El euro ante una prueba de fuego

Hola Amigos, buen día, bienvenidos a esta semana de febrero. El euro estuvo en el centro de atención de los operadores la semana pasada, ante una caída que, sin ser explosiva, llegó a mínimos que no tocaba desde mayo de 2017. La especulación mayor pasa ahora por una baja adicional de la moneda única, con destino a 1.0720, donde el par EUR/USD cubriría el llamado “gap de Macron”, un hueco de más de 100 puntos que dejó el triunfo del actual presidente francés a fines de abril de 2017.

Pero si de gaps se trata, que los respetamos al máximo porque cumplen con la máxima de que “los gaps siempre se cubren en las divisas”, conviene revisar otros dos. En uno de ellos también interviene el euro. El par EUR/GBP dejó un marcado gap en junio de 2016, en ocasión del referéndum que dejó afuera de la Unión Europea a Reino Unido, y que generó una escandalosa pérdida para la libra esterlina. Los cruces GBP/USD y GBP/JPY también dejaron gaps (es recordada la cobertura del primero de ellos, cuando en septiembre de 2017 el precio llegó con precisión milimétrica a 1.3540 para caer nuevamente de inmediato), pero fueron cubiertos oportunamente. En cambio, el del EUR/GBP quedó lejos, precisamente por tratarse de dos divisas que, en general, se mueven en la misma dirección ante el dólar, salvo eventos excepcionales, como justamente se dieron a partir de 2016.

Para quien acierte a buscar una posición de baja de este par, el premio será mayúsculo. El cierre del viernes del cruce operó en 0.8300, y el gap quedó en 0.8120. Son 180 puntos que valen mucho, aunque habrá que tener paciencia. Para que caiga tanto este par, al euro le tiene que ir muy mal, o muy bien a la libra, o ambas cosas en simultáneo. O puede ser preciso que el euro permanezca indiferente a todo durante un buen tiempo -raro-, y que a la libra le vaya de maravilla -más raro aún-. Lo que sí puede suceder, y es lo que estamos viendo, es que el euro siga en su actual declive, al ritmo que siempre tuvo el euro: tranquilo, sin pausas, pero sin prisa. La libra, siempre más volátil, y más con el Brexit en el medio, podría encontrar alguna oportunidad perdida para recuperarse, si existieran noticias que lo ameriten. Por caso, el cambio de canciller en Reino Unido le dio fuerza por unas horas la semana pasada.

No somos partidarios de ponerle nombre a los eventos del mercado. Esas denominaciones de “martes negro”, “gap de tal o cual” o similares, se nos ocurren como una suerte de tontería, a la cual debemos recurrir alguna vez para graficar algo que los precios explican mucho mejor. De hecho, la despectiva calificación de PIGS a un grupo de países en problemas años atrás, frente a la rimbombante calificación de BRICS, duró lo que duró la crisis, y la ilusión de que economías de países que en el mejor de los casos pueden pertenecer a un segundo orden podrían pertenecer al primero. Así que, amigo lector, al gap del EUR/GBP no le pongamos nombre. Solo hay que seguirlo de cerca.

El otro gap a seguir es más cercano y posible de cubrir en el corto plazo. Es el del par USD/JPY, que quedó a inicios de mayo de 2019, en una de las tantas imposiciones de aranceles de Estados Unidos contra China. Su cobertura depende de que los mercados vendan yenes con mayor intensidad -lo vienen haciendo-, y que el dólar siga creciendo como hasta ahora. ¿Qué falta ahora? Que todo continúe igual, algo que en los mercados no abunda.

Pero volviendo al euro, no la tendrá sencilla. Los datos de Alemania, que mueven a sus pares en forma concluyente, no son buenos, y no lo serán por un buen tiempo, pese a los “brotes verdes” que cada tanto aparecen. Justamente, las mediciones de manufacturas de la primera economía europea, que se conocerán sobre el cierre semanal, serán los que terminen por definir el destino del euro. Claro que para ello falta bastante. Por fortuna para la divisa única, este lunes no habrá mercado en Estados Unidos, y así lo reflejan las otras plazas importantes, que apenas presentan movimientos de ocasión.

El resto de las divisas principales no deja mucho para el análisis. La libra, el yen, el franco, el dólar canadiense y el dólar australiano, entre otras, se toman unas horas de descanso, extendiendo el fin de semana. Buen día para analizar y sacar conclusiones, que después serán útiles para el resto de la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.

El euro busca un respiro; ventas minoristas, el dato del día

Hola Amigos, buen día. El dólar sigue dominando en el mercado de divisas, aunque está dando ciertas muestras de agotamiento en algunos pares principales.

El euro volvió a caer el jueves, y llegó a primera hora de este viernes a 1.0826, un mínimo que no tocaba desde mayo de 2017; el quiebre de 1.0820, que fue el mínimo de la última semana de abril de ese año, podría disparar una caída del euro a 1.0720, donde quedó un gap que dejó el triunfo electoral de Emmanuel Macron ese año en Francia.

Pero el panorama no luce tan negativo para el euro en estas horas. Si bien no logra alejarse del mínimo mencionado, su sobre venta muy marcada invita a pensar en una recuperación para este viernes, con objetivos en 1.0865 y 1.0890. Los indicadores del gráfico de 4 horas presentan claros indicios de un movimiento en esa dirección para la sesión americana.

La libra Esterlina, en tanto, ganó posiciones en la víspera ante el cambio de canciller en Reino Unido. La nominación de Rishi Sunak como nuevo ministro en la materia generó un alza de la libra, aunque su crecimiento luce limitado. La fortaleza del dólar parece estar por encima de cualquier cambio de nombre en el gabinete del gobierno que lidera Boris Johnson.

Respecto al yen, se muestra en una posición expectante, en 109.80, con indicadores que, en el gráfico de 4 horas al menos, no dejan ver posiciones claras para el resto del día. El avance del coronavirus genera a la vez incertidumbre e indiferencia en los mercados, en forma alternada. El yen, que actúa como refugio cuando las cosas se ponen difíciles, no parece tener la fuerza suficiente para ganar terreno más allá de 109.50 en las próximas horas.

El dato de ventas minoristas en Estados Unidos tendrá la atención de los inversores este viernes. Se trata de un informe clave, que divide las ventas en una visión general, y otra que excluye la venta de vehículos. En ambos casos se espera que las cifras sean positivas, aunque el efecto sobre el dólar podría ser neutro. Así sucedió con el índice de inflación, conocido el jueves, y que estuvo en línea con lo esperado.

Por otra parte, se conocerá el índice preliminar de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. Si bien podría ofrecer un guarismo menor al de meses anteriores, la variable no es un problema para la economía estadounidense en estos tiempos, dado que el índice se ubica en máximos de muchos años.

La sesión americana luce entonces como medianamente atractiva, pendiente de las novedades del coronavirus, y también de la apertura de Wall Street, a las 9.30 del este. Allí podríamos ver una nueva aceleración de los índices principales, cuyos futuros siguen tocando máximos históricos en estas horas.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, y un muy buen y reparador fin de semana, nos reencontramos el próximo lunes. Hasta entonces.

El gap de Macrón, un imán para el euro

Hola Amigos, buen día. Cuando el 23 de abril de 2017 el actual líder francés, Emmanuel Macron, se impuso en las elecciones generales de ese día, poco imaginable era que el euro se dispararía casi 20 centavos más de su precio de entonces. El viernes 21 de ese mes, el par EUR/USD había cerrado en 1.0722, recuperando posiciones luego de rozar 1.0300 en el primer día hábil del año.

El temor se había apoderado de los mercados: contra Macron competían varios partidos que, con matices, promovían la salida de Francia de la Eurozona, lo cual hubiera significado un golpe mortal para el euro. Pero ganó Macron, y la ola de euforia no se hizo esperar: el lunes 24, ya desde la sesión asiática, la moneda única se disparó para cubrir parcialmente el gap que dejó en la apertura, y llegando a 1.0820.

El gap que dejó en ese momento, de unos 98 puntos, jamás fue cubierto. Sí, en cambio, cubrió el gap del mismo día el par EUR/JPY, aunque ya hace mucho tiempo. Ocurrió cuando en agosto de 2018 la guerra comercial entre Estados Unidos y China pasaba por su peor momento, generando una fuerte apreciación del yen. El hueco de 117.04 quedó así cubierto, y con creces: el par extendió días después a 115.80 su baja.

Todo esto viene a cuento de que el euro cayó el miércoles a un nuevo mínimo importante. Precisamente, a niveles que no tocaba desde mayo de 2017, y más allá de la cuestión puntual del gap mencionado, no se ven muchos motivos, más que una marcada sobre venta en varios gráficos importantes, para que el cruce EUR/USD cambie de rumbo. Sí podemos esperar, por supuesto, correcciones puntuales.

Pese a que el dólar presenta un comportamiento alcista frente al euro y al franco suizo en particular, no se ve tan dominante su posición en estas horas frente a la libra esterlina, el dólar canadiense y el dólar australiano. En verdad, cada divisa transita un camino distinto. El euro, por caso, sufre una debilidad propia, basada en los 20 mil millones de euros que el BCE coloca mensualmente en el circuito, y también en los datos macro del bloque que representa, que con algún matiz no logran salir de cifras negativas. Alemania pareciera ofrecer algunos informes algo mejores, aunque más que ello, son datos menos negativos de lo esperado, que no es lo mismo.

La libra esterlina, en tanto, se mueve al compás de la ya aburridora cuestión del Brexit. Las idas y vueltas entre Londres y Bruselas ya parecen novelescas, y las negociaciones quedarán empantanadas seguramente hasta fin de año. Cuando el plazo se cumpla, se extenderán a 2022, en un juego sin ganadores. Con todo, la divisa británica logró mantenerse a flote en la víspera, aunque subyace una tendencia bajista marcada en el gráfico diario.

En cuanto al yen, toda novedad del coronavirus lo hace crecer, y la ola de euforia de Wall Street lo hace caer. En ese camino se encuentra la moneda nipona, que si cae de 110.30 podría buscar un viejo gap que dejó a inicio de mayo de 2019, un lunes posterior a la imposición de aranceles de Estados Unidos contra China, en 111.05/10.

El dólar canadiense se aprecia punto a punto con el petróleo. La materia prima ganó el miércoles más de 1.30 dólares por barril WTI, y aunque se desdibujó sobre el cierre de la sesión, y sigue con un tono bajista en las primeras horas del jueves, le dio impulso al Loonie, que llega a su máximo de 10 días.

Respecto al dólar australiano, si bien se alejó transitoriamente de sus mínimos de 10 años que tocó la semana pasada en 1.0660, podría visitar los mismos, y quebrarlos, en cualquier momento. La cuestión del coronavirus afecta principalmente a China, mercado principal de Australia, y el Aussie lo está sintiendo de lleno.

El calendario de noticias del día incluye un dato clave: la inflación de enero. El 0.2% previsto en la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, podría sostener la fortaleza del dólar. Y de los índices bursátiles, cuya ola de euforia por ahora no tiene un final a la vista.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.