Semana clave para el Brexit y el dólar

Hola Amigos, buen día, bienvenidos a esta semana de agosto. Después de una semana que quedará en la memoria de los operadores por las fuertes oscilaciones de precios, los mercados inician esta semana con una cierta dosis de tranquilidad. No hay cambios sustanciales respecto al lunes anterior, aunque esta vez China no devaluó el yuan, como sí lo hizo hace 7 días, desencadenando todos los eventos que se desprendieron de tal decisión.

Un mejor clima de negocios lo reflejan los mercados bursátiles. Los índices cerraron el viernes recuperando sus pérdidas desde el lunes al miércoles, con un alza que ahora apunta a cubrir la caída que sufrieron desde el miércoles 1, cuando la Fed recortó la tasa de interés “preventivamente”.

Pero el yuan sigue allí, cerca de sus mínimos de 10 años a cuyos niveles fue inducido por el gobierno chino en represalia a los nuevos aranceles impuestos por Trump a sus exportaciones a Estados Unidos. Y prueba de que las cosas aún no están del todo en orden es que el yen volvió a tocar máximos del año en reiteradas oportunidades, y que el oro sigue en la zona de 1500 dólares por onza, cediendo apenas posiciones.

La guerra comercial es mucho más que un conflicto por los aranceles y el déficit de un país y otro. Constituye además una guerra de divisas que todos están dispuestos a ganar. Trump fue claro, hablando nuevamente en contra de la Fed: hicieron todo mal. No parece realmente que esto haya sido así, y en parte, el éxito económico que hasta ahora exhibe el presidente se lo debe a una política muy prudente del banco central. De hecho, su rival política, Janet Yellen, solo elevó la tasa cuando lo consideró necesario -es cierto que lo hizo un mes antes de la asunción de Trump y sin motivos de peso-, y Jerome Powell acompañó un proceso lógico, con una inflación estable, y un desempleo debajo del 4%.

Trump va por más. Quiere una tasa más baja, acorde a la del resto de los bancos centrales, lo que llevaría al dólar también para abajo. Pero lo mismo quieren los demás y, si hay algo claro, es que todas las monedas no pueden bajar al mismo tiempo. El dólar inicia la semana al alza, con un euro que si bien da señales de vida aún no logra tomar aire, la libra en su lucha sin final con el Brexit, y las monedas “commodities” en mínimos relevantes. La excepción, como casi siempre, es el yen. El dólar tendrá entonces días importantes, con la publicación del índice de inflación y las ventas minoristas de julio.

La libra también tendrá una semana importante. El primer ministro Johnson insiste en una salida de la Unión Europea con o sin acuerdo, en tanto el Parlamento comienza a acorralarlo. Este lunes, la divisa británica intenta una ligera recuperación, aunque su fuerza no alcanza más que para llegar a 1.2100 por ahora, con los mínimos de 1.1985 de dos años atrás a la vista.

El calendario de noticias es muy modesto este lunes, y esperamos movimientos de tenor muy acotado para la sesión americana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

La libra se hunde y siente las consecuencias del Brexit

Hola Amigos, buen día. En un nuevo anticipo de lo que provocaría una salida -con o sin acuerdo- de Reino Unido de la Unión Europea, el PBI preliminar (primera medición de dos) británico arrojó en el segundo trimestre una caída del 0.2%, algo que no sucedía desde el último trimestre de 2012, cuando el mundo aún intentaba salir de la crisis iniciada en 2008.

Con las cifras a la vista, que eran además casi previsibles por la falta de inversión y la salida de capitales de Londres, cabe preguntarse si el excéntrico primer ministro Boris Johnson se sentirá satisfecho, siendo que brega por una salida a como de lugar el 31 de octubre.

La libra Esterlina llega en estos momentos a mínimos de dos años y medio, cuando cayó ligeramente por debajo de 1.2000, para iniciar desde allí una fuerte recuperación. La cota actual,, de 1.2061, parece solo una estación en el camino bajista de la libra, que se había mostrado muy tranquila durante la semana, a la esperas de novedades del Brexit.

Sobre el particular, lo único nuevo, en medio de la confusión generalizada, es que tanto los conservadores como los laboristas, estos últimos encabezados por el no menos peligroso Jeremy Corbyn, coinciden en destituir lo antes posible a Johnson, llamando a elecciones que nadie sabe cuando tendrán lugar, ni cuando será la asunción del nuevo líder. Es imposible esperar la recuperación de la moneda de un país en el cual no se sabe quien mandará apenas dentro de dos meses.

Si la libra quiebra sus mínimos de enero de 2017 en 1.1985, solo le queda como soporte el extraño 1.1450 que tocó en octubre de 2016, en un episodio jamás aclarado y que los bancos suelen hacer al menos dos veces por año, barriendo stop loss por cientos de millones de dólares. Exceptuando dicho mínimo, la libra no tiene antecedentes en niveles tan bajos.

El resto del mercado muestra que más allá de una cierta relajación en el conflicto entre Estados Unidos y China, que llevó a esta última a devaluar al yuan el lunes en el inicio de operaciones, los temores se mantienen intactos. El yen, moneda de refugio a pesar del Banco de Japón que lucha denodadamente por depreciarla, ya se acerca a su máximo anual que tocó el martes en 105.50; el oro, en tanto, parece cómodo por encima de los 1500 dólares por onza, aunque en verdad su rally actual comienza a dar algunos signos de agotamiento.

El euro no cae de 1.1200, pero tampoco se permite crecer. El gobierno de Italia, encabezado de hecho por Matteo Salvini, está dando nuevamente que hablar, y busca destituir a la plana mayor para dejar al propio Salvini a cargo, situación que provocaría no solo un escándalo, sino también un problema adicional para el euro. La moneda única deberá conservar la zona de 1.1165 para no iniciar una rápida caída a sus mínimos anuales de 1.1031.

Los futuros de los índices bursátiles, en cambio, presentan signos alcistas, recuperando gran parte de sus pérdidas de la semana provocadas por la devaluación del yuan, sino también buscando cubrir las pérdidas del 31 de julio luego del recorte de tipos de la Fed. Si, como muchos creen, el banco central se ve obligado a seguir con los recortes en septiembre, la caída en las acciones pasará rápidamente al olvido.

La publicación del índice de inflación mayorista de julio, a las 8:30 del este, es el único evento del día, en un viernes que, salvo que aparezca Trump o alguno de sus muchachos, luce como un día tranquilo para los mercados.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

Euro por encima de 1.1200, oro y yen retroceden

Hola Amigos, buen día. Luego de la tormenta vivida el lunes y martes, el miércoles fue un día ciertamente más tranquilo en los mercados, pese a que hacia el mediodía de Nueva York, la bolsa local comenzó a dar signos de debilidad. Sobre el cierre de la sesión, los índices recuperaron sus pérdidas, y desde allí se observa un clima algo más calmo, aunque aún lejos de quedar normalizado.

El yuan, cuya devaluación dispuesta por el gobierno de China fue protagonista desde el lunes, aún se mantiene por encima de las 7 unidades por dólar, aunque apunta hacia una recuperación mayor para el resto del día. De todas formas, siendo una moneda totalmente sujeta a intervenciones por pare del gobierno, no se pueden descartar movimientos encontrados durante la sesión de este jueves.

El cierto clima de distensión se ve en el alza del euro, que se mantiene por encima de 1.1200 en estas horas, aún cuando su tendencia alcista luce algo débil, sin señales de aceleración. El quiebre de 1.1230 podría extender sus ganancias a la zona de 1.1260, en cuyo caso asistiríamos no solo a este movimiento, sino también a una recuperación mayor de los índices de Nueva York, y a un crecimiento del dólar australiano, que se viene postergando desde hace varios días. El Aussie está comenzando a dar signos de alza, luego de tocar mínimos de 10 años el miércoles.

La libra Esterlina parece estar fuera de mercado. La cuestión del Brexit la dejó aparte de los movimientos de inicio de semana, y si bien se ubica cerca de mínimos de más de 2 años en 1.2080, los últimos mínimos ascendentes en el gráfico de 4 horas, permiten pensar en un alza ligera para el resto del día, con un primer objetivo en 1.2200, número Gann que ha cumplido muy bien en las últimas sesiones.

Este contexto favorece un ligero retroceso de la onza de oro, que en la víspera alcanzó los 1510 dólares, máximo desde abril de 2013, cotizando al momento en 1501 dólares, apenas por encima de una línea de tendencia alcista medida en el gráfico de 4 horas, cuyo quiebre parece inminente. La zona de 1485 dólares aparece en el horizonte cercano.

En cuanto al yen, otro activo de refugio, cayó ligeramente ante el dólar en las últimas horas, y aunque mantiene una firme tendencia en su favor, se ubica por encima de 106.00, por lo que la superación de 106.30 podría darle al dólar algo de fuerza frente a la moneda nipona en las próximas horas. Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.