La bolsa de Nueva York se hunde de la mano del coronavirus

Hola Amigos, buen día. La sesión del martes dejó como saldo una enorme caída de la bolsa de Nueva York, consecuencia directa del temor que en los mercados provoca el coronavirus. La enfermedad con origen en China se ha expandido a gran parte del mundo, y cobra víctimas ya fuera del gigante asiático; la llegada a Italia, en el corazón de Europa, directamente trajo pánico a los inversores.

La caída de 1900 puntos que sufrió el índice Dow Jones en solo dos días tiene pocos antecedentes en los últimos tiempos. La última vez que algo así ocurrió fue a fines de 2018, cuando la guerra comercial entre Estados Unidos y China dejó al borde de una tendencia bajista al índice, que abruptamente levantó posiciones el 26 de diciembre de ese año, para no volver a caer hasta estos días. La caída del S&P 500 del martes fue la peor en un solo día en más de dos años.

Apenas iniciada la sesión de la víspera parecía que podría producirse un repunte. Pero pasado el mediodía de Nueva York, la caída no tuvo defensa alguna. En este contexto, las divisas principales se han mantenido sin mayores sobresaltos. El yen, moneda elegida por los fondos en momentos de crisis, creció en forma moderada, y así lo sigue haciendo en las primeras horas del miércoles. El oro, a contramano, parece ahora ser útil a los operadores que cubrieron sus posiciones alcistas de la bolsa con el metal precioso. De pronto, la marcha en línea del oro y el yen quedó fuera de foco en las tendencias diarias, y tal parece que la cobertura en el metal precioso dio resultados.

El euro y la libra, dominados por el ánimo cambiante de los mercados, se mueven en forma errática, aunque en general mantienen una línea alcista, sin brillar. En cambio, el dólar canadiense, vinculado al petróleo, cae con fuerza, y el dólar australiano quebró su propio mínimo de 10 años el martes. El Aussie mantiene una estrecha relación con la marcha de la economía china, y cuando esta sufre cimbronazos como los actuales, su cotización cae a fuerte velocidad, como está sucediendo en estas últimas semanas.

Respecto al petróleo, la caída de 5 dólares desde el día 20 hasta el martes refleja la preocupación del sector por la baja en la demanda desde Asia. China es el primer importador mundial de la materia prima.

También es notable la baja de los metales vinculados a la producción, como el platino. Su precio llega en estas horas a sus mínimos desde fines de diciembre pasado, y si bien se halla totalmente sobre vendido, solo un cambio en el ánimo de los mercados podría modificar su tendencia en el corto plazo.

La situación no parece mejorar en estas horas. No hay motivos para que ello ocurra, en tanto el coronavirus se siga expandiendo. Pero no debería extrañar que los precios de las acciones vuelvan a crecer. Las cotizaciones de los papeles principales no son de remate ni muchísimo menos, pero su caída se aceleró de una forma que invita a pensar en una compra masiva para la sesión de este miércoles. Las bajas más importantes vinieron del lado de las compañías de energía e industriales, también vinculadas a la economía china.

Los datos que marca el calendario no están pesando en el dólar. El índice de confianza del consumidor, conocido el martes, cayó ligeramente este mes, en tanto las ventas de viviendas nuevas, el dato más importante de la fecha, podría mostrar un fuerte repunte en enero. Pero es claro que, por el momento, los informes no surtirán efecto: el coronavirus es lo más importante de estos días.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Coronavirus: de la fase de pánico a la de desánimo en los mercados

Hola Amigos, buen día. Salvo alguna circunstancia excepcional, los lunes suelen ser días de reacomodamiento de los mercados. Hace varios años que el primer día hábil de la semana ofrece pocas variantes en los activos principales, aunque en los últimos dos meses ya tuvimos varias excepciones. Una de ellas fue con los incidentes en Medio Oriente, y la otra, con la aparición del coronavirus. Y fue otra vez la enfermedad surgida en China la que provocó un lunes muy difícil en los mercados bursátiles. La caída en Wall Street fue la más dura en 14 meses, y las acciones principales cayeron en promedio a su mínimo desde mediados de diciembre, siendo que las “salvó” de una caída peor el cierre de la sesión.

El cierre de la sesión asiática de este martes muestra una típica reacción alcista. Es lo que podríamos llamar “fase de desánimo” en el contexto de una tendencia bajista, luego de una “fase de pánico” generada en la víspera, luego de que la OMS anunciara que el mundo debía prepararse para una pandemia. Sin establecer paralelos, que siempre son odiosos, cuando en 2009 la organización dijo a través de su titular que la gripe A podía causar el contagio de 3000 millones de personas, el pánico duró 24 horas, para olvidar rápidamente la cuestión.

Las fases de desánimo suelen ser el anticipo de un cambio de tendencia en los mercados. Si esta es la oportunidad de comprar está aún por verse, pero los gaps siempre se cubren, y los futuros de los índices apuntan hacia arriba, y los gaps que dejaron el lunes están lejos. Tal vez sea el momento de aplicar otra de las máximas del análisis técnico: los gaps se cubren, pero puede que parcialmente en algunos casos. En otras palabras, no hay que confiar en una rápida ni definitiva recuperación. Pero sí en que pueden producirse alzas este martes en la sesión americana.

Las monedas líderes reaccionan con un buen tono este martes. El euro vuelve a la zona de 1.0860, luego de amenazar con el quiebre de 1.0800 hace pocas horas, en tanto la libra esterlina logró mantenerse por encima de 1.2900 y lentamente se dirige a 1.3000. La moneda británica intenta no perder demasiado terreno, en medio de las conversaciones entre Reino Unido y la Unión Europea por el Brexit, que de pronto quedó fuera de escena.

El yen, por su parte, cae ligeramente, luego de una de sus típicas reacciones como activo de refugio. Su caída de la semana anterior fue como una preparación para su crecimiento del lunes, ganando 200 puntos en dos días. Su rally se detuvo en el 50% de 108.30/112.21, y si bien se mantiene fuerte, no pudo con 110.30, que hace pocos días fue un nivel de fuerte resistencia. Los 110.55 yenes por dólar actuales sugieren que puede haber un rebote alcista del par USD/JPY, que busque la zona de 111.00 en las próximas horas.

También el oro cae en buena forma, totalizando una baja de 56 dólares desde los máximos de diciembre de 2012 que tocó el lunes, en 1689 dólares por onza. El oro es buen negocio a largo plazo, eso es bastante claro. Pero no parece la mejor alternativa en momentos de crisis. Sus rallíes suelen terminar de manera abrupta, y la caída de estas horas es una buena demostración de ello. La onza cubrió un claro gap en la zona de 1653 dólares, que había dejado el lunes, pero su baja no se detuvo allí, sino en el 38.2% del rally 1547/1689, en 1635 dólares. ¿Tendrá el oro un destino alcista en los próximos tiempos? Creemos que sí, y la zona de 1735 dólares aparece clara en el horizonte.

La agenda de noticias del día incluye la publicación del índice de confianza del consumidor, a cargo del Conference Board. Se trata de una encuesta de 5000 participantes, a quienes se les pregunta acerca de su visión actual de la economía, sus planes de inversión, sus trabajos, consumo, entre otras cuestiones importantes. Hace tiempo que la medición arroja máximos de varios años, y no hay motivo para que ello cambie esta vez. Un nuevo argumento para que el dólar siga firme en todos los frentes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Inicio de semana explosivo; mercados con temor

Hola Amigos, buen día, bienvenidos a esta semana de febrero. Los nuevos casos de coronavirus detectados el fin de semana le dieron a la sesión asiática del lunes un tono totalmente distinto al habitual. Las víctimas en Italia, donde fueron suspendidos los festejos de carnaval y diversos espectáculos deportivos, y en Corea del Sur, despertaron una severa alarma en los mercados. Diversos gaps aparecieron en los pares principales de divisas, y también en los futuros de los índices bursátiles y las materias primas.

El contexto favoreció, una vez más, a la onza de oro. El metal precioso no deja de tocar máximos de varios años, y llega en estos momentos, mientras da inicio la sesión europea, a 1686.20 dólares, un nivel que no tocaba desde enero de 2013. Técnicamente, el oro tiene lugar para seguir creciendo al menos hasta 1730 dólares por onza, donde aparece una extensión del 100% del rally anterior fijado en 1269/1554. Las condiciones de sobre compra extrema medidas en los gráficos diarios y de 4 horas por ahora no dan lugar a un cambio de tendencia, dado que el indicador de momento no brinda señal alguna de agotamiento.

El yen, otro activo que habitualmente actúa como refugio, esta vez no se comporta como tal. La caída de la moneda nipona se vio interrumpida transitoriamente en el inicio de las operaciones del día, y si bien se ve algo más estable que la semana pasada, su precio actual de 111.35 no lo posiciona con tendencia favorable. Solo el quiebre de 111.25, 38.2% del rally 109.67/112.20, podría darle al yen un tono alcista más sustentable para las próximas horas.

Por su parte, el euro, que en estos tiempos aparece como un activo de riesgo, no pudo mantener su recuperación del viernes, y cae ante el dólar, cotizando a 1.0821 al momento. El gráfico de 4 horas aún le da una chance a la moneda única, aunque el quiebre de 1.0810 podría cambiar el tono alcista actual, para apuntar a nuevos mínimos durante el día.

También la libra esterlina se topó con un clima de negocios enrarecido este lunes. Luego de buscar, sin éxito, la zona de 1.3000 el viernes, cae en la fecha cotizando a 1.2919, con una renovada tendencia bajista. La zona de 1.2850, el mínimo del mes hasta el momento, es el objetivo a tener en cuenta para esta semana.

La caída de los futuros de los índices Dow Jones, Nasdaq 100 y S&P 500, con fuertes bajas desde el inicio de la sesión asiática, parece anticipar un lunes difícil en Nueva York. Los gaps que dejaron no podrán ser cubiertos con facilidad, dado que apuntan a la baja en forma casi vertical, y lejos aún de entrar en zonas de sobre venta importantes. Los índices europeos también caen en el inicio de las operaciones en el viejo continente.

La semana tendrá un calendario de noticias modesto, con el índice de confianza del consumidor del Conference Board como dato destacado. También tendremos los habituales informes de fin de mes, con el deflactor de inflación al tope de importancia. Pero es claro que, mientras no pueda ser controlado y deje de expandirse, la preocupación por el coronavirus dominará el ánimo de los mercados.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.