Estados Unidos: ¿recesión en puerta?

Hola Amigos, buen día. Los temores a una recesión global, que puntualmente podría ser anticipada por una caída en la economía de Estados Unidos, volvió a quedar sobre la mesa el martes, luego de conocido el PMI de manufacturas, que cayó por primera vez en tres años debajo de la línea de 50 puntos. La encuesta que abarca este dato es realizada mensualmente por la firma ISM, y refleja en un índice la salud del sector; una lectura por encima de los 50 puntos marca expansión del sector, y por debajo, contracción del mismo. Si bien los últimos meses mostraban un peligroso acercamiento a esta cota, se había mantenido por encima de los 50 puntos hasta julio.

Queda ahora pendiente la encuesta a responsables del sector de servicios, que se conocerá el jueves. Si bien en los últimos meses también ha caído, aún se mantiene lejos de los 50 puntos, luego de llegar a máximos de más de una década en septiembre de 2018. Pero, con este antecedente, es probable que presente señales de alarma, tales como las que mostró el de manufacturas el martes.

Los mercados reaccionaron con dureza a la cifra. Las acciones de Nueva York cayeron de inmediato, aunque lograron recuperar parte de sus pérdidas sobre el final de la sesión. En tanto, el petróleo volvió a caer, confirmando una baja que se veía venir desde primera hora; en las primeras horas del miércoles, la materia prima se mantiene con tendencia bajista, que podría extenderse al resto de la sesión.

Pero este escenario le dio el impulso que necesitaba al oro, que resurge cada vez que aparece algún evento de esta naturaleza. Claro que, esta vez, a la onza le sobran motivos para fortalecerse: a la probable recesión en Estados Unidos se suma la guerra comercial con China, la situación política en Italia, que nunca termina de resolverse (si bien Matteo Salvini perdió protagonismo y poder en su intento que quedarse con todo), y el drama interminable del Brexit.

Apropósito de este conflicto, el aún primer ministro Boris Johnson sufrió una fuerte derrota en el Parlamento británico, donde se decidió que no habrá una salida sin acuerdo. Esta muestra, inusual, de sentido común, le está dando a la libra Esterlina algo de aire en estas horas, si bien aún se encuentra lejos de volver a brillar. La libra se ubica en mínimos de tres años, y deberá superar al menos 1.2400 para aspirar a una recuperación mayor, que solo llegará si el Brexit queda sin efecto, o ante una salida negociada y con poco efecto sobre la economía local.

La agenda de noticias del día incluye la decisión de política monetaria del Banco de Canadá, a las 10:00 del este. La tasa de interés quedará sin cambios en el 1.75%, en momentos en que el Loonie pierde terreno rápidamente, afectado por la caída del petróleo en gran parte, y por la fortaleza del dólar por otro lado. Claro, si la Fed recorta su tasa al 2%, las cosas quedarán muy equilibradas, y es probable que, en próximos encuentros, el BoC deba recortar sus propios tipos de interés, siguiendo la línea de la Reserva Federal.

La sesión americana que se inicia tiene entonces mucho para ofrecer. Y varios activos para seguir muy de cerca, entre ellos el oro, el petróleo, la libra y, como siempre, el euro, que por momentos parece revivir, pero que tiene una fuerte presión: el Banco Central Europeo, que la semana próxima dejará la tasa de interés en negativo por primera vez.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Euro y libra Esterlina en mínimos multianuales; día clave

Hola Amigos, buen día. Reina la confusión en Reino Unido, si vale el juego de palabras y, como suele suceder, la clase política se las ha arreglado para complicarle la vida a la población, haciendo caer además a la libra Esterlina, una de las monedas más tradicionales del mundo, a mínimos desde octubre de 2016.  Estos mínimos, incluso, podríamos denominarlos históricos si no se tuviera en cuenta un extraño episodio de ese mes, cuando el cable cayó de 1.1500 y regresó a la zona de 1.2000 en menos de un minuto, producto de uno de esos famosos “flash crash” que se les disparan a los bancos dos o tres veces por año.

La incertidumbre política está pegando otra vez, con un escenario que puede definirse este martes, cuando el Parlamento decida, antes de su clausura por parte del primer ministro Boris Johnson, si habrá elecciones que quiten a este personaje del medio, si se propone un nuevo acuerdo con la Unión Europea, o si sencillamente el proceso sigue adelante, en cuyo caso ya se sabe que el Brexit no se ejecutará el 31 de octubre, sino que, como mínimo, se extenderá la salida hasta el 31 de enero.

Mientras tanto, y como es natural, la libra seguirá cayendo, y como también suele suceder, al final deberá primar algo de cordura, lo cual le permitirá revertir al menos parcialmente su caída. Cual será su mínimo diario, y el alcance de su recuperación, nadie ¿nadie? lo sabe. Por el momento, solo una medición con Fibonacci invertido puede ofrecer objetivo técnicos viables, y 1.1910 aparece en el horizonte inmediato.

No la tiene más fácil el euro. La divisa única sigue cayendo, y esta vez tocó, por ahora, 1.0930, soporte que la ubica en sus mínimos de mayo de 2017, con una amplia probabilidad de caer a la zona de 1.0720 en los próximos días. Si bien la crisis del euro puede extenderse la semana próxima, en el cortísimo plazo luce muy sobrevendido, por lo que podríamos esperar una recuperación limitada durante la sesión del martes. Su destino para la fecha, de todos modos, no es independiente del de la libra Esterlina.

El dólar, en este contexto, aparece muy fuerte prácticamente en todos los frentes. Otra vez se acerca a máximos de 10 años ante el dólar australiano, de un mes y medio contra el dólar canadiense, y de un mes frente al franco suizo.

Los futuros de los índices de Nueva York se mantienen sin cambios importantes luego del festivo del lunes, aunque exhiben un sesgo alcista moderado. Y esto podría cambiar a las 10:00 del este, cuando se conozca el ISM de manufacturas, que peligrosamente se acerca a los 50 puntos que lo separan de una entrada en contracción del sector. Se esperan unos débiles 51.1 puntos, la misma medición que en julio.

Como se ve, tenemos por delante un día pleno de noticias. Cuando estas no aparecen en los calendarios, conviene tomar precauciones. Los movimientos esta vez no solo serán amplios e imprevisibles, sino que tampoco se sabe a que hora se producirán. Mejor será mirar a la libra Esterlina desde afuera.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Un mes definitorio para el dólar, el euro y la libra Esterlina

Hola Amigos, buen día, bienvenidos al mes de septiembre. Comienza un mes decisivo para varias de las monedas principales. Si bien este lunes es festivo en Estados Unidos, por lo que la actividad está muy limitada ya desde la sesión asiática, ya desde el próximo miércoles se inicia el ciclo de reuniones de política monetaria de bancos centrales, que impactarán de lleno en los pares principales.

El Banco de Canadá inaugura el calendario pasado mañana, con su reunión. No se esperan cambios en la tasa de interés, luego de un mes de agosto que encontró al Loonie con una llamativa calma, pese a los vaivenes de su principal referente, el petróleo. El PBI local, conocido el viernes, le dio impulso alcista al dólar canadiense, aunque luego se diluyó ante un dólar muy firme en todos los frentes.

Ya el 12 de septiembre tendremos el encuentro del Banco Central Europeo, uno de los eventos más importantes del año. El presidente Draghi, ya en sus últimos días al frente de la entidad, dispondrá junto al comité de política monetaria un recorte de tipos de interés, que puede golpear aún más al euro. También habrá un paquete de estímulo a la economía, que algunos funcionarios ya anticiparon que será más grande de lo esperado. La moneda única quebró por primera vez desde mayo de 2017 la cota de 1.1000, cerrando la semana por debajo de dicho nivel. El dato es importante. El cierre con un quiebre de esa relevancia parece anunciar que el euro tendrá un mes complicado, y que puede apuntar a 1.0720, nivel que mencionamos innumerables veces como objetivo. Justamente en abril de 2017 quedó un gap en ese precio, luego de la victoria de Emmanuel Macron en Francia, y como Usted sabe, amigo, lector, los gaps, en los mercados continuos, siempre son cubiertos.

El 19 de septiembre será el turno de la Fed. Y allí también reside uno de los puntos altos del mes. La incógnita es si habrá un nuevo recorte de tipos, y algunos indicios parecen señalar que sí lo habrá. Los datos de manufacturas y servicios, que se conocerán el martes y jueves, se acercan peligrosamente al nivel de 50 puntos en sus respectivos índices. Si lo quiebran, entrarán en contracción, y de allí a la recesión hay un paso. Además, esta vez el recorte de tasa no sería preventivo, sino ya atendiendo signos evidentes de desaceleración. Esa expresión “recorte preventivo”, fue la que disparó al dólar pese al recorte de julio.

Y el 20 de este mes que se inicia el Banco de Inglaterra también celebrará su reunión de política monetaria, pero tal como lo viene haciendo desde hace más de 3 años, deberá dejar las cosas en su punto actual. El Brexit se acerca, el Parlamento fue insólitamente clausurado por Boris Johnson, primer ministro británico, lo cual le da vía libre para avanzar con la salida de la Unión Europeo con o sin acuerdo, y la libra puede seguir en caída sin fin mientras este proceso se desarrolle. En verdad, creemos que habrá una recuperación de la moneda británica, pero algo más adelante; podría ir a buscar nuevos mínimos mientras tanto.

El festivo de este lunes por el Día del Trabajo mantendrá a los mercados sin actividad. Pero estamos, al margen de los eventos ya mencionados, en una semana que también tendrá informes de importancia: los datos de manufacturas y servicios, y los informes de empleo, tanto la encuesta ADP como el del Departamento de Trabajo.

Pero nada sucederá este lunes. Mejor, por un día, será analizar, trazar soportes, resistencias, líneas de tendencia, y esperar que esta calma no sea sacudida por algún mensaje de Donald Trump. Es su especialidad.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.