Aumenta la tensión global y el oro roza los U$D 1.500

Hola Amigos, buen día. Las idas y vueltas de la guerra comercial entre Estados Unidos y China están aumentando en forma exponencial la tensión entre ambos países, en medio de una serie de conflictos que no están vinculadas a la misma, pero que también concitan la atención de los mercados.

Luego de la devaluación del yuan impuesta por el gobierno chino, y su posterior revaluación, apenas 24 horas después, y luego de que Estados Unidos calificara al gigante asiático como manipulador de divisas, el clima parecía algo más distendido en la tarde de Nueva York del martes.

Sin embargo, las amenazas mutuas entre estas potencias, sumadas a la escalada de violencia entre India y Pakistán por la región de Cachemira que históricamente se encuentra en disputa, y otros conflictos, como el Brexit y las advertencias entre Estados Unidos e Irán que también van en aumento, alimentan la búsqueda de refugio de los inversores.

Como tantas otras veces, el oro es el instrumento elegido. La onza tocó a primera hora la cota de 1492 dólares, un nivel que no alcanza desde abril de 2013, cuando el metal caía con fuerza luego de sus máximos históricos que lo llevaron por encima de los 1900 dólares.

Si bien en el corto plazo el oro luce muy sobrecomprado, no se puede descartar que en las próximas horas llegue a 1.500 dólares por onza, antes de iniciar algún tipo de corrección bajista de importancia.

Por otra parte, el yen, también elegido por los inversores a la hora de protegerse, vuelve a fortalecerse en estas horas, luego de corregir a la baja hasta la zona de 107.00 a primera hora del martes. En estos momentos, el par USD/JPY cotiza a 106.24, con una tendencia bajista de corto plazo, que podría llevar al precio a la zona de 106.00 sin dificultades en la sesión americana.

En cambio, el euro cede posiciones luego de conocida la cifra de producción industrial en Alemania, que cayó por debajo de lo esperado. La moneda única había logrado superar 1.1230 el martes, y retrocede con fuerza en estas horas. De todas formas, el euro es una de las monedas en la que con mayor claridad se verá el resultado de la guerra de divisas lanzada por Estados Unidos y China. Si, como ahora se espera, la Fed toma una posición de recortar más los tipos de interés, el dólar debería ceder próximamente; pero desde el BCE le responderán con medidas similares, y prácticamente en la misma fecha, a mediados de septiembre. Habrá que ver, entonces, cual de las dos monedas tiene un panorama más complicado de cara al futuro.

La libra Esterlina permanece casi inmóvil ante la cuestión del Brexit, que sigue sumando tiempo en contra, y problemas para resolver. El Primer Ministro Johnson al menos no expresó sus habituales bravuconadas de los días anteriores, y esto de alguna forma calmó al mercado. De todas formas, crecen las versiones de que Johnson llamará a elecciones generales, lo cual postergaría el Brexit, con o sin acuerdo. En dicho caso, la sangría que sufre la libra Esterlina podría también frenarse, y no caer de la zona de 1.2000.

Los problemas que está afrontando China están a su vez impactando en el precio del petróleo. El WTI cae este miércoles, a la espera de los inventarios de crudo en Estados Unidos, cotizando a 53.30 dólares por barril y con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. La cota de 50 dólares aparece ahora en el horizonte, algo que seguramente será del agrado del gobierno de Trump.

Los futuros de los índices de Nueva York se mantienen en calma en estas horas, pese a que el martes habían ofrecido signos de recuperación. La apertura de Wall Street, a las 9:30 del este, será determinante, aunque el panorama luce ligeramente bajista para este miércoles.

La agenda de noticias no tiene este miércoles eventos importantes, por lo que la bolsa de Nueva York volverá a comandar la dirección que tomen los mercados en las próximas horas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Desplome en Nueva York ante un escenario complejo para el dólar

Hola Amigos, buen día. Un día realmente difícil se vivió el lunes en los mercados financieros en general, con una caída muy fuerte de las acciones en Nueva York. Los índices principales quebraron fuertes soportes, y más allá de alguna corrección puntual, no se les hará sencillo recuperar sus pérdidas.

El motivo, claro está, viene de la mano de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, cuyo rebrote es realmente cruento. A los aranceles aplicados por Estados Unidos ahora sobre la totalidad de las importaciones provenientes de China, el gigante de Asia respondió con una fuerte devaluación del yuan, que llega a su mínimo desde 2008, superando las 7 unidades frente al dólar. La caída del yuan facilita las exportaciones desde China y complica las importaciones, lo que en otras palabras es más o menos lo mismo que hace Estados Unidos, pero con distintos mecanismos.

La corrección que tiene lugar en estas horas, producto de que el propio gobierno chino decretó una revaluación de su moneda, apenas cambia el panorama. Aunque sí podría provocar alguna corrección alcista en los mercados en Estados Unidos. En la sesión europea, los índices principales comienzan a recuperarse.

Esta situación tiene un efecto similar que causa en los rendimientos de los bonos del Tesoro, en la búsqueda desesperada de refugio en el yen y el oro, y en un nivel de incertidumbre que va en crecimiento día a día. Como si ello fuera poco, el ISM de servicios, un dato muy importante para la economía estadounidense, cayó a su peor valor desde agosto de 2016. Desde ese punto de vista, todos comienzan a justificar el recorte de tipos de interés de la Fed.

Una Fed que debe estar ahora mismo mirando que hacer en septiembre. Si bien los efectos de esta guerra comercial reforzada aún son inciertos, todo indica que el banco central deberá volver a recortar en septiembre, algo que el Comité de Política Monetaria descartó hace menos de una semana. Cuesta creer que Trump va a generar el descalabro que creó solo par que la Fed deje la tasa de interés al nivel que él quiere aunque, como se ve en estos años de su mandato, todo es posible.

Al menos, este martes el calendario de noticias luce modesto, lo cual hará centrar la atención de los mercados en los sucesos antes mencionados. Mientras tanto, las monedas de países emergentes se desploman, en especial las de Latinoamérica. El peso mexicano, por caso, cubrió el gap que había dejado a inicio de junio, cuando el propio Trump eliminó antes de implementar los aranceles que había impuesto días antes ante la inacción del gobierno mexicano en cuestiones migratorias. En Colombia, el dólar cerró en su máximo histórico por encima de las 3400 unidades, en tanto en Argentina la moneda estadounidense se acerca a su máximo histórico en el mercado mayorista, por ahora fijado en 46.55 unidades, en medio de una creciente incertidumbre electoral.

Las divisas europeas, en cambio, parecen correr por otro carril. Tanto el euro como la libra Esterlina se recuperan modestamente, pero sin sufrir los embates del dólar que muestra en otros frentes. Y es que en verdad con este panorama la moneda estadounidense no tiene mucho para festejar, sobre todo si la Fed comienza a dar signos de algún movimiento en septiembre.

Seguramente sobre ello se expresará el titular de la Fed de St. Luis, James Bullard, que al mediodía del este se presentará en Washington, siendo el primer miembro del FOMC que aparecerá luego de la reunión de la semana pasada. Habitualmente, este tipo de presentaciones no debería tener un alto impacto, pero siendo Bullard un hombre que votó en junio por un recorte y sacudió el mes pasado al dólar pidiendo directamente el mismo en la reunión del miércoles pasado, sus declaraciones serán seguidas con interés por los operadores.

Así las cosas, nos preparamos para una sesión americana en la que podremos ver correcciones de los movimientos de la víspera, dado que estos han sido muy intensos; pero será realmente difícil que las tendencias de corto plazo cambien, sobre todo si los gobiernos de Estados Unidos y China mantienen y exacerban sus posturas radicalizadas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Fuerte devaluación en China; oro y yen en máximos anuales

Hola Amigos, buen día, bienvenidos a esta semana de agosto. Cuando el jueves pasado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva serie de aranceles contra las importaciones desde China, el gigante asiático respondió con advertencias. Las mismas no se hicieron esperar demasiado: este lunes, en la apertura de los mercados, el Banco Popular de China devaluó al yuan, que superó por primera vez en varios años la barrera de las 8 unidades contra el dólar. La medida, que de acuerdo a los voceros chinos responde a movimientos de mercado y no a una manipulación oficial como gran parte de los analistas descuentan, perjudica a las exportaciones de Estados Unidos, al tiempo que mejora la competitividad del país oriental.

Una de las batallas que, anterior a esta guerra comercial que ahora se encuentra en su punto más crítico, libraban ambos países era justamente la del tipo de cambio. Naturalmente, China quería tener una moneda lo más barata posible, en tanto desde Estados Unidos presionaban, con ciertos resultados a veces, para que el yuan no cayera. Esta vez no hubo consultas ni negociaciones. Y probablemente no las haya hasta el mes próximo.

La reacción de los mercados fue, por supuesto, inmediata. El yen llegó a su máximo anual al tocar 105.77, en una clara búsqueda de refugio, en tanto la onza de oro alcanzó un nuevo máximo de más de 6 años en 1461.75 dólares. mientras promedia la sesión europea, si bien no ha habido cambios importantes, ambos activos retroceden varios puntos, pero manteniendo sendas tendencias alcistas.

Las monedas vinculadas a las materias primas, en tanto, presentan un comportamiento dispar. El dólar canadiense vuelve a caer, producto de la debilidad que presenta el petróleo, aunque el dólar australiano, muy vinculado a la economía china y que tocó mínimos de más de 10 años la semana pasada, intenta recuperarse tímidamente ante el alza del oro, actico con el cual también se encuentra muy cercano.

Por su parte, las monedas europeas presentan también un comportamiento dispar. El euro se aleja de sus mínimos anuales que tocó la semana anterior en la zona de 1.1030, cotizando por encima de 1.1150, aunque sin mucha convicción para superar la barrera de 1.1200. La libra Esterlina, en jaque por la cuestión irresuelta del Brexit, opera en la zona de 1.2160, luego de alcanzar 1.2187 en su valor más alto del día. La salida de Reino Unido de la Unión Europea se ha transformado en una cuestión clave para la libra, aunque hay indicios firmes de que el Primer Ministro Johnson llamará a elecciones en poco tiempo, lo que alienta la posibilidad de que el Brexit no tenga lugar en la fecha ya comprometida -31 de octubre-.

La agenda de noticias del lunes incluye el ISM de servicios en Estados Unidos, una medición clave que abarca el 80% local, y que en los últimos meses ha dado muestras de debilidad. Si bien aún se mantiene lejos de la barrera de los 50 puntos, está también lejos de los más de 60 puntos que tocó en octubre pasado, encendiendo las alarmas en la primera economía global. El dólar puede sufrir este lunes algún traspié, a las 10:00 del este, si se mantiene esta tendencia.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

Trump escandaliza al mercado, y presiona muy fuerte a la Fed

Hola Amigos, buen día. En forma inesperada, y mientras se iban disipando los primeros efectos del recorte de tipos de interés de la Fed, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avisó por Twitter que su gobierno impondrá a China aranceles del 10% por los 200 mil millones de dólares que aún estaban libres de impuestos. El mandatario aclaró además que no están incluidos los que ya tienen un 25% de recargo, al tiempo que, se supone en forma irónica, aclaró que solo se trata de un pequeño ajuste del 10% sobre las nuevas importaciones, a partir del 1 de septiembre.

Llamativamente, el anuncio llega un día después del anuncio de política monetaria de la Fed, que recortó al 2.25% la tasa de interés, medida que molestó a Trump, quien quería un recorte mayor. En verdad, no solo Trump se decepcionó. También lo hicieron gran parte de los países emergentes, que esperaban si no un recorte más grande, el inicio de un inexplicable ciclo bajista de la tasa, en medio de la mejor racha de crecimiento de la economía estadounidense en su historia.

Si bien se sabía que los funcionarios que se habían reunido con los colegas chinos el martes no habían avanzado demasiado, Trump encontró el motivo justo para presionar a la Fed, con estos nuevos anuncios. La reacción del mercado fue extraída de cualquier manual de análisis bastante básico: se voló el yen y el oro, cayó el dólar ante el euro, apenas lo hizo ante la libra, moneda que ni siquiera en un caso así puede reaccionar, y el petróleo se desplomó como un castillo de naipes. A la vez, el dólar se vio ampliamente favorecido ante las monedas de países latinoamericanos, proveedores de materias primas que invariablemente comienzan a perder terreno desde ahora, y el dólar australiano alcanzó un mínimo de nada menos que 10 años y 3 meses, si se deja de lado el sospechoso episodio del 3 de enero pasado.

Por si todo esto no fuera suficiente, al líder de Norcorea se le ocurrió probar misiles por tercera vez en una semana. Kim Jong Um, que de él se trata y de quien Trump se jacta de ser amigo, volvió a sumar incertidumbre en el lejano Oriente, dando mayor impulso de lo común al yen.

Como para terminar una semana que será poco olvidable, y que tuvo su punto más alto de atención el miércoles, este viernes es el turno del dato de empleos de julio. Al respecto, se esperan unas 165 mil nuevas nóminas creadas, cifra que podría estar en línea con lo que finalmente se publique, teniendo en cuenta que la encuesta ADP del sector privado arrojó unos 156 nuevos puestos de trabajo, frente a los 150 mil previstos.

¿Qué se puede esperar entonces de este viernes? Pues, un día no menos agitado. Los coletazos de la decisión de la Fed, que ahora siente a Trump en la nuca pidiendo un recorte mayor ante un problema que él mismo generó o ayudó a agrandar al menos, abren un panorama complejo para los mercados.

Será bueno ver la reacción de la bolsa de Nueva York. Los índices lamentaron el recorte único perdiendo centenares de puntos, en especial el Dow Jones, y muchos más con el conflicto con China más vivo que nunca. Si la Fed intuye más problemas, y sería bueno que lo haga, tal vez comience desde ahora a dar pistas de que en septiembre habrá otro recorte ¿Será el motivo que la bolsa espera para recuperarse, o es el comienzo de un ciclo bajista que muchos estiman en más del 10% de pérdida hacia fines de octubre?

¿Aprovechará estos días que el dólar le otorga en gracia el euro? ¿La libra Esterlina tendrá energía para alejarse de 1.2000? Este viernes podemos comenzar a tener la respuesta.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.