El oro no cede y apunta muy alto; el dólar, firme en todos los frentes

Hola Amigos, buen día. El temor al coronavirus, que ya está impactando en empresas de primera línea como Apple, impulsó el martes al oro por encima de los 1600 dólares por onza. El metal busca ahora superar claramente los máximos del año, a los que llegó en enero a posteriori de los incidentes entre Estados Unidos y China. La firma tecnológica anunció que sus resultados se verán afectados por la falta de producción en China, a la vez que dijo sentirse obligada a cerrar varias tiendas en ese país.

Sin embargo, el alza del oro esta vez no correspondió a un movimiento similar del yen. Extrañamente, la divisa nipona no fue tomada en cuenta como refugio, y cayó, a primera hora de la sesión asiática de la fecha, debajo de 110.00. El par USD/JPY tiene ahora objetivos en 110.30 y 111.05, gap que dejó el cruce a inicios de mayo de 2019, cuando Estados Unidos le impuso aranceles a las importaciones chinas.

El dato es importante. La última vez que esto sucedió, con el oro fuerte y el yen débil, el presidente Donald Trump anunció el acuerdo “fase uno” que finalmente terminó firmando a mediados de enero. Esto ocurrió el 12 de diciembre, mientras hablaba Christine Lagarde en su primera presentación al frente del BCE. El lector podrá observar en los gráficos de corto plazo como en el término de 2 horas, el oro ganó 12 dólares, para perder 25 en las dos horas posteriores. ¿Ocurrirá algo así esta vez? No vemos buenas noticias por delante, o al menos no están previstas, para motivar una baja sustancial del oro.

Mientras tanto, el dólar se mantiene fortalecido en prácticamente todos los pares principales de divisas. A la caída del yen le sigue un euro muy débil, y también muy sobrevendido. El RSI en el gráfico de 4 horas invita a comprar euros, y su falta de reacción pone a prueba la paciencia de los operadores. Pero es evidente que la divisa única no tiene muchos argumentos para recuperarse, y sí para seguir cayendo. Todo lo contrario de los que sucede con el dólar. El gap de 1.0720, de abril de 2017, sigue en la mira de los inversores.

La libra esterlina se mantiene débil, cerca de 1.3000, también con ánimo de ganar, pero con la limitación que le impone el dólar tan fuerte.

Este miércoles, en el evento más importante de la semana, la Reserva Federal dará a conocer el acta de la reunión de política monetaria del 29 de enero, la primera del año. La estabilidad de la tasa de interés impuesta por el organismo, sumada al muy buen momento que atraviesa la economía estadounidense, y la visión optimista del presidente Jerome Powell, podrían darle al dólar un nuevo motivo para atacar.

Powell tiene argumentos: la guerra comercial parece haber entrado en un declive, el Brexit se va aclarando, aunque le pegará duro a la economía británica, y ahora queda por resolver la cuestión del coronavirus, un hecho que no tiene una solución clara por el momento. Muchos se preguntan si este muy buen estado de la economía será suficiente para que el presidente Trump sea reelecto en noviembre. Todo indica que sí, aunque falta mucho, y tal vez el propio Trump hubiera querido que todo lo que hoy sucede ocurra en septiembre u octubre. A la vez, no hay que olvidar que Irán no se quedará de brazos cruzados, y así lo anunciaron sus autoridades la semana pasada. Allí, y no en otros factores, están los grandes desafíos que deberá afrontar el presidente.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el jueves.

El temor al coronavirus no cede, e impulsa al oro

Hola Amigos, buen día. Luego de un lunes de total inactividad en los mercados por el festivo del Día del Presidente en Estados Unidos, los mercados retoman este martes su ritmo normal. Y el reinicio de las operaciones trajo consigo un renovado temor en torno al coronavirus, que no cede y va generando nuevas víctimas, sobre todo en China. En la víspera, en el gigante asiático se detectaron cientos de nuevos casos, y ello provocó que la apertura de la sesión asiática fuera casi explosiva, con una caída fuerte de los futuros de los índices de Nueva York, un alza del yen, y un crecimiento importante de la onza de oro. Todo esto, claro está, en un contexto de movimientos limitados en los activos principales.
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El euro ante una prueba de fuego

Hola Amigos, buen día, bienvenidos a esta semana de febrero. El euro estuvo en el centro de atención de los operadores la semana pasada, ante una caída que, sin ser explosiva, llegó a mínimos que no tocaba desde mayo de 2017. La especulación mayor pasa ahora por una baja adicional de la moneda única, con destino a 1.0720, donde el par EUR/USD cubriría el llamado “gap de Macron”, un hueco de más de 100 puntos que dejó el triunfo del actual presidente francés a fines de abril de 2017.

Pero si de gaps se trata, que los respetamos al máximo porque cumplen con la máxima de que “los gaps siempre se cubren en las divisas”, conviene revisar otros dos. En uno de ellos también interviene el euro. El par EUR/GBP dejó un marcado gap en junio de 2016, en ocasión del referéndum que dejó afuera de la Unión Europea a Reino Unido, y que generó una escandalosa pérdida para la libra esterlina. Los cruces GBP/USD y GBP/JPY también dejaron gaps (es recordada la cobertura del primero de ellos, cuando en septiembre de 2017 el precio llegó con precisión milimétrica a 1.3540 para caer nuevamente de inmediato), pero fueron cubiertos oportunamente. En cambio, el del EUR/GBP quedó lejos, precisamente por tratarse de dos divisas que, en general, se mueven en la misma dirección ante el dólar, salvo eventos excepcionales, como justamente se dieron a partir de 2016.

Para quien acierte a buscar una posición de baja de este par, el premio será mayúsculo. El cierre del viernes del cruce operó en 0.8300, y el gap quedó en 0.8120. Son 180 puntos que valen mucho, aunque habrá que tener paciencia. Para que caiga tanto este par, al euro le tiene que ir muy mal, o muy bien a la libra, o ambas cosas en simultáneo. O puede ser preciso que el euro permanezca indiferente a todo durante un buen tiempo -raro-, y que a la libra le vaya de maravilla -más raro aún-. Lo que sí puede suceder, y es lo que estamos viendo, es que el euro siga en su actual declive, al ritmo que siempre tuvo el euro: tranquilo, sin pausas, pero sin prisa. La libra, siempre más volátil, y más con el Brexit en el medio, podría encontrar alguna oportunidad perdida para recuperarse, si existieran noticias que lo ameriten. Por caso, el cambio de canciller en Reino Unido le dio fuerza por unas horas la semana pasada.

No somos partidarios de ponerle nombre a los eventos del mercado. Esas denominaciones de “martes negro”, “gap de tal o cual” o similares, se nos ocurren como una suerte de tontería, a la cual debemos recurrir alguna vez para graficar algo que los precios explican mucho mejor. De hecho, la despectiva calificación de PIGS a un grupo de países en problemas años atrás, frente a la rimbombante calificación de BRICS, duró lo que duró la crisis, y la ilusión de que economías de países que en el mejor de los casos pueden pertenecer a un segundo orden podrían pertenecer al primero. Así que, amigo lector, al gap del EUR/GBP no le pongamos nombre. Solo hay que seguirlo de cerca.

El otro gap a seguir es más cercano y posible de cubrir en el corto plazo. Es el del par USD/JPY, que quedó a inicios de mayo de 2019, en una de las tantas imposiciones de aranceles de Estados Unidos contra China. Su cobertura depende de que los mercados vendan yenes con mayor intensidad -lo vienen haciendo-, y que el dólar siga creciendo como hasta ahora. ¿Qué falta ahora? Que todo continúe igual, algo que en los mercados no abunda.

Pero volviendo al euro, no la tendrá sencilla. Los datos de Alemania, que mueven a sus pares en forma concluyente, no son buenos, y no lo serán por un buen tiempo, pese a los “brotes verdes” que cada tanto aparecen. Justamente, las mediciones de manufacturas de la primera economía europea, que se conocerán sobre el cierre semanal, serán los que terminen por definir el destino del euro. Claro que para ello falta bastante. Por fortuna para la divisa única, este lunes no habrá mercado en Estados Unidos, y así lo reflejan las otras plazas importantes, que apenas presentan movimientos de ocasión.

El resto de las divisas principales no deja mucho para el análisis. La libra, el yen, el franco, el dólar canadiense y el dólar australiano, entre otras, se toman unas horas de descanso, extendiendo el fin de semana. Buen día para analizar y sacar conclusiones, que después serán útiles para el resto de la semana.

Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.