La bolsa se recupera, el yen cae: ¿cambio de ánimo?

Hola Amigos, buen día. A diferencia de lo sucedido durante las últimas sesiones, la bolsa de Nueva York cerró el martes con fuertes ganancias. Por caso, el S&P 500 completó su mejor día desde fines de diciembre de 2018, cuando la guerra comercial se había agravado al punto de poner en peligro la tendencia alcista principal de los índices hasta ese entonces, que llevaba casi 10 años. El mismo movimiento tiene hoy 11 años (el rally de la bolsa se inició en marzo de 2009), y la corrección bajista tocó un 23.6%, un nivel Fibo que por ahora le ha ofrecido suficiente soporte.

El clima de negocios, por ahora, no luce mejor. Tampoco le sobran los motivos. El coronavirus, y sobre todo sus consecuencias en la economía global se hacen sentir, y así como China ofreció sus peores guarismos de la historia en el sector manufacturero a fines de febrero, se espera una caída de gran magnitud en el sector de servicios en Estados Unidos.

El presidente Donald Trump anunció un plan de estímulo a la economía, que probablemente pase por el Congreso, y que buscará paliar aunque sea en parte la situación que se aproxima. Este anuncio le dio impulso a la bolsa, aunque, como suele ocurrir, si el plan que efectivamente se anuncie no es de la entera satisfacción de los mercados, las acciones volverán a sufrir.

El petróleo, en este contexto, logró recuperar un 38.2% de su caída de las últimas sesiones, lo cual no es poco. La baja había totalizado nada menos que 20 dólares en 3 días, y la recuperación fue cuantiosa. Esto le dio algo de aire a sus monedas vinculadas, como el dólar canadiense, pero sobre todo a las divisas latinoamericanas, como el peso mexicano, el peso colombiano y el real brasileño.

A su vez, la libra esterlina comenzó a ceder posiciones en buena forma, aunque nada tiene que ver el Brexit esta vez. La fortaleza del dólar comenzó a hacerse sentir, y no solo la libra la sufre. También, y en gran parte, el yen, que luego de rozar 101.00 el lunes, cayó más de 480 puntos, para tocar 105.90 en su mínimo diario, cubriendo varios gaps que había dejado en las últimas sesiones. En el caso de la moneda nipona, su caída la hace lucir sobre vendida, por lo que podría haber un nuevo movimiento en su favor.

El euro, a su vez, ve venir horas difíciles. El Banco Central Europeo prepara medidas de emergencia, y estas podrían ser anunciadas el jueves, al cabo de la reunión de política monetaria que sostendrá la entidad. Con menor margen de maniobra que la Fed, dado que su tasa de interés es negativa, el plan de estímulo impulsado en noviembre pasado por el expresidente Draghi puede ser ampliado.

Con este panorama, la agenda de noticias, que incluye el dato clave de inflación minorista en Estados Unidos, puede pasar casi desapercibido. No es momento de pensar en los precios, que por cierto aún siguen deprimidos, sino de salvar una situación que puede terminar en una recesión totalmente inesperada un mes atrás, cuando la pregunta era hasta donde podía extenderse el rally de las acciones. La respuesta llegó rápido.

En síntesis, no hay que pensar en una recuperación del todo firme, al menos por ahora. Al petróleo le costará superar sus niveles de la semana pasada, que ya eran muy bajos, y a la bolsa le sucederá algo similar con sus máximos históricos de 20 días atrás. Pero no hay mal que dure 100 años (ni cuerpo que lo resista)

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Los mercados se estabilizan, aunque el temor se mantiene intacto

Luego de una sesión caótica como la del lunes, el petróleo se estabiliza en orden a los 33 dólares por barril WTI, recuperando casi 6 dólares desde los 27.55 que tocó en el inicio de la víspera. La guerra de precios provocada por Arabia Saudita en torno al precio de la materia prima, que afecta a otros países productores como Rusia, generó un colapso de la misma, en un movimiento que luce como para quedarse durante un tiempo. Esto es, habrá petróleo barato por unas cuantas semanas.

Pero el cierre de la sesión asiática vio a los índices bursátiles más importantes recuperando terreno, entre los que se destaca el Nikkei 225 de Tokio, que ganó un 0.8%, lejos de los mínimos que alcanzó el lunes, y que antecedió al colapso general de las bolsas de todo el mundo.

En cuanto a las divisas principales, el euro cede posiciones desde el máximo 1.1493 que tocó el lunes, para cotizar a 1.1365 en estos momentos, con una tendencia alcista en el gráfico de 4 horas, pero con el quiebre de una línea de tendencia secundaria, que puede estar anunciando una baja mayor de la divisa única. La línea de tendencia alcista principal pasa ahora por 1.1265, lejos del nivel actual, aunque los indicadores comienzan a apuntar a la baja para las próximas horas.

Respecto a la libra esterlina, también cede terreno luego de llegar a 1.3200 el lunes en su precio máximo, cotizando en estos momentos a 1.3055, con una primer soporte -que ya tocó- en 1.3035, un 38.2% del rally 1.2769/1.3200, que por ahora le da fuerza a la divisa británica. Los indicadores apuntan también a la baja, y el quiebre de este Fibonacci podría provocar una baja más importante de la libra en la sesión americana de este martes.

Por su parte, el yen también retrocede luego de llegar a su máximo de octubre de 2016 el lunes, cerca de 101.00. El precio actual de 104.51 muestra claramente que el ánimo del mercado está mucho más estable en estas horas, y el precio podría apuntar a 105.33, gap que dejó en la sesión asiática el lunes.

También cede la onza de oro, y los futuros de los índices bursátiles de Nueva York, que el lunes colapsaron -en la apertura de la sesión hubo un corte de 15 minutos, que por reglamento se aplica cuando los precios caen un 7%-, también vuelven a ganar posiciones.

¿Será el inicio de un cambio de dirección de los mercados? Es difícil saberlo, pero es auspicioso que esto suceda después de una sesión tan difícil como la del lunes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

Wall Street en su peor día desde 2008; el pánico no cede

Wall Street en su peor día desde 2008; el pánico no cedeHola Amigos, buen día. La bolsa de Nueva York sufrió su peor día desde diciembre de 2008 el lunes, con una caída de las acciones principales de un 7.5% en promedio. En aquella oportunidad, la ola de pánico se extendió desde septiembre de ese año, luego de la caída de Lehman Brothers, situación que provocó la quiebra de una gran cantidad de bancos, y un caos económico global.

Esta vez, la situación es distinta, pero con consecuencias igualmente muy complicadas. La crisis del coronavirus impacta de lleno en la economía de gran parte del mundo, comenzando con la de China, que ya la semana pasada mostró la peor cara de su sector más fuerte, el manufacturero. El peor reporte de la historia dio lugar a una caída histórica en las bolsas de todo el mundo, situación que se repitió en la víspera.

Ya desde el horario asiático podía percibirse un clima muy complicado, con la caída del petróleo debajo de los 30 dólares por barril WTI, en medio de un enfrentamiento entre Arabia Saudita, líder de facto de la OPEP, y Rusia, que se negó a recortar la producción de crudo para estabilizar los precios. La respuesta árabe fue la contraria a la propuesta original: aumentar la producción, forzando la baja del precio.

El derrumbe de Wall Street parecía inevitable al iniciar la sesión americana, aunque luego se habían estabilizado los principales índices. Sin embargo, se trató de un espejismo. Tanto el Dow Jones, como el Nasdaq 100 y el S&P 500 perdieron terreno y, sobre todo, quebraron soporte de importancia, tomando sus respectivos rallíes desde marzo de 2009 a la fecha. Las tendencias de largo plazo aún se mantienen alcistas, pero el quiebre del 23.6% de retroceso de Fibonacci en los gráficos mensuales no pasó desapercibido para los portales principales, que se hicieron eco de la novedad. Mientras no pierdan el 38.% de dichos movimientos, podríamos decir que estamos en presencia de una caída muy fuerte dentro de un rally que es el más largo de la historia. Más abajo, las cosas se pondrán peor.

Las divisas principales aprovecharon el momento para impactar contra el dólar. El euro se acerca a 1.1500, ante la probabilidad de que el Banco Central Europeo tome algún tipo de acción que le devuelva confianza a los inversores. No tiene margen de maniobra con las tasas de interés, en cero o negativas según el caso, y su plan de estímulo parecía ir dando frutos de a poco hasta que se desató esta crisis. La alternativa más cercana es aumentar este plan de estímulo, lo cual podría ocurrir el jueves, en la reunión de política monetaria de la entidad presidida por Christine Lagarde.

La libra esterlina esta vez no coquetea con un Brexit que parece haberse ejecutado en el momento más inoportuno posible, y creció hasta rozar 1.3200 el lunes, para ceder posiciones sobre el cierre del día. Los gráficos de corto plazo muestran a la moneda británica sobre comprada, con una alta probabilidad de corrección bajista para el martes.

El yen dio la nota el lunes, llegando a su más alto valor desde octubre de 2016, al cual llegó apenas iniciada la sesión americana. La moneda nipona se beneficia del temor de los inversores, y salgo alguna corrección menor, que le aire al par USD/JPY, no se ven cambios de tendencia importantes para la semana.

Las divisas vinculadas al petróleo, en cambio, lucen debilitadas y agotadas. El dólar canadiense ha caído a su nivel de mayo de 2017, en tanto el peso mexicano logró recuperarse sobre el cierre de la sesión local, previo paso por un mínimo histórico en 22.11, que le sirvió para que los inversores vuelvan a comprar pesos.

Otras monedas latinoamericanas, como el real brasileño y el peso colombiano tocaron sus respectivos mínimos históricos. El peso cayó más de un 10% apenas iniciada la sesión local, en tanto el real logró recuperar algún terreno sobre el cierre de la jornada. El peso chileno y el peso uruguayo también visitaron sus más bajos niveles históricos, en tanto el sol peruano llegó a 3.51, muy cerca del 3.54 de febrero de 2016 que es el máximo del par USD/PEN. El peso argentino cerró en 62.44 contra el dólar, cerca de los 62.84 de agosto de 2019, aunque la intervención impuesta por la autoridad política y monetaria local impide que el dólar se comporte con normalidad. En términos reales, es el único país donde la moneda norteamericana se devalúa, incubando una crisis a futuro, con un desenlace imprevisible. Para equilibrar la marcha del dólar ante los países de la región, a lo cual hay que sumar una inflación galopante e imparable que tiene su origen en 2007, el tipo de cambio actual debería fijarse en 104 pesos por dólar, muy lejos de los 83 del mercado minorista, y mucho más del valor antes mencionado, que corresponde al tipo de cambio mayorista.

Como se ve, el panorama no es alentador para los mercados. Pero sin previo aviso el ánimo puede cambiar. Tan solo hará falta que los formadores de precios evalúen que el volumen de operaciones se va reduciendo, para que luego de una serie de nuevos y punzantes mínimos, todo comience a cambiar, con o sin coronavirus, que al cabo es solo un motivo más, como lo fue la recesión de 2007, la explosión de septiembre de 2008, o tantas otras crisis. Eso es lo bueno. Lo malo es que esto llega sin previo aviso. Por eso, tal vez sea mejor esperar y ver, antes de seguir tendencias bajistas cuyos niveles de sobreventa son al menos alarmantes.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.