Un nuevo escenario, con el oro imparable y el dólar inestable

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Pero a los anuncios mencionados se agregan otros elementos que están moviendo los precios en forma concluyente. Por un lado, hay un hilo de esperanza en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos con China en materia comercial, al confirmarse una reunión de equipos técnicos de ambos países para el próximo martes en Osaka, Japón, en una gestión previa al encuentro que sostendrán los líderes Donald Trump y Xi Xinping los días 28 o 29 de este mes en la Cumbre del G20.  Esta confirmación, junto con el casi seguro recorte de tipos de la Fed impulsa a los índices bursátiles que otra vez podrían tocar en conjunto máximos históricos muy pronto. El Dow Jones opera apenas unos puntos por debajo de su mejor nivel, que consiguió en octubre de 2018.

Sin embargo, la proximidad de un Brexit duro, impulsado por el extravagante Boris Johnson, excanciller que está a punto de ser confirmado como Primer Ministro británico, preocupa en todos los ámbitos. Como si ello no fuera suficiente, el derribo de un drone gigantesco estadounidense por parte de Irán en la víspera despertó los fantasmas de un enfrentamiento bélico entre ambos países, que confirmó Trump, pero que suspendió pocas horas después, seguramente asesorado por su equipo que le habrá hecho notar en el problema que estaría haciendo entrar a su país.

El petróleo reaccionó al alza, confirmando técnicamente una figura de doble suelo en el gráfico diario, con un objetivo en 58.80 dólares, del cual se ubica ahora mismo a poco menos de un dólar por barril WTI.

Pero en estos casos la reacción que se esperaba era del oro, y no tardó en llegar. Después de tocar un máximo de septiembre de 2013 en 1393 dólares, la onza llegó a primera hora de este viernes a 1411 dólares, un nivel que no alcanzaba desde agosto de ese año, y desde donde inició una corrección que por ahora es muy modesta.

El euro, en tanto, se recupera y trata de superar 1.1300, alentado por cifras de PMI de manufacturas de la Eurozona y de Francia con valores por encima de lo esperado, y con cifras también mejores pero aún lejos de superar los 50 puntos que le darían aire en Alemania.

La libra Esterlina, que también parecía encaminarse al alza, cae rápidamente con cada votación en favor de Johnson. La zona de 1.2600 aparece otra vez cercana; por su parte, el yen llegó a su máximo anual en 107.05 para ceder ligeramente posiciones antes del inicio de la sesión americana.

Una sesión americana que aparece como muy intensa, con movimientos que claramente no favorecen al dólar, y que, por el contrario, podrían extender su caída en todos los frentes hasta bien pasado el mediodía de Nueva York.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes.  Hasta entonces.