de servicios quedó apenas sobre los pronósticos en una publicación conocida el lunes pasado.

Con estas cifras pareciera que la Fed no tiene más remedio que comenzar a recortar la tasa. Hasta hace poco más de una semana ello se daba por descontado, y muchos arriesgaban un recorte de medio punto en las próximas tres reuniones, pronóstico que se fue diluyendo con el paso de los días.

Lo que se mantiene firme es la expectativa por los datos de este miércoles. En la víspera hubo un buen anticipo, que fue el índice de precios de la producción (inflación mayorista), que cayó al 2.4% interanual subyacente, lejos de lo esperado.  Si bien el informe no fue el más importante en cuanto al impacto en los precios, Wall Street reaccionó con euforia, ante la presunción de un recorte en septiembre.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron al 3.86% en las notas a 10 años, ayudando al yen, que nuevamente parecía caerse con fuerza, y sosteniendo a la onza de oro muy cerca de sus máximos históricos de 2483 dólares, que tocó el pasado 17 de julio.

El euro se sitúa nuevamente cerca de 1.1005, su valor más alto desde el 2 de enero, en tanto la libra esterlina crece fuerte, superando 1.2850, pese al muy negativo dato de empleos de Reino Unido conocido en la sesión europea del martes.

Los pronósticos para este miércoles hablan de una cifra similar a la de junio, abriendo la puerta a todo tipo de sorpresas. La medición general en términos mensuales podría mostrar un crecimiento de la inflación al 0.2%, superando por lejos el -0.1% de junio; en tanto, la interanual, también medida en forma general, quedaría en el 3%, tal como el mes anterior. Por su parte, la medición subyacente en términos interanuales bajaría al 3.2% desde el 3.3% anterior. Son cifras muy parecidas, y cualquier desvío podría provocar movimientos muy encontrados entre sí. En principio, y de acuerdo a estos pronósticos, el dólar podría retroceder en sus paridades principales.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Oro, a punto de quebrar sus máximos históricos

Hola Amigos, buen día. Una baja pronunciada de los rendimientos de los bonos del Tesoro en Estados Unidos, y el recrudecimiento de la tensión en Medio Oriente le dieron un nuevo impulso alcista al oro, que se acerca a sus máximos históricos del 17 de julio, en 2483 dólares.

El metal precioso despejó algunas dudas que había dejado la semana anterior, ofreciendo un fuerte movimiento alcista en el inicio de la semana. El quiebre del máximo mencionado estiraría las ganancias del oro a la zona de 2500 dólares sin dificultades.

Ya en los días posteriores a su máximo histórico el oro estuvo cerca de superarlo. Sin embargo, a partir de allí no pudo sostener su fortaleza, y si bien no cedió en gran forma, su caída a 2350 dólares primero, y a 2379 dólares la semana pasada parecían quitarle gran parte de su impulso alcista de corto plazo. Desde dicho mínimo, la onza volvió a ganar casi 100 dólares en tan solo tres ruedas.

La baja de los rendimientos también ayudó al yen, que después de caer a 148.20 se recuperó a la zona de 147.15. La moneda nipona se muestra sumamente volátil desde mediados de julio, cuando el Banco de Japón aumentó la tasa de interés al 0.25%, generando a su vez un desarme general de posiciones en contra del yen.

La bolsa de Nueva York logró el lunes revertir parcialmente un opaco inicio de semana, con los índices Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq 100 apuntando ligeramente a la baja para las próximas horas.

En cuanto al resto de las monedas líderes, el euro llegó a 1.0939 en su máximo diario, y mantiene un tono alcista de corto plazo, el cual podría extender a las próximas horas. Lejos aún queda el máximo del año en 1.1005 que tocó la semana pasada, y la zona de 1.0945 primero, y 1.0970 más arriba, son las resistencias a seguir.

Respecto a la libra esterlina, mantiene una tendencia bajista de corto plazo, la cual logró revertir parcialmente el lunes, aun cuando se ubica lejos de 1.2950, nivel cuyo quiebre le daría fuerza para los próximos tiempos. Su primer objetivo se ubica en 1.2800, seguido de 1.2830 y 1.2870 para las próximas horas, con una alta probabilidad de ganancias para la moneda británica si los pronósticos de desempleo (a las 2:00 am del este del martes) se cumplen, con una baja sustancial de pérdidas de nóminas en julio.

El calendario de noticias incluye un dato clave: la inflación mayorista de julio en Estados Unidos, que medida en términos generales podría haberse mantenido en el 0.4%. La medición subyacente, que excluye alimentos y energía, podría haber caído al 0.2%, desde el 0.4%. Si esto ocurre, el billete puede sufrir una baja moderada, a la espera del informe más importante de la semana, que se conocerá el miércoles: la inflación minorista de julio, que terminará por confirmar -o no- la intención de la Fed de dar inicio a los recortes de tasa a partir del mes próximo.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Semana decisiva para la Fed

Hola Amigos, buen día. Si bien se movieron con ciertas turbulencias en los primeros días del mes, los mercados financieros se calmaron sobre el final de la semana pasada, a la espera de los datos clave del mes: las cifras de inflación minorista en Estados Unidos, previstas para el miércoles.

Este informe es vital para las acciones que tomará la Fed en materia de política monetaria en septiembre. En las semanas previas se hablaba de recortes de medio punto en la tasa de interés en las próximas tres reuniones de 2024; sin embargo, los ánimos se calmaron, y el banco central no parece dispuesto a cambiar tan drásticamente su proceder, teniendo en cuenta que la inflación se mantiene un 50% por encima de sus aspiraciones y que, en definitiva, las variables del consumo no son del todo negativas.

Los pronósticos hablan de una nueva moderación en la inflación, medida en términos interanuales y excluyendo las variables de alimentos y energía. Esto apuraría la decisión de la Fed de iniciar los recortes en septiembre pero, como quedó dicho, no sería en forma violenta sino gradual. Ante una sorpresa, nada de ello ocurrirá.

El caos reinante en los primeros días del mes se ha calmado. Demasiado, podríamos decir. Los datos de empleo quedaron muy por debajo de lo esperado, y las manufacturas cayeron a su peor nivel en un año. Sin embargo, los datos de servicios quedaron en orden y trajeron equilibrio a los ánimos alterados de los operadores.

La bolsa de Nueva York se recupera lentamente pero a paso firme de su caída de la primera semana del mes, en tanto la bolsa de Tokio, que fue noticia el lunes pasado por su colapso, cubrió todas sus pérdidas, y el índice Nikkei 225 cerró la semana con ganancias importantes.

En el mercado de divisas, el euro se mueve en torno a 1.0900, nivel que actuó como pivot durante gran parte de la semana. La moneda única se encuentra a mitad de camino entre un quiebre de 1.1005, máximos que tocó el día 2, y un quiebre de 1.0800, que dejaría de lado su actual sesgo alcista. Por el momento, el euro parece preparado para hacer pie y dirigirse a 1.1000, aunque difícilmente lo haga entre el lunes y martes, con los datos de inflación ya mencionados tan cerca.

La libra esterlina intenta asomarse a 1.2800. Por ahora, su tarea no ha dado resultados, y mantiene un sesgo bajista muy marcado, sin poder recuperarse del recorte de tipos del Banco de Inglaterra, y del carry trade con el yen, con un fuerte desarme de posiciones. La libra deberá ahora superar 1.2850 para apuntar a 1.3000, valor difícil de alcanzar en el corto plazo.

El yen no ofrece señales importantes, y su valor vuelve a estar vinculado a los avatares de los rendimientos de los Bonos del Tesoro. Si estos bajan, el yen crece, y así se mueve en estos días. Y para que ello ocurra, deben crecer las chances de un recorte de tipos de la Fed, que hasta ahora parece garantizado, aunque sin confirmación alguna. En el corto plazo, el quiebre de 145.80 le daría algo más de aire a la alicaída moneda nipona.

La onza de oro no pudo el viernes con un 61.8% de retroceso de su baja anterior, y debe ahora superar 2445 dólares para seguir creciendo. El metal precioso se mantiene pendiente de lo que sucede en Medio Oriente, con una tensión creciente. La superación de tal nivel pondría al oro cerca de sus máximos históricos del 17 de julio, en 2483 dólares.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Recesión: ¿Aquí no ha pasado nada?

Hola Amigos, buen día. La fuerte preocupación que reinaba en los mercados el lunes, después de conocidos los datos de manufacturas y de empleos en Estados Unidos, se diluyó rápidamente. La ironía ilustra el cambio de actitud de los operadores en Wall Street, que castigaron a las acciones líderes durante algunas horas, virando hacia el optimismo desde el martes en adelante.

En Japón ocurrió más o menos lo mismo. El efecto del alza de tasa de interés del Banco de Japón quedó parcialmente neutralizado, y ya el martes, mientras en los titulares del mundo solo se hablaba del desplome de la bolsa de Tokio, el índice Nikkei ya cotizaba por encima del cierre del viernes pasado.

Técnicamente, tanto los índices de Nueva York como el de Tokio habían dejado gaps en el inicio de operaciones del lunes. Dichos gaps están siendo cubiertos en forma lenta, y recién cuando todos lo sean veremos si la recuperación desde el lunes por la tarde a la fecha es sustentable, o si reaparece la crisis. Si lo hace, la experiencia nos dice que no tiene la misma fuerza.

El riesgo de recesión en Estados Unidos existe, y es tangible. El ISM de servicios, conocido el lunes, atenuó el temor, pero es solo un dato en medio de otros tantos que ofrecen cifras negativas.

Recién la semana próxima, con los datos de inflación minorista, se podrá ver si la Fed se encamina seriamente a un recorte de tipos, o si en septiembre volverá el discurso que la mayoría de los banqueros centrales expresa cuando hablan sin hablar: estamos pendientes de los datos.

El mercado de divisas presenta un comportamiento más coherente. La ausencia de datos clave provoca movimientos pausados y lentos en los pares principales, con excepción de lo que tiene al yen entre sus componentes. Estos últimos no tienen paz, y se mueven frenéticamente sin pausa. Los cruces GBP/JPY, EUR/JPY y, sobre todo, el AUD/JPY han mostrado alzas y bajas violentas en las últimas sesiones, con un desarme de posiciones masivo, que ahora quedó en el olvido.

El euro no encuentra el camino para avanzar hacia 1.1000, y por momentos se prepara para caer con fuerza. No esperamos movimientos relevantes para un viernes cuyo calendario estará casi vacío. La moneda única boya en torno a 1.0915, sin una dirección clara, y solo a la superación de 1.0945 podría encontrar un camino alcista sustentable. Sin embargo, el quiebre de 1.0890 generaría, como quedó antes mencionado, un camino bajista del mismo tenor.

La libra esterlina choca, una y otra vez, contra una línea de tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, que esta mañana pasó por 1.2770, desde donde inició una corrección bajista que puede llevarla a la zona de 1.2700 durante las próximas horas.

El yen se muestra nuevamente débil, en momentos en que su recuperación se estanca producto del cambio de humor de los mercados. Los rumores de recorte de la Fed se mantienen, pero no con la intensidad de las semanas anteriores, y tal pareciera que el recorte, si se produce, será solo de un cuarto de punto, por lo que los rendimientos de los bonos del Tesoro podrían volver a subir, y aplacar cualquier intento alcista de la moneda nipona. En las próximas horas, el par USD/JPY deberá quebrar 145.50 para que el yen recupere terreno en forma sólida.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Desempleo y Medio Oriente acaparan la atención de los mercados

Hola Amigos, buen día. La sesión del miércoles no dejó modificaciones importantes en los mercados, con un dólar que lentamente va recuperando posiciones. Es evidente que el ISM de servicios de Estados Unidos conocido el lunes alivió las preocupaciones por una recesión, que se habían acelerado entre el jueves y viernes pasado por el ISM de manufacturas, muy lejos de lo esperado, y el dato de nóminas de empleo no agrícolas, en su menor nivel en varios meses.

Por otro lado, la caída de la bolsa de Tokio del lunes fue revertida en buena parte. Llamativamente, un funcionario del Banco de Japón señaló que la entidad no seguirá aumentando la tasa de interés en tanto los mercados presenten la volatilidad actual. Estas palabras parecen haber buscado calmar a los fondos que se vieron sacudidos por la recuperación del yen ante el desarme de posiciones frente al dólar australiano en primer término, y otras monedas de alto rendimiento en menor medida.

Estos grandes fondos parecen utilizar en estas instancias recursos que son más habituales en operadores minoristas, como la compra en niveles mínimos. La crisis no ha terminado, según varios analistas, y solo se ha tomado una pausa. Pero la apariencia es que, si regresa, lo hará con menos énfasis.

En este contexto, el calendario de noticias del jueves ofrecerá como atractivo principal las peticiones semanales de subsidio por desempleo. El dato no suele ser el más impactante precisamente, pero a falta de otros informes, y con los mercados especialmente sensibles a todo lo que tenga que ver con el mercado laboral, buscarán pistas en esta cifra para tomar posición. En principio, las peticiones serían menos que las publicadas la semana anterior, y si esto es así, el dólar se beneficiaría.

Por otro lado, la tensión en Medio Oriente crece al máximo. Como pocas veces, los especialistas en la cuestión le ponen fecha y hora a un probable ataque iraní contra Israel. Los mercados se encuentran en alerta, y este ataque parece inminente. El oro es el activo que mayor respuesta ofrece a este tipo de acontecimientos, y su baja del miércoles luce como una plataforma de lanzamiento para un alza importante.

En los últimos días, el oro se ha movido en forma errática, sin sentir el efecto de la crisis financiera del lunes, y sin seguir los pasos de las monedas principales, con las cuales suelen alinearse. En el corto plazo, el quiebre de 2420 dólares podría ser un disparador al alza. En cambio, una caída debajo de 2350 dólares le daría un empujón que tendrá como siguiente soporte la zona de 2300 dólares.

En cuanto a las monedas, el euro mantiene un sesgo alcista muy marcado, y su inmovilidad de la víspera solo aquietó el mismo. La superación de 1.0965 lo llevará a su máximo de la semana (y prácticamente del año) en 1.0005. Ante un quiebre de 1.0900, la zona de 1.0870 será el soporte a seguir este jueves.

La libra esterlina sigue sin poder recuperarse, y ya cayó de 1.2700. La zona de 1.2655, mínimo de varios meses que tocó el martes será el primer soporte, seguido de 1.2620 y 2.2580. La libra se ve afectada por la salida de posiciones de carry trade frente al yen, pero también por el recorte de tipos de interés del Banco de Inglaterra.

El yen se mueve en forma totalmente anómala, producto de la situación antes mencionada. La zona de 148,50, que es el 50% de retroceso de la baja 155.20 y 141.60 es el objetivo a seguir al alza en el par USD/JPY, con soportes en 145.00 y 143.00 para las próximas horas. La tendencia del cruce es ligeramente alcista en el gráfico de 4 horas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.