Mejora el estado de ánimo, y vuelve la búsqueda de riesgo

Hola Amigos, buen día. Una fuerte recuperación experimentaron el martes las acciones principales en Nueva York, y en las primeras horas del miércoles, los futuros de los índices bursátiles presentan un tono alcista muy marcado.

Como suele suceder, la preocupación por el coronavirus va quedando de lado. Si bien se trata de un brote importante, los controles también son muchos, y la situación no es tan distinta a la que vivieron los mercados con la gripe aviar, la gripa A de 2009, o enfermedades similares. En este caso en particular, se suma que China, como también es costumbre, culpa a Estados Unidos de intentar sembrar pánico a partir de la enfermedad. Los mercados ya perciben un cierto tufillo raro, que deja percibir una cuestión política en medio de la crisis.

Mientras todo esto sucede, en Estados Unidos se conocerán esta mañana dos datos importantes: por un lado, la encuesta ADP de empleos privados de enero, que con una previa de 150 mil nuevas nóminas, queda algo lejos de la cifra de diciembre, que incluso presagiaba un mejor guarismo en el dato del Departamento de Trabajo, algo que finalmente no ocurrió. Pero más importante es la publicación del ISM de servicios, a las 10:00 del este. El antecedente del dato de manufacturas envalentona a quienes creen que la cifra podría incluso superar los 57 puntos. Los pronósticos más modestos hablan de unos 55.5 puntos, similar al del mes pasado, pero igualmente satisfactorio para los mercados.

El dólar, que viene presentando un comportamiento mixto en estas horas, podría beneficiarse de una encuesta de servicios positiva, y atacar las débiles posiciones alcistas del euro, el dólar australiano y en menor medida de la libra esterlina.

Esta última vuelve a entrar en una verdadera montaña rusa, pendiente por un lado de datos macro que sin brillar, al menos dejan de decepcionar a los mercados, y por otro lado de las bravatas de Boris Johnson, primer ministro británico, que sigue luchando contra molinos de viento al endurecer su discurso en contra de la Unión Europea. Por caso, la libra cedió casi 80 puntos en forma instantánea en medio de la sesión europea del martes, para recuperarlos en minutos. Claro indicio de que lo que viene no será fácil para la tradicional moneda británica.

El mejor ánimo de los mercados hizo retroceder con fuerza al yen. La divisa nipona, que tarda muy poco en fortalecerse ante las malas noticias, cede con igual ímpetu cuando las cosas mejoran, y el rally del par USD/JPY es un claro ejemplo de ello. Claramente, los movimientos actuales ni siquiera se asemejan a los que se producían 8 o 10 años atrás, cuando el yen podía crecer o caer 200 puntos en minutos. Pero más allá de este cierto equilibrio que presentan las divisas principales en estos tiempos, no son desechables los movimientos como los que ofrece el yen en estas sesiones.

En cuanto al euro, la titular del BCE, Christine Lagarde se presentará desde las 7:15 en París. Si bien ya habló la semana pasada en ocasión de la reunión de política monetaria de la entidad, será interesante conocer su discurso, y el efecto, que creemos escaso esta vez, puede tener sobre la moneda única.

Es para destacar, en otro orden, el comportamiento del petróleo. El barril WTI llegó el martes a su mínimo de 13 meses, al quebrar la cota de los 50 dólares. Pero su estado de sobre venta es extremo, y es inminente una fuerte corrección alcista de la materia prima en las próximas sesiones. La zona de 53 dólares aparece ahora como una firme resistencia a tener en cuenta.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

Los informes de devuelven la sonrisa al dólar

Hola Amigos, buen día. La encuesta PMI de la firma ISM de manufacturas volvió a situarse, después de cinco meses, por encima de los 50 puntos, lo cual marca un nuevo ciclo de expansión del sector. Si bien las manufacturas representan no más del 15% del PBI de Estados Unidos, el dato no pasó desapercibido el lunes, y le dio al dólar un fuerte impulso alcista en prácticamente todos los frentes.

Las preocupaciones por el coloniavirus aún se mantienen vigentes, pero como ya ha ocurrido en otras oportunidades, se irán diluyendo con el paso de los días, salvo que se agrave en algún país central. De este modo, la moneda estadounidense se posiciona con sesgo alcista para el resto de la semana, en momentos en que queda por publicarse el dato fuerte de ISM, el de servicios, que tendrá lugar el miércoles por la mañana, y que puede, también, dar una sorpresa agradable para la primera economía del mundo. Los otros datos de interés son la encuesta ADP de empleos privados, y el dato de empleos del Departamento de Trabajo.

Luego de la fuerte caída de la bolsa de China, los índices de Nueva York presentaron un comportamiento mixto, en tanto en las primeras horas del martes no muestran variaciones importantes. La impresión que queda, al cabo de un día entero de operaciones, es que los papeles principales tienen un largo terreno por ganar en los próximos días de esta semana.

En cuanto a las divisas líderes, cayó moderadamente el yen, al igual que la onza de oro, al ser parcialmente dejado de lado como activo de refugio por inversores que nuevamente se volcaron al riesgo. El euro también cede posiciones, aunque se encuentra a mitad de camino entre un retorno a una tendencia alcista que ya parece caer en el olvido, y el ataque a sus mínimos de 2019 en 1.0880, que están más cerca de lo que parece.

Por su parte, la libra esterlina vuelve a sufrir con el Brexit. A una cierta presunción de que la Unión Europea podría mostrarse algo más abierta con el Reino Unido y tratar de llegar a un acuerdo amplio en materia comercial se opone un discurso insólita e injustificadamente duro de Boris Johnson, primer ministro británico, que solo él debe saber a que apunta. Con la salida ya sin marcha atrás desde el viernes pasado a la noche, con un reducido puñado de ingleses vivando lo que ellos mismos llaman “independencia” como si se tratara de una colonia que se libra de sus invasores, cabe preguntarse que es lo que desea ahora el extravagante mandatario, que consiguió lo que él mismo hace poco más de tres años decía que era ridículo.

Con semejante nivel de incongruencia, no extraña que la vapuleada libra crezca centenares de puntos que pierde inexorablemente en pocas horas, como sucede en estos días. Otra vez la libra deja de ser un buen negocio. Están quienes opinan que no hay mejor estado que este para operar: movimientos de 200 puntos en 5 o 6 horas, que a priori parecen ser los más productivos. Con el tiempo, y con la experiencia, queda claro que quien gana con estos vaivenes solo logran utilidades pasajeras, y nadie sostiene esas ganancias siquiera por unos pocos días.

Con este panorama, algo más tranquilo que en los últimos días de la semana pasada, es que se inicia esta sesión de martes. Ya el Banco de la Reserva de Australia dejó sin cambios la tasa de interés de referencia, y el destino del Aussie aparece cada día más ligado al de China, principal mercado de exportaciones de Australia. En horario americano no se conocerán informes de importancia, y las noticias que vayan surgiendo marcarán el pulso de la sesión.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el miércoles.

El virus impacta en las bolsas; agenda repleta por delante

Hola Amigos, buen día, bienvenidos al mes de febrero. Una fuerte baja sufrió la bolsa de Nueva York el viernes, en gran parte por la incertidumbre que, ahora sí, se está haciendo más tangible como consecuencia de la expansión del coronavirus. Se han detectado casos en varios países al margen de China, donde surgió la enfermedad, e incluso durante el fin de semana trascendió que hay algunos posibles pacientes en Estados Unidos.

Pero a contramano de las acciones, las divisas principales se presentan alcistas, con el yen como bandera. La divisa nipona ya se ubica cerca de sus máximos anuales, obedeciendo a la búsqueda de refugio de los inversores, que vuelven a elegir al yen y a la onza de oro a tal fin.

También el euro y la libra esterlina crecen en buena forma. La libra parece haber hecho caso omiso a un acontecimiento históricos en Reino Unido, como la salida de Reino Unido de la Unión Europea, que tuvo lugar el viernes por la noche. Los festejos de una parte, minoritaria, de los británicos, seguramente se apagará pronto, cuando comiencen a comprobar los efectos de salir del paraguas que le otorga a las islas británicas ser parte de la UE. La libra, sensible durante los últimos tres años y medio a los avatares del Brexit, también. De allí es que su alza del viernes, y sus signos de fortaleza en las primeras horas del lunes parece algo del momento, más acorde a cuestiones circunstanciales.

Había presagios de una apertura dramática de los mercados asiáticos. Sin embargo, China, que viene de un largo festivo, inyectó 24 mil millones de dólares para evitarlo, aunque la bolsa local perdió más del 9% en el inicio de la sesión. De todos modos, existe un cierto equilibrio en los activos principales, que lejos de cambiar sus tendencias del viernes, al menos se mantienen sin cambios drásticos.

La semana, como toda primera semana del mes, incluye datos clave para la economía de Estados Unidos. En primer término, el ISM de manufacturas podría acercarse a los 50 puntos nuevamente, lo cual constituiría un fuerte alivio para el gobierno de Donald Trump, que inició el año en que debe ser reelecto. No le será fácil superar dicha cota, que marca la expansión de la contracción del sector. El ISM de servicios, en cambio, se encuentra cómodo por encima de los 55 puntos, y más allá de alguna caída circunstancial, muestra la solidez del sector, que abarca el 85% del PBI local.

Por otra parte, se conocerán la encuesta ADP de empleos privados, que siempre es del interés de los operadores, pese a su escaso efecto en los precios. El viernes, por último, será el turno del dato de empleos de enero, que en los últimos tiempos mostró algunas cifras interesantes. Una de ellas es que, si bien el mercado laboral atraviesa un gran momento, también es muy volátil, por lo que se pueden esperar algunas sorpresas, para bien o para mal.

Como se ve, la que se inicia es una semana por demás importante, la que marca el camino del mes. Con el coloniavirus que no da tregua, pero también con datos de suma importancia, y con el Brexit recién estrenado, cuyos efectos en la libra aún están por verse.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.